Пабло Хосе де Арриага. Pablo José de Arriaga (1564-1622). La extirpación de la idolatría en el Perú.
nota May 14th, 2008
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Vnos tocan a las Cabeças, y Príncipes, assí Seglares como Eclesiásticos, que los ordenan, y otros a los que los executan, vnos son medios vniversales, y otros particulares, vnos mediatos, y otros immediatos, vnos más, y otros menos eficazes, vnos son perpetuos, y otros para tiempo limitado. Qualquiera que uviere leído lo sobredicho echará de ver fácilmente los que le tocan, y quáles se deven preferir a quáles assí en la estima, como en la execución. Porque no es mi intento hazer tratado de lo que personas tan graves escrivieron de propósito, como el P. Acosta de nuestra Compañía, de Procurando salute Indorum, el P. Fr. Thomás de Iesús Carmelita descalço, de Procurando salute omnium gentium. Quisiera yo, que estos libros los leyeran todos, y con el espíritu que ellos se escrivieron, que estoy cierto fueran de singular provecho. El principio, y fundamento de todo este edificio, es que se haga el concepto y estima, y se cobre el conocimiento de la enfermedad, que pide su gravedad, porque a ley de no faltar muchos a las obligaciones, que tienen de Iusticia, y todos a las que tenemos de Caridad, se aplicará la medicina que pide la enfermedad.
A todos toca este cuidado, y por todos corre esta obligación, aunque no en igual grado, ni están libres de ella aun aquellos, que por raçón de su estado están retirados del mundo, y olvidados dél. Oygan los vnos, y los otros lo que admirablemente dize S. Iuan Chrisóstomo en la oración de S. Philogonio, que por no quitalles la energía que tienen sus palabras, aunque la tiene mayor en Griego las pondré en Latín. Nulla prorsus alia res est, quae perinde declaret, doceatque quis sit fidelis, et amans Christi, quam si frarum curam gerat, pro que illorum salute gerat solicitudinem. Haec omnes audiant, etiam Monachi, qui montium occuparunt cacumina, quique modis omnibus se ipsos crucifixerunt quo pro viritus Ecclesiarum Praefectos adinnuent, —160→ horumque causas leniant procibus, concordia, charitate etc. Pero el único, y principal remedio de este mal, y la cura de esta enfermedad está en los Curas, y depende de su cuidado. Y no carece de mysterio que sea lo mismo Cura, que cuidado, y cuidado que Cura. Digo, que ellos son el único remedio, porque todos los demás aunque se pongan en execución, no harán tanto, como solo éste. Los Curas son los que llevan el pondus diei, el aestus, en cultivar esta viña tan inculta, y que tanto procura destroçar aquel Iabalí del infierno. Que con razón se puede dezir de ella lo del Psal. 79 Exterminauit eam aper de silua, el singularis jerus depastus est eam. Los Curas son los que (como dixo S. Bernardo que hizo S. Pablo con toda la Iglesia) sustentan la parte que de ella les encargó Dios nuestro Señor, oratione, exemplo, et dotrina. Con santos deseos, oración fervorosa, y continuas lágrimas en de negociar el ganar almas para el Cielo. La oración les a de dar estima de ellas, pondrá en sus palabras, y hallará mil traças, y medios para ganallas. Y sin la oración el aprecio de las Almas, el fervor en los sermones, la eficacia en los medios que pusieren, será todo poco, o nada. Y si importa mucho la oración, no importa menos el exemplo, para el convertir almas. Mucho nos miran a las manos los Indios, porque ni ellos, ni aun Españoles saben bien distinguir, lo que dixo Christo nuestro Señor, de los que estaban en la cáthedra de Moysés. Quaequmque dixerint vobis seruate et facite, secundum vero opera eorum nolite facere. Más presto harán lo que nos vieren hazer, que lo que nos oyeren. Y como dixo S. León Papa, Fortiore sunt exempla quam verba. El que enseña con obras, y palabras haze a dos manos, como los que reedificaron a Ierusalém de quien dize la Escritura 2. Esdr. 4 Vna manu faciebant opus et altera tenebant gladium, o como aquellos de quien dize Iudic. 20 Erant viri fortissimi, ita sinistra, vi dextra praeliantes, y en —161→ el cap. 3 de Iosué se dize del capitán Aod. por grande alabança suscitauit eis saluatorem aed, qui vitaque manu pro dextera vtebatur. Vale más vna palabra acompañada con exemplo, que muchas sin él. Y es el modelo que dio el Princeps Pastorum capit IESÚS facere et docere. Mucho hazen los Visitadores, y Religiosos que andan en missiones, en lo que es enseñar a los Indios, pero el pasto, y riego ordinario de los Curas, es lo que les entra en provecho, con la continuación de los sermones, todos los días de fiesta de obligación, con la dotrina de los Miércoles, y Viernes, con los catecismos ordinarios, y aun en las conversaciones comunes oportune, y importune, es menester tratalles de las cosas de nuestra Fe, y de las historias Ecclesiásticas, y vidas de Santos, que gustan mucho de oyllas, refutándoles sus errores, y enseñándoles nuestras verdades, hasta que queden en lo vno, y en lo otro convencidos.
