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Пабло Хосе де Арриага. Pablo José de Arriaga (1564-1622). La extirpación de la idolatría en el Perú.


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Quando se van a confesar dan al confessor, la señal de que saben la dotrina, y ninguno se viene a confessar sin ella, y les dan otra diferente en confessándose, para que los escrivan en el padrón por confessados. Aunque lo más seguro es, que cada confessor escriva los que confiessa, que en esto no puede aver engaño, y con las señales solas nos an engañado algunas vezes. Es necessario confessalles a todos generalmente, examinándoles, y preguntándoles muy de propósito; no contentándosse con lo poco que ellos discurren, y mucho menos los viejos, que son muy faltos de memoria. Quando se les trata de la confessión se les a de dezir, que hagan sus quipos para confessarse, que muchos se confiessan muy bien por ellos. En vn sermón, o catecismo se les a de dar a entender el Iubileo, que nos a concedido la santidad de Paulo V. para todos los pueblos donde llegamos a missión, para que ellos tengan intención de ganalle, explicándoles por los modos, y términos más a propósito a su capacidad, que es Iubileo, y Indulgencia plenaria, que el ganalle será grande ayuda. —131→ Porque es conveniente dalles poca penitencia, y para que la cumplan luego, alguna. Pareciome bien lo que hazían vnos Padres, que davan su proprio114 rosario al penitente que estuviesse de rodillas rezando con todo el tiempo, que se estava confessando el siguiente, y assí andava el Rosario de vno en otro.

