Мигель де Унамуно. Собрание сочинений. Miguel de Unamuno. Seleccion de textos
Uncategorized August 4th, 2006
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sacrílego ¡viva España!
“¡Mi soberbia me ha perdido!” Esto lo decía la mente que correspondía á
las manos que tallaron la imagen del Sagrado Corazón, la mente del niño,
del poeta. Y decía verdad. Su soberbia, sí, le perdió para que su raza
ganase, porque todo aquel que quiera salvar su alma la perderá y el que la
deje perder la salvará. Su soberbia, sí, su santa soberbia, la conciencia
de que en él vivía una raza inteligente, noble y soñadora, la soberbia de
sentirse igual á aquellos blancos que le despreciaron, esta santa, esta
noble soberbia le perdió.
En La Solidaridad del 15 de Julio de 1890, y en el artículo “Una
esperanza”, escribió Rizal: “Dios ha prometido al hombre su redención
después del sacrificio: ¡cumpla el hombre con su deber y Dios cumplirá con
el suyo!”
Rizal cumplió con su deber, y la Iglesia Filipina Independiente,
considerando que Dios ha cumplido con el suyo, ha canonizado al gran
tagalo: San José Rizal.
VIII
San José Rizal
San José Rizal, ¿y por qué no? ¿Por qué no se ha de dar la sanción de la
santidad al culto á los héroes?
Pienso algún día escribir algo sobre esa extraña Iglesia Filipina
Independiente (28), cuyas publicaciones debo á la bondad del Sr. D.
Isabelo de los Reyes (29); sobre esa extraña Iglesia que es un intento de
vestir al racionalismo cristiano con símbolos y ceremonias católicos, y
cuyo porvenir me parece muy dudoso. No son los pensadores los que hacen
las religiones ni los que las reforman. Más fácil me parece que sobre la
base del sentimiento católico cristiano que allí dejó España se convierta
en religión el culto mismo á la patria, á Filipinas, y que ésta les
aparezca como una peregrinación para otra Filipinas celestial donde Rizal
alienta y vive en espíritu.
No sé si Rizal, con su fino sentido religioso, y aun á falta de una gran
cultura á este respecto, habría aprobado una Iglesia en que se ve la mano
del cura cismático, en que se ve la huella del fraile y de sus discípulos.
Hay que desconfiar del cura cismático ó del cura hereje ó renegado. Aunque
se haga ateo, el cura quiere seguir siendo cura, y pretende que haya una
Iglesia atea en que él continúe como cura. La reforma religiosa la ve
desde su punto de vista profesional.
Pero sea de esto lo que fuere, y sea también lo que fuere del cándido
racionalismo de la Iglesia Filipina Independiente y de sus enseñanzas, tan
ingenuamente agnósticas y cientificistas, es lo cierto que anduvo en
canonizar á Rizal mucho más acertada que en otras cosas. Como que todas
las demás cosas huelen á libros europeos, á tomos de la Biblioteca Alcan,
y esa, por el contrario, parece la flor de un movimiento espontáneo del
alma de un pueblo. Y las religiones las hacen los pueblos y no los
pensadores; los pueblos con su corazón, y no los pensadores con su cabeza.
El acto, pues, más transcendental de la Iglesia Filipina Independiente es
haber sancionado la canonización de Rizal, promulgada por el pueblo
filipino.
Miguel de UNAMUNO.
Salamanca, 19 y 20, V, 1907.
Notas de Unamuno
(1*) Acaso haya muchos filipinos que ignoren que Tennyson, en su poesía
“A Ulises” (To Ulysses), llamó á Filipinas oriental eden-isles.
(2*) En mi obra Tres Ensayos he explicado qué es esto del chibolete.
(3* ) Hay que advertir que los jesuítas, aunque no superan en cultura ni
ilustración á los miembros de las demás órdenes religiosas, sino que más
bien son más petulantes que ellos y más ignorantes, les superan mucho en
educación y buenas formas. Se reclutan, por lo común, en otras capas
sociales.
Notas de la editora
Maragato - natural de Maragatería, comarca del reino de León. [N. del
E.]
La Liga Filipina, asociación cuyos fines eran promover la industria, el
comercio, la cultura en Filipinas. Sus miembros, en su mayoría nativos
ilustrados, se comprometían a ayudarse y protegerse contra las prácticas
injustas tanto del gobierno colonial como de las corporaciones
religiosas. [N. del E.]
Pólitico liberal que junto con Sagasta fue instrumental en la revolución
de Septiembre 1868 que puso fin al reino de Isabel II. [N. del E.]
