Грамматика испанского языка. Gramática de la Lengua Castellana
Uncategorized September 9th, 2006
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pocos.
El adjetivo cierto, quando se usa en sentido vago, é indeterminado
precede siempre al sustantivo, y así decimos: cierto amigo me vino á
ver: cierta persona le escribe: hay ciertos hombres con quienes no se
puede tratar: ciertas señales suelen pronosticar lo que ha de suceder;
pero si el mismo adjetivo se usa en sentido fixo y determinado, se pone
despues del sustantivo, diciendo: el haber favorecido fulano á su
enemigo es una señal cierta de su generosidad.
Por las mismas razones que los adjetivos se anteponen algunas veces
á los sustantivos, se anteponen otras los verbos á los nombres que son
principio de su accion ó significacion, como en estos exemplos.
- I -
En la guerra puede mucho la autoridad de la sangre; pero no se
vence con ella, sino con el valor y la industria. (39)
- II -
Obran en el relox las ruedas con tan mudo y oculto silencio, que ni
se ven, ni se oyen. (40)
- III -
No se contentó el entendimiento humano con la especulacion de las
cosas terrestres. (41)
En el primer exemplo pedia el órden natural que se dixese: la
autoridad de la sangre puede mucho en la guerra; pero no se vence con
ella, sino con el valor y la industria: mas la claridad pedia otra
colocacion, porque anteponiendo el nombre autoridad al verbo puede,
no podia darse al pronombre ella otro lugar que el que ocupa, y de esta
suerte era obscuro el sentido, pudiéndose referir aquel pronombre á la
guerra, siendo así que debe referirse á la autoridad.
En el segundo exemplo pedia el óden natural que se dixese: las
ruedas obran en el relox con silencio tan mudo y oculto, que ni se oyen,
ni se ven; pero el autor de aquella cláusula alteró sin duda el órden
natural en favor de la elegancia; y así no solo antepuso el verbo obran al
nombre agente ruedas, sino que pospuso el sustantivo silencio á sus
adjetivos mudo y oculto; y perturbó la distribucion de los verbos,
diciendo: ni se ven, ni se oyen, debiendo decir: ni se oyen, ni se ven por
el mismo órden que habia colocado los adjetivos mudo y oculto, á que
debian corresponder los verbos oir y ver.
En el tercer exemplo pedia tambien el órden natural que se dixese: el
entendimiento humano no se contentó con la especulacion de las cosas
terrestres; pero la energía pedía se expresase primero, que aspira el
entendimiento humano á mas que á la especulacion de las cosas
terrestres, y la elegancia tenia tambien interes en la inversion del órden
natural, pues se evitaba con ella el mal sonido que resultaria de la
concurrencia de las dos sílabas no no de las dicciones humano, no.
Por iguales motivos que se anteponen algunas veces los adjetivos á
los sustantivos, y los nombres, y pronombres agentes á los verbos, se
suelen anteponer á los verbos los adverbios, y así decimos
freqüentemente: bien está: mucho corre: poco vale: tarde viene: nunca
llega: porque en todos estos casos, y otros semejantes deseamos
anticipar la calificacion de los verbos á su significacion.
Artículo II
De la elípsis.
LA ELÍPSIS es una figura que se comete quando se omite ó calla
alguna palabra ó palabras necesarias para la integridad gramatical de la
expresion, pero no para la inteligencia.
Llámase elípsis, que es lo mismo que defecto, porque le hay
verdaderamente de aquellas palabras que se callan y suplen.
Esta figura es de uso muy freqüente y muy útil, porque como
aspiramos á expresar nuestros pensamientos con toda la presteza y
brevedad posible, omitimos aquellas palabras que parece no son muy
necesarias para que nos entiendan.
Algunos exemplos familiares darán á conocer facilmente quando se
comete esta figura.
Cométese á cada paso en el modo comun de hablarnos, y saludarnos
tinos á otros quando decimos: á Dios: buenos dias: bien venido. En
cuyas expresiones tomadas gramaticalmente no hay oracion, ni sentido
alguno, porque falta verbo que pueda formarle, pero supliendo el que
corresponda, se halla sentido á estas y otras semejantes expresiones, en
esta forma: A Dios te encomiendo. A Dios pido que te guarde. Buenos
dias te dé Dios. Buenos dias te deseo. Bien venido seas.
Quando alguno hace ó dice alguna cosa, ó la oye decir ó la ve hacer,
y quiere saber el dictámen de otro que está presente, suele preguntarle:
que tal? y el preguntado responde: bien. En esta pregunta y respuesta se
comete elípsis, porque en la pregunta se suple: que tal te parece, y en la
respuesta: me parece bien.
Quando se quiere mostrar agradecimiento á otro por algun beneficio
que ha hecho, suele decirse solamente: gracias, en cuya expresion se
suple: te doy por tal, ó tal cosa.
