chos ídolos;
preguntado, cuya es la casa donde su Señoría halló los dichos ídolos: dijo, que la dicha casa era de su abuelo del dicho Don Carlos, y al presente es del dicho Don Carlos, que sucedió en la dicha casa;
preguntado, qué tanto tiempo ha que el dicho Don Carlos posee la dicha casa: dijo, que desde que fue niño es suya la dicha casa, porque siendo niño, el dicho Don Carlos, le dio su padre de este testigo aquella casa, y después acá hasta agora siempre la ha tenido e poseído el dicho Don Carlos por suya e como cosa suya la dicha casa;
preguntado, quién ha vivido y vive al presente en las dichas casas: dijo, que su padre deste testigo, vivió en las -10- dichas casas mucho tiempo, que fue abuelo del dicho Don Carlos, porque eran suyas las dichas casas, y él las dio al dicho Don Carlos su nieto, y después de muerto su padre de este testigo, las guardó cierto tiempo un tío del dicho Don Carlos, que se decía Bernabé Tlachiachi, el cual murió puede haber ocho años, poco más o menos, y después vivió en ellas cierto tiempo el dicho Don Carlos, y de dos años a esta parte, ha estado e vivido este testigo en las dichas casas, por el dicho Don Carlos e con su licencia, y porque el dicho Don Carlos le mandó que fuese a vivir allí para guardar las dichas casas, porque nadie no se las deshiciese;
preguntado, quién puso los dichos ídolos en las dichas casas y qué tanto tiempo ha: dijo, que no lo sabe, porque cuando este testigo fue a vivir a las dichas casas, ya estaba así como su Señoría lo halló el dicho día;
preguntado, si vido este que declara, los dichos ídolos en las dichas casas: dijo, que los que estaban fuera en la pared sí veía y los miraba como a piedras, pero no sabía otra cosa, porque este testigo tenía aquella casa para dormir no más y que de día no estaba allí;
preguntado, si iba el dicho Don Carlos muchas veces a las dichas casas y si entraba a los dichos adoratorios a ver los dichos ídolos y qué les ofrescía: dijo, que la dicha casa era del dicho Don Carlos y se acordaba de ella, y muchas veces iba allí a verla, y se andaba por ahí mirándola, y luego se volvía, e que no le vido ofrescer ni hacer otra cosa.
preguntado, qué otras personas entraban en las dichas casas a ver los dichos ídolos y ofrescerles: dijo, que no entraba nadie, e que con el dicho Don Carlos iban algunas veces, Gabriel Xaltemo, y Juan Mixcoatl, y Pablo Nantle, y Pablo Chochocoatl, y Andrés Aculoa, y que no iban otros ningunos; e que estos todos andaban por toda la casa, e que así mismo han entrado en las dichas casas, algunas veces Antonio. Tlatuxcalcatl, y Bernarbé Tlalchachi, y Tacacoatl, e Juan Tlaylotlac, y Lorenzo Mixcoatlaylotlac, y Antonio Azcametl, y Tlacuxcaltl Xiuimito, -11- porque todos éstos son tíos del dicho Don Carlos, pero que ninguno de ellos no ofrescía a los dichos ídolos más de que los vían allí; y que es verdad que antes que viniesen los cristianos, era aquella casa, casa de oración, y allí se juntaban a hacer sus fiestas y a rogar a sus dioses lo que querían, pero que después que vinieron los cristianos, nunca más lo han hecho.
preguntado, qué tanto tiempo ha que el dicho Don Carlos no oye misa: dijo, que no sabe;
preguntado, cuántas mancebas tiene el dicho Don Carlos: dijo, que no lo sabe, porque éste que declara, no entra donde están sus mujeres:
preguntado, si tiene por manceba, el dicho, Don Carlos, a una sobrina suya, que se dice Doña Inés, dijo: que es verdad que el dicho Don Carlos solía tener por manceba a la dicha Doña Inés su sobrina, y tuvo en ella una hija; pero que puede haber dos años, poco más o menos, que oyó decir que el dicho Don Carlos, la había dejado; y que esta es la verdad y lo que deste caso sabe, para el juramento que hizo, e afirmose en ello, y el dicho intérprete lo firmó de su nombre. -Juan González. -(Rúbrica.)
