Pages: 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30


Email This Post Email This Post | Print It Print It |
1 Star2 Stars3 Stars4 Stars5 Stars (1 votes, average: 2 out of 5)
Loading ... Loading ...
| 204 views

ones que se
observa en otros en quanto al número de las partes de la oracion.
Nebrixa establece diez: Paton cinco: Correas tres.
El último pretende que estas tres partes son nombre verbo, y
partícula. Con el nombre pone el y el pronombre: con el verbo
el participio; y baxo el nombre genérico de partícula comprehende la
preposicion, el adverbio, la conjuncion, y la interjeccion.
La Academia que tiene por verdaderas partes de la oracion las
palabras que Correas agrega al nombre y al verbo, y las que
comprehende en la partícula, entiende que las partes de la oracion son
nueve; y así quando alguna vez usa de la voz partícula no intenta
designar una parte determinada de la oracion, sino una voz, comun que
conviene á todas las palabras que no son nombre pronombre, ,
verbo, ni participio.
La conjugacion de los verbos regulares suele ser molesta en las
Gramáticas por el método en que se dispone. En esta se ha reducido á
pocas hojas, procurando que la brevedad no solo no perjudique á la
instruccion sino que la facilite.
Nuestra lengua abunda de verbos irregulares, que aunque la hacen
mas agradable y harmoniosa por la variedad que permiten, tambien la
hacen mas difícil por lo que se apartan de los comunes en la
conjugacion.
Para allanar en lo posible esta dificultad se han puesto despues de los
exemplos de los regulares todos los verbos irregulares, y los tiempos y
personas en que lo son: de suerte que solo con buscar por el índice la
página en que esté el verbo irregular en cuya conjugación haya duda, se
podrá salir facilmente de ella.
Otro punto difícil de nuestra Gramática, y en que consiste la parte
principal de la sintáxîs es saber qué preposiciones piden despues de sí
algunos verbos y otras partes de la oracion.
A esta dificultad se ocurre con una lista alfabética ordenada en tres
columnas. En la primera se ponen los verbos y palabras que rigen
preposicion: en la segunda las preposiciones regidas; y en la tercera las
palabras regidas de las preposiciones: con lo qual apenas habrá duda
alguna sobre el régimen, de que no se pueda salir á primera vista.
De estos y otros arbitrios ha usado la Academia en varias partes de la
Gramática para facilitar á todos su estudio; pero ha escusado entrar en
un prolixo exâmen de las varias opiniones de los gramáticos,
prefiriendo á esta erudicion la brevedad y la claridad, pues se trata de
ilustrar y enseñar, no de ofuscar ni confundir á la Juventud.
Con este mismo objeto ha parecido que no será fuera de propósito
dar aquí brevemente alguna noticia de nuestra lengua por ser la materia
de esta Gramática.
La lengua castellana consta de palabras fenicias, griegas, góticas,
árabes, y de otras lenguas de los que por dominacion ó por comercio
habitaron ó freqüentaron estas partes; pero principalmente abunda de
palabras latinas enteras ó alteradas.
Los Romanos estuvieron en España 600 años á lo menos, aunque no
se cuenten sino desde el de 216 ántes de Christo en que vinieron la
primera vez con exército (2), hasta el 416 despues de Christo en que fue
la entrada de los Godos; y si esta cuenta se hace hasta el año 623 de
Christo en que los Romanos acabaron de perder lo que tenian en España
(3), saldrá que estuvieron mas de 800 años.
En este tiempo introduxeron aquí su lengua vulgar que era la latina,
como lo hicieron en todas las demas provincias que conquistaron (4).
Con la decadencia del imperio romano y venida de los Godos se fue
adulterando la lengua latina ó romana, porque como los vencidos
necesitaban acomodarse á la lengua de los vencedores, y estos deseaban
y procuraban aprender la de los vencidos, contribuyeron unos y otros á
estragar la lengua latina. (5)
Los Godos hallaron dificultad en la declinacion de los nombres
latinos, y la dexaron enteramente, supliendo los casos con
preposiciones. En los verbos siguieron en parte las conjugaciones
latinas, pero dexaron del todo la voz pasiva, y usaron para suplirla de
los participios pasivos con el verbo sustantivo ser (6).
Esta lengua latina así adulterada se empezó á llamar romance por su
derivacion de la romana ó latina, para distinguirla de la gótica.
Con la irrupcion de los Arabes el año de 714 padeció tambien
alteracion el romance; pero como los Españoles empezaron desde luego
á sacudir el nuevo yugo, á proporcion de las ventajas que iban
consiguiendo, iba tambien nuestra lengua cobrando fuerzas y cultura.
El Rey D. Alonso el Sabio (7) mandó que cesase el uso de escribir en
latin los privilegios, donaciones reales, y escrituras públicas. Entre
varias obras que compuso ó hizo componer en romance, merece
singular aprecio y elogio la de las LEYES DE LAS PARTIDAS (8) en
la qual ostentó nuestra lengua vulgar toda la riqueza y magestad que
habia adquirido hasta entonces, y en que llevó grandes ventajas, no solo
á otras obras anteriores y contemporaneas, sino aun á muchas