Quando nos despedimos con ánimo de volver, se acostumbra decir:
hasta luego, supliendo las palabras: que volveré.
No menos freqüente que en la conversacion se halla esta figura en lo
escrito, pues apenas se podrán leer algunas lineas sin encontrarla por
qualquiera parte que se abra un libro. Saavedra (42) dice: Un vasallo
pródigo se destruye á sí mismo: un Príncipe á sí, y á sus vasallos. En el
segundo miembro de esta cláusula se callan, y deben suplirse el adjetivo
pródigo, el pronombre se, y dos veces el verbo destruye; pues la
integridad gramatical pedia que se dixese: un Príncipe pródigo se
destruye á sí, y destruye á sus vasallos.
Quando se ponen seguidos sin conjuncion dos ó mas nombres
sustantivos pertenecientes á una misma cosa, se comete la figura que
algunos llaman aposicion, y no es otra cosa que la misma elípsis, pues
se suple comunmente con ella un verbo y un pronombre relativo; y así
quando se dice: Madrid corte del Rey de España: Madrid y corte están
por aposicion, pero se suple entre estos dos nombres el relativo que, y el
verbo es: como si se dixese: Madrid (que es) corte del Rey de España.
Es muy necesario el conocimiento de esta figura elípsis, y del
freqüente uso que tiene en nuestra lengua para no caer en el error de
tener por excepciones de las reglas las que verdaderamente no lo son.
Es una regla invariable de nuestra Gramática, que los nombres propios
no llevan artículo; pero sin embargo no falta quien pretenda que de esta
regla se exceptúan algunos rios, reynos, provincias, y aun personas,
como: el Tajo, el Duero, el Ebro, el Miño, las Españas, las Galias, las
Andalucias, el Petrarca, el Bocacio, el Taso, &c. sin considerar que
ántes de estos nombres propios se suplen otros comunes ó apelativos
que admiten artículos, como: rio, provincia, autor.
Por la misma razon pudiera pretenderse, que los adverbios no solo se
juntan con verbos, sino con adjetivos, pues Saavedra (43) dice: Los
ánimos demasiadamente recelosos por huir de un peligro, dan en otros
mayores; pero si se repara que despues del sustantivo ánimos deben
suplirse estas dos palabras, que son, se verá que el adverbio
demasiadamente se junta no con el adjetivo recelosos, sino con el verbo
suplido son.
Estos exemplos parece que bastan para conocer la naturaleza y uso
de la figura elípsis.
Artículo III
Del pleonasmo.
PLEONASMO vale lo mismo que sobra ó redundancia. Es figura
viciosa quando sin necesidad se usa de palabras superfluas: y es figura
útil y conveniente, aunque opuesta á la elípsis, quando se usa de
palabras al parecer superfluas, pero que son necesarias para dar mas
fuerza á la expresion y para no dexar duda alguna á los que nos oyen de
lo que les queremos decir ó asegurar.
Quando decimos: yo lo vi por mis ojos: yo lo escribí de mi mano,
cometemos pleonasmo, porque rigurosamente no son necesarias las
palabras por mis ojos, y de mi mano, y bastaba decir: yo lo vi: yo lo
escribí; pero como se quiere dar mayor firmeza y energia á la expresion
para que no se dude de ella, se añaden estas ó semejantes palabras.
De la misma figura usamos quando decimos: volar por el ayre: subir
arriba: baxar abaxo, porque en rigor gramático sobran las palabras por
el ayre, arriba, y abaxo, pues no se vuela por la tierra, no se sube
abaxo, ni se baxa arriba; pero el uso fundado en el deseo de no dexar
duda en lo que se dice, ha establecido aumentar algunas veces aquellas
palabras.
Otras veces usamos de esta figura añadiendo el adjetivo mismo ó
propio á un nombre ó pronombre, como: el Rey mismo lo mandó: yo
mismo estuve; tú propio lo dixiste: en cuyas expresiones parece que
estan de mas las palabras mismo y propio, porque sin ellas quedaba
íntegro el sentido gramatical; pero es muy freqüente añadirlas para dar
mayor fuerza á lo que se dice y asegura.
Por igual razon se halla establecida la repeticion de algunos
pronombres quando decimos: á ti te hablo: á mi me dice: á él le digo,
donde se ven repetidos aunque con distinta terminacion los pronombres
te, me, le, porque contribuyen á la mayor claridad.
Artículo IV
De la silepsis.
SILEPSIS, Ó CONCEPCION, como ya queda dicho, es una figura
por la qual concertamos algunas veces las palabras, no segun el valor
que tienen, sino segun el sentido que concebimos.
Usamos de esta figura quando no concertamos los atributos que
sirven para tratamientos de las personas con los adjetivos ó participios
que se les siguen. Por exemplo: Magestad, Alteza, Excelencia, Señoria,
Merced son sustantivos femeninos, y sin embargo se juntan con
adjetivos y participios de terminacion masculina, pues decimos al Rey:
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