Модесто Басадре-и-Чокано. Перуанские богатства. Modesto Basadre y Chocano. Riquezas peruanas
Uncategorized November 23rd, 2005
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había iluminado sus ojos, que había calentado sus miembros desnudos.
Rechazó los alimentos preparados, sólo apetecía la carne cruda, y de
preferencia los vegetales crudos, como las papas, etc. Fue imposible
calzarlo: sus pies eran largos y anchos, con los dedos muy largos y
apartados. Satisfecho su reducido apetito, su gusto era dormir: en todos
sus actos demostraba la sencillez de un infante, y la más [13] completa
inocencia e ignorancia de todo. Al día siguiente de ser hallado, se le dio
una cajita de música, ya con cuerda. Al momento dio varios gritos, se puso
la cajita al oído, la trató de morder, con sus largas uñas quiso rasgarla;
parecía que consideraba la caja de música como un pajarito, que había
venido a sus manos. Se le cortó la barba y su enmarañada cabellera, sin
hacer la más pequeña resistencia. Se trató, sin el más pequeño resultado
favorable, el enseñarle a hablar: con grande dificultad se pudo hacer
comprender el sentido de algunas pocas palabras, su inteligencia al
parecer era muy limitada.
¿Quién era este joven? ¿Cuál era su procedencia y origen? ¿Quiénes
eran sus padres? ¿Era este joven hijo de alguna moderna Magdalena, que
había venido a la Tebaida de la Sopladera, a ocultar su vergüenza, al
fruto de su fragilidad, a llorar su desventura y abandono?
Y esa madre si existía. ¿Dónde se hallaba?, ¿y el padre de ese niño
fue por ventura, quien lo condujo a esas soledades, huyendo quizás de
doméstico infortunio? ¿Cómo se había mantenido en esas desiertas soledades
ese desdichado joven, tan apacible, tan inofensivo, tan infantil en sus
actos, tan niño en sus deseos? ¿Algún padre celoso había arrojado de su
paternal morada, a quien consideraba como fruto de un crimen, como muestra
constante de la degradación de su casa y blasones? Preguntas son estas que
jamás se podrán resolver; se hallan los pormenores sepultados en el más
profundo abismo y jamás, jamás se podrán publicar.
Entre el cura de Locumba, y el Reverendo Segura, Fraile Dominicano de
Moquegua, se resolvió bautizar al joven, se le puso el nombre de Andrés,
día en que se le halló en el desierto de la Sopladera: su nombre fue pues
Andrés Desierto.
En diciembre las familias abandonaron Talamolle, el señor Tamayo se
hizo cargo de la mantención y [14] educación de Andrés. En abril fue
Andrés atacado en Locumba de muy fuertes tercianas; un día, en ese mes
desapareció de la casa para él paterna: jamás se supo su suerte o
paradero. Meses después, en los montes de Camiarita, se hallaron los
esparcidos huesos de un joven, por la dentadura algo gastada se creyó
fuesen los restos del tan desgraciado Andrés. Peruano Gaspar Hauser (1) su
origen fue un misterio: su muerte fue lamentada por aquellos a quienes
había interesado por la dulzura de su carácter, por sus actos infantiles e
inofensivos.
Lima, julio 14 de 1883. [15]
Indios calaguayas
Hacen días me preguntaban ustedes ¿quiénes eran esos indios de
vistoso vestido, que delante de nosotros cruzaban la Plaza de Lima? -Voy a
decirles.
Uno de los departamentos de la República de Bolivia se llama La Paz,
una de las provincias de ese departamento se llama Muñecas, en honor de un
clérigo argentino de ese nombre, cura de una de las parroquias de la
ciudad del Cuzco en 1814, y valiente guerrillero, sostenedor de la
revolución del Indio Brigadier Pumacagua en esa época. Este Muñecas murió
por un tiro casual, que estando prisionero, le dio un sargento español de
orden del general Ramírez. Pueblo importante de la provincia de Muñecas,
al este de la Gran Cadena de los Andes, es el llamado Charasani; y siete
leguas más abajo de Charasani, pero en la misma quebrada, se halla situado
el pueblo de Curva -todos los indios Calaguayas, médicos y boticarios
ambulantes de la América del Sur, son oriundos de Curba y de sus
contornos.
