Por la parte de Carmenga, que es hacia Chinchaisuyo, entraron Coriatao y Cuillas y Taipi y otros muchos que cerraron aquel postigo con la çente que traían. Por la parte del Condesuyo que es haçía Cachicachi, entraron Huaman Quilcana y Curi Guallpa y otros muchos que cerraron vna gran mella de más de media legua de box, todos muy bien adereçados, en orden de guerra. Por la parte de Collasuyo entraron Llicllic y otros muchos capitanes con grandísima suma de çente, la mayor cantidad que se halló en este çerco. Por la parte de Andesuyo entraron Antaanca y Ronpa Yupangui y otros muchos, los quales acabaron de çercar el çerco que a los españoles les pusieron. Este día y después de puesto este çerco, el qual estaba tan cerrado que era cosa de veer, y luego quissieron dar sobre los españoles, pero no osaron hasta que por mi padre les ffuese mandado lo que habían de haçer. El qual, como arriba dixe, había mandado que so pena de la vida, naidie se mudase del lugar a donde estaba, y Vila Oma, capitán çeneral de aquella çente, viéndola ya toda aperçibida y a punto, hízolo luego saber á mi padre, el qual estaba a la sazón en Callca, diçiendo que ya los tenía çercados y en gran aprieto, que si los matarían ó qué harían dellos; y mi padre le envió a decir que los dexase estar ansí en aquel aprieto con aquella congoxa, que ellos también le habían. á él congoxado, que padesçiesen, que también había él padesçido; que él llegaría otro día y los acabaría. La qual rrespuesta vino al Vila Oma, y el dicho Vila Oma como vió lo que mi padre le enviaba a mandar, rresçiuió gran pena, porque quisiera él luego acabarlos así como estaban, que tenía harto aparejo para ello, más no osó, por lo que mi padre le envió a mandar. El qual mandó luego apregonar por todo el exérçito que so pena de la vida naidie se menease del lugar donde estaba hasta que él se lo mandase, y mandó también soltar todas las açequias de agua que había en el pueblo para que anegasen todos los campos y caminos que a la rredonda y dentro dél estaba, y esto porque si acaso los españoles se quisieren huír, que hallasen toda la tierra anegada, y así atollando los caballos pudiesen ser señores de sus enemigos a pie y en el lodaçal, porque çente vestida amáñase mal en el lodo, lo qual todo fué cumplido ni más ni menos que el çeneral Vila Oma mandó. Los españoles, como se vieron ansí cercados en tanto aprieto y que tanta çente les cercaba, sospechando entre sí que allí serían los postrimeros días de sus vidas, no viendo de ninguna parte ningún remedio, no sabían qué haçer, porque de vna parte veíanse çercados de aquella manera; por otra, veían los escarnios y las beffas que los indios les hacían, tirándoles muchas piedras a los toldos y alçándoles la perneta por el poco casso que dellos hacían; començábanles a quemar las casas, acometieron a ponerles fuego a la iglesia, si no que los negros que encima della estaban se lo estorbaban, aunque con hartos flechazos que los indios satis y andes les tiraron, a los quales no hizo daño ninguno por guardarles Dios y ellos escudarse, pues como estuvieron desta manera desconfiados de rremedio, tuvieron por prençipal socorro en acudirse a Dios. Los quales estuvieron toda aquella noche en la iglesia llamando a Dios que les ayudase, puestos de rodillas y las manos junto a la boca, que lo vieron muchos indios, y avn los que estaban en la plaça en la vela hacían lo mismo, y muchos indios de los que eran de su banda; los quales habían venido con ellos desde Caxamarca.67.