VI.- Declaración de Gabriel, indio de Tezcuco
E después de lo suso dicho, este dicho día, fue tomado e recibido juramento, segund forma de derecho, de Gabriel, indio, natural que dijo ser de Tezcuco, el cual lo hizo en forma de derecho e prometió de decir verdad, e so cargo a la cual, le fue preguntado e dijo por lengua del dicho Juan González, clérigo, intérprete, lo siguiente:
Preguntado, como se dice: dijo, que Gabriel Xaltemo, y que es natural de Tezcuco, e que no es casado, e que es de edad de veinte cuatro o veinte cinco años, poco más o menos, y que es cristiano bautizado;
preguntado, si conoce a Don Carlos y de qué tanto -12- tiempo a esta parte: dijo, que sí le conosce de cinco años a esta parte;
preguntado, si estuvo presente ahí dicho día, en la casa donde su Señoría halló ciertos ídolos de piedra: dijo, que sí estuvo presente e vido deshacer la pared y pilares de donde se sacaron los dichos ídolos;
preguntado, cuya es la casa donde se hallaron los dichos ídolos; dijo, que Don Carlos solía vivir en las dichas casas y después que él salió de ellas, vive en ellas Pedro Yzcutecatl, tío del dicho Don Carlos;
preguntado, cuántas veces ha estado éste que declara en las dichas casas: dijo, que algunas veces ha ido éste que declara a las dichas casas con el dicho Don Carlos, e otras veces sin él, porque el dicho Pedro, que vive en las dichas casas, es tío de este testigo;
preguntado, qué les ofrescía el dicho Don Carlos a los dichos ídolos en las dichas casas: dijo, que no les ofrescía cosa ninguna, más de que entraba donde estaban los dichos ídolos e miraba por allí e luego se salía afuera;
preguntado, si vido este testigo los dichos ídolos en las dichas casas: dijo, que sí vido los que estaban en la haz de la pared, hacia fuera, como piedras quebradas puestas en la pared, e no vido más;
preguntado, quién puso los dichos ídolos en la dicha pared: dijo, que oyó decir, a Bernabé Tlalchachi, indio, tío de Don Carlos, que Lorenzo Tlaxlotla sabía quién puso los dichos ídolos en la dicha pared;
preguntado, qué otras personas ha visto entrar en la dicha casa a adorar los ídolos e ofrescerles: dijo, que no, a nadie;
preguntado, cuántas mancebas tiene el dicho Don Carlos: dijo, que no lo sabe, más de que solía tener por manceba a una sobrina suya, que se dice Doña Inés, la cual parió allí, y después ha oído decir que la dejó; e que ésta es la verdad para el juramento que hizo, e afirmose -13- en ello, y el dicho intérprete lo firmó de su nombre.-Juan González -(Rúbrica).
VII.- Declaración de Bernabé Tlalchachi
El dicho Bernabé Tlalchachi, testigo recibido para información de lo que dicho es, habiendo jurado segund forma de derecho, el cual lo hizo e prometió de decir verdad, so cargo dél, por lengua del dicho padre Juan González, se le preguntó e dijo lo siguiente:
preguntado, si estuvo presente allí dicho día, en la casa donde el suso dicho Señor Obispo halló ciertos ídolos, éste que declara, e vido los dichos ídolos e adoratorios de donde se sacaron: dijo, que sí estuvo presente e lo vido todo;
preguntado, cuya es la casa donde se hallaron los dichos ídolos: dijo, que la dicha casa fue de Tlalchachi, abuelo de Don Carlos, y que agora es de sus descendientes, y que el dicho Don Carlos solía vivir en la dicha casa, y que agora vive en ella Pedro Yzcutecatl, que el dicho Don Carlos le puso por guardia de las dichas casas;
preguntado, quién puso los dichos ídolos en las dichas casas e adoratorios: dijo, que cuando destruyeron los dichos ídolos, Tlalchachi Coatecoatl, tío de Don Carlos, que vivía en las dichas casas, puso allí aquellos ídolos, jugando, y que a la sazón estaba e vivía con él Lorenzo Mixcoatlaylotlan, y que éste lo sabrá porque el dicho Tlalchachi es muerto:
preguntado, qué personas estuvieron a adorar dichos ídolos y ofrecerles: dijo, que no lo sabe, que si fueran su padre de este testigo, él lo supiera, pero no lo sabe ni lo ha visto;
preguntado, qué tanto tiempo ha que el dicho Don Carlos no oye misa: dijo, que días ha, que este testigo no ha visto ir a misa al dicho Don Carlos;
preguntado, cuántas mancebas tiene el dicho Don -14- Carlos: dijo, que no lo sabe, mas de que solía tener por manceba a una sobrina suya, pero que no sabe si está agora con él; y que ésta es la verdad para el juramento que hizo, e afirmose en ello, e no firmó porque dijo que no sabía escribir, y el dicho intérprete lo firmó de su nombre, y encargósele el secreto en forma. -Juan González. -(Rúbrica).
VIII.- Declaración de Doña Inés, natural de Iztapalapán
E después de lo suso dicho, en este dicho día, el dicho señor Obispo, por ante mí el dicho Secretario, hizo parescer ante sí a la dicha Doña Inés, de la cual fue tomado e rescibido juramento en forma debida de derecho, el cual ella lo hizo e prometió de decir verdad, e so cargo de él, le fueron hechas ciertas preguntas, por lengua del dicho Juan González, clérigo, intérprete, las cuales, con lo que a ellas respondió son las siguientes:



















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