Pages: 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31 32 33 34 35 36 37 38 39 40 41 42 43 44 45 46 47 48 49 50 51 52


Email This Post Email This Post | Print It Print It |
1 Star2 Stars3 Stars4 Stars5 Stars (No Ratings Yet)
Loading ... Loading ...
| 276 views

istado.
Nosotros vivimos en función de nuestros ideales y de nuestros principios, de
nuestra ética. Esa ha sido nuestra vida y es la vida de todos esos jóvenes y millones
de jóvenes como los que ustedes ven en el lateral derecho; es la vida de nuestro
pueblo, es la vida de nuestros niños que serán incomparablemente más cultos
que nosotros, más educados que nosotros, tendrán más conocimiento del mundo
que nosotros, y tienen una confianza sin límite en su pueblo, una confianza sin
límite en las ideas, una confianza sin límite en la Revolución. Esa es la situación
actual de nuestro país y es nuestra respuesta, que nadie se equivoque.
¿Qué es eso de estar amenazando con emplear las fuerzas militares?, contra
una lista que dice asciende a 80 países. ¿Dónde quedó la idea de la existencia de
una Organización de Naciones Unidas? ¿Dónde quedaron las normas legales de
esa institución? ¿Dónde quedaron principios jurídicos y principios éticos?
Cuando uno se pregunta por qué todo eso, al parecer absurdo, al parecer inexplicable,
es porque más que terror o temor que al terrorismo verdadero le temen a
la rebelión de los pueblos, les temen a los movimientos de conciencia y de opinión
que ya han librado grandes batallas en sitios memorables, que les prohíben ya
casi reunirse, y por ello los promotores de esa política reaccionan con ira y prepotencia,
llegando incluso al trato soberbio con sus propios aliados y acariciando la
idea de utilizar una fuerza poderosa, brutal y ciega, aparentemente incontrastable,
para sembrar el pánico y el terror en todos los pueblos del planeta.
Su resultado será multiplicar la resistencia, multiplicar la repulsa, multiplicar
las protestas, profundizar el descontento de esta especie amenazada no solo por la
66
Palabra de Fidel
peor forma de esclavitud y colonialismo que se ha conocido, sino amenazada en su
propia supervivencia. Esa conciencia es la que mueve a muchas personas de las
capas medias en los países industrializados, que tienen cada vez más conocimiento
de los peligros que acechan la naturaleza, acechan su vida, la de sus hijos y la
de sus nietos.
Todo el mundo conoce todos los datos, no hay que repetirlos, de lo que está
ocurriendo con la capa de ozono, con la contaminación de la atmósfera, con el
envenenamiento de los mares, con la escasez de agua potable, etcétera, etcétera.
El californiano, o algunos de ustedes, habló de la California sin agua, o con
problemas de agua en el manto freático. Eso no ocurre solo en California, ocurre
también en Guanajuato; el propio Presidente actual de México, cuando era gobernador
y visitó a nuestro país, me explicó cómo las aguas del manto freático que se
encontraban a 12 metros de profundidad hoy están a 400, y no hay fuente que lo
nutra. Cuando le pregunté si no podían inyectar del agua media que caía, respondi
ó: «Todo está lleno de productos químicos», y prácticamente lo que desarrollaba
con buen criterio era el riego microlocalizado para ahorrar el agua.
Hay problemas tremendos en el Medio Oriente que amenazan con futuros conflictos,
cualquiera lo comprende. La humanidad crece más de 80 millones de habitantes
por año. De 1981 a 2001, fechas en que tuvieron lugar conferencias de la
Unión Internacional Parlamentaria, en solo 20 años la población mundial creció
en 1 400 millones de habitantes, más que lo que había crecido a lo largo de la
de la humanidad, desde que surgió la especie hasta principios del pasado
siglo, que terminó hace muy poco; ese fenómeno es indetenible, y se une a la
erosión y a otra serie de problemas que todo el mundo conoce y comprende.
Esta lucha contra la globalización neoliberal es la causa común —se puede
decir— de todos los pueblos de la humanidad, que no pueden ver con buenos ojos
que se rompa el acuerdo de Kyoto, que significa una esperanza; que no puede
saber por qué demonios se fabrican escudos nucleares totales, en los que se invertir
án no se sabe cuánto dinero, cuando dicen que se acabó la guerra fría y cuando
el adversario dejó de ser hace rato superpotencia, y cuyos presupuestos nacionales
son menores que el presupuesto de guerra de Estados Unidos.
¿A quién van a hacer creer que los coreanos van a fabricar un cohete, un arma
nuclear que pueda alcanzar el territorio norteamericano? Eso no lo puede creer
nadie; o que Irán pueda amenazar a Estados Unidos, que tampoco puede creer, ni
lo cree nadie. Posiblemente estaban pensando en Rusia, que conserva un número
de proyectiles que pueden alcanzar el territorio de Estados Unidos. Los pretextos
son los demás países a los cuales amenazan. En eso se mezclan también los dem
