Франсиско Лопес де Гомара. Общая история Индий. Francisco López de Gómara. Historia General de las Indias
Uncategorized October 22nd, 2005
Pages: 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31 32 33 34 35 36 37 38 39 40 41 42 43 44 45 46 47 48 49 50 51 52 53 54 55 56 57 58 59 60 61 62 63 64 65 66 67 68 69 70 71 72 73 74 75 76 77 78 79 80 81 82 83 84 85 86 87 88 89 90 91 92 93 94 95 96 97 98 99 100 101 102
Email This Post
|
Print It
|
| 925 views
Tantas cosas escribieron a Gonzalo Pizarro muchos conquistadores del Perú, que lo despertaron allá en Los Parcas, donde estaba, y le hicieron venir al Cuzco después que Vaca de Castro se fue a Los Reyes. Acudieron muchos a él como fue venido, que temían ser privados de sus vasallos y esclavos, y otros muchos que deseaban novedades por enriquecer, y todos le rogaron se opusiese a las ordenanzas que Blasco Núñez traía y ejecutaba sin respeto de ninguno, por vía de apelación, y aun por fuerza, si necesario fuese; que ellos, que por cabeza lo tomaban, lo defendían y seguirían. Él, por probarlos o por justificarse, les dijo que no se lo mandasen, pues contradecir las ordenanzas, aunque por vía de suplicación, era contradecir al emperador, que tan determinadamente ejecutarlas mandaba, y que mirasen cuán ligeramente se comenzaban las guerras, que tenían sus medios trabajosos y dudosos los fines; y no quería complacerlos en deservicio del rey, ni aceptar cargo de procurador ni de capitán. Ellos, por persuadirlo, le dijeron muchas cosas en justificación de su empresa: unos decían que siendo justa la conquista de Indias, lícitamente podían tener por esclavos los indios tomados en guerra; otros, que no podía justamente quitarles el emperador los pueblos y vasallos que una vez les dio durante el tiempo de la donación, en especial que se los dio a muchos como en dote por que se casasen; otros, que podían defender por armas sus vasallos y privilegios como los hidalgos de Castilla sus libertades, las cuales tenían por haber ayudado a los reyes a ganar sus reinos de poder de moros, como ellos por haber ganado el Perú de manos de idólatras; decían, en fin, todos que no caían en pena por suplicar de las ordenanzas, y muchos, que ni aun por contradecirlas, pues no les obligaban antes de consentirlas y recibirlas por leyes. No faltó quien dijese cuán recio y loco consejero era emprender guerra contra su rey so color de defender sus haciendas, y hablar aquellas cosas que no eran de su arte ni de su lealtad; empero aprovecha poco hablar a quien no quería escuchar, ca no solamente decían aquello que algo en su favor era, pero desmandábanse, como soldados, a [226] decir mal del emperador y rey, su señor, pensando torcerle el brazo y espantarlo por fieros. Decían eso mismo que Blasco Núñez era recio, ejecutivo, enemigo de ricos, almagrista, que había ahorcado en Túmbez un clérigo y hecho cuartos un criado de Gonzalo Pizarro, porque fue contra Diego de Almagro; que traía expreso mandado para matar a Pizarro y para castigar los que fueron con él en la batalla de las Salinas; y para conclusión de ser mal acondicionado, decían que vedaba beber vino y comer especias y azúcar, y vestir seda y caminar en hamacas. Con estas cosas, pues, parte fingidas, parte ciertas, holgó Pizarro ser capitán general y procurador, pensando, como lo deseaba, entrar por la manga y salir por el cabezón. Así que lo eligieron por general procurador el cabildo del Cuzco, cabeza del Perú, y los cabildos de Guamanga y de la Plata y otros lugares, y los soldados por capitán, dándole todos su poder cumplido y llenero. Él juró en forma lo que en tal caso se requería; alzó pendón, tocó atambores, tomó el oro de la arca del rey, y como había muchas armas de la batalla de Chupas, armó luego hasta cuatrocientos hombres a caballo y a pie, de que mucho se escandalizaron y arrepintieron los del regimiento de lo que habían hecho, pues Gonzalo Pizarro se tomaba la mano dándole solamente el dedo. Pero no le revocaron los poderes, aunque de secreto protestaron muchos del poder que le habían dado; entre los cuales fueron Altamirano, Maldonado, Garcilaso de la Vega.
