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Мигель де Унамуно. Собрание сочинений. Miguel de Unamuno. Seleccion de textos


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— No haga usted caso a eso — dijo el cura — yo he comido en
Bermeo unas sardinas que talmente chorreaban manteca , sin
querer se les caía el pellejo … Y estando en Deva, unas
angulitas de Aguinaga , que ¡ vamos ! …
— Bueno, hombre, pues , ¿ qué digo yo ?, cada cosa en su
sitio y a su tiempo ; luego los caracoles ,después el besugo
…hisimos una caracolada poco antes de entrar Zurbano , el
año…
— Ya te he dicho muchas veses — le interrumpió el viejo
siempre tan guapo–que tú no sabers ni cojer , ni arreglar los
caracoles , y sobre todo, te vuelvo a desir , y no le des más
vueltas , que con la limonada, sarbitos , y al que te diga
merlusa en salsa , le dises que es un arlote barragarri …Si
me vendrás a desir a mí …
— Y si a mí me gusta en la limonada, merlusa en salsa …
— Entonses no sabes comer como Dios manda .
— ¿ Que no se ?
— Bueno , bueno– interrumpió el cura para cortar la cuestión
–¿ a que no saben ustedes una cosa curiosa ?
—¿Qué cosa ?
–Que los ingleses nunca comen sesos.
— Ya se conoce; por eso están coloraos — dijo el viejo guapo
–, porque en cambio te sampan cada chuleta cruda , y te
pescan cada sapalora …
— Esos herejes …–empezó doña Rufina .

Y venía rodando la conversación a los liberales .

Cuando los contertulios se marchaban , cerraban la tienda,
doña Rufina y su marido; contaban el dinero cuidadosamente ,
sacando sus cuentas , luego,con una vela encendida ,
registraban todos los rioncones de la tienda, miraban tras de
las piezas , bajo el mostrador y los banquillos , echaban la
llave y se iban a dormir . Solitaña no acostumbraba a soñar;
su alma se hundía en el inmenso seno de la incosciencia ,
arrulada por la lluvia menuda , o el violento granizo que
sacudía los vidrios de la ventana .

Al día siguiente se levantaba como se había levantado el
anterior , con más regularidad que el sol, que adelanta y
atrasa sus salidas , y bajaba a la tienda en invierno, entre
las sombras del crepúsculo matutino .

En Jueves Santo, parecía revivir un poco el bendito caracol ,
se calaba levita negra, guantes también negros,chistera negra
, que guardaba desde el día de la boda , e iba con un
bastoncillo negro a pedir para la Soledad de la negra capa.
Luego en la procesión , la llevaba en hombros , y aquél dulce
peso era para él una delicia sólo comparable a una docena de
letanías con sus quinientos sesenta y dos orá por nobis .

¿ Pobre ángel de Dios, dormido en la carne ! No hay que
tenerle lástima, era padre,y toda la humedad de su alma
parecía evaporarse a la vista del pequeño. ¿ Besos ? , ¡ quiá
! Esto en él era cosa rara , apenas se le vió besar a su hijo
, a quién quería , como buen padre , con delirio.

Vino el bombardeo , se refugió la gente en las lonjas , y
empezó la vida de familias acuarteladas . Nada cambió para
solitaña , todo siguió lo mismo . La campanada de bomba
provocaba en él la reacción inconsciente de un Avemaría , y la
rezaba pensando en cualquier cosa .Veía pasar a los chimberos
de la otra guerra , como veía pasar al eterno chinel. Si el
proyectil caía cerca se retiraba adentro , y se tendía en el
suelo presa de una angustia indefinible . Durante todo el
bombardeo no salió de su cuchitril . La noche de San José
temblaba en el colchón , tendido sobre el suelo , ensartando
Avemarías– ” Si al cabo entraran — decía doña Rufina– ya le
haría yo pagar a ese negro de don Jose María lo que nos debe.

Su hijo fué a estudiar Medicina . La madre le acompañó a
Valladolid; a su cargo corría todo lo del chico . Cuando
acabó la guerra , pensaron por un momento dejar la tienda,
pero Solitaña sin ella hubiera muerto de fiebre , como un oso
blanco transportado al Africa Ecuatorial.

Vino el terremoto de los Osunas , y cuando las obligaciones
bambolearon, crujió todo , y cayeron entre ruinas de oro ,
familias enteras , se encontró Solitaña , una mañana lluviosa
y fría , con que aquél papel, era papél mojado, y lo remojó
con lágrimas . Bajó mustio a la tienda y siguió su vida .

Su hijo se colocó en una aldea , y aquél día dió don Roque un
suspiro de satisfacción . Murió su mujer , y el pobre hombre ,
al subir las escaleras que temblaban bajo sus piés,y sentir la
lluvia, que azotaba las ventanas, lloraba en silencio con la
cabeza hundida en la almohada .

