Skip to content

Диего де Кастро Титу Куси Юпанки. Сообщение о Завоевании Перу и дела Инки Манко II. Castro Titu Cusi Yupanqui, Diego de. Relación de la Conquista del Perú y hechos del Inca Manco II. Lima: Impr. y libr. Sanmartí, 1916 [1570]


| Email This Post Email This Post | Print It Print It |
1 Star2 Stars3 Stars4 Stars5 Stars (2 votes, average: 5 out of 5)
Loading ... Loading ...



“Señor Mango Inga: Entendido tenemos todos-los que aquí estamos, y el señor Gobernador don Françisco Piçarro tiene lo mesmo, que, me diante ser V.M. quien es y hijo de tal padre, como ffué Guaina Cápac, tenemos nosotros la tie. rra que hoy poseemos y estamos de la manera que estamos, con tanto contento y regocijo en estar en ella, que a no ser V.M. quien es, de sangre rreal, ni tuviéramos la tierra que tenemos m’. poseyéramos las riquezas que de su tan franca.. mano habemos resçeuido y poseemos. Plega, Nuestro Señor Dios todo poderoso, a quien vuestra merced llama Viracochan, nuestro padre, que por quien su Divina Magestad es, tan buena voluntad como es la que vuestra merced nos ha mostrado, y obras que nos ha hecho, le pague, trayéndole a conosçimiento de quien su Sacratíssima Magestad es, para que conoçiéndole le ame,: y amándole le posea, y poseyéndole se goce con El en su Reino para siempre, así como nosotros nos gozamos poseyendo la merced que V.M. nos hace’. Hernando Piçarro, dando la palabra por todos, dixo anssí: “Todos estos caualleros e yo hemos rresçuido sumo contento con la merced que nuestra merçed nos ha hecho en todo; queda-: mos en obliçación de lo seruir toda nuestra vida e protestamos de que agora ni en ningún tiempo no habiendo demasiada ocassión, estos caualleros ni yo no le daremos ninguna pena”.37.

Acabado este rrazonamiento y hacimiento de grasçias de los españoles a mi padre, el dho. mi padre les mandó entregar el tesoro que les tenía aparejado; los quales lo rresçibieron en sí y no llegaron a ello hasta dar parte de lo que les había subçedido al Gouernador. Y ansí, sin haçer más: algunos dellos lo fueron luego a llamar para que lo uno, diese las gracias de semejante tesoro a mi padre, y lo otro, se hallase presente al rresçibir é partir; porque, segund después paresçió por ruegos del Gobernador habían los españoles ido a soltar a mi padre de la cárcel donde estaba, porque ellos no fueran si ellos dél no fueran mandados; y ansí, para que viese cómo estaba ya suelto mi padre, le fueron á. llamar algunos dellos, el qual entendiendo lo que pasaba y que mi padre estaba ya suelto, luego vino; y llegado que ffué saludó a mi padre en esta manera. 38.

LLEGADA DEL GOBERNADOR A CASSA DE MANGO INGA

“Dios guarde a Vra. merçed, señor Mango Inga. Por haber estado algo mal dispuesto no vine justamente con estos caualleros á besar las manos a vuestra merçed, de que he estado con alguna pena por no haber hecho lo que yo tanto deseaua, que era verme con vuestra merçed; pero ya que hasta aqui ha habido ffalta, que ha ssido, como dho. tengo, por mi indispusisión, de aquí adelante no la habrá. Gran pena he reçibido en su prissión, en espeçial si ffue sin culpa, lo ‘!, qual si ha sido, es de rresçibir mayor, que bien creo, que segund vuestra merçed es de bueno, es ansí; é teniendo esto entendido, como siempre lo tuve de su bondad, rrogué a estos caballeros que no molestasen tanto a vuestra merçed, porque entendido tengo yo que quien con tanta voo luntad nos traxo a su tierra y tan de plano nos; la entregó con los tesoros que en ella había, no se había de mover tan ffácilmente por ninguna vossa a haçer cosca que no debiesse. Suplico a vuestra merçed, no tenga pena, questos caualleros e yo de aquí adelante procuraremos de no se la dar más, antes tener el rrespeto que á semejante persona como vuestra merçed conviene”.39.

‘Paréceme que todavía hace V.M. con estos caballeros y conmigo lo que suele haçer, como 1;, pareçe, por la merçed de tan gran rriqueza y tesoro como hoy les ha dado, por la parte que a mí ? me toca, de ser su gobernador y por la que de su ‘, Majestad del quinto le ha de caber. Beso las manos a vuestra merçed, que yo se que ha de rresçibir tanto contento con lo demás que hasta aquí dado por vuestra meroçed le he enviado; quedo por esta merçed en tanta obligación que por pa labra no lo sabré significar”. 40.