Pues el otro medio para desarraygar la Idolatría, y plantar la Fe entre los Indios, de que los Curacas, y Caciques sean los que conviene, quién lo deve, ni puede, ni suele hazer mejor que los Curas? y lo mismo digo del facilitalles, de que embíen sus hijos a los collegios, y ponelles estima de la merced, que su Magestad les haze en esto.
Pues quítalles las borracheras, que son las que crían fomentan, y conservan las Idolatrías, si algunos los an de hazer son los Curas, ya por bien, y con blandura, ya por mal, y con castigo. Ellos an de ser los inmediatos executores de los que assí en esto, como en otras muchas cosas tiene mandado el Señor Virrey, y el Señor Arçobispo. El tener cuidado con los que reinciden, y muy particular con los que quedan notados, por ministros y maestros de la Idolatría, assí para enseñalles como para estorvalles que no buelvan, a sus ministerios, y el embiar, los que fueren más periudiciales a la reclusión, no lo puede hazer nadie mejor que el Cura.
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El reparo de las Iglesias, el ornato de los Altares, el adorno de las Imágenes, la riqueza de los ornamentos, la curiosidad de la Música, la policía en el culto divino, la celebridad de las fiestas, la estima de la confesión, la reverencia del SS. Sacramento en los pueblos de los Indios, y el medio muy eficaz para mejorarse en la Religión Christiana, está en tener buenos Curas, santos, diligentes, y dotes, especialmente en Theología. Porque es engaño muy grande dezir, y entender, que no es menester para entre los Indios, Theología, que es phrase, y lenguaje, que a corrido mucho en el Pirú. Pues como dixo admirablemente S. Hierónymo, que el A.B.C., y deletrear de la Cartilla enseña mejor, y diferentemente vn hombre letrado, que el, que no sabe más que aquello. Y para enseñar lo poco haze mucho al caso, que sepa el maestro mucho. Quanto más que no sé yo, qué cosa ay mayor ni más profunda, que los misterios de nuestra santa Fe, ni más dificultoso que dalles a entender de suerte, que hagan concepto de ellos, los que tienen hecho el entendimiento a cosas tan materiales, y rateras? Bien entendida tienen la importancia de este punto, donde se cifran todos los demás assí los señores Prelados por razón de su oficio, como el señor Virrey por el patronazgo, eligiendo entre muchos que ay buenos, los que entienden ser mejores, sin aceptación de personas, ni dar lugar a intercessiones, promoviendo y premiando a los que an trabajado entre Indios, y dello pudiera traer si fuera, menester, muchos, y muy particulares exemplos.
Algunas vezes se me a ofrecido, que si fuera en estas partes para la eleción, y promoción a las prebendas, y beneficios. Ecclesiásticos, el aver trabajado en la enseñança y dotrina de los Indios condición, como dizen sine qua non, o por lo menos circunstancia, muy aventajada y privilegiada, que avía más hombres dotos que se dignassen, y —163→ no tuviessen por caso de menos valer aprender la lengua, y los que la saben por avella mamado, se animarían a estudiar más de propósito, hasta salir aventajados en Theología, y a continuar el estudio, y gustar más de los libros.
Grandemente ayuda para que los Curas sean los que hemos dicho, y los que deven ser, el que sean tales sus Visitadores ordinarios, y muy zelosos del bien de los Indios. Y importaría supiessen bien la lengua, pues llevan orden como se dixo en su lugar, de ver si la saben los Curas, y de registrar, y rubricar los sermones128, que an predicado, y an de tener escritos. Y que en todo quanto pudieren honren, favorezcan, y acrediten a los buenos Curas, no sólo en sus pueblos, sino mucho más con sus Prelados. Pues quanto favor se les puede hazer, y quanta honra se les puede dar, y quanto interés se les puede acrecentar es poco, para lo que merece el trabajo, la solicitud, y cuidado, y aún el peligro de la vida que tienen los buenos Curas, acudiendo de día, y de noche a las obligaciones de su oficio. Y assí es cierto que en ellos están cifrados todos los demás medios, y remedios de la Christiandad de los Indios. Veamos el estado en que están el día de oy, y los dexa el Señor Príncipe de Esquilache, que está debuelta para España.
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Capítulo XVIII
El estado en que están los remedios de la extirpación de la idolatría en este arçobispado, a principio de quaresma de 16
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