Bernabe COBO. Historia del Nuevo Mundo 1653 (1964)

Bernabe COBO. Historia del Nuevo Mundo 1653 (1964).

COBO, Bernabe
1653/1964 Historia del Nuevo Mundo.
Biblioteca de Autores Espanoles, tomos 91 y 92.
Madrid: Ediciones Atlas.
Libro 11, Capitulos 1-20.
Libro 12, Capitulos 1-37.
Libro 13, Capitulos 1-29(“r’†, -p. 218).
007010 LIBRO UNDECIMO
007020 CAPITULO PRIMERO
007030 Que la America estaba poco poblada, y por que causas
007050 Doy principio al tratado de la naturaleza y calidades de los indios habitadores
de la America, por el corto numero dellos que hallaron los primeros espanoles que aca
pasaron, que, ciertamente, si toda esta cuarta parte del universo que tan dilatada es,
fuera tan poblada como cualquiera region de las de Europa, no hubieran visto los siglos
pasados mas poderoso monarca que nuestro rey de Espana que la senorea; pues de
ninguno consta por historias haber poseido tanta parte de la tierra. Mas, por ser muy
poca la gente que la habitaba, y menos la que tiene al presente, respecto de su espaciosa
magnitud y extension, no viene a ser tan grande su imperio como muestran sus
inmensos limites, que corren del uno al otro polo. Porque si bien es verdad que se
hallaron algunas provincias muy pobladas y llenas de hombres, como la de Mexico, en
la America septentrional, y en esta austral la de Santa Fe de Bogota, en el Nuevo Reino
de Granada, las del Cuzco y Quito, en el Peru, Chile y algunas otras; con todo, eran
mucho mas las poco pobladas y casi vacias de moradores; lo cual no se puede atribuir a
que hubiese pocos anos que comenzo esta tierra a ser habitada de gentes, antes, por las
muestras e indicios que yo en ella he advertido y considerado, se puede colegir que fue
poblada antes del Diluvio general; porque algunos rastros y ruinas de poblaciones que
hallamos tan raras y peregrinas, como constara desta escritura, no prometen menor
antiguedad; y despues del Diluvio se echa bien de ver que ha muchos siglos que se
comenzo a poblar. Para satisfacer, pues, a la duda, que a cualquiera se le ofrecera, de
como una tierra tan extendida, rica y fertil como esta y de quien tantas grandezas y
maravillas ha publicado la fama por todo el mundo, fuese tan poco poblada, pondre aqui
las causas de su poca poblacion que a mi se me ofrecen y yo he notado en mas de
cincuenta anos que he vivido en ella.
007560 Y sea la primera y mas general la falta de aguas de arriba y de abajo que
grandes y extendidos pedazos de este Nuevo Mundo padecen; porque en unas partes no
llueve jamas; en otras, no lo bastante para ser cultivadas, y en las unas y en las otras, o
no hay rios, o no los que bastan para poderlas regar. En estos Llanos del Peru se prueba
esto claramente, donde ni caen lluvias ni corren sino muy pocos rios en comparacion de
la mucha tierra fertil que, si hubiera copia de agua, se pudiera sembrar. Corren estos
Llanos norte sur mas de seiscientas leguas con latitud desde diez hasta cincuenta, y por
falta de agua no es de provecho la vigesima parte de tan gran pedazo de tierra; en el cual
hay muchos despoblados de a veinte, a treinta y a cincuenta leguas, en que ni aun para
beber los caminantes nace agua, como vemos en las provincias de Piura y Atacama; y
asi no tenian los indios poblado en estos Llanos mas que las orillas de los rios, y lo
demas estaba yermo de hombres y animales. En las partes mediterraneas deste mismo
reino del Peru hallamos tambien grandes pedazos de tierra, aunque no del todo inutil
como la de los Llanos, pero casi tan poco habitable como ella. Esta es donde llueve
algun tiempo del ano, mas no lo suficiente para los sembrados. Mucha della no se
habita, o por no haber rios para regarla, o por ser muy doblada y de sierras fragosas, por
las cuales no se pueden sacar acequias; con todo eso, cria pastos y lena con las pocas
lluvias que recibe, por donde no es del todo desaprovechada.