Para llegar a Charasani hay precisa necesidad de pasar por la
vastísima Pampa, conocida con el nombre [16] de Umabamba (Llano de agua),
la que, como su nombre demuestra, ha sido, en épocas muy remotas, parte
integrante de la laguna Titicaca. La pampa de Umabamba linda, por el
norte, con las elevadísimas montañas, siempre cubiertas de eternas nieves
y conocidas con el nombre de Coololo; esas montañas forman en Coololo, el
nudo llamado de Apolobamba, y son el origen de la Gran Cadena, que se
dirige al Sur, ostentando en su curso los elevadísimos cerros llamados
Illampu e Illimani, de más de veinticinco mil pies de elevación. La mole o
cuerpo del Illimani no es inferior a la de ningún cerro del orbe; y en
cuanto a su altura es sólo inferior a algunos picos de los Himalayas. Por
el Sur linda la pampa de Umabamba con los llanos de Escoma y Carabuco por
el este con la cadena de cerros de la cordillera, que se dirige hacia el
Sur, y por el oeste con las alturas de las provincias de Azángaro y
Huancané. La pampa de Umabamba tiene una altura de más de doce mil
quinientos pies, sobre el nivel del mar: en otros países, a esa altura no
pueden vivir ni hombres ni animales.
Por el medio, puede decirse de esa pampa, corre el río Suches, que
tiene su origen en los inmensos y riquísimos lavaderos de oro de Poto
(provincia de Saudia) y en las serranías de Coololo. Poto es propiedad del
señor don José María Peña, vecino de Arequipa; antes fue propiedad de la
señora Rivero de Velasco. En Poto el frío es intenso, y los peones sufren
muchísimo al trabajar en los lavaderos, causa de su escaso actual laboreo.
En las cabeceras del río Suches, también se halla el oro en sus
conglomerados o placeres, como los llaman en California.
El río Suches desde su origen hasta un punto, frente a la Hacienda de
Ninantaya (candela fría), forma la línea divisoria de los territorios del
Perú y Bolivia; de Ninantaya corre la línea recta hacia un [17] punto, a
orillas de la laguna Titicaca, al esté del pueblo peruano llamado Conima.
El frío es tan fuerte en Ninantaya, que ni el fuego caliente -de allí el
nombre del lugar.
La pampa de Umabamba se halla cubierta de tropas inmensas de alpacas,
y es muy poblado por indígenas peruanos y bolivianos, estos en muy mayor
número. En esos vastos campos, no existen ni árboles ni raquíticos (2)
arbustos; y por ese motivo los habitantes han construido sus casas del
modo siguiente: aplanado el terreno señalado para la habitación, se van
poniendo en figura circular, y con el diámetro de tres varas, adobes
cortados de la turba o champa, que cubre el terreno, y resecados al sol. A
proporción que se van poniendo las hileras de adobes, se va angostando el
ancho del círculo, hasta que a la altura de cuatro o cinco varas, sólo
queda en la punta una abertura, como de un pie de diámetro, que sirve para
que salga el humo del fogón, que se alumbra en el interior. Las casas
tienen la figura de los moldes, que se usan en las haciendas de caña para
labrar panes de azúcar. Como el frío en esos campos es tan fuerte, las
puertas son bajas y angostas, y para entrar en las casas es necesario,
casi el arrastrarse por el suelo. Los Ostiakes del Norte de la Siberia en
algunos puntos tienen casuchas de parecida semejanza.
El alpaca, una de las tres familias, en que se halla dividida la raza
del carnero o camello americanos, es un bellísimo animal; su altura de la
cabeza a los pies será como de seis pies, de los cuales cerca de la mitad
lo forma el largo pescuezo. El alpaca es de diversos colores, pero
predominan en mucho los colores negro y café oscuro; tiene ojos muy
grandes y negros, y es mansísimo. La lana o vellón de los recién nacidos
es tan suave y fina como la seda; y alguna tiene después de un año, de
crecida, el largo [18] aun de doce pulgadas. Esta lana era casi
desconocida en Europa antes de la Independencia, a pesar de su abundancia
y calidad. En el año de 1835 los señores Hegan y Ca., comerciantes
ingleses de Tacna, mandaron a Liverpool unos pocos fardos, por vía de
ensayo. En ese puerto examinó la lana Titus Salt, escocés, fabricante de
tejidos de lana; tomó muestras, y produjo en sus talleres las primeras y
bellísimas alpacas, que han servido y sirven para vestidos lujosos. Salt
hizo con su descubrimiento una enormísima fortuna; recibió de la reina
Victoria el título de Baronet, el quinto en la jerarquía de la nobleza
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