RESPUESTA DE MANGO INGA AL GOUERNADOR

Apo –que quiere decir señor–Vengas norabuena. Muchos días ha que te he deseado ver y no sé qué ha sido la causa porque no me has querido dar este contento, pues tanto yo lo he deseado y te he enviado a llamar no sé quántas veces para quexarme a tí destos tus soldados; y por los aplaçer a ellos no me has querido dar a mí contento, pues por çierto que te lo he deseado yo dar y avn procurado. Mal me pagáis vosotros mi tan buen deseo y obras; estos tus soldados me han molestado y ffatigado, sin yo meresçerlo, teniéndome aquí aherrojado con hierros, como si fuera su criado o como si yo fuera su llama que quiere decir carnero; más me pareçe ésta molestia cobdicçiosa que hazaña poderosa, porque a la clara se ve que me han tenido antes preso por su hambrienta cobdiçia que por poderío que sobre mí pudiesen tener, y como tú has visto y de todo eres testigo, no me vençistes vosotros a mí por fuerça de armas sino por hermosas palabras, que si no me dixiérades que érades hijos del Viracochan y quél os enviaba, e yo por vuestras insignias de tantos enlauiamientos como comigo vsastes no lo pensara, no se yo cómo lo ouiéra. des en la entrada de mi tierra; y por lo haber yo hecho con vosotros de la manera que lo he hecho, me tratáis desta manera. çentil pago me dais por tan buena obra como yo os he hecho. 41.

Aquí he dado a estos tus soldados no sé qué oro e plata por sus importunaçiones; hazlo rrepartir allá como a tí te paresçiere; y mira que pues eres tan buen apo, que mandes que de aquí adelante no me den más enojo, pues yo no se lo deseo dar a ellos, que te hago saber de çierto que si ellos me lo dan, que yo procuraré de tal suerte que quiçá les pese”. 42.

El Gobernador, oída la rrespuesta que mi padre le dio, holgóse mucho con ella y mandó rresçibir aquel tesoro a los españoles, diçiendo: “resçcíuase eso que con tan buena voluntad nos hace merçed el señor Mango Inga Yupangui, el qual no lo ha de agora el hacernos semejantes mercçedes sino de muy atrás; e miren vuestras merçedes, señores, los que aquí están presentes, que tenemos ya mucho rresçibido del señor Mango Inga después que estamos en su tierra, y que se lo pagamos muy mal segund la voluntad con que nos lo da. De aquí en adelante, por su uida que le rrespeten y tengan en mucho, pues lo mereçe”. Todos los soldados, con el contento que resçibieron con el don del tesoro que mi padre les hauía dado, rrespondieron con gran gozo al gouernador estas palabras: 43.

RESPUESTA DE HERD°. PIçARRO Y G°. PIçARRO Y JOAN PIçARRO Y DE LOS DEMAS SOLDADOS AL GOUERNADOR.

“Por çierto V. Sa. tiene muy gran razón en rreprehendernos y affearnos semejante cosa, que era porque si ouiera miramiento en nosotros no lo hacíamos de hauer hecho desta suerte sino agradeçer el bien a quien nos lo hace. De aquí adelante se hará como V. Sa. lo manda”.44.

Acabadas todas estas rrazones de vna parte y de otra, todos los españoles rrepartieron aquel tesoro por cabeças, dando a cada vno según su calidad; lo qual rrepartió Hernando Piçarro como prençipal autor en aquel caso, porque había sido el que había preso a mi padre. El qual tesoro rrepartieron a costales, porque, segund era la cantidad, tardáronse mucho en rrepartirlo por peso; y desque hubieron ya rrepartido el tesoro entre si, mi padre en señal de agradesçimiento al Gobernador, díxole estas palabras:45.

“Apo: parésçeme que tú has sido parte para questos tus soldados me hayan soltado de la prisión en que estaba, la qual paresçió sin ser culpa; rruegote que no te vayas tan presto, sino que en señal de la conffederasçión de nuestra amistad, hagamos juntos colasçión, que yo espero que de mi parte no ha de quebrar lo por mí prometido”.46.

Y el Gobernador, por le dar contento á mi padre e porque la demanda era justa y no dañosa, óbolo por bien, e sentándose todos en la sala donde mi padre estaba, rresçibieron colasçión con gran regoçijo y chacota.47.

Resçiuida la colasçión y confesados mi padre y los españoles, fuéronse á sus casas cada vno con la rrasçión que le cupo de la empressa del tesoro. De creer es que irían acompañando al Gobernador y que allá se rregoçijarían entre sí, cada uno con lo que lleuaban. El qual rregocijo, segund adelante se verá, no les duró mucho, porque como el demonio sea tan malo como es y amigo de disensiones e diferençias, nunca para. 48.

REVUELTA DE GONçALO PIçARRO CONTRA EL INGA

Share and Enjoy:
  • del.icio.us
  • YahooMyWeb
  • Digg
  • E-mail this story to a friend!
  • Facebook
  • Google
  • Live
  • Technorati
  • Print this article!
  • MySpace
Tags: , , , , , , , , , , , ,

Related posts

Post a Comment

You must be logged in to post a comment.