008070 La segunda causa y casi tan general como la primera es la demasia de aguas
que otras tierras tienen, con que se hacen inhabitables. Repartense estas aguas en
lagunas, rios, esteros, cienegas y pantanos; ocupan grandes sitios las lagunas, porque,
allende de las que por su extrana grandeza tienen fama, como las de Chucuito, Paria,
Lipes, Maracaybo y otras que hay en la Nueva Espana, se hallan a cada paso otras
innumerables de menos grandeza y nombre, que tienen a ocho, a quince y a veinte
leguas de circuito; el suelo de todas las cuales, si no estuviera cubierto de agua, era
suficiente a mantener grandes ciudades y provincias. No cogen menos parte de tierra los
muchos y caudalosos rios que la banan, algunos de los cuales, desde que empiezan a ir
crecidos hasta vaciar en la mar, corren mas de seiscientas y aun de mil leguas, y llevan
de ancho por todo este tan largo trecho desde una hasta cuatro, diez, veinte, cuarenta y
cincuenta leguas. Fuera del mucho suelo que ocupan las madres destos rios, es mucho
mas lo que inundan y anegan con sus crecientes y avenidas, vertiendo y explayando sus
aguas en las riberas por seis, doce, veinte y mas leguas a cada banda, sin que se puedan
habitar, por estar empantanadas todo el ano. Allegase el agua de las lagunas y rios las de
los esteros del mar, que tambien cogen su pedazo; por donde en partes maritimas se deja
de habitar mucha tierra, que, por ser muy baja y llana, se mete la mar por ella en sus
crecientes, formando grandes esteros llenos de manglares y maleza, que ni aun caminar
se puede por ellos.
008490 Otros muchos charcos y esteros hacen las lluvias en tierras llanas, que duran la
mayor parte del ano sin enjugarse. Demas destos, se ven muchas cienegas que se hacen
o de fuentes, o de la gran humedad del suelo, que siempre esta manando agua, sin tener
corriente para ninguna parte por dondese desaguen; y en tierras de muchas lluvias,
grandes anegadizos y tremedales, que ni aun pisarse sufren, cuando menos habitarse.
008610 Desta abundancia de aguas nace otro no menor estorbo para la vivienda
humana, que son los muchos bosques y arcabucos que crian las tierras muy lluviosas y
calientes, como las de temple yunca. Son estas montanas tan altas y cerradas, con
arboles tan gruesos, con tanta espesura y maleza, de suelo tan empantanado, por no
banarlas jamas el sol, que nunca fueron habitadas de hombres, pues no se ve rastro de
haber habido poblacion en ellas. Los indios que vivian en tierra de montana y boscaje,
tenian sus moradas en las riberas altas de los rios sobre sus barrancas, manteniendose
mas de la pesca que de los frutos de la tierra, por la dificultad que sentian en haber de
rozar los arcabucos para hacer sus sementeras, porque, cuanto este ano se roza vuelve a
nacer el siguiente con tanta fuerza y pujanza, que vence el vicio de la tierra la industria
y fuerzas de los hombres, y mas de gentes que, por carecer de nuestras herramientas, les
costaba increible trabajo y afan un palmo de tierra que hubiesen de rozar. A la
incomodidad que consigo traen estas tierras montuosas, se allega el ser de ordinario
muy abundantes de fieras bravas, y sabandijas ponzonosas, que no poco molestan y aun
consumen a sus moradores, pues sabemos de provincias que la muchedumbre y fiereza
de los tigres las tenian casi yermas.
008960 En otras partes que ni son faltas de agua ni esta es con el exceso que acabamos
de decir, sino la conveniente para poder ser cultivadas y pobladas, dejan de serlo muy
grandes trechos, lo uno por el rigor del temple y lo otro por la disposicion del suelo. Por
el rigor del temple y excesivo frio es inhabitable toda la tierra del primer grado de
Sierra, en que ningunos frutos ni legumbres nacen, que todo lo abrasa el hielo. En este
grado tan destemplado se incluyen las punas, paramos y cordilleras nevadas del Peru; y
aun podemos reducir a el buena parte de la tierra del segundo grado de Sierra, que
tambien participa de paramos inhabitables, si bien se cria en ellos gran suma de ganados
de la tierra y de Castilla, como son el ovejuno y el vacuno. Por la disposicion y
calidades del suelo hay tierras que, dado caso que son de buen temple, todavia no son
aparejadas para cultivarse, por una destas tres causas: o por que son salitrales, como los
que vemos en muchas partes del Peru, o por ser arenales y pedregales, asi campinas
como sierras, y destas, por ser algunas de riscos y brenas que se extienden muchas
leguas. Otras sierras hay de buen terreno, mas, tan fragosas y empinadas, que no se
pueden labrar. Todas estas causas hacen inculta e inhabitable la mayor parte destas
Indias, como yo muchas veces he notado andando diversas provincias dellas.
