El miércoles por la mañana salió Pedro Sarmiento en tierra con toda la gente del navío, y en procesión y descalzos con algunas imágenes y cruces en las manos fuimos á la iglesia de Nuestra Señora del Rosario, y nos confesamos y oímos una misa cantada votiva, á la cual comulgamos; y se dió á los oficiadores la limosna que se había sacado, y más Dimos gracias a Nuestro Señor Jesu-Christo y á su preciosísima Madre que nos había librado de tantos trabajos, y nos había traído á tierra de Cristianos. Y asimesmo se dió la limosna que se había juntado para la casa de Nuestra Señora del Rosario, y la que se había sacado para pobres; y la que se traía para misas se dió á quien las dijese por nosotros y por las ánimas del purgatorio. Hecho esto fuimos á visitar al gobernador, que estaba enfermo y al Obispo. De todos fuimos amorosamente recibidos.
Luego sentendió en limpiar el navío y recorelle de calafatería y enseballe y reformarle de jarcia y velas, masteléos, y aderezar el batél, que venía hecho pedazos, y en hacer aguada y aderezar la vasija como si de nuevo obiéramos de comenzar el viáge que así era menester, según veníamos destrozados y faltos de todo: y vale todo aquí tan caro, que no bastando los dineros que Pedro Sarmiento tenía, tomó cuantidad prestada; y no bastando, le fué forozoso vender hasta unos clavos para suplir, y aviar esta nao y el patax, que embió al Nombre-de-Dios, porque hasta el agua nos costó aquí como si fuera vino, y en cierta manera tanto y más, por las vasijas que nos hurtaron los negros aguadores, demás de su paga, que aunqué sean demasiadas menudencias quiero dar cuenta puntual de todo.
Entre tanto que esto se hacía como el fin deste viage, entre las cosas urgentes, se manda por la instruccion del virrel que se sepa aún despues de salidos del estrecho á esta mar se procure saber de los ingleses así de los que pasaron al mar del sur con Francisco Draquez, como los que se tenía noticia en Pirú que habían poblado hacia el Brasil, ó Paraguái, Pedro Sarmiento procuró inquirirlo y supo lo que abajo diré de un piloto algaravio del barco que nos fue á recibir cuando acabamos de pelear con el francés. Y lo que dijo debajo de juramente en sustancia fue: Que á quince de diciembre de 1579 entre Ayamonte y Tavila, tratando este hombre con dos ingleses mercaderes principales sobre cosas de indias y del inglés que pasó al mar del sur, le dijeron los ingleses que el Francisco Draquez, que hizo el robo en el mar del sur, ya estaba en Inglaterra, que llegó allá con dos naos muy ricas por fin del mes de septiembre pasado, y que había llegado muy cargado de plata y riquezas, y hizo gran presente á la reina de Inglaterra, la cual se lo agradeció y tuvo en mucho: y luego el mesmo capitan Francisco aprestó cinco naos para que fuesen al estrecho á bruscar las otras que se le habían perdido en el estrecho, y pasar adelante; y llevaban bastimentos para tres años, y el mesmo capitan Francisco quedaba aprestando otras ocho naos. Las cinco dichas partieron de Inglaterra por diciembre de 1579. Y mas le dijeron, que había quince días que se había partido de Ayamonte el maestre de la mesma armada del capitan Francisco con una nao cargada de aceites y vino para bastimentos de la mesma armada, la cual se hacía con mucha diligencia y saldría con mucha brevedad, y á los que este testigo lo dijeron parecían hombres de mucho crédito, y que se lo dijeron á este testigo entendiendo que como era portugues no lo diría á castellanos, y dél no tenían que temerse, y así lo juró ante escribano real, y dijo queda en mi poder, del cual asimesmo se supo, que cuando fue robado del francés con esta nao peleó, oyó decir á los mesmos franceses, que robando uno ó dos navíos de negros en Cabo-verde habían de ir á la Margarita y de allí á la banda del norte de la isla de Santo-Domingo á la Yaguana, y que no había cuatro meses que habían venido de la Yaguana cargados de cuero y azúcar, y que estos habían preso al gobernador de Puerto-rico, y no le hicieron mas mal porque le rescataron, y mataron al capitan Barbudo, el que había muerto los ingleses en la Margarita. Llevan los ingleses pilotos portugueses.
De pilotos y capitanes del Brasil, que había poco habían venido del Brasil y volvían allá, supé por muy cierto que en la bahía de Paraiba cerca del Rio-de-janeiro, que está 21 1/2 grados al sur de la costa del Brasil, había ocho años que entraron y poblaron mucha cuantidad de ingleses, los cuales estuvieron tiempo entre los Tapuyes, indios naturales de aquella tierra, y que tenían generación de la mujeres de aquella tierra. Y habrá tres años que los portugueses que estaban poblados en el Río-de-Janerio fueron sobre los ingleses y mataron muchos dellos, y los que escaparon se metieron la tierra adentro entre los naturales. Créese que los habrán muerto y comido, porque la gente india de aquellas comarcas son grandes comedores de carne humana, y tiene públicas carnicerías della.
Педро Сармьенто де Гамбоа. Путешествия к Магеллановому проливу. PEDRO SARMIENTO DE GAMBOA. VIAJES AL ESTRECHO DE MAGALLANES.
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