Хосе де Акоста. Естественная и моральная история Индий. Часть 1. José de Acosta. Historia natural y moral de las Indias. Parte 1


58 120 views

La ciudad de Méjico está fundada sobre esta laguna, aunque los españoles han ido cegando con tierra todo el sitio de la ciudad, y sólo han dejado algunas acequias grandes, y otras menores que entran, y dan vuelta al pueblo: con estas acequias tienen gran comodidad para el acarreto de todo cuanto han menester de leña, yerba, piedra, madera, frutos de la tierra y todo lo demás. Cortés fabricó bergantines cuando conquistó a Méjico; después pareció que era más seguro no usarlos; y así sólo se sirven de canoas, de que hay grande abundancia. Tiene la laguna mucha pesca y caza, aunque no vi yo de ella pescado de precio: dicen valen los provechos de ella más de trescientos mil ducados.
Otra y otras lagunas hay también no lejos de allí, de donde se lleva harto pescado a Méjico. La provincia de Mechoacán se dice así, por ser tierra de mucho pescado: hay lagunas hermosas y grandes, abundantísimas de pescado, y es aquella tierra sana y fresca. Otros muchos lagos hay, que hacer mención de todos, ni aun saberlos en particular no es posible. Sólo se advierta lo que en el libro precedente se anotó, que debajo de la tórrida hay mayor copia de lagos que en otra parte de el mundo. Con lo dicho, y otro poco que digamos de ríos y fuentes, quedará acabado lo que se ofrece decir en esta materia.

Capítulo XVII

De diversas fuentes y manantiales

Como en otras partes del mundo, así en las Indias hay gran diversidad de manantiales, fuentes y ríos, y algunos de propiedades extrañas.
En Guancavelica de el Perú, donde están las minas de azogue, hay una fuente que mana agua caliente, y como va manando el agua se va convirtiendo en peña. De esta peña o piedra tienen edificadas casi todas las casas de aquel pueblo. Es piedra blanda, y suave de cortar; y con hierro la cortan y labran con la facilidad que si fuese madera, y es liviana y durable. De esta agua, si beben hombres o animales, mueren, porque se les congela en el vientre, y se hace piedra; y así han muerto algunos caballos. Como se va convirtiendo en piedra, el agua que va manando tapa el camino a la demás, y así es forzoso mudar la corriente, por lo cual mana por diversas partes, como va creciendo la peña.
En la punta o cabo de Santa Elena hay un manantial o fuente de un betún, que en el Perú llaman Copey. Debe de ser a este modo lo que la Escritura refiere135 de aquel valle silvestre, donde se hallaban pozos de betún. Aprovéchanse los marineros de aquella fuente o pozo de copey, para brear las jarcias y aparejos, porque les sirve como la pez y brea de España para aquel efecto. Viniendo navegando para la Nueva España por la costa de el Perú, me mostró el piloto la isla, que llaman de Lobos, donde nace otra fuente o pozo del copey, o betún que he dicho, con que asimismo brean las jarcias. Y hay otra fuente o manantial de alquitrán. Díjome el sobredicho piloto, hombre excelente en su ministerio, que le había acaecido navegando por allí algunas veces estando tan metido a la mar, que no había visto de tierra, saber por el olor del copey dónde se hallaban, tan cierto como si hubiera reconocido tierra: tanto es el olor que perpetuamente se esparce de aquel manantial.
En los baños que llaman de el Inga hay un canal de agua, que sale hirviendo, y junto a él otro de agua tan fría como de nieve. Usaba el Inga templar la una con la otra como quería; y es de notar, que tan cerca uno de otro haya manantiales de tan contrarias cualidades. Otros innumerables hay, en especial en la provincia de las Charcas, en cuya agua no se puede sufrir tener la mano por espacio de una Ave María, como yo lo vi sobre apuesta.
En el Cuzco tienen una heredad donde mana una fuente de sal, que así como va manando se va tornando sal; y es blanca y buena a maravilla, que si en otras partes fuera, no fuera poca riqueza; allí no lo es por la abundancia que hay de sal. Las aguas que corren en Guayaquil, que es en el Perú cuasi debajo de la equinoccial, las tienen por saludables para el mal francés y otros semejantes; y así van allí a cobrar salud de partes muy remotas: dicen ser la causa que hay por aquella tierra infinita cosa de la raíz que llaman zarzaparrilla, cuya virtud y operación es tan notoria, y que las aguas toman de aquella virtud, para sanar.
Bilcanota es un cerro que, según la opinión de la gente, está en el lugar más alto de el Perú. Por lo alto está cubierto de nieve, y por partes todo negro como carbón. Salen de él dos manantiales a partes contrarias, que en breve rato se hacen arroyos grandes, y poco después ríos muy caudalosos; va el uno al Collao a la gran laguna de Titicaca; el otro va a los Andes, y es el que llaman Yucay, que juntándose con otros sale a la mar del norte con excesiva corriente. Este manantial, cuando sale de la peña Bilcanota que he dicho, es de la misma manera que agua de lejía, la color cenicienta, y todo él vaheando un humo de cosa quemada, y así corre largo trecho, hasta que la multitud de aguas que entran en él le apagan aquel fuego, y humo que saca de su principio. En la Nueva España vi un manantial como de tinta algo azul, otro en el Perú de color rojo como de sangre, por donde le llaman el río Bermejo.

