Пабло Хосе де Арриага. Pablo José de Arriaga (1564-1622). La extirpación de la idolatría en el Perú.
nota May 14th, 2008
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o al dicho Dotor de Áuila.
Con estas diligencias se començaron algunos a persuadir, de que avía Idolatrías entre los Indios, y si alguna duda quedaua entre los incrédulos se quitó con el parecer de los Padres de nuestra Compañía, que fueron a ayudar en tan gloriosa empressa al Dotor Áuila. Porque para certificarse más en cosa en que tantos dudavan, y auía tantas razones de dudar, fueron embiados seis Padres de la Compañía de los más antiguos y prácticos en las cosas de los Indios por diuersas partes, y a diuersos tiempos, y ocasiones, de los cuales murió en la demanda el Padre Gaspar de Montaluo. Todos vinieron diziendo, sicut audiuimus sic vidimus, y que aun era más el mal y daño de lo que se dezía, y de suerte que pedía conueniente, y eficaz remedio. Començose a poner por orden del Señor Virrey Marqués de Montes-Claros y del Señor Arçobispo, don Bartolomé Lobo Guerrero9, a quien nuestro Señor truxo a esta sazón a esta Iglesia, para desarraygar de todo este su Arçobispado, las raíces tan enuegecidas y periudiciales de la idolatría. Dieron entrambos a dos Príncipes, como tan zelosos de la gloria de Dios las instruciones, y autoridad nescessaría al Dotor Francisco de Áuila, para que visitase de propósito la prouincia de —8→ Huarochirí, embiaron Padres de nuestra Compañía que fuessen catequizando, predicando y confessando los pueblos que se visitasen. Visitó el Dotor Áuila después de la de Huarochirí, la prouincia de los Yauyos, cuyas dotrinas tienen los Padres de santo Domingo, en compañía del P. Fr. Iuan de Mercado de la misma sagrada religión de Predicadores, muy docto en Theología, y experimentado en las cosas de los Indios, y grande Predicador assí en su lengua, como en la Española. Visitó también grande parte de la Prouincia de Xauxa, descubrió, y quemó tantas Huacas, halló tantas Idolatrías, y tantos ministros de ellas, que con la fama de lo que se iva haziendo, y remediando, començaron a abrir los ojos, y a reparar en lo que antes no reparauan algunos Curas de los pueblos de Indios, inquiriendo, y aueriguando sus Idolatrías, y dando auiso de ello a su Señoría Illustríssima, se les embiavan particulares comisiones para este efeto.
El mayor trabaxo que al principio se ofreció en el descubrir estas idolatrías, fue de parte de la resistencia de los Indios, y contradición de los Españoles, y de los Indios, en no descubrillas, y de los demás en no creer q’ las uviese. Y assí hallando el Dotor Áuila en la Prouincia de los Yauyos, y en special en el pueblo de Visca, muchas idolatrías, y grandes ministros de ellas, y no menores ni menos dificultades para descubrillas, porque no las creýa nadie, y lo que los Indios descubrían a solas, y en particular al Visitador, lo negauan en público. Hasta que el Dotor Áuila, que no era menos sagaz, y industrioso, que eficaz, y cuidadoso en su oficio puso de secreto detrás de la cama de su aposento dos Españoles de confiança y verdad, que oyessen lo que los Indios a solas le descubrían, y en special los Caciques que eran los que con más instancia negauan en público. Y assí auisado el Señor Arçobispo de las dificultades, y contradiciones que tenía —9→ el Dotor Ávila embió al Dotor Diego Ramírez Cura que entonces era de la parrochia de santa Ana de Lima10, por ser muy docto en Theología, grande lengua, y experimentado en las cosas de los Indios, para que se informase de la verdad, y hallando sello le ayudase, y tomasse noticia de las Idolatrías, que se ivan descubriendo. Assí lo hizo, y después de auer andado juntos algún tiempo, con la noticia q’ tenía, y comissión que su Señoría Illustríssima le auía dado, pasó a visitar algunos pueblos de la Prouincia de Huarochirí, y visitó doze: de ellos, descubriendo no menos cosas, que el Doctor Áuila en los Yauyos. Con esta noticia boluió a Lima el Dotor Diego Ramírez, y dándosela al Señor Virrey, al Señor Arçobispo, y a otras personas de autoridad, que por no creello, lo contradezían, lo publicó públicamente en la misma Cathedral delante de los Señores Virrey y Arçobispo, y de toda la Audiencia, encargándoles a todos, por la parte que les tocaua, el poner remedio a tan gran daño.
