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las
bateas, con la harina, toma un tinte verdoso muy bello, tan subido a veces
como el verde de una esmeralda. ¿Qué motivo tiene el líquido salitroso
para tomar ese tinte bello verde con la mezcla de la harina? No he
encontrado una explicación satisfactoria.
Las bateas de fierro para enfriar por completo el líquido salitroso,
son de diversos tamaños; por lo general, son de 16 ó 18 pies de largo, por
8 ó 10 de ancho, y 2 de profundidad: son de fierro de mejor calidad.
El líquido salitroso depositado en las bateas, se enfría rápidamente,
por la gran extensión de ellas. Primeramente se forman sobre la
superficie, globulillos que, examinados, parecen formados de aceite; estos
se aumentan y forman una tenue costra de salitre ya cristalizado; un
muchacho con una pala de madera, rompe esa cristalización, la que en
trozos cae al fondo de la batea, e inmediatamente comienza, a la vista, la
cristalización general de todo el líquido salitroso, depositándose el
salitre en su estado de pureza, en el fondo. Si el tiempo es muy frío,
esta cristalización se puede verificar en poco más de veinticuatro horas.
Concluida totalmente la cristalización, según el conocimiento del
administrador de las bateas, se abren las llaves de las bateas, para
conducir el agua vieja, que es el líquido sobrante, a determinados
tanques, de donde dicha agua vieja es conducida, por medio de bombas, a
señalados depósitos, en una parte superior de la máquina, para extraer de
estos depósitos el agua vieja necesaria a las nuevas elaboraciones que se
practiquen. El salitre depositado en cada batea, se amontona en el centro
de ella, para que escurra toda el agua vieja que contiene, y después de
seco, se arroja, por medio de palas, [57] al cuadro centro de las bateas,
que se llama cancha, en la cual se extiende para que el sol lo seque bien,
y encostalado sea conducido a los puertos, para su embarque y exportación.
Al hacer correr de los chuyadores el líquido salitroso, ha quedado en
el fondo de cada uno, una cantidad de una materia rojiza y terrosa que se
llama Borra. Esta es extraída de allí y arrojada al campo en muchas
oficinas; en otras, las mejor elaboradas o manejadas, esa materia es
sometida a una nueva elaboración, en una parte separada de la maquinaria,
y se consigue produzca, en no pequeña cantidad, salitre de baja ley, que
se emplea en la fábrica de pólvora, en la confección de salitron, etc.
En la oficina Soledad, que tenía a mi cargo, encontré que se botaba
la Borra. A costa de dos mil soles en bateas y cañerías, establecí el
sistema de beneficiarla, y en menos de seis meses, saqué en salitre el
total costo de las bateas y cañerías empleadas en su elaboración.
El piso de las canchas se forma del ripio sobrante de los cachuchos,
cubierto de una gruesa capa de borra, sobrante de los chuyadores.
La capa de borra queda tan endurecida, que parece formada de cimiento
romano.
El salitre secado bien en la cancha, se encostala en sacos de tres
quintales, que son los que conducen los trenes del ferrocarril de cada
oficina al puerto, o en sacos de seis arrobas, que son los que conducen
las mulas, llevándolos por carga de la oficina al puerto.
El ferrocarril antes no llenaba sus compromisos con el público: ha
habido casos en que el salitre de una oficina ha existido depositado sobre
la línea, para ser conducido al puerto, por doce meses, sufriendo los
propietarios enormes daños, con la destrucción de los sacos, requemados
por el sol, y las consiguientes [58] enormes mermas; reclamos se hacían:
la Empresa hacía lo que tenía por conveniente.
En algunas oficinas se elabora la potasa y yodo. En la Limeña, cantón
de la Noria, la potasa era elaborada en gran cantidad. El yodo era
elaborado en las siguientes oficinas:
Cantón Pisagua -San Antonio (al mes, más o menos), 30 quintales.
Ídem Noria -Limeña (ídem) 80 quintales.
Ídem ídem -Paposo (ídem ídem) 30 qqs.
Ídem ídem -San Carlos (ídem ídem) 50 qqs.
Ídem ídem - (ídem ídem) 30 qqs.
Ídem Soledad -Esmeralda (ídem) 15 qqs.
Ídem ídem -Soledad (ídem ídem) 40 qqs.