- CLVIII -
La asonada de guerra que hizo Blasco Nuñez Vela
Como Blasco Núñez vio alterados a los vecinos y gente que estaban en Los Reyes porque no consintió la apelación y por la prisión de Vaca de Castro y los otros, hizo cincuenta soldados arcabuceros y diólos al capitán Diego de Urbina, que lo acompañase con ellos. Envió al Cuzco, luego que supo la junta, al provincial dominico fray Tomás de San Martín, y tras él a fray Jerónimo de Loaisa, primer obispo y arzobispo de Los Reyes, a certificar a Gonzalo Pizarro que no traía provisión ninguna en su daño, sino que antes tenía voluntad el emperador de gratificarle muy bien su servicio y trabajos, y que le rogaba se dejase de aquello y se viniese llanamente a ver con él y hablarían del negocio. Gonzalo Pizarro no dejaba entrar al obispo ni aun le quiso escuchar después de haber entrado, antes trató que lo proveyesen de gobernador, y envió por veinte piezas de artillería a Guamanga, y aderezó muchas cosas de guerra. Blasco Núñez, que supo la ruin intención de Pizarro, que comenzaba la gente a temer, hizo llamamiento de gente y juntó cerca de mil hombres, ca luego acudieron a él los almagristas y muchos pueblos, especial los septentrionales a la ciudad de Los Reyes, y ordenó ejército y paga [227] con gana de muchos, y con parecer de los oidores y oficiales del rey, que firmaron la guerra en el libro del acuerdo; hizo general a Vela Núñez, su hermano; alférez del pendón, a Francisco Luis de Alcántara; capitanes de caballo, a don Alonso de Montemayor y a Diego Cueto, su cuñado, y capitanes de peones, a Pablo de Meneses y a Martín de Robles y a Gonzalo Díez; maestro de campo, a Diego de Urbina, que tenía muchos arcabuceros, y a otros, ca tenía doscientos caballos y otros tantos arcabuces, y la ciudad fortalecida para defensa. Dio grandes pagas y socorros a los soldados y gente, en que gastó los quintos y oro del rey que Vaca de Castro tenía para enviar a España, y aun tomó prestados buenos dineros de mercaderes para el ejército. Llegaron en esto allí Alonso de Cáceres y Jerónimo de la Serna en dos naos, de Arequipa. El Serna venía del Cuzco, enviado por Gaspar Rodríguez a decir a Blasco Núñez lo que allá pasaba y a pedirle un mandamiento para matar o prender a Gonzalo Pizarro, ca se ofrecían a ello el Rodríguez con ayuda de sus amigos; y de camino persuadió al Cáceres que se viniese al virrey con aquellas dos naos, y no a Pizarro, como quería. Blasco Núñez holgó con su venida; mas pesóle de que Pizarro tuviese tantas armas y artillería y la gente tan favorable. Suspendió las ordenanzas por dos años y hasta que otra cosa el emperador mandase; aunque se dijo luego el protesto que hizo y asentó en el libro del acuerdo cómo la suspensión era por fuerza, y que ejecutaría las ordenanzas en apaciguando la tierra: cosa de odio para todos. Dio mandamiento, y pregonólo, para que pudiesen matar a Pizarro y a los otros que traía, y prometió al que los matase sus repartimientos y hacienda, cosa que indignó mucho a los del Cuzco y que no agradó a todos los de Lima, y aun dio luego algunos repartimientos de los que se habían pasado a Pizarro. Decía públicamente que todos eran traidores sino los de Chili; y decía a éste que era traidor aquél, y a aquél, que éste, y que los había de castigar a todos. Tuvo mandado que matasen a Diego de Urbina y a Martín de Robles, cuando a su casa viniesen, si señalaba con el dedo; mas como el Robles le habló sabrosamente, que era gracioso y avisado, no hizo la señal, y así no murieron; empero díjoles a ellos mismos el concierto, como no sabía tener secreto, por lo cual ellos y aun otros no osaban dormir en sus casas.
- CLIX -
La muerte del factor Guillen Juárez de Caravajal
Related posts
Pages: 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31 32 33 34 35 36 37 38 39 40 41 42 43 44 45 46 47 48 49 50 51 52 53 54 55 56 57 58 59 60 61 62 63 64 65 66 67 68 69 70 71 72 73 74 75 76 77 78 79 80 81 82 83 84 85 86 87 88 89 90 91 92 93 94 95 96 97 98 99 100 101 102












About



Leave a Comment
You must be logged in to post a comment.