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Фрай Бернардино де Саагун. “Обычаи и верования” (Fray Bernardino de Sahagun. “Historia General de las cosas de la Nueva España”)


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bien afortunadas.

7.— La segunda casa de este signo se llama ome miquiztli; decían que era casa mal afortunada; la tercera casa se llama ei mázatl (y) era casa bien afortunada, por la causa arriba dicha; la cuarta casa de este signo se llamaba nahui tochtli, era casa mal afortunada porque decían que todas las cuartas casas de todos los signos eran mal afortunadas; la quinta casa de este signo se llamaba macuilli atl,y era mal afortunada porque decían que todas las quintas casas de todos los signos eran mal afortunadas, y así que los que nacían en la cuarta y en la quinta eran mal acondicionados; pero decían que los que nacían en la quinta casa si tenían cuidado de criarlos bien, venían a ser bien acondicionados y prósperos; decían que esto les venía por haberse llegado a los consejos de los viejos.

CAPÍTULO XX

DE LAS DEMÁS CASAS DE ESTE SIGNO

1- LA SEXTA casa de este signo se llamaba chicuace itzcuintli; decían que es mal afortunada, porque todas las sextas casas de todos los signos son mal acondicionadas; los que nacían en estas casas son mal acondicionados; murmuradores y malsines, y cautelosos, y doblados y testimoñeros; y decían los astrólogos que estos tales serían enfermizos y morirían presto, y si viviesen vivirían con diversas enfermedades.

2— Los que en este signo nacían bautizábanlos el día siguiente, que se llama chicome ozomatli; decían que por esto se enmendarían algo. De la mala fortuna de su signo decían que si hiciese penitencia por amor de este signo chicome ozomatli, que la mala ventura se le volvería en buena.

3.—A la séptima casa llamaban chicome ozomatli; decían que era de buena fortuna porque todas las séptimas casas de todos los signos son de buena condición como está dicho; decían que los que en esta casa nacían serían placenteros, decidores, chocarreros, truhanes, amigos de todos y que con todos caben; decían que si fuese mujer la que nacía en esta casa sería rica, y vividora, y tratante, y nunca perdería su caudal.

4.—A la octava casa llamaban chicuei malinalli (y) decían que era de mala condición, porque todas las octavas casas eran mal afortunadas.

5.— La novena casa llamaban chiconahui ácatl; esta casa decían que era mal afortunada porque en ella reinaba la diosa Venus, que le llamaban Tlazoltéotl; los que nacían en esta casa siempre eran desdichados y de mala vida y todas las casas novenas eran mal acondicionadas.

6.—A la décima casa llamaban matlactli océlotl, esta casa era bien afortunada, como todas las casas décimas de todos los signos son bien acondicionadas, porque en ellas dicen reinaba Tezcatlipoca, que es mayor dios; y los que en esta casa nacían decían, que si viviesen serían prósperos, y luego los bautizaban en este día, algunos los dejaban para bautizarlos en la decimotercera casa porque los mejoraban la fortuna bautizándlos en ella.

7.—A la undécima casa llamaban matlactlionce quauhtli, y a la duodécima llamaban matlactliomome cozcaquauhtli; estas dos casas decían que en parte eran buenas y en parte eran malas; a los que en ellas nacían bautizábanlos en la decimotercera casa que llamaban matlactomei ollin; decían que bautizándolos en esta casa se les remediaba su mala fortuna, porque todas las casas postreras de todos los signos son bien acondicionadas como está dicho arriba.

CAPÍTULO XXI

DEL DÉCIMO SIGNO LLAMADO CE TÉCPATL, Y DE SU FELICIDAD; DECÍAN QUE LOS HOMBRES QUE NACÍAN EN ESTE SIGNO ERAN VALIENTES, ESFORZADOS PARA LA GUERRA Y VENTUROSOS Y LAS MUJERES QUE EN ÉL NACÍAN ERAN VARONILES, HÁBILES PARA TODO Y MUY DICHOSAS EN ADQUIRIR RIQUEZAS; DECÍAN QUE ESTE ERA EL SIGNO DE HUITZILOPOCHTLI, DIOS DE LA GUERRA, Y DE CAMAXTLI. EN EL DÍA QUE COMENZABA ESTE SIGNO HACÍAN GRAN FIESTA A HUITZILOPOCHTLI, Y POR TODOS LOS TRECE DÍAS, A LOS CUALES DECÍAN TODOS SER PRÓSPEROS

1.- EL DÉCIMO signo se llamaba ce técpatl. El primer día de este signo atribuían a Huitzilopochtli; dios de la guerra, y a Camaxtli; que era dios de los de Huexotzinco. En este día hacían en su cu, que se llamaba Tlacatecco, gran solemnidad delante de su estatua; sacaban todos los ornamentos y tendíanlos delante de ella, e incensábanla.