posteriores.
Siguieron su exemplo Don Juan Manuel hijo del Infante Don
Manuel; y el Rey Don Alonso el XI. El primero compuso el libro del
Conde Lucanor, el segundo el de Montería: ambos dignamente
estimados.
Escribiéronse tambien en romance las Crónicas del Santo Rey Don
Fernando: de Don Alonso el Sabio: de Don Sancho el IV: de Don
Fernando el IV; y de Don Alonso el XI.
Pedro Lopez de Ayala, ya con estilo mas adornado escribió las
Crónicas del Rey Don Pedro: de Don Enrique II, y de Don Juan el I.
Alvar Garcia de Santa Maria, y Fernan Perez de Guzman compusieron
la de Don Juan el II. Juan de Mena la obra de las Trescientas, y la
Coronacion. El Bachiller Fernan Gomez de Ciudad Real el Centon
epistolario, que contiene unas admirables cartas sobre los principales
sucesos del reynado de Don Juan el II. Don Alonso Tostado Obispo de
Avila publicó varias obras en castellano. Hernando del Pulgar su
célebre Crónica de los Reyes Católicos. Y algo mas adelante el Doctor
Francisco de Villalobos en sus Problemas y otros tratados que compuso
en romance, dió á conocer la gracia y primor de que nuestra lengua es
capaz.
La publicacion de estas y otras obras semejantes, y la particular
atencion con que se dedicaron á cultivar nuestra lengua muchos
escritores insignes que han florecido desde el reynado de los Reyes
Católicos, la fueron puliendo y perfeccionando hasta ponerla en el
estado en que hoy se halla.
Parte I
Del número, propiedad, y oficio de las palabras.
Capítulo I
De la Gramática en general.
La Gramática es arte de hablar bien. Divídese en dos partes: la
primera trata del número, propiedad, y oficio de las palabras: la segunda
del órden y concierto que deben tener entre si, para expresar con
claridad los pensamientos.
Capítulo II
De las palabras, ó partes de la oracion.
PALABRA es lo mismo que voz, ó diccion, como: cielo, tierra,
santo, docto, leer, escribir. El agregado de palabras ordenadas con que
expresamos nuestros pensamientos se llama en lenguaje comun habla, y
entre gramáticos oracion, por lo qual se llaman con propiedad las
palabras partes de la oracion. En nuestra lengua son nueve, por este
órden.
De suerte que qualquiera palabra ha de ser precisamente, ó nombre,
ó pronombre, ó , ó verbo, &c. De estas nueve clases de palabras,
ó nueve partes de la oracion, se trata en los nueve capítulos siguientes.
Capítulo III
Del nombre
EL NOMBRE es una palabra que sirve para nombrar las cosas.
Divídese en sustantivo, y adjetivo.
I
Del sustantivo.
NOMBRE SUSTANTIVO es el que significa alguna sustancia
1. Nombre.
2. Pronombre.
3. .
4 Verbo.
5. Participio.
6. Adverbio.
7. Preposicion.
8. Conjuncion.
9. Interjeccion.
corpórea, ó incorpórea, como: hombre, árbol, piedra, entendimiento,
ciencia, virtud. Subsiste por si mismo en la oracion, sin necesidad de
que se le junte otra palabra que le califique. Quando decimos: salí de mi
casa: entré en la Iglesia, los sustantivos casa, Iglesia, subsisten por si
mismos en la oracion, sin expresar si la casa es grande, ó la Iglesia es
chica.
II
De la division del sustantivo en nombre comun y propio.
EL SUSTANTIVO se divide en comun, y propio. Nombre comun,
que tambien llaman apelativo, es el que conviene á muchas cosas; y
nombre propio es el que no conviene sino á una. Ciudad es nombre
comun á todas las ciudades, pero Toledo es nombre propio, porque no
conviene sino á la ciudad llamada así. Villa es nombre comun á todas
las villas, pero Madrid es nombre propio de la que hoy es Corte del Rey
nuestro Señor. Y á este tenor, rio, reyno, y otros semejantes, son
nombres comunes á todos los rios, y reynos; pero Tajo, Guadalquivir,
Castilla, Leon, son nombres propios de los rios, y reynos así llamados.
Hombre, y muger tambien son nombres comunes, porque el de hombre
conviene á todos los hombres, y el de muger á todas las mugeres; pero
Fernando, Isabel, son nombres propios. No estorva para esto el que
haya muchos pueblos, y muchas personas de un mismo nombre, pues
consiste en que unos tienen los nombres propios de otros, y de aquí ha
resultado la necesidad de distinguirse los pueblos por alguna
denominacion, como: Xerez de la Frontera, Xerez de los Caballeros; y
las personas por sobrenombres, ó apellidos.
III
Del adjetivo.

Share and Enjoy:
  • del.icio.us
  • YahooMyWeb
  • Digg
  • E-mail this story to a friend!
  • Facebook
  • Google
  • Live
  • Technorati
  • Print this article!
Tags: , , , , , , , , ,

Related posts

Pages: 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30


  • Чарльз Буковски. “Как стать великим писателем” (CHARLES BUKOWSKI. COMO SER UN GRAN ESCRITOR)
  • Луис Киньонес де Бенавенте. Интермедия о маленькой девочке. Luis Quiñones de Benavente. Entremés de la niña
  • Луис Киньонес де Бенавенте. Интермедия о маленькой девочке. Luis Quiñones de Benavente. Entremés de la niña
  • Текст песни Sin Bandera. Que lloro
  • Текст песни Los Piojos. Como Ali

  • Leave a Comment

    You must be logged in to post a comment.


    Copyright by Blok.NOT 2005 - 2008

    XML-Sitemap