ás factores de que hemos hablado, la tendencia hacia el dominio total y absoluto
de nuestro planeta. Ese es, de acuerdo con nuestros modestos puntos de vista, el
momento en que nos encontramos.
Si no he mirado el reloj antes es porque tenía temor y ya, de todas formas, no
tiene remedio (Risas). He hablado tres horas; pero no perturbé el sueño de nuestro
amigo (Señala a uno de los delegados), que ha dormido espléndidamente (Risas y
aplausos) y ahora se despierta fresco y lozano (Risas), para disfrutar el delicioso
coctel que ha preparado la Asociación de Economistas de (Risas y aplausos).
Y no digo otra cosa que el actual orden económico y social es insostenible, que
aquí se han aportado muchas ideas y que estamos envueltos en una batalla de
ideas. Esta ha sido una de las reuniones —tengo la convicción— donde más se
han planteado ideas y criterios, coincidiendo con lo que todo el mundo ve y percibe
cada vez mejor.
Nos quedaremos felices con la conciencia de haber sido testigos de cuán enorme
caudal de conocimientos y de inteligencias disponemos los 500 millones —o
tal vez un poco más—de habitantes de nuestro hemisferio, desde el Bravo —como
decía Martí— hasta la Patagonia. ¡Qué gran riqueza de conocimientos han creado!,
67
Selección de discursos
y esa riqueza de la que, precisamente, no está interesado en importar nuestro
poderoso vecino del Norte, prefiere matar nuestras inteligencias que darles visas
para ingresar en Estados Unidos; al menos, contamos con un gran caudal, un
capital humano de economistas, de pensadores, de hombres y mujeres dotados de
los conocimientos que hacen falta en esta hora.
Despidámonos armados de convicción; pero, especialmente, armados de confianza
en nuestro futuro. Aquí se podría decir algo parecido a lo que dijo Salvador
Allende antes de morir gloriosamente en La Moneda: ¡Más temprano que tarde, el
mundo cambiará!
¡Hasta la victoria siempre!
(Ovación)
68
Palabra de Fidel
«Ninguno de los actuales problemas del mundo
se puede resolver por la fuerza.»
Fragmento del discurso pronunciado por el Comandante en Jefe,
Fidel Castro Ruz, el día de los trágicos hechos ocurridos en Estados
Unidos. 11 de septiembre del 2001.
(…)
Hoy es un día de tragedia para Estados Unidos. Ustedes saben bien que aquí
jamás se ha sembrado odio contra el pueblo norteamericano. Quizás, precisamente
por su cultura y por su falta de complejos, al sentirse plenamente libre, con
patria y sin amo, sea el país donde se trate con más respeto a los ciudadanos
norteamericanos. Nunca hemos predicado ningún género de odios nacionales, ni
cosas parecidas al fanatismo, por eso somos tan fuertes, porque basamos nuestra
conducta en principios y en ideas, y tratamos con gran respeto —y ellos se percatan
de eso— a cada ciudadano norteamericano que visita a nuestro país.
Además, no olvidamos al pueblo norteamericano que puso fin a la guerra de
Viet Nam con su enorme oposición a aquella guerra genocida; no olvidamos al
pueblo norteamericano que, en un número superior al 80%, apoyó el regreso de
Elián a nuestra patria (Aplausos); no olvidamos cuánto idealismo, perturbado
muchas veces por el engaño, porque —como hemos dicho muchas veces— para
llevar a un norteamericano a que apoye una causa injusta, una guerra injusta,
primero hay que engañarlo, y el método clásico utilizado en la política internacional
de ese enorme país es el método de engañar primero, para contar después con
el apoyo de la población. Cuando sucede a la inversa y su pueblo descubre que
algo es injusto, por su tradición de idealismo, se opone a aquello que ha estado
apoyando, muchas veces, causas muy injustas, convencido de que lo que apoyaba
era justo.
Por eso nosotros —que sabemos no el número exacto, pero que hemos visto
escenas impresionantes de sufrimientos y posibles víctimas— hemos sentido dolor
profundo y tristeza por el pueblo norteamericano, fieles a la línea que hemos
seguido siempre.
No andamos adulando a gobiernos, ni pidiendo perdones, ni favores, ni se
alberga en nuestros pechos ni siquiera un átomo de temor. La de la Revoluci
ón ha demostrado cuán capaz es de desafiar, cuán capaz es de luchar, cuán
capaz es de resistir lo que tenga que resistir, algo que nos ha convertido en un
pueblo invencible. Esos son nuestros principios, una Revolución que se basa en
ideas, en la persuasión y no en la fuerza. Espero que no quede loco por el mu

Share and Enjoy:
  • del.icio.us
  • YahooMyWeb
  • Digg
  • E-mail this story to a friend!
  • Facebook
  • Google
  • Live
  • Technorati
  • Print this article!
Tags: , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

Related posts

Pages: 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31 32 33 34 35 36 37 38 39 40 41 42 43 44 45 46 47 48 49 50 51 52


  • No related posts

  • Leave a Comment

    You must be logged in to post a comment.


    Copyright by Blok.NOT 2005 - 2008

    XML-Sitemap