Pages: 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30


Email This Post Email This Post | Print It Print It |
1 Star2 Stars3 Stars4 Stars5 Stars (1 votes, average: 2 out of 5)
Loading ... Loading ...
| 350 views

caso es mas tolerable concertarle con el plural, siempre causa
disonancia. No faltarán exemplos para decir: los caudales y hacienda
eran quantiosos: ó las haciendas y caudal eran quantiosas, pero mejor
será elegir adjetivo plural de una sola terminacion, diciendo: los
caudales y hacienda eran grandes: ó variar la frase, dando el adjetivo
que corresponde á cada sustantivo: v. g. los caudales eran quantiosos: la
hacienda mucha.
- III -
Los verbos han de concertar con los nombres sustantivos, y con los
pronombres en número y persona, como: los hombres andan: las aves
vuelan: yo aguardo: tú esperas: ellos caminan: este viene: ese vá:
aquel vuelve.
- IV -
El relativo ha de concertar con el antecedente en género y número,
como: llamaron al reo, el qual se presentó: leyéronle la sentencia, la
qual consintió: salieron al camino unos hombres, los quales eran
salteadores: habia unas matas, las quales sirvieron para ocultarse. Aquí
se ha caido dinero, aquel cuyo sea le tóme. Una capa se queda allí,
sépase cuya es, y dénsela.
En estos relativos hay concordancia de género y número con el
antecedente, porque aunque qual es de género comun, se hace
masculino ó femenino con los artículos.
No sucede así con el relativo que, quando se pone sin , pues
conviene á los géneros masculino y femenino, y á los dos números
singular y plural, y así se dice: el hombre ó la muger que viene: los
hombres ó las mugeres que van.
Tampoco hay necesidad de concordancia en el relativo, qual y que,
quando se juntan con el lo, pues como se refiere siempre á cosa
indeterminada, y no muda de naturaleza con estos relativos, falta en el
antecedente, género y número con que concertar, y así se dice: entró en
la sala, dixéronle que se sentase, lo qual (ó lo que) no quiso hacer. El
antecedente de estos relativos es el verbo sentarse, que es lo que no
quiso.
Capítulo III
De la construccion figurada.
CONSTRUCCION FIGURADA es la que se aparta de la natural,
quando lo piden así el uso ó la mayor elegancia y energia de la
expresion. Figura en su recto significado no es otra cosa que ficcion, y
en este sentido se usa en la Gramática, porque las expresiones figuradas
ó fingidas se ponen para substituir á otras naturales y verdaderas.
Por medio de las figuras se altera con freqüencia el órden y
colocacion natural de las palabras: se callan unas: se aumentan otras; y
se falta á las leyes de la concordancia.
Quando se invierte el órden se comete la figura hipérbaton que vale
inversion. Quando se callan palabras es por la figura elipsis que vale
falta, ó defecto. Quando se aumentan es por la figura pleonasmo que
vale sobra, ó superfluidad. Y quando se falta á la concordancia es por la
figura silepsis, ó concepcion, porque se conciertan las palabras mas con
el sentido que se concibe, que con el valor que ellas tienen.
En el exemplo siguiente se podrá conocer con facilidad en qué se
diferencia la construccion natural de la construccion figurada.
El premio y el castigo son convenientes en la guerra, así como la
justicia y la clemencia son convenientes en la paz.
En este exemplo se hallan enteramente observadas las reglas de la
construccion natural. Lo primero, están los sustantivos premio y
castigo precedidos de sus artículos masculinos, y unidos con la
conjuncion y. Lo segundo, está el plural de la tercera persona del
presente de indicativo del verbo ser, porque debe concertar con el
nombre en número y persona. Lo tercero, está el adjetivo convenientes,
que por ser de una sola terminacion, es comun al género masculino y
femenino, y por estar en plural concuerda en número con el plural que
forman los dos sustantivos. Lo quarto, está el sustantivo femenino
guerra, precedido de la preposicion en, y del femenino la. Lo
quinto, está el adverbio así como, que compara las dos proposiciones.
Lo sexto, están los sustantivos femeninos justicia y clemencia
precedidos de sus artículos femeninos, y unidos con la conjuncion y. Lo
séptimo, está repetido el mismo verbo y el adjetivo son convenientes; y
lo octavo, el sustantivo femenino paz precedido de la preposicion en, y
del la que le corresponde en número singular, y terminacion
femenina.
El mismo exemplo pasa á ser de construccion figurada en uno de los
autores clásicos de nuestra lengua, de esta forma:
Así como son convenientes en la paz la justicia y la clemencia, son
en la guerra el premio, y el castigo. (37)
Esta cláusula es de construccion figurada por dos motivos: el
primero, porque se altera el órden natural poniendo el adverbio ántes
del verbo, el adjetivo ántes de los sustantivos, en lo qual se comete la
figura hipérbaton. El segundo, porque en el último miembro de la
cláusula se suprime, ó calla el adjetivo convenientes por la figura
elipsis.
Conocida así en general la construccion figurada, se tratará en
particular de cada una de las quatro principales figuras de la Gramática.
