15
222
INTOIMACfONtS
dijo: esta es la cabefa de un hermano mió
que venia á la guerra contra mt9y habia
dicho que habia de beber con mi cabera,y
mátele yo d él y bebo con su cabera. Y
mandóla hinchir de chicha y bebió delan-
te de todos con ella.
ACERCA 01 LOS INGAS. 227
y año dichos, el ilustre señor doctor Gra-
biel de Loarte, alcalde de Corte por S. M.,
hizo parecer ante sí á catorce indios, de
los cuales, habiendo dicho que son cristia-
nos, fué tomado y recibido juramento en
forma de derecho por la dicha lengua por
Dios Nuestro Señor y por un señal de %
que hicieron con sus manos, de decir ver-
dad, y siendo tomados sus dichos y depusi-
ciones, y preguntándoles á todos juntos y
particularmente á cada uno de todos ellos
lo que saben del caso por que son toma-
dos por testigos, dijeron y declararon lo
siguiente:
A la primera pregunta que les fué he-
cha y declarada por la dicha lengua, dije-
ron llamarse de los nombres y tener las
edades y cualidades y ser de los ayllos si-
guientes:
Ayllo de Sauasiray.
Un indio que dijo llamarse Martin
Maita Sauasiray, de 65 años.
Otro indio que dijo llamarse Juan
Chalco Maita, de edad de 30 años.
Otro indio que dijo llamarse Lúeas
Huyba Maita, de 45 años.
Otro que dijo llamarse Alonso Carras-
co Sucso, de edad de 31 años.
228
INFORMACIONES
Otro que dijo llamarse Francisco Vil-
cas, de edad de 18 ó 20 años.
Los cuales dijeron que eran del ayllo
de Sauasiray, y que este Sauasiray fué un
indio cinche que vino de Sutictoco, que
será siete leguas de la ciudad del Cuzco,
y que este Sauarisay (as () vino por cinche
de otros indios que consigo traía, y descu-
brió un sitio en el asiento donde agora
está la ciudad del Cuzco, que se decia en
tiempos antiguos Quiumti-Cancha y Chum-
bi-Cancha, que es donde agora está funda-
do el monasterio de Santo Domingo, que
después Pachacuti Inga le puso por nom-
bre á aquel asiento Curícancha; é que en
el sitio desta ciudad del Cuzco, cuando
vino á poblar en ella el dicho Sauasiray,
no habia otra gente ninguna sino en cer-
canía della, hacia donde sale el sol, á la
ladera de la cuesta, los indios Guallas. Y
así hizo el dicho asiento donde dicho tie-
nen , y fué el primero indio que allí
pobló. Y que lo que dicho tienen lo saben
porque así lo dijeron sus pasados é ante-
pasados, y que ellos lo habían oido decir
á los suyos y se lo iban diciendo, para
que entendiesen el ayllo y decendencia
que tenian por la orden que habia hecho
los dichos ayllos Pachacuti Inga Yupan-
gui, porque de antes no los habia.
ACERCA DE LOS INGAS. 229
Ayllo Antasayac.
Otro indio que dijo llamarse don Pe-
dro Ancaillo, de edad de 8o años.
Otro que dice llamarse Alonso Gua-
crao, de edad de 40 años.
Otro que dijo llamarse Juan Auca Pu-
ri, de 31 años.
Otro que dijo llamarse Juan Usca
Mancoy, de edad de 31 años.
Otro que dijo llamarse Mateo Ullan-
tay, de edad de 23 años.
Todos los cuales dijeron ser de la des-
cendencia de Quizco Cinchi é del ayllo de
Antasayac, y que á sus padres y antepa-
sados oyeron decir que el dicho Quizco
habia venido al sitio donde agora está fun-
dada esta ciudad, como cinche de los in-
dios que traia consigo, é hizo su asiento
en la parte donde está el monasterio de
monjas de Santa Clara, y de allí hacia
arriba hasta las casas de Paulo Inga, y puso
por nombre al lugar Cuzco; é que ansi-
mismo le dijeron los dichos sus padres é
antepasados, que estando el dicho Quizco
en el dicho asiento de Quinticancha, es-
taba el dicho Sauasiray y los indios que
habia traido consigo, y que hacia las di-
chas laderas de este Cuzco, hacia donde
sale el sol, estaban poblados, antes que el
WFOMACIONM
dicho Sauasiray y el dicho Quizco vivie-
sen, unos indios que se llamaban Guallas.
Y esto saben de esta pregunta.
Ayllo de Arayucko (asi).
Otro indio que dijo llamarse Juan Pi-
zarro Yupangui, de edad de 79 años.
Otro id. id. Sebastian Yupangui, de
85 años.
Otro id. id. don Francisco Quispey, de
80 años.
Otro id. id. don Diego Yupangui, de 94
años.