Enfermó . Poco antes de morir le llevaron el viático , y
cuando el sacerdote empezó la letanía, el pobre Solitaña , con
la cabeza hundida en la almohada , lanzaba con labios trémulos
unos imperceptibles orá por nobis , que se desvanecían
lánguidamente en la alcoba, que estaba entonces como ascua de
oro y llena de tibio olor a cera . Murió . Su hijo le lloró el
tiempo que sus quehaceres y sus amores , le dejaron libre .
Quedó en el aire el hueco que al morir deja un mosquito, y el
alma de solitaña voló a la montaña eterna , a pedir al Pastor,
él , que siempre había vivido a la sombra , que nos traiga
buen sol para hoy , para mañana , y para siempre .

¡ Bienaventurados los mansos !

Sombras De Sueño
Miguel De Unamuno
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SOMBRAS DE SUEÑO
PERSONAJES
DON JUAN MANUEL DE SOLÓRZANO
ELVIRA, SU HIJA
TOMÁS, CRIADO DE LA CASA SOLÓRZANO
RITA, su MUJER
JULIO MACEDO
LA MAR
Sombras De Sueño
Miguel De Unamuno
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ACTO PRIMERO
ESCENA PRIMERA
SOLÓRZANO y TOMÁS
SOLÓRZANO.-Otro año más de desgracia, Tomás. . . A este paso. . .
Nada, que tengo a Dios de espaldas
TOMAS.-Cierto, señor; hogaño ha sido fatal. . . Con estos
tiempos… Dios no quiere llover. Mas no desespere. . .
SOLÓRZANO.-Mi pobre hacienda,lo que me queda de la antigua
hacienda de los Solórzano, siempre más honrada que opulenta,
mengua de un modo alarmante, y a ti, al viejo criado de la casa,
a ti que eres como de la familia más bien. . .
TOMÁS.-Mi padre fue criado del suyo, de su abuela mi abuelo. . .
SOLÓRZANO.-A ti que estás en todos los secretos de esta hoy
Pobre casa, debo decirte que temo su ruina completa, si Dios no
lo remedia…..
TOMÁS .-¡En viviendo yo, no!
SOLÓRZANO.-Sí, ya lo sé, Tomás,ya lo sé…
TOMÁS.-Lo mío es suyo y basta para no morirse de hambre. Usted
me ha hecho hombre. . .
SOLÓRZANO.-Y créeme que no lo temo por mí, sino por mi pobre
hija, por la pobre Elvira. . . El último retoño de los Solórzano
de esta isla. ¡Y una hija! ¡Una mujer! Ni mi nombre va a quedar
en esta isla que descubrió, conquistó y colonizó mi
antepasado don Diego. . . (Señala un gran retrato al óleo que
cuelga de la pared.) Y a cuyo estudio he dedicado mi vida. . .
TOMÁS.-Cierto, señor. Nadie sabe de ella lo que usted sabe.
Porque ¡cuidado que ha recogido libros en
su librería!
SOLÓRZANO.-Sí, sí, creo tener todos,todo lo que sobre nuestra
isla se ha escrito, directa o indirectamente;
todo libro en que se haga mención de ella o de sus hombres.
Y luego el archivo de don Diego de Solórzano y de sus
sucesores… ¡Una riqueza!
TOMÁS.-Y la hacienda. . .
SOLORZANO.-Sí una pobreza. Enriqueciendo el alma, la , me
he empobrecido. ¿Te pesa, Tomás?
Porque te he arrastrado en mi ruina…¡Perdónamelo!
TOMÁS.-¿Yo? ¿Yo tener que perdonar al señor? Si se lo debo todo..
¡Más que la vida. . . , el alma!Le debo lo poco que sé; le debo
el no vivir como las bestias; le debo el ser de esta casa. . . ,
de la casa. Tuviera yo mil vidas y se las daría para que siguiera
empobreciéndose en enriquecer esa . . .
ITESM Sombras De Sueño
Campus Eugenio Garza Sada Miguel De Unamuno
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SOLÓRZANO.-(Emocionado.)Gracias,Tomás, gracias. Comeremos
del mismo pan. Pero lo que más me acongoja es esa pobre hija,
hija mía,esa pobre Elvira. . . Sola, siempre aquí sola. . .
aislada. ¡Qué terrible palabra esta de aislamiento! Solo los.
que vivimos en una isla así, sin poder salir de ella, lo podemos
comprender… Va para los veintidós y no he podido aún sacarla
decentemente. Y aquí se consumirá. . .
(Se enjuga una lágrima.)
TOMÁS.-No se apesadumbre, señor.¡A lo hecho, pecho, y cara al
viento!
SOLÓRZANO.-¡Aquí se consumirá,aislada y. . . soltera! ¿Va a
casarse con cualquiera de estos patanes? Ni aun la quieren. . .
por pobre. Solórzano no les dice nada. ¿Va a venir nadie de fuera
a buscarla? Y ella no puede salir, ni. . . para eso. . .debe.

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