I
Del hipérbaton.
Ya se ha dicho que hipérbaton es lo mismo que inversion ó
perturbacion del órden natural de las palabras. No es tolerable esta
figura quando se pone el ó la preposicion despues del nombre,
porque deben precederle siempre, y esa es su naturaleza invariable.
Decimos bien la Villa de Madrid, pero no podemos decir: Villa la
Madrid de.
Al contrario, aunque es conforme al órden y construccion natural
que el sustantivo preceda al adjetivo, el nombre y pronombre al verbo,
quando son principio de su accion, y el verbo al adverbio, se puede, y
aun muchas veces es conveniente, invertir este órden natural,
posponiendo el sustantivo al adjetivo, el nombre, y pronombre al verbo,
y el verbo al adverbio.
Si decimos: (1) dichosos los padres que tienen buenos hijos: (2) feliz
el reyno donde viven los hombres en paz: (3) acertadamente gobierna el
que sabe evitar los delitos; cometemos esta figura hipérbaton, porque en
el primer exemplo están los adjetivos dichosos, y buenos ántes que los
sustantivos padres, é hijos. En el segundo está el adjetivo feliz ántes que
el sustantivo reyno, y el verbo vivir ántes que el sustantivo agente
hombres. En el tercero, porque el adverbio acertadamente está ántes
que el verbo gobernar.
En estos exemplos se ve, no solo que puede alterarse el órden
natural, pues así lo admite el uso de los que hablan bien, sino que este
uso se funda en la mayor elegancia y energía que adquieren estas
expresiones por medio de la inversion. Adquieren mayor elegancia,
porque no sonarian tan bien las mismas cláusulas, si se pusiesen por el
órden natural, diciendo: los padres que tienen hijos buenos son
dichosos. El reyno donde los hombres viven en paz es feliz. El que sabe
evitar los delitos gobierna acertadamente. Y adquieren mayor energia,
porque empiezan las mismas cláusulas por aquellas palabras, cuyo
significado es el objeto principal de la sentencia.
El objeto del primer exemplo es expresar la dicha de los padres que
tienen buenos hijos, y así empieza por el adjetivo dichosos; y como la
dicha no consiste en tener hijos, sino en que sean buenos, precede este
adjetivo al sustantivo hijos, porque el adjetivo es el que denota la
bondad.
El objeto del segundo exemplo es expresar la felicidad del reyno en
que se vive en paz, y así empieza por el adjetivo que denota esta
felicidad.
El del tercero es expresar el acierto con que gobierna el que impide
que se cometan delitos, y empieza la sentencia por un adverbio que
significa este acierto.
Quando el autor ya citado (38) dixo: tan terrible se mostró en una
audiencia el Rey Asuero á la Reyna Esther, que cayó desmayada:
antepuso sin duda el adjetivo terrible al sustantivo Asuero, porque su
intento principal fue expresar el terror que causó en Esther el aspecto
iracundo de Asuero. De otra suerte pudiera haber dicho: El Rey Asuero
se mostró tan terrible en una audiencia á la Reyna Esther, que cayó
desmayada; pero no tendria la misma fuerza, porque no anunciaba
desde luego el terror.
De aquí se infiere, que aunque el uso de esta y otras figuras parezca
algunas veces arbitrario, é indiferente, se funda por lo comun en alguna
razon de conveniencia; y que para hablar bien es necesario seguir este
uso fundado en razon y autoridad, ó á lo menos en autoridad quando no
se encuentra razon.
El uso es tan poderoso que ha hecho ya como naturales y comunes
muchas expresiones figuradas, de tal suerte que serian defectuosas si se
quisiese reducirlas al riguroso órden natural. En preposiciones
afirmativas anteponemos siempre los adjetivos alguno y ninguno, y así
decimos: algunos libros tengo: ningun hombre viene; y hablaria mal el
que los pospusiese, diciendo: tengo libros algunos, viene hombre
ninguno; pero si hacemos negativas estas mismas proposiciones, se
posponen los adjetivos, y se dice: no tengo libros algunos; no llega
hombre ninguno.
Los adjetivos mucho y poco no se pueden posponer quando se juntan
inmediatamente con los sustantivos, y así se dice: muchos soldados hay:
pocos víveres tienen; y no se dice: hay soldados muchos: tienen víveres
pocos; pero si se interpone verbo entre el sustantivo y adjetivo, es
tolerable que se anteponga el sustantivo, y así suele decirse en la
enumeracion de varias cosas: soldados habia muchos; víveres tenian

Share and Enjoy:
  • del.icio.us
  • YahooMyWeb
  • Digg
  • E-mail this story to a friend!
  • Facebook
  • Google
  • Live
  • Technorati
  • Print this article!
Tags: , , , , , , , , ,

Related posts

Pages: 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30


  • Чарльз Буковски. “Как стать великим писателем” (CHARLES BUKOWSKI. COMO SER UN GRAN ESCRITOR)
  • Луис Киньонес де Бенавенте. Интермедия о маленькой девочке. Luis Quiñones de Benavente. Entremés de la niña
  • Луис Киньонес де Бенавенте. Интермедия о маленькой девочке. Luis Quiñones de Benavente. Entremés de la niña
  • Текст песни Sin Bandera. Que lloro
  • Текст песни Los Piojos. Como Ali

  • Leave a Comment

    You must be logged in to post a comment.


    Copyright by Blok.NOT 2005 - 2008

    XML-Sitemap