Que todos los dichos cuatro indios di-
jeron ser de la descendencia de Ayaru-
cho, y que oyeron decir á sus padres y
pasados, que el dicho Arayucho (asi) ha-
bia hecho asiento en el sitio donde agora
está esta ciudad, donde decian Pucamar-
ca, y allí está la casa de doña Isabel de Bo-
badilla, y agora se llaman del ayllo que
los Ingas pusieron por nombre Alcauizas,
porque así se lo dijeron sus antepasados;
y que el dicho Arayucho (asi) vino al dicho
asiento y halló en el dicho sitio donde
agora está fundada esta ciudad, armadas
algunas chozas de Sauasiray y de Quizco
y los indios Guallas que dicen los dos
ayllos arriba referidos; y los unos y los
otros se venieron á conformar y declarar
ACERCA M LOS INGAS. 231
. lo que todos han dicho y declarado, por-
que dijeron que ansí lo habian oído decir á
sus antepasados.
A la segunda pregunta dijeron los in-
dios de los dos primeros ayllos de Saua-
siray y Quizco, que son de los dichos
ayllos desde el tiempo que no habia Seño-
res entrellos, sino cinches, á quien tu-
vieron por sus capitanes, é que por esto
se llaman de su ayllo, porque tomaron el
nombre ó ayllo de su capitán; é que este
nombre de ayllos lo puso Pachacuti Inga
Yupangui y Topa Inga Yupangui; porque
antes de estos Ingas vivía cada uno con lo
que tenia, sin tener á quién obedescer ni
respetar, ni ellos respetaban á nadie.
É los del dicho tercero ayllo de Aya-
rucho, que por otro nombre se llaman
Alcauizas, dijeron que tuvieron por su
cinche [á] Apomayta, después de haberse
convertido en piedra Ayarucho, y Cul-
coychima después que pobló Arayucho
(asi) ; y que el dicho Ayarucho no tuvo
guerras con los que en esta ciudad habian
poblado. Y todos los indios de los dichos
tres ayllos dijeron que lo que tienen dicho
y declarado es lo que saben de esta pre-
gunta, porque ansí lo oyeron decir á sus
padres y pasados, para el efecto que dicho
tienen antes desto; y que entonces no
232
MrOMUClONES
habia ningún Señor á quien respetar ge-
neralmente los unos ni los otros como á
Inga, sino que cada uno vivia en su sitio
como queria con su parentela.
A la tercera pregunta dijeron todos
juntos y cada uno dellos, que á los di-
chos sus padres y antepasados oyeron de-
cir que el primero Inga, qué se llamó Man-
go Capac, entró con mañas donde los di-
chos tres ayllos estaban y tenian sus asien-
tos, halagándolos con palabras, y con
gente que iba trayendo de otras partes é
metiéndola de noche, se les iba entrando
por fuerza en las tierras que tenian; y en
diciéndole los dichos indios que no se les
entrase en sus tierras, les respondía que
callasen, que todos eran hermanos; y co-
mo los dichos indios lo iban resistiendo,
el dicho Mango Capac y su gente comen-
zó á matar de noche secretamente é á
traición; é habia pendencias entrellos
sobre sus tierras; y el dicho Mango Capac
y su gente se les entraban en ellas, é cada
dia iba trayendo gente é iban hurtando á
los indios del ayllo de Alcauizas para ma-
tallos, como los mataban, de noche, por-
que les resistían sus tierras; porque nin-
guno de los dichos tres ayllos le recono-
cieron ni tuvieron por Señor, ni le respe-
taron. É que de la misma manera se les
ACERCA DS LOS INGAS. 233
iban entrando después de muerto el dicho
Mango Capac los demás Ingas, sus suce-
sores, hasta Mayta Capac. Y que Mama
Huaco, en tiempo del dicho Mango Capac,
vino al asiento de Sauasiray, Mama Hua-
co (sic), la cual comenzó á hacer grandes
crueldades con los indios con una huin-
cha (1) en que tenia un pedazo de oro
atado, con que mataba los indios; y que el
dicho Sauasiray, viendo las dichas cruel-
dades y la ferocidad y valentia que hacia
esta mujer, se fué huyendo á los desiertos.
Y que esto es lo que oyeron decir de lo
conteñido en esta pregunta.
A la cuarta pregunta dijeron los di-
chos Alcauizas, que á los dichos sus pa-
dres y antepasados oyeron que el dicho
Mayta Capac, cuarto Inga, por fuerza de
armas los sujetó y tiranizó, tomándoles
sus tierras é desterrando de ellas á sus
antepasados, é mató mucha gente dellos y
prendió á Apomaita y á Culloy [ó Culcoy]
Chima, que eran cinches de los dichos
(1) Con unayuinto, dice el original. Yo interpre-
to huincha ó sea cinta en castellano; con la cual y la
bola de oro, se formaba ana especie de aillo, arma ar-
rojadiza en uso hoy todavía entre algunos indios. De un
aillo dice Juan de Betanzos que se sirvió Mama Huaco
para sus muertes; aunque el P. Moma afirma que fué un
escardillo ó rauccana.
34
nrramcioffu
Alcauizas, é los tuvo presos en una cárcel,
que llamaban Sanzahuaci (asi), donde se
daba mucho tormento á los que en ella en-
traban, y los mataban; la cual enemistad
tomó el dicho Mayta Capac con los dichos
Alcauizas por les haber defendido sus an








Post a Comment