BATALLA DE LOS ESPAñOLES CONTRA LOS INDIOS EN LA FORTALEZA
Otro día de mañana, bien de mañana, todos salieron de la iglesia y se pussieron encima de sus caballos, a guisa de pelear, y començaron a mirar a vna parte y a otra y ansí mirando, pusieron piernas a sus caballos y a más correr, a pesar de sus enemigos, rrompieron aquel portillo que como muro estaba cerrado y echaron a huír por la cuesta arriba, a mata cavallo; los indios que en el çerco del Cuzco estaban como los vieron ansí huir, començaron á gritar diçiendo: “A que se van a Castilla, a que se van a Castilla, ataxadlos”! y ansí todo el çerco que estaua hecho se deshizo, los vnos en su seguimiento, los otros á ataxarlos; algunos a dar auiso a las guardas de las puentes, porque no se pudiese escapar ninguno por ninguna parte. Y los españoles, como vieron que les seguía tanta çente, voluieron la rrienda a sus caballos e hiçieron vna vuelta por vn çerro llamado Queancalla y llegaron a tomarles las espaldas de la parte por donde estaua Vila Oma, el qual se hauía subido con toda su çente á hacerse fuerte en la fortaleza del Cuzco llamada Saxaguaman, y allí pelearon fuertemente y les coxieron las quatro puertas de la fortaleza, desde los muros de la qual, que son muy fuertes, arrojauan muchas galgas, tiraban muchas flechas, muchos dardos, muchas lanças que ffatigaban grauemente a los españoles, con las quales galgas mataron a Joan Piçarro y a dos negros, y muchos indios, de los quales ayudaban, y como a los de Vila Oma se les acabase la munición de galgas y de lo demás, mediante el favor diuino tuuieron lugar los españoles de entrar en la ffortaleza e tomarla por ffuerça, matando y destrozando muchos indios de los que dentro esttauan, otros se arrojaban de los muros abaxo y como son altos, y todos los que primero cayeron murieron, y los que después, como ya hauía gran rrimero de çente muerta caían sobre ellos, escapáuanse algunos. Fué esta batalla de vna parte y de otra, ensangrentada, por la mucha çente de indios que favoresçían á los españoles, entre los quales estaban dos hermanos de mi padre, llamados el vno Inguill y el otro Vaipai con mucha çente de su bando y chachapoyas e cañares. Duró esta batalla de vna parte y otra, tres días después de la toma desta ffortaleza, porque otro día después se rretornaron a rrefformar los indios para ver si podrían tornar a rrecob[r]ar el ffuerte que hauían perdido, y con gran ánimo acometieron á los españoles que estauan en el ffuerte, mas no pudieron hacerles ninguna cossa por las muchas guardas que de todas partes tenían, así de cañares que les ayudauan, como de los mesmos españoles; y lo otro, porque diçen estos indios que vn cauallo blanco que allí andaua, el qual ffué el primero que entró en la ffrotaleza al tiempo que se tomó, les hacía mucho daño, y duró todo el día este rrebate; e ya que la noche sobrevenía por la mucha escuridad que en ella hacía, no se pudiendo aprovechar de sus enemigos, se rretraxieron a sus sitios y los españoles por no dexar el ffuerte que tenían y desampararlo, dexáronlos ir. Y otro día de mañana tornaron á la batalla començada, la qual rriñieron muy ffuertemente los vnos con los otros, y al fin, viniendo con gran ánimo los indios contra los españoles salieron todos de tropel del ffuerte y ffuéronse contra ellos con gran esfuerzo y arremetiéndose los indios se rretraxeron hacia donde mi padre estaua, que era en Callca, y fueron tras dellos matando y desbaratando gran parte de la çente hasta el rrío de Yucay, en el qual los indios dieron lado á los españoles; los quales españoles pasaron adelante derecho a Callca, a donde mi padre estaua, al qual no le hallaron allí porque estaua haciendo vna ffiesta en el pueblo llamado Sacsasiray; y como no le hallassen allí, dieron la vuelta hacía el Cuzco por otro camino, con harta pérdida de fardaje que los indios coxieron en la rretaguarda, saliendo del lado que les hauían dado. Con el qual despojo se ffueron derechos haçia donde mi padre estaua haçiendo la ffiesta.68.
Hecha mi padre esta ffiesta en aquel pueblo Sacsasiray, se salió de allí para el pueblo de Tambo, pasando de camino por Yucay, a do dormió sóla vna noche; y llegado que fué a Tambo, mandó que se juntase allí toda la tierra porque quería hacer vna fortaleza muy fuerte para en ella defenderse de todos los españoles que le quisiesen acometer; la qual çente fué junta muy breve, y desque la tuvo les hizo el parlamento siguiente:69.
PARLAMENTO QUE HIZO EL INGA A TODOS SUS CAPITANES Y çeNTE EN EL PUEBLO DE TAMBO LUEGO COMO SE RRECOçiO A EL DESPUES DEL DESBARATE DEL CUZCO
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