Con esto se embiaron Padres que catequiçasen, enseñasen, y confesassen a los pueblos ya visitados. Y después de poco tiempo salió con nueua autoridad, y comisión el dicho Dotor Diego Ramírez a visitar las Prouincias de Tarama, y Cinchacocha11 en compañía de algunos Padres de la Compañía, de los quales murió en el pueblo de S. Miguel de Vllucmáyoc, el P. Benito de Arroyo. El prouecho que se hizo fuera muy largo de contar. Vna cosa particular no quiero dejar de dezir, y es, q’estando el dicho Dotor Diego Ramírez en el pueblo de Ninacaca, donde por el intolerable frío que haze, era necesario estar siempre a la lumbre, y estando vn día examinando —10→ a solas vno de los ministros de Idolatría, auía puesto de propósito vn niño de muy poca edad, que atizase la lumbre, pareciéndole, que ni el niño repararía en lo que se hablasse, ni el indio se correría de manifestar, lo que le preguntauan, delante dél. Estándole pues preguntando el visitador de las Huacas de aquel pueblo, de que él tenía noticia, y el Indio muy terco en no descubrir nada, de repente el muchacho sin ser preguntado dixo al viejo, por qué niegas esto, y, esto. Y dixo el Ídolo de que le preguntauan, y dónde estaua, y los sacrificios, que le ofrecían, y que el que estava allí era ministro dellos, con lo qual el Indio començó a descubrir todas las Idolatrías de aquel pueblo, y dixo todo lo que auía. Tuvo se este caso, si no por milagro, por cosa marauillosa. Entre los demás Indios halló aquí vno, que auía ido en peregrinación más de trecientas leguas, visitando las principales Huacas, y adoratorios del Pirú, y llegó hasta el de Mollo Ponco, que es a la entrada de Potosí, muy famoso entre todos los Indios.
Después de los dos dichos visitadores, el primero, que puso más cuidado en esto fue el Dotor Hernando de Auendaño, que tenía entonces la dotrina de S. Pedro de Casta en la misma Prouincia de Huarochirí, en la qual por particular comisión del Señor Arçobispo visitó algunos pueblos, y después de algún tiempo siendo Cura, y Vicario en la Prouincia de los Checras12 visitó otros pueblos, descubrió en ellos muy grandes idolatrías, y Huacas, y entre ellos aquella tan famosa entre los Indios, y reuerenciada de pueblos muy distantes, que era el cuerpo de vn Curaca antiquísimo llamado Liuiacancharco, que se halló en vn monte muy áspero como vna legua del pueblo de S. Christóual de Rapaz en vna cueua debaxo de vn pabellón —11→ con su huama13, o diadema de oro en la cabeça vestido con siete camisetas muy finas de Cumbi14 que dizen los Indios se las embiaron presentadas los Reyes Ingas antiguos. Este cuerpo como se halló, y otro de vn mayordomo suyo llamado Chuchu Michuy que estaua en diferente lugar, y era también muy reuerenciado de los Indios, se llevaron a Lima, para que los viese el Señor Virrey y el Señor Arçobispo, y boluiéndolos a los Andajes se hizo vn solemne auto, conuocando todos los pueblos de la Prouincia, y se quemaron estos cuerpos con otras muchas Huacas, con grande admiración, y espanto de los Indios, que sino fue entonces nunca auían visto a Libracacancharco y le reuerenciauan, adorauan, y temían por solo el nombre, y tradición de sus antepasados. En todas las partes se descubrieron muchas Huacas, y ministros dellas, y todos los Indios fueron reconciliados con la Iglesia, enseñados y confesados.
En este estado dexó el remedio de este daño de la Idolatría el Señor Marqués de Montes-Claros, y le halló el Señor Príncipe de Esquilache quando vino a estos Reynos, y informado su Excelencia de diuersas personas, y en particular del Señor Dotor Alberto de Acuña Oydor de la Real Audiencia de Lima, de la necesidad, que auía de lleuar adelante, lo començado, y de poner muy eficaces medios para desarraygar la Idolatría dentre los Indios: lo más presto que su Excelencia pudo desocuparse de las primeras ocupaciones de su gouierno, hizo vna consulta muy de propósito de la gente más grave Ecclesiástica y Seglar, preueniéndoles algunos días antes para ella.
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