Skip to content

Диего де Кастро Титу Куси Юпанки. Сообщение о Завоевании Перу и дела Инки Манко II. Castro Titu Cusi Yupanqui, Diego de. Relación de la Conquista del Perú y hechos del Inca Manco II. Lima: Impr. y libr. Sanmartí, 1916 [1570]


| Email This Post Email This Post | Print It Print It |
1 Star2 Stars3 Stars4 Stars5 Stars (2 votes, average: 5 out of 5)
Loading ... Loading ...



Gonçalo Piçarro y Joan Piçarro y los demás que con ellos vinieran, no haçiendo caso de lo que mi padre les decía, con vn género de desdén dixieron: “Sosiegue, sosiegue, señor supai ynga< /foreign> y repose vn poco, que está agora con mucha cólera; mañana hablaremos largo. En todo procure de dar orden cómo se junte mucha plata y oro, _y acuerde de darnos la coya, que la deseo mucho haber”, dixo Gonçalo Pizarro. Acabadas de deçir estas buenas razones los españoles a mi padre, fuéronse á sus casas a comer, porque este prendimiento había sido a la mañana. Idos que fueron los españoles a sus posadas, y dexando buenas guardas que guardasen a mi padre, luego toda la çente que estaba en vna plaça llamada Puma kurco, de adonde mi padre se levantó aquella mañana de comer con todos ellos para ir a su casa a algo que le convenía, quando le prendieron los españoles, vino con gran sobresalto a la cassa donde mi padre estaba á ver por qué causa no había venido a panpa en tanta distancia de tiempo, y como llegaron a la puerta hallaron todos los criados de mi padre alborotados y como llorando por ver a su amo presso de aquella suerte. Los capitanes y çente que ansi venían a saber lo que pasaba, todos enmudeçieron, haciendo entre sí grandes exclamaçiones, y vnos a otros como maravillándose se preguntaban: øqué es esto? øqué es esto? Y estando ansí alborotados entraron adentro los capitanes más prençipales de toda la tierra a certificarse deveras cómo pasaba el caso y a ver qué hacía mi padre; y entrando más adentro -que les fué dado para ello licençia, sin la qual naidie podía entrar- llegaron á donde mi padre estaba preso y de la manera arriba dicho, y viéndolo todos de aquella manera hiçieron vn gran llanto, que fué çierto cosa de veer, a onde llamando a todos a alta voz vno dellos llamado Vila Oma, persona que gobernaba la tierra por mi padre como çeneral de toda ella, dixo como conquestardose e increpando á mi padre desta manera: “Sapai iynga øqué es esto en que andan estos viracochas? Hoy te prenden, mañana te sueltan. Pareçe que andan contigo jugando a juego de niños, pero no me marauillo que te traten desta suerte, pues tú te lo quisiste metiendo en la tierra de tu voluntad, sin nuestro pareçer, çente tan mala. Yo te digo que si tú me dexaras a mí quando ellos llegaron donde tú estás agora, porque yo e Challcochima, avnque ellos no quissieran, con la çente de nuestro bando les estorbáramos la entrada, y no creo yo que nos ouiera ido tan mal como nos ha ido por ser tú tan bueno; porque si tú no nos dixieras que eran viracochas y enviados por el Atun Viracochan -que quiere decir gran Dios- y no nos mandaras que les obedeçiésemos y respetáramos por tales, porque ansí lo haçías tú; poca necesidad teníamos nosotros ser vexados y molestados de la suerte que agora estamos, desposeídos de nuestra haçiendas, de nuestras muçeres, de nuestros hijos e hijas, y de nuestras chácaras, y vernos vasallos de quien no conosçemos; tan opressos, tan ffatigados que hasta con nuestras capas nos haçen limpiar la suciedad de los caballos. Mira, señor, hasta quánta baxeza nos has hecho venir por quererlo tú, e pues tú lo haz querido, no te maravilles que te traten desa manera; bien sabes que avn quando tu saliste a Vilca Cunga a rresçibirlos, te lo estoruaba yo y te fui a la mano muchas veçes sobre que no les metieses en tu tierra, y avn si te acuerdas, te dixe quando tuvimos nuevas que habían llegado á la tierra, que yo iría por la posta con diez o doçe mill indios y los haría pedaços a todos; y tú nunca me dexaste, sino antes ¡calla! ¡calla! que son viracochas o sus hijos, como si no barruntáramos nosotros que çente desta manera que venía de tan lexas tierras, que antes venía a mandar que a obdecer. Yo é toda tu çente tenemos de lo pasado gran pena, y de verte de la manera que estás gran conpassión, y te parece porque entiendas que soy el que ser solía, dáme licençia que yo te soltaré, y á estos barbudos los acabaré bien breue; porque çente tienes tú en tu tierra que me ayudará; que bien sabes tú que en toda la tierra, arriba y abaxo ni al traués, después de tí, no hay á quién más rrespeten que a mí, pues sobre todos soy çeneral”. Acabado que hubo de rrelatar á mi padre lo arriba dicho, este capitán Vila Oma, juntamente con otro llamado Ticoc, su compañero, se volvieron á los españoles que á la sazón allí estauan presentes, y con rostros alterados y severos dixieron estas palabras:53.

