É el dicho señor Capitan, mientras Suero de Nava fue a las dichas provincias, visitó todas las provincias de Ancerma é los caciques é señores dellas; é les salieron en algunas partes los señores de paz é otros rebeldes, fasta tanto que por conquistallos é hacelles daño venian de paz. Y estando en lo susodicho, supo que en cierta provincia estaba el señor principal de la tierra, que se dice Ocusca, el cual por muchos mensajeros quel envió no queria venir, y envió á amenazar al señor Capitan diciendo, que se saliese de su tierra, quél ni su gente no habian de servir á los españoles. En tanto estuvo el señor Capitan con su gente en el pueblo del dicho señor Ocusca, que dos señores parientes le fueron á rogar que viniese de paz que mirase que le destruiria su tierra, é quel señor Capitan queria ser su amigo; y en estos medios fueron é vinieron mensajeros de un cabo é de otro seis ó siete dias, hasta tanto quel dicho Ocusca vino a verse con su merced. El cual dicho cacique vino con mucha potestad como señor qué era, y allí le habló el señor Capitan y le hizo entender á lo que era venido; el cual dijo con mucha sagacidad que ni sus antepasados no habian sido subjetos, qué cómo lo había él de ser. É destos razonamientos estuvieron gran rato del dia, é después de haber pasado lo susodicho, el dicho cacique se quisiera volver, y el dicho señor Capitan le rogó que no fuese é hiciese venir en paz todos los caciques de la tierra. Y el señor Capitán le hizo poner velas, porque no fuese, é le mandó que trujese todo su servicio para quele sirviesen como de antes, é lo aposentó en su mismo aposento del señor Capitán; y el dicho Ocusca, veyéndose detenido, dijo. Que quién le aconsejó que viniese, quél se lo pagaria. Y este cacique es hombre algo en días é gorodo é de gran presencia, cuando habla, parece que asombra las gentes, tiene fama, por dicho de indios, de muy rico é lo debe ser segund su manera. Y dende á seis ó siete dias,el dicho señor Capitan determinó de venir a la cibdad y traer el dicho cacique, para que hiciese venir los señores de la tierra de paz é sirviesen á los españoles, é lo trujo é le pidió el dicho cacique un caballo en que viniesen, é lo trujeron é lo aposentó en su aposento é le puso guardas, é de allí lo venian á ver muchos señores con mucha gente de indios; é el dicho señor Capitan le decia que no tuviese miedo, que estando de paz la tierra, lo enviaria a su casa. Y estando la cosa en estos términos, una noche de gran tempestad de agua é truenos escuridad, se salió el dicho cacique del aposento, tan sutilmente, que no fue sentido por las velas é rondas que estaban á la puerta; é cuando los de la modorra quelo velaban rindieron el cuarto á los que habian de velar el alba, encendieron unas pajas para ver é recibir el dicho cacique, hallaron que no estaba allí, é los de la modorra que lo velaban, quedaron confusos, é sino se absentarán los ahorcáran; de lo cual hubo muy gran enojo el señor Caitan é todos los del real. É otro dia
de la maana, como sagaz y prudente, porque los indios no entendiesen quél estaba enojado delo, le envió todas las mujeres é pajes, que allí teia, é su repuesto, é les dijo que fuesen á su señor, quél no tenia enojo, porquél lo habia de enviar á su tierra é dalle muchas cosas con que se holgase, é que estuviese en su casa.
É luego venido el dicho Suero de Nava de las provincias que habia ído á visitar, el dicho señor Capitan eligió por caudillo á Gomer Fernandez, vecino y regidor de la dicha cibdad, e lo envió con cincuenta hombres de á pié é con muchas ballestas é perros, porque no se sufria llevar caballos, porque decian ser tierra áspera; lo cual no era, que los indios habian mentido. É fue á la provincia de Chocoechima donde, de cuatro leguas de la cibdad, comenzó á entrar por la montaña y haló muchas poblaciones de barbacoas é de gente belicosa; é por allí fue caminando muchos dias, hasta que llegó á la dicha provincia de Choco, donde rescibió muchos recuentros, é descubrió un rio caudaloso que se cree ser los nacimientos del rio del Darien, é fueron por el abajo, hasta tanto que en otra poblacion hallaron gente muy recia. Tuvieron con ellos recuentro, de manera, que estando peleando, llegaron los indios á los cristianos é juntáronse tanto, que les tomaron un cristiano vivo, que lo llevaron en peso, é hirieron tres ó cuatro españoles malamente; y como vieron lo subcedido, se retiraron los españoles viéndose ya destrozados. A cabo de cuarenta é cinco dias, viniendo á la cibdad de priesa porque los indios no los siguiesen el alcance, no podian traer los heridos, é los dejaron por muertos fuera del camino, é se vinieron; é plugo á Nuestro Señor que habiendo quedado los heridos sin comer, se esforzaron é viniéronse poco á poco por el rastro de sus compañeros, y á las veces venian a patas é otras veces de rodillas, hasta tanto que los alcanzaron. É allí se espantaron de tan gran milagro como Nuestro Señor habia hecho, é le dieron gracias por ello, é los truneron ente todos á cuestas, hasta que á cabo de cuarenta e cinco dias llegaron a la cibdad é allí fueron bien rescibidos, y al señor Capitan le pesó de lo subcedido é hizo curar los heridos, los cuales por la voluntad de dios sanaron y están muy bueno.
El señor Capitan, con cierta gente de caballo é de pié, dejando recabdo en la cibdad, fue á las postreras poblaciones por donde habia entrado en la tierra, para saber qué pueblos é señores había en las provincias, para los repartir ente los conquistadores, que con él habian salido de la cibdad de Cali. Y estando visitando la tierra, el cacique Ocusca comenzó á confederarse con sus parientes é amigos para venir sobre la cibdad, é por otro cabo que diesen sobre el señor Capitan é sobre la gente que con él estaba, é que ansi nos matarian a todos. É fue sabido por Martin de Amoroto, alcalde quehabia quedado en la dicha cibdad por caudillo, el cual hizo poner mucho recabdo de velas é rondas; é todas las noches é dias venian espias á ver lo que hacíamos, é fueron tomadas espias muchas veces é dijeron, como habian de venir á matar á todos los cristianos de la cibdad. É se hizo saber al señor Capitan lo que pasaba, el cual vino luego con toda la gente,
é fue á los pueblos del dicho cacique é todos sus allegados; é le huyeron de la otra banda del rio grande. É los que se pudieron tomar desta banda, se hizo en ellos buen castigo, de manera que vino toda la tierra de paz é el dicho cacique no quiso venir, mas de que enviaba sus caciques é gentes á servir á los españoles, porquel tenia gran miedo al Capitan, é si iban algunos españoles a su pueblo, salíales de paz é decia quél allí estaba, é que no iba á ver al señor Capitan, porque tenia grande miedo.
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