009230 Las tierras fertiles y habitables no estaban igualmente pobladas; unas lo eran
mucho, y otras poco; en que se via esta diferencia, que los reinos grandes y poderosos
eran mucho mas poblados que las provincias cortas senoreadas de caciques y que las
parcialidades y behetrias, como parece de los reinos de Nueva Espana, Peru, Nuevo
Reino de Granada y otros mas populosos; la razon de lo cual es porque se conservaban
mejor los vasallos de los monarcas y grandes principes, no haciendose guerra entre si y
defendiendose mas facilmente de los extranos. Pero las parcialidades y behetrias, como
andaban en perpetua guerra unas con otras, entre si se destruian y consumian, andando
los indios de las unas a caza de los de las otras, sus vecinas, para mantenerse dellos.
Porque se hallaron naciones destas caribes y carniceras, que agotaron provincias enteras
dejandolas yermas de sus moradores; y por no traer ejemplos mas de lejos, bastenos el
de los indios chiriguanas, en el Peru, que se han comido muchas naciones de indios
cuyas tierras ellos ahora poseen; y hicieron tan grande estrago en los confines y
fronteras deste reino en tiempo de los reyes Incas, que con ser de la tierra mas poblada
de Indias, estaban sus fronteras despobladas y yermas, con ser las mejores y mas fertiles
tierras del Peru; adonde los espanoles, retirando los chiriguanas a lo aspero de las
montanas, han fundado ricas heredades, como vemos en toda la diocesis do los Charcas,
especialmente en las provincias de Tarija, Pazpaya, Tomina, Mizque y Cochabamba.
Querer, pues, decir que todas estas tierras fertiles estaban muy pobladas cuando
vinieron los espanoles, si bien de muchas es verdad, de otras esta muy clara la prueba de
lo contrario; y en el Peru es mas facil de probar esto, porque, como todo este reino se
repartio en sus conquistadores y pobladores, en las provincias muy pobladas les
cupieron grandes y ricas encomiendas de indios, y en otras, aunque de buen temple y
fertiles, no les fueron senalados repartimientos, no por otra razon que por haberse
hallado vacias de gente; en muchas de las cuales, que despues aca estan pobladas, no se
ven rastros de poblaciones antiguas; y fuera imposible, si hubieran sido pobladas antes,
dejar de saberse ahora, lo uno, por rastros y ruinas que se hallaran de sus poblaciones,
como las vemos en otras partes, y lo otro y mas cierto, porque en los repartimientos que
al principio se dieron, si hubieran sido muchos, se hiciera mencion dellos, como se hace
de los pocos que las habitaban.
009890 Demas destos argumentos hay otro muy fuerte, que son las relaciones e
historias de los descubrimientos y conquistas de diversas provincias de Indias, en
algunas de las cuales leemos como acontecia a nuestros espanoles no hallar gente en
largos espacios de tierra, a cuya causa murieron muchos de hambre, por acabarseles las
vituallas que llevaban y no hallar en tan grandes despoblados ningun genero de
mantenimientos. Y cuando todo lo dicho faltara, es muy suficiente prueba desta verdad
la experiencia que tenemos de muchas entradas que en estos ultimos tiempos se han
hecho a tierras de gentiles deste reino del Peru, que por todo el lado oriental, por mas de
setecientas leguas, confina con varias naciones dellos; los cuales todos, por vivir en
behetrias y sujetos a caciques de muy cortos senorioa, fuera de los despoblados que hay
de por medio entre los confines deste reino y sus primeras poblaciones y estancias, es
cosa que admira ver cuan poca gente se halla por cualquiera parte que se entre; pues en
dos entradas que se hicieron por orden del arzobispo desta ciudad de los Reyes don
Gonzalo de Ocampo, en que fueron religiosos de la Compania de Jesus, en muchisimo
espacio de tierra que anduvieron no hallaron sino muy pocos indios y cacicazgos tan
cortos, que no pasaba de quinientos subditos el mayor; y todos andaban entre si
envueltos en guerras, que fue causa de que los religiosos no pudiesen hacer ningun fruto
en su conversion.
