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. Hay de él, con lo que tiene de boca, hasta la punta de Santa Elena, sesenta y cinco leguas. De Santa Elena a las Arenas-gordas hay treinta, y de ella a los Bajos-anegados, cuarenta, y de allí a Tierra-baja cincuenta. De Tierra-baja a la bahía Sin-fondo hay sesenta y cinco leguas. De esta bahía, que cae a cuarenta y un grados, ponen cuarenta leguas a los arrecifes. De Lobos, que tiene de altura cuarenta y cuatro grados, hay cuarenta y cinco leguas al cabo de Santo Domingo. De este cabo a otro que llaman Blanco hacen veinte leguas. De cabo Blanco hay sesenta leguas hasta el río de Juan Serrano, que cae en cuarenta y nueve grados, y que otros llaman río de Trabajos, del cual hacen ochenta leguas al promontorio de las Once mil Vírgenes, que está en cincuenta y dos grados y medio, y en el embocadero del estrecho de Magallanes, el cual dura ciento y diez leguas por una misma altura y derecho de este a oeste, y mil doscientas leguas de sur a norte. De cabo Deseado, que está a la boca del estrecho de Magallanes, en la mar que llaman del Sur y Pacífico, hay setenta leguas a cabo Primero, que cae en cuarenta y nueve grados. De cabo Primero al río de Salinas, que está en cuarenta y cuatro grados, ponen más de ciento y cincuenta y cinco leguas. Del río de Salinas cuentan ciento y diez leguas a cabo Hermoso, que cae cuarenta y cuatro grados y medio de la Equinoccial al sur. De cabo Hermoso al río de San Francisco hay sesenta leguas de costa. Del río de San Francisco, que está en cuarenta grados al río Santo, que está en treinta y tres, hay ciento y veinte leguas. De río Santo hay poco a Chirimara, que algunos llaman puerto Deseado de . Hay de Chirimara, que cae a treinta y un grado y casi de este a oeste con el río de la Plata, doscientas leguas hasta Chincha y río Despoblado, que está en veinte y dos grados. Del río Despoblado hay noventa leguas a Arequipa, que está en diez y ocho grados. De Arequipa hay ciento y cuarenta leguas a Lima, que cae a doce grados. De Lima cuentan más de cien leguas hasta el cabo de la Enguila, que cae en seis grados y medio. Están en esta costa Trujillo y otros puertos. Del Enguila hay cuarenta a cabo Blanco, de él a cabo de Santa Elena sesenta leguas. Están en medio Túmbez y Tumepumpa y la [26] isla Puna. De Santa Elena, que cae a dos grados de la Equinoccial, hay setenta leguas a Quegemis, por do atraviesa. Quedan en la costa el cabo de San Lorencio y Pasao. Miden desde esta costa hasta el cabo de San Agustín mil leguas de tierra, que por caer debajo y cerca de la tórrida zona es riquísima, según lo han mostrado el Collao y el Quito, como después diremos. De Quegemis hay cien leguas al puerto y río del Perú, del cual tomó nombre la famosa y rica provincia del Perú. Están en este trecho de costa la bahía de San Mateo, río de Santiago y río de San Juan. Del Perú, que cae a dos grados de esta parte de la Equinoccial, hay más de setenta leguas al golfo de San Miguel, que está seis grados de la Equinoccial y que boja cincuenta leguas, y que dista veinte y cinco del golfo de Urava. De San Miguel a Panamá ponen cincuenta y cinco leguas. Está Panamá ocho grados y medio de la Equinoccial acá; hay diez y siete leguas del Nombre de Dios, por las cuales deja de ser isla el Perú, que, como dije, tiene de ancho mil leguas, mil y doscientas de largo, y boja cuatro mil y sesenta y cinco. De Panamá, que tomamos por paradero, hacen seiscientas y cincuenta leguas a Tecoantepec, midiendo setenta leguas de costa desde Panamá a la punta de Guera, que cae a poco más de seis grados; quedan en aquel espacio París y Natán. De Guera a Borica, que es una punta de tierra puesta en ocho grados, hay cien leguas costa a costa. De Borica cuentan otras ciento hasta cabo Blanco, donde está el puerto de la Herradura, del cual hay cien leguas al puerto de la Posesión de , que cae acerca de doce grados de la Equinoccial. De la Posesión a la bahía de Fonseca hay quince leguas; de allí a Chorotega, veinte; de Chorotega al río Grande, treinta, y de él al río de Guatemala, cuarenta y cinco; de Guatemala a Cirula hay cincuenta leguas, y luego está