El yodo fue descubierto en 1811, por el químico Courtois; y Gay
Lussac, en 1813, publicó un tratado muy científico y completo sobre él.
El salitre varía de ley desde 88 y 97, variación debida a la gran
cantidad de sal marítima, que contienen los caliches de algunos terrenos,
especialmente los inmediatos a la pampa del Tamarugal.
El yodo se elaboraba en la Soledad, en la forma siguiente: En una
oficina especial, se hallaba una especie de mesa, más grande que la de un
billar, cubierta toda de planchas gruesas de plomo, metal que no sufre
deterioro por la acción del azufre. En un extremo de la mesa se hallaba
situado un pequeño horno, en cuyo porte superior estaba incrustado un
depósito forrado con ladrillos, y del cual salía un embudo de plomo, que
era conducido a un depósito de agua.
El azufre, fuese purificado y traído de Europa, o fuese del que se
explota en la misma provincia, y de que me ocuparé después, era depositado
en la cantidad necesaria, y mezcladas ambas clases de azufre, en conocidas
proporciones en el depósito incrustado de ladrillos, se aplicaba el fuego
al horno y los grandes [59] vapores del azufre, eran conducidos al agua
depositada, formándose ácido sulfúrico de ley tal. El que elaboraba el
yodo, guardaba el mayor secreto sobre los métodos empleados para producir
este ácido y también el yodo; pero pude cerciorarme de las labores, hasta
cierto punto. Inmediato a la mesa citada, se hallaba fuertemente
establecido, un gran depósito redondo de madera, formado de gruesos
tablones muy bien unidos y ligados con sendos sunchos de fierro. En el
centro de este gran depósito, existía perpendicular, un batidor, al que
podía hacerse mover con alguna rapidez, por medio de un mango. Por medio
de una cañería se depositaba, en el gran tanque, que tenía como 3 varas de
diámetro, una cantidad de agua vieja conducida de un tanque superior; a
esa agua vieja se le echaba una cantidad conveniente del acido sulfúrico,
ya allí elaborado, y ambas sustancias eran removidas y bien mezcladas por
el batidor perpendicular, movido por dos hombres, dando vueltas al mango.
A proporción que se iban mezclando el agua vieja y el ácido sulfúrico, se
desprendían ligeros vapores violetas, de la superficie de los líquidos,
formando bellísimas colores y vistas, parecidas a los colores de los
buches de las palomas, resplandecientes de violeta con oro; mezcladas bien
las materias expresadas, se dejan asentar por un tiempo determinado;
después se removían bien, y el líquido se hacía correr por medio de una
canaleja de plomo, a bolsas fabricadas de telas gruesas; estas bolsas
tienen la figura de moldes de pan de azúcar; el líquido echado a cada una
destila por el fondo a un recipiente, quedando en la bolsa depositado el
yodo, en forma de una sustancia negra y polvorosa. El líquido destilado es
agua vieja, muy saturada de azufre, toma un color café subido, y es
conducida al depósito general de toda el agua vieja, para todos los usos
posteriores de las oficinas. Concluida la destilación [60] de las bolsas,
se saca la materia yodura, y se hace secar, formando de ella panes, en
forma de ladrillo, para su oportuna destilación en los jarrones
correspondientes.
En otra parte de la oficina de yodo, existe una cantidad de jarros
muy grandes de losa ordinaria, parecidos a una serio de teteras, que
tienen un pico en un lado y por el otro un agujero, unidas por medio de
los picos de la una con la anterior.
En un horno especial, se depositan los ladrillos de yodo
convenientes, y se aplica un fuerte fuego; y los ladrillos de yodo
despiden un vapor abundante, color violeta subido, cuyo vapor va pasando
de un jarrón, en figura, como he dicho, de tetera, al otro, por medio de
los picos que los unen, depositando los vapores una sustancia al parecer
de acero, y en figuras de cabezas diminutas de lanza, que es el yodo
purificado y mercantil. Este yodo se reúne, se encajona o se embarrila,
con el peso de cien libras, y se exporta. La materia que queda en el
depósito es una sustancia de color naranja subido, con un olor muy
pronunciado de azufre: esta sustancia última no tiene valor mercantil.
En esta elaboración de yodo, he dicho que en la misma provincia de

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