2.— Los ornamentos eran de plumas ricas: unos se llamaban quetzalquémitl, que quiere decir capa de quetzales verdes y resplandecientes; otro se llamaba xiuhtotoquémitl, que quiere decir capa de plumas azules y resplandecientes; otro se llamaba tozquémitl, que quiere decir capa de plumas amarillas y resplandecientes; otro se llamaba huitzitzilquémitl que quiere decir capa hecha de plumas resplandecientes de cintzones, y otras muchas capas, no tan preciosas como las ya dichas.

3.— Todas estas capas tendían sobre mantas ricas, al sol, delante la imagen todo un día, y a esto decían que calentaban o asoleaban, y ofrecíanle delante comidas preciosas de muchas maneras, así los principales como la gente común; y después de un poco las apartaban y los ministros de aquella iglesia las dividían entre sí, y las comían todas juntamente aquellos que eran ministros de Huitzilopochtli, y el rey o señor ofrecía muchas y diversas maneras de flores delante la imagen de Huitzilopochtli; flores que llaman yolloxóchitl y otras que llaman eloxóchitl, y otras cacaoaxóchitl; finalmente ofrecíanle flores de todo género, compuestas de diversas maneras, y con diversas labores, unas llaman chitmalxóchitl y otras oloiuhqui y otras momoyao, todas flores de muy suave olor, y de los olores y suavidades de flores estaba llena aquella iglesia.

4.— También ofrecían cañas de humo, en manojos de veinte en veinte (que) allí se estaban humeando y quemando delante la estatua, y el humo que salía estaba como niebla.

5.— Los señores de los magueyes, o taberneros, que vendían el pulcre cortaban y agujeraban los magueyes, para que manasen miel en este signo; tenían que por agujerarlos en este signo no manaría mucho, y ofrecían el primer pulcre delante de Huitzilopochtli, como por primicias, y a este primer pulcre llamaban uitztli; echábanlo en unos vasos que llamaban ocatecómatl, sobre los cuales estaban unas cañas con que bebían los viejos que ya tenían licencia para beber octli.

6.—Y decían que los que nacían en este signo, si eran hombres, serían valientes y honrados y ricos; y si fuese mujer, sería muy hábil y muy para mucho, y sería abundosa de todas las cosas de comer, y muy varonil, y sería bien hablada y discreta, etcétera.ss

7.— La segunda casa de este signo se llamaba ome quiáhuitl; la tercera ei xóchitl la cuarta nahui cipactli; la quinta macuilli ehécatl, la sexta chiquace calli, la séptima chicome cuetzpallin, la octava chicuei cóatl, la novena chiconahui miquiztli, la décima matlactli mázatl, la undécima matlactlionce tochtli, la duodécima matlactliomome atl, la decimotercera matlactliomei itzcuintli. Todas estas casas son prósperas como ya está dicho de la primera.

CAPÍTULO XXII

DEL UNDÉCIMO SIGNO LLAMADO CE OZOMATLI Y DE SU FORTUNA, DECÍAN QUE LOS QUE EN EL NACÍAN ERAN DE BUENA CONDICIÓN, AMIGABLES, REGOCIJADOS, PLACENTEROS, INCLINADOS A MÚSICA Y A OFICIOS MECÁNICOS. DECÍAN QUE CUANDO REINABA ESTE SIGNO DESCENDÍAN UNAS CIERTAS DIOSAS A LA TIERRA, Y A TODOS LOS QUE TOPABAN, POR CAMINOS O CALLES, LOS EMPECÍAN EN EL CUERPO, DÁNDOLOS ALGUNA ENFERMEDAD. Y POR ESTO REINANDO ESTE SIGNO, NO OSABAN SALIR DE CASA; Y LOS QUE EN ESTE SIGNO ENFERMABAN LUEGO ERAN DESAHUCIADOS DE LOS MÉDICOS.

1.- EL ONCENO signo se llamaba ce ozomatli; decían que este signo era bien afortunado, y decían que en él descendían las diosas que se llamaban Cihuateteo, que empecen a los niños; y todos los que tenían niños o niñas, los encerraban en casa porque no se encontrasen con estas diosas, porque no les hiriesen con perlesía.

2.—Y si alguno caía en enfermedad en este signo, los médicos y médicas luego le desahuciaban; decían que no escaparía porque las diosas le habían herido. Y si alguno que era bien dispuesto enfermaba en estos días, decían que las diosas le habían deseado la hermosura y se la habían quitado. A los que nacían en este signo, varones, decían que serían bien acondicionados y regocijados, y amigos de todos; y que serían cantores o bailadores, o pintores, o aprenderían algún buen oficio por haber nacido en tal signo.

3.— La segunda casa de este signo se llamaba ome malinalli (y) era mal afortunada; los que nacían en este signo engendraban muchos hijos y ninguno de ellos se lograba, todos se morían antes de tiempo.

4.— La tercera casa de este signo, se llamaba ei ácatl; la cuarta, nahui océlotl; la quinta, macuilli quauhtli; la sexta, chicuace cozcaquauhtli; la séptima, chicome ollin; la octava, chicuei técpatl; la nona, chiconahui quiáhuitl; la décima, matlactli xóchitl; la undécima, matlactlionce cipactli; la duodécima, matlactliomome ehécatl; la tercia décima, matlact

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