la laguna de Cortés, que tiene veinticinco leguas en largo y ocho en ancho. Hay de ella cien leguas a Puerto Cerrado, y de allí cuarenta a Tecoantepec, que está norte sur con el río Coazacoalco, y en algo más de trece grados. Así que se cumplen las seiscientas y cincuenta leguas en que hacemos parada. Todo el trecho de esta tierra es angosto de una mar a otra, que parece que se va comiendo para juntarla; y así, tiene muestra y aparejo para abrir paso de la una a la otra por muchos cabos, según en otra parte se trata. De Tecoantepec a Colima ponen cien leguas, donde quedan Acapulco y Zacatula. De Colima hacen otras ciento hasta cabo de Corrientes, que está en veinte grados, y queda allí puerto de Navidad. De Corrientes hay sesenta leguas al puerto de Chiametlán, por el cual pasa el trópico de Cáncer, y están en esta costa puerto de Xalisco y puerto de Banderas. De Chiametlán hay doscientas y cincuenta leguas hasta el estero Hondo o río de Miraflores, que cae en treinta y tres grados. Están en estas doscientas y cincuenta leguas río de San Miguel, el Guayaval, puerto del Remedio, cabo Bermejo, puerto de Puertos y puerto del Paisaje. De Miraflores hay otras doscientas y veinte leguas hasta la punta de Ballenas, que otros llaman California, yendo a puerto Escondido, Belén, puerto de Fuegos, y la bahía de Canoas y la isla de Perlas. Punta de Ballenas está debajo del [27] trópico y ochenta leguas del cabo de Corrientes, por las cuales entra este mar de Cortés, que parece al Adriático y es algo bermejo, y por ser cosa tan señalada paramos aquí. De la punta de Ballenas hay cien leguas de costa a la bahía del Abad, y de ella otras tantas al cabo del Engaño, que cae lejos de la Equinoccial treinta grados y medio. Algunos ponen más leguas del Abad al Engaño, empero yo sigo lo común. Del cabo del Engaño al cabo de Cruz hay casi cincuenta leguas. De cabo de Cruz hay ciento y diez leguas de costa al puerto de Sardinas, que está en treinta y seis grados. Caen en esta costa el ancón de San Miguel, bahía de los Fuegos y costa Blanca. De las Sardinas a Sierras-Nevadas hacen ciento y cincuenta leguas yendo a puerto de Todos Santos, cabo de Galera, cabo Nevado y bahía de los Primeros. Sierras-Nevadas están en cuarenta grados y son la postrera tierra que por aquella parte está señalada y graduada, aunque la costa todavía sigue al norte para llegar a cerrar la tierra en isla con el Labrador o con Gruntlandia. Hay en este postrer remate de tierra quinientas y diez leguas, y costean las Indias tierra a tierra, en lo que hay descubierto y aquí va notado, nueve mil y trescientas y más leguas, las tres mil y trescientas y setenta y cinco por la mar del Sur, y las cinco mil y novecientas y sesenta por nuestro mar, que llaman del Norte; y es de saber que toda la mar del Sur crece y mengua mucho, y en algunos cabos dos leguas hasta perder de vista la surgente y descrecencia; y la mar del Norte casi no crece, si no es de Paria al estrecho de Magallanes y en algunas otras partes. Nadie hasta hoy ha podido alcanzar el secreto ni causas del crecer y menguar la mar, y mucho menos de que crezca en unas partes y en otras no crezca; y así, es superfluo tratar de ello. La cuenta que yo llevo en las leguas y grados va según las cartas de los cosmógrafos del Rey, y ellos no reciben ni asientan relación de ningún piloto sin juramento y testigos. Quiero decir también cómo hay otras muchas islas y tierras en la redondez del mundo, sin las que habemos nombrado; una de las cuales es la tierra del estrecho de Magallanes, que responde a oriente, y que, según su muestra, es grandísima y muy metida al polo Antártico. Piensan que por una parte va hacia el cabo de Buena Esperanza, y por la otra hacia los Malucos. Ca los de las naos del virrey don Antonio de Mendoza toparon una tierra de negros que duraba quinientas leguas, y pensaban que se continuaba con aquella del sobredicho estrecho; así que la grandeza de la tierra aún no está del todo sabida; empero, las que dicho habemos hacen el cuerpo de la tierra que llaman mundo. [28]

- XIII -
El descubrimiento primero de las Indias

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