Epifanio de los Santos, político y escritor nacionalista filipino,
coetáneo de Rizal. En la citada nota afirma que Rizal no se convierte de
un Tolstoi a un Becerra, sino a un Jesucristo, redentor de su raza. [N.
del E.]
Líder y fundador de la sociedad secreta, el Katipunan, que tramó la
revolución popular de 1896 contra España. Trabajaba como bodeguero para
una empresa inglesa en Manila; fue descrito por Retana y otros de la
época como ‘plebeyo’ y ‘analfabeto’. [N. del E.]
Las líneas: “…á su patria adorada…su perdido edén”. son tomadas por
Unamuno de la última y más famosa poesía escrita por Rizal en vísperas
de su ejecución, conocida comúnmente por el título -aunque la original
no llevó título- “Mi último adios”. [N. del E.]
Dice en las citadas páginas del libro de Retana: …Después de estos
estudios [Lippert, Hellwald y otros], opinó que su pueblo no era un
pueblo antropoide, como querían hacer ver los españoles, pues encontró
que las faltas y virtudes de los tagalos eran puramente humanas, pues
estaba convencido de que los vicios y virtudes de un pueblo no eran
particularidades de la raza, sino propiedades adquiridas, sobre las
cuales tienen una acción poderosa el clima y la Historia.
Sobre esto que él llamaba ‘arte popular práctico’, continuó sus
estudios, para lo cual observaba la vida de los aldeanos franceses y
alemanes, pues decía que los aldeanos son los que conservan por más
largo tiempo las particularidades nacionales y de raza y son los que
mejor podía comparar con sus paisanos, puesto que éstos en su mayoría se
componían de gente del campo. Con este intento se retiró durante semanas
y hasta meses en aldehuelas tranquilas donde observaba con atención los
movimientos, actitudes y modo de ser de los aldeanos. El resumen de sus
prácticas estudios científicos lo compendió en las siguientes
proposiciones:
1) Las razas humanas se diferencian en sus hábitos exteriores y en su
esqueleto, pero no en la psique. Son igualmente apasionados; sienten y
son movidos por los mismos dolores los blancos, amarillos y negros; sólo
las formas con que estos movimientos se exteriorizan son diferentes,
pero ni aun éstas son constantes en una misma raza, en ningún pueblo,
sino que varían por la influencia de los más diferentes factores.
2) Las razas sólo existen para los antropólogos; para los observadores
de la vida popular, sólo existen capas sociales. Así como hay montañas
que no poseen las capas superiores, así también hay pueblos que tampoco
poseen las capas sociales superiores; las inferiores son comunes á todos
los pueblos. Aun en los pueblos donde la civilización es más antigua,
como en Francia y Alemania, la masa principal de la población está
formada de una clase que se encuentra al mismo nivel intelectual que la
masa principal de los tagalos; sólo los separa el color de la piel, los
trajes y la lengua. Pero mientras las montañas no crecen en altura, los
pueblos van poco á poco creciendo en capas superiores. Este crecimiento
no es sin embargo dependiente únicamente de la aptitud de los pueblos,
sino también de la suerte y de otros innumerables factores, fácilmente
reconocibles.
3) No solamente políticos coloniales, sino hasta hombres de ciencia
opinan que hay razas de inteligencia limitada que nunca podrán llegar á
la altura de los europeos. Esto, según opinión de RIZAL, no es cierto;
pues dice: con la inteligencia ocurre lo que con las riquezas: hay
pueblos ricos y pueblos pobres, como hay individuos ricos é individuos
pobres. El rico que cree que ha nacido rico, se equivoca; ha llegado al
mundo tan pobre y desnudo como su esclavo; lo que ocurre es que hereda
las riquezas que sus padres han acaparado. Pues con la inteligencia
sucede que se hereda de la misma manera: así, pueblos que por
circunstancias especiales se vieron necesitados á hacer trabajos
intelectuales, llegaron á adquirir su mayor desarrollo intelectual, que
fue aumentando, y transmitiéndose de unos á otros. Los pueblos europeos
se han encontrado en estas circunstancias: por eso son tan ricos en
inteligencia; pues no sólo se han heredado de unos á otros, sino que se
ha acrecentado, por la necesaria libertad y por leyes ventajosas,
debidas á algunos espíritus directores que dejaron como herencia á sus
actuales sucesores su riqueza intelectual.
4) El juicio poco favorable que los europeos tienen de los indios, tiene
su explicación; pero no es justo. RIZAL lo fundamentaba como sigue:
hacia países exóticos no emigra gente débil, sino hombres fuertes, que
no solamente llevan de su casa juicios preventivos, sino que la mayor
parte de las veces se creen obligados á ejercer dominio sobre esta
gente. Es sabido que la gente de color teme la brutalidad con que se les
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