No pasaron, segund mi padre me dixo, tres meses, quando la invidia, ques enemiga de toda bondad, rreinó en Gonçalo Piçarro, lo vno por ver que a su hermano le habían dado tanta cantidad de oro y plata por no más de que había preso á mi padre con cobdiçia quando era correçidor y lo otro, porque como se vió con vara y mando por la ausencia del Marqués don Françisco Piçarro, que a la sazón se había partido para Lima, despidiéndose de mi padre con gran amor y amistad estando siempre confformes, quizo mostrar fausto y autoridad con la vara a costa de mi padre, achacándole q’ se quería alçar, diçiendo que vna noche hauía de dar sobre ellos estando durmiendo, y con este achaque falso, el dho. Gonçalo Piçarro se procuró de armar y tomar consigo a su hermano Juan Piçarro y a otros para ir a prender a mi padre. Los quales todos se fueron a la casa onde mi padre estaua holgándose con toda su çente en vna fiesta que a la sazón hacía. E llegados que fueron, mi padre, no sospechando la traición q’ tenía armada, los rresçibió con gran benebolençia y afabilidad, y ellos, como llebauan la traiçión dañada, aguardaron a que se saliese a alguna cosa a su casa y luego ffueron tras dél y, en ella, al tiempo que quiso salir, le prendieron, diçiendo el Gonçalo Piçarro estas palabras:49.
SEGUNDA PRISION DE MANGO YNGA POR GONçALO PIçARRO
“Señor Mango Inga: El otro día quedastes con mi hermano Hernando Piçarro de no vrdir ni tratar más negoçios y paréçeme que no hauéis guardado lo que prometistes, que informados estamos como tenéis concertado de dar sobre nosotros esta noche, e para eso tenéis junta tanta çente; por tanto, sed preso por el rrey y no penséis que ha de ser agora como el otro día, que dixistes que no teníades en nada todas nuestras prisiones; agora lo esperimentaréis si se quiebran o no”. Y luego, de mano a boca, mandó traer Gonçalo Piçarro unos grillos y una cadena que aherrojasen á su sabor a mi padre; los quales grillos y cadena mandó que luego se le echasen, y mi padre viendo que con tanto vitoperio le querían parar de aquella suerte, quísose deffender diciendo:50.
RESPUESTA DE MANGO INGA
“øEn qué andáis aquí conmigo cada triquete haciéndome beffas? øVosotros no sabéis que yo soy hijo del Sol é hijo del Viracochan, como vosotros os jatáis? øSoy quien quiera ó algún indio de baxa suerte? øQueréis escandalizar toda la tierra y que os hagan pedaços a todos? No me maltratéis, que no os he hecho por qué øPensáis que se me da nada por vuestras prisiones? No las tengo en lo que huello”. Gonçalo Piçarro y sus alfereçes como vieron a mi padre con tanta furia, remetieron todos contra él para le echar la cadena al pescuezo, diçiendo: “No os deffendáis Mango Inga: mira que os ataremos pies y manos de arte que no sea bastante quantos hay en el mundo a desataros, porque si os prendemos, es en nombre y voz del Emperador y no de nuestra autoridad; y que lo fuere, nos habéis de dar agora mucho más oro y plata que el otro día y más me hauéis de dar a la señora coya Cura Ocllo, vuestra hermana, para mi muçer”. Y luego, incontinente todos de mancomún como alli estaban, le echaron la cadena al pescuezo e los grillos a los pies.51.
PARLAMENTO DE MANGO INGA SEGUNDA VEZ ESTANDO EN LA PRISION
Mi padre, como se vió así atado y preso de aquella manera, con tanta inominia y deshonrra, dixo con mucha lástima estas palabras: “øPor ventura soy yo perro ó carnero e algún oyua vuestro que porque no me huya me atáis desta manera? øSoy ladrón o he hecho alguna traición al Viracochan o a vuestro Rey? Si que no, pues si no soy perro ni ninguna cosa que las que dicho tengo, øqué es la causa porque de tal manera me tratáis? Verdaderamente agora digo, y me afirmo en ello, que vosotros sois antes hijos de çupai que criados del Viracochan, quanto y más hijos; porque si, como arriba dicho tengo, vosotros fuérades, no digo yo hijos verdaderos, sino criados del Viracochan, lo uno, no me tratáredes de la manera que me tratáis, más antes miráredes a quién yo soy y cúyo hijo, y el poderío que he tenido y tengo, el qual por vuestro respecto he dexado; y lo otro, miráredes que no ha habido en toda mi tierra, después que entras tes en ella, cossa ninguna, alta y baxa, pequeña ni grande, que se os haya negado; mas antes, si rriquezas yo tenía, vosotros las poséis; si çente, á vosotros siruen así hombres como muçeres, chicos y grandes, y menores si tierras, las mejores que en mi tierra hay debaxo de vuestro poderío están; pues qué cosa hay en el mundo de que hayáis tenido necesidad que yo no la haya proveído á vosotros; ingratos, çierto sois, y dignos de toda confusión”.52.
Tags: amaru, Bolivia, Chile, conquista, espanol, felipe ii, historia, inca, manco, Peru, quechua, siglo xvi, titu cusi yupanqui

















Post a Comment