010180 CAPITULO II
010190 De los nombres con que llamaron a los naturales de las Indias, y del color que
todos ellos tienen
010220 No tuvieron los indios nombre general que comprehendiese a todos los
naturales de la America, como nombramos nosotros a los de Africa, africanos, a los de
Asia, asianos, y a los de Europa, europeos; y esto no era porque no tenian noticia de
toda esta cuarta parte del orbe (si bien es verdad que no la alcanzaron), sino porque no
acostumbraban poner nombres tan generales que abrazasen los habitadores de toda una
region. Pues vemos que con tener los peruanos muy conocidos los terminos deste reino,
no usaron de nombre que significase todos los moradores del. A los naturales de cada
provincia, por corta y pequena que fuese, tenian puestos nombres propios que
significaban a todos y solos los moradores della; por donde hallamos en el Peru tanta
diversidad de nombres, que cada uno significa su nacion distinta, como son Charcas,
Amparaes, Chichas, Carangas, Lipes, Quillacas, Pacages, Lupacas, Collas, Canas,
Collaguas, Chumbivilcas, Cotabambas, Chocorbos y otros innumerables, cada uno de su
provincia y nacion. Solo un nombre tomado de la lengua quichua podemos decir que
tienen agora los del Peru por universal, con que significa toda suerte de indios naturales
de la America, que es el de Runa; el cual, aunque significa en su lengua el hombre, lo
han ellos restringido y aplicado para significar solos los indios, diferenciandolos con
este nombre de los espanoles y demas naciones de Europa; porque a todo hombre
blanco comprehenden con este nombre, viracocha; y conforme a esto, cuando hablan
con nosotros y hacen mencion de algun hombre que viene o nos busca, distinguen con
estos nombres si es espanol o indio; y de la misma suerte quieren que nosotros les
hablemos cuando les hacemos memoria de algun ausente que no saben quien es; que
nos preguntan si es viracocha o runa, entendiendo por este nombre runa a solos los
indios, no embargante que era entre ellos antiguamente general para significar el
hombre. Pero deste nombre, tomado en esta acepcion, no usan mas que los indios deste
reino, y nosotros, cuando hablamos con ellos.
010770 Los nombres que han puesto los espanoles a todos los naturales deste Nuevo
Mundo son tres: el de indios, el de naturales y el de americos, todos modernos y
postizos, inventadoe desde que se descubrio esta tierra. El nombre de americos no esta
tan recebido en uso; los otros dos son mas comunes. Pusieronles nombre de indios por
haber llamado Indias a esta tierra los que la descubrieron; y de naturales, a diferencia de
los europeos que aca vivimos entre ellos. Mas, puesto caso que tienen una misma
significacion estos dos nombres, usamos dellos con distincion: del de indios, cuando los
espanoles hablamos unos con otros; y porque ya esta recebido como que dice algun
desprecio y desestima, no usamos del hablando con indios y comprehendiendolos a
ellos, aunque si cuando no los comprehendemos en el. Pongo ejemplo: estoy yo
hablando con indios; si les trato de otros de otra parte, podre usar deste nombre y decir:
< < Mirad, hermanos, que los indios de Nueva Espana, de Chile, etcetera. >> Mas si
trato dellos comprehendiendo a los mismos con quien hablo, usare del nombre de
naturales, que esta recibido por mas honroso, y dire: < >
011030 Una de las cosas que pone mayor admiracion de cuantas hallamos en estas
Indias es que siendo tierra tan grande y extendida, con tanta variedad de climas y
temperamentos, habitada de infinitas gentes, diferentes en lenguas, costumbres y ritos,
en lo que toca