Capítulo XVIII

De ríos

Entre todos los ríos, no sólo de Indias, sino del universo mundo, el principado tiene el río Marañón, o de las Amazonas, del cual se dijo en el libro pasado. Por éste han navegado diversas veces españoles, pretendiendo descubrir tierras, que según fama son de grandes riquezas, especialmente la que llaman el Dorado, y el Paytiti. El adelantado Juan de Salinas hizo una entrada por él notable, aunque fué de poco efecto.
Tiene un paso que le llaman el Pongo, que debe ser de los peligrosos de el mundo, porque recogido entre dos peñas altísimas tajadas, da un salto abajo de terrible profundidad, adonde el agua con el gran golpe hace tales remolinos, que parece imposible dejar de anegarse y hundirse allí. Con todo eso la osadía de los hombres acometió a pasar aquel paso por la codicia del Dorado tan afamado. Dejáronse caer de lo alto arrebatados del furor del río, y asiéndose bien a las canoas, o barcas en que iban, aunque se trastornaban al caer y ellos y sus canoas se hundían, tornaban a lo alto, y en fin, con maña y fuerza salían. En efecto, escapó todo el ejército, excepto muy poquitos que se ahogaron; y lo que más admira, diéronse tan buena maña, que no se les perdió la munición y pólvora que llevaban. A la vuelta (porque al cabo de grandes trabajos y peligros la hubieron de dar por allí) subieron por una de aquellas peñas altísimas, asiéndose a los puñales que hincaban.
Otra entrada hizo por el mismo río el capitán Pedro de Orsúa, y muerto él, y amotinada la gente, otros capitanes prosiguieron por el brazo que viene hasta el mar del norte. Decíanos un religioso de nuestra compañía, que siendo seglar se halló en toda aquella jornada, que cuasi cien leguas subían las marcas el río arriba, y que cuando viene ya a mezclarse con el mar, que es cuasi debajo, o muy cerca de la línea, tiene setenta leguas de boca, cosa increíble, y que excede a la anchura del mar Mediterráneo; aunque otros no le dan en sus descripciones sino veinticinco o treinta leguas de boca.
Después de este río tiene el segundo lugar en el universo el río de la Plata, que por otro nombre se dice el Paraguay, el cual corre de las cordilleras del Perú, y entra en la mar en altura de treinta y cinco grados al sur. Crece al modo que dice del Nilo; pero mucho más sin comparación, y deja hechos mar los campos que bañan por espacio de tres meses; después se vuelve a su madre; suben por él navío grandes muy muchas leguas.
Otros ríos hay que, aunque no de tanta grandeza, pero igualan y aun vencen a los mayores de Europa, como el de la Magdalena, cerca de Santa Marta, y el río Grande, y el de Alvarado, en Nueva España, y otros innumerables. De la parte del sur, en las sierras del Perú, no son tan grandes los ríos comúnmente, porque tienen poco espacio de corrida y no pueden juntar tantas aguas; pero son recios, por caer de la sierra, y tienen avenidas súbitas, y por eso son peligrosos y han sido causa de muchas muertes; en tiempos de calores crecen y vienen de avenida. Yo pasé veintisiete por la costa, y ninguno de ellos a vado.
Usan los indios de mil artificios para pasar los ríos. En algunas partes tienen una gran soga atravesada de banda a banda, y en ella un cestón o canasto, en el cual se mete el que ha de pasar, y desde la ribera tiran de él, y así pasa en su cesto. En otras partes va el indio como caballero en una balsa de paja, y toma a las ancas al que ha de pasar, y bogando con un canalete pasa. En otras partes tienen una gran red de calabazas, sobre las cuales echan las personas o ropa que han de pasar, y los indios, asidos con unas cuerdas, van nadando y tirando de la balsa de calabazas, como caballos tiran un coche o carroza, y otros detrás van dando empellones a la balsa para ayudarla. Pasados, toman a cuestas su balsa de calabazas y tornan a pasar a nado; esto hacen en el río de Santa del Perú. En el de Alvarado, de Nueva España, pasamos sobre una tabla que toman a hombros los indios, y cuando pierden pie, nadan.

Хосе де Акоста. Естественная и моральная история Индий. Часть 1. José de Acosta. Historia natural y moral de las Indias. Parte 1
Tagged on:                                                                                                                                                                                                                                                             

Залишити відповідь

Цей сайт використовує Akismet для зменшення спаму. Дізнайтеся, як обробляються ваші дані коментарів.

20 visitors online now
20 guests, 0 members
All time: 12686 at 01-05-2016 01:39 am UTC
Max visitors today: 74 at 12:39 pm UTC
This month: 161 at 11-07-2018 10:10 am UTC
This year: 254 at 02-02-2018 01:06 am UTC
Read previous post:
Чилам Балам из Чумайеля. Anónimo. CHILAM BALAM DE CHUMAYEL

Чилам Балам из Чумайеля. Anónimo. CHILAM BALAM DE CHUMAYEL

Анонимный автор. Сообщение из Мичоакана. Anónimo. RELACION DE MICHOACAN.

Анонимный автор. Сообщение из Мичоакана. Anónimo. RELACION DE MICHOACAN.

Close