—132→
Capítulo XIV
Cómo se a de començar la visita

El día siguiente de después de llegados al pueblo, se a de recibir toda la gente por el padrón; si no es que esto se haya hecho el día antes. Y ver si los que faltan pueden fácilmente venir.
Iunta toda la gente se les dize Missa, o cantada, o rezada, y al tiempo del sermón se les lee el edito, que va al fin de esta instrución, y se les da a entender, y explica en la lengua; y después se les predica el primer sermón exhortándoles en éste, y en todos los demás a que manifiesten sus Huacas, y Idolatrías, y no teman, el descubrillas al Visitador.
El segundo día se leerán las provisiones de su Excellencia, y de su Señoría Illustríssima, que se imprimieron el año passado, contra las Idolatrías, y borracheras, y se les explicarán: especialmente el punto, en que perdona a los que denunciaren, y pone penas, a los que lo contrario hizieren.
Ha se de presuponer como cosa cierta, que no a de tener tiempo limitado la visita de cada pueblo, sino lo q’ la necesidad pidiere, y no porque en llegando no hallen —133→ nada se an de pasar de largo, que será perder el fruto que se esperava. Porque a acontecido a los principios de la visita en diversas partes, en algunos días, y no pocos, no descubrir nada; y después con la diligencia, y industria que se pone, y con los continuos sermones, y catecismos, y con la paciencia, y sufrimiento que se a tenido, y oración que por ello se a hecho, mover nuestro Señor las voluntades de los Indios para q’ se manifestassen. Y assí es de mucho efeto los días que dura la visita estando el pueblo junto, después de Missa dezir la Letanía, por esta intención. Y todo el punto está en tener entrada, y que se tenga noticia de alguna Huaca de algún pueblo, y de los Hechizeros, que la guardan, que éstos darán noticia de los pueblos comarcanos, y se descubrirán después sin dificultad, que al principio es, quando la ay mayor, y se a de vencer por estos medios, y por otros que la experiencia enseñara.
El primero es ganar algún115 Indio de razón, y a éste con grande secreto ofreciéndoles grandes premios, y que no lo sabrá persona viviente, persuadirle, a que diga la Huaca principal de su pueblo, y el Hechizero que la guarda, o lo más que supiese a cerca de esto, y la primera vez contentarse, y agradecelle, y aun pagalle lo poco que dixere.
Segundo llamar en casa del Visitador, a algún Indio Viejo, que parezca de buena capacidad, y teniéndole en parte, que no le hable persona ninguna sino sólo el Visitador, y los Padres, le procuran regalar, y acariciar, y le dirán, cómo no le vienen a castigar a él, ni a los Indios, sino a hacelles buenos Christianos, y a sacalles de la ceguedad en que el Demonio les tiene; y que todo su remedio está, en que se manifieste, y diga las Huacas de su pueblo, y que no tenga miedo, etc. Si dixere, que no sabe nada, dezille que piense bien, y no hacelle por la primera vez —134→ más instancia: sino acaricialle, y dalle bien de comer, y bolver al cabo de algunas horas; o otro día a exhortalle con más instancia, y si dixere que no sabe, se le dirá, que el Demonio le endurece el coraçón, para que no confiesse su pecado, y vaya al Cielo, etc. Y se le convencerá con esta razón, que no tiene respuesta. En tiempo del todos los Indios adoravan Huacas, porque no conozían otro Dios, y dezían que la Huaca era el criador, y que adorándola tendrían maíz, y ganados, y vivirían mucho. Y estas Huacas, vnas son cerros, y cumbres altas, que no las puede aver consumido el tiempo. Y supuesto que él pudo conocer al , o nació poco después que los Españoles vinieron, es fuerça que sepa la Huaca que adoró su Padre, y la que le dexó quando murió, pues hasta aora ninguna Iusticia seglar, ni Ecclesiástica les a sacado las Huacas, que tenían en tiempo del ; y assí a de dar qüenta de ella, o le an de castigar como mandan los Príncipes, si la encubre, de esta manera le harán instancia algunas vezes, preguntándole, y repreguntándole, y arguyéndole de lo que dixere, hablándole ya el Visitador, que es el que más instancia, le a de hazer, ya a su Cura; ya los Padres.
El tercero, llamar al Cacique del pueblo en secreto, que no lo vean nadie, y muy a deshora; y dezirle que si no manifiesta las Huacas, y Hechizeros de su pueblo, que le an de desterrar, y privar del oficio y tornalle a intimar las provisiones sobredichas. Y para convencelle, proponelle la razón del segundo medio que es fuerte.
Quarto, preguntar al Cacique, o a otro Indio de razón, quál es su Pacarina, de adónde ellos dizen que descienden; porque es cosa común adorar los Indios sus Pacarinas, y preguntalles en buena conversación, y amistad otras antigüedades, como adónde dezían sus viejos, que ivan las almas antes, que los Españoles les diessen noticia del —135→ Cielo, y del Infierno. Y es cosa certíssima, que el Cacique sabe todas las Huacas, y sus fábulas, y antigüedades. A bueltas de esto se les a de preguntar de las Huacas de los otros pueblos comarcanos, para llevar alguna noticia dellas, y de sus sacerdotes, y ministros, lo qual importa mucho.
Quinto, preguntar quién sabe, curar en el pueblo, que lo a menester; y en trayéndole llamalle aparte en achaque de cura, y examinalle a muy en secreto, como está dicho; porque es muy ordinario que todos los curanderos son ministros de Idolatría.
Adviértesse que estos Indios an de estar en parte secreta, donde no hablan vnos con otros, aunque en algunos días no descubran nada, y hablándoles muchas vezes, y convenciéndoles con razones, y entre ellas que en todos los demás pueblos, an descubierto sus Huacas. Es cierto que a pocos lances se descubre el hilo, y por él el ovillo. También se advierta, que en esta inquisición de la Idolatría, no se pueden guardar los ápices en derecho, porque no se hará nada, sino atender a sola la verdad, procurando lo más, que se pudiere acomodarse al orden del derecho.
Sexto, Para presumpción de los Indios que pueden ser Hechizeros; se a de advertir, que lo más ordinario es, serio los viejos, y viejas, y los contrechos, cojos, tuertos, o señalados por otra manera, como se dixo en la relación, y la experiencia lo ha enseñado, aunque también lo son algunos Indios moços, que heredaron el oficio de sus padres.
Séptimo, Quando se hallare, y fuere convencido por dicho de otros que alguno siendo preguntado, escondió sus Huacas, o su oficio de Hechizero; será castigado públicamente, aunque con moderado castigo, más afrentoso, que penoso; el trasquilallos sienten mucho, porque tienen por —136→ grande ornato la coleta del cabello, convócase para ello todo el pueblo, y no diga el pregón que es, porque tenía Huacas, o era Hechizero, sino porque no se descubrió, y mintió, quando le preguntaron.

—137→
Capítulo XV
Cómo se ha de examinar el hechizero, o otro indio que se manifestare, y diere noticia de las huacas

Lo dicho en el Capítulo passado no sirve más, que para descubrir la caça como dizen, veamos ahora cómo se a de seguir, y se a de examinar el Hechizero, o otra persona que se manife

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