INCREPACION HECHA POR LOS CAPITANES DEL YNGA A LOS ESPAñOLES SOBRE EL MAL TRATAMIENTO QUE HACIAN A SU REY E SEñOR

“øQué andáis vosotros aquí con nuestro Inga daca por allá cada día, hoy prendiéndole, mañana molestándole y esotro día haçiéndole beffaz? øQué os ha hecho este hombre? øAnsí le pagáis la buena obra que os hizo en meteros a su tierra contra nuestra voluntad? øQué queréis dél, qué más os puede haçer de lo que ha hecho? øNo os dexó entrar en su tierra con toda paz y sosiego y con mucha honrra? øNo os envió a llamar a Cajamarca? øA los mensajeros que le enviastes, no os los envió muy honrrados con mucha plata y oro y con mucha çente? øNo ffueron e vinieron en hamacas, trayéndolos su çente a questas? En Caxamarca øno tomastes dos casas de oro y plata que le pertenesçían, y más lo que os dió Ataguallpa, que todo era de mi Inga, y lo que él os envió de aquí a Caxamarca, que fué gran cantidad de oro e plata? De Caxamarca a este pueblo, en ciento y treinta leguas que hay de camino de allá acá øno os hicieron todo buen tratamiento, dándoos muchos refrescos y çente que os traxiesen? øEl mesmo no os salió a resçibir al camino seis leguas de aquí, en Xaquixaguana? øPor vuestro respeto no quemó la persona más prençipal que tenía en toda su tierra, que fué Challcochima, llegados que fuistes aquí? øNo os dió casas y asientos, y criados y muçeres, y sementeras? øNo mandó llamar a toda su çente para que os tributasen? øNo os han tributado? Sí, que sí. El otro día, quando le prendistes, por rredimir su vexasçión øno os dio vna casa llena de oro y plata? A nosotros los prençipales y a toda la çente øno nos habéis quitado las muçeres e hijos e hijas? Y a todo callamos porque él lo quiere por bien y por no le dar pena. Nuestra çente øno os sirve hasta limpiar con sus capas la suciedad de los cavallos y de vuestras casas? øQué más queréis? Todas quantas veçes habéis dicho daca, oro, daca plata, junta ésto, junta estotro øno lo ha hecho siempre hasta daros sus mesmos criados que os siruan? øQué más pedís a este hombre? Vosotros no le engañastes diçiendo que veníades por el viento por mandado del Viracochan, que érades sus hijos y deçíades que veníades a servir al Inga, a quererle mucho, a tratarle como a vuestras personas mesmas a él y a toda su çente. Bien sabéis vosotros, y lo véis si lo queréis mirar atentamente, que en todo habéis faltado y que en lugar de tratarle como publicastes al prençipio le habéis molestado y molestáis cada credo, sin mereçerlo ni haberos dado la menor ocasión del mundo øDe dónde pensáis que ha de sacar tanto oro e plata como vosotros le pedís, pues os ha dado, hasta quitarnos a nosotros nuestras joyas, todo quanto en su tierra tenía? øQué pensáis que os ha de dar agora por la prisión en que le tenéis preso? øDe dónde ha de sacar esto que le pedís, ni con nada, si no lo tiene, ni tiene qué daros? Toda la çente desta tierra está muy escandalizada y amedrentada de tal manera de ver vuestras cosas que no saben ya qué se deçir ni a dónde se puedan ir porque lo vno, véase desposeidos de su Rey; lo otro, de sus muçeres, de sus hijos, de sus casas, de sus haciendas, de sus tierras; finalmente de todo quanto poseían, que çierto están en tanta tribulaçión que no les rresta sino ahorcarse o dar al través con todo, y aún me lo han dicho a mí muchas veçes. Por tanto, señores, lo más açertado que a mí me paree sería que dexásedes ya descansar a mi sapai ynga, pues por vuestra causa está con tanta neçesidad e trabajo, é le soltásedes de la prisión en que está, porque estos sus indios no estén con tanta congoxa”.54.

RESPUESTA DE LOS ESPAñOLES A VILA OMA

Share and Enjoy:
  • del.icio.us
  • YahooMyWeb
  • Digg
  • E-mail this story to a friend!
  • Facebook
  • Google
  • Live
  • Technorati
  • Print this article!
  • MySpace
Tags: , , , , , , , , , , , ,

Related posts

Post a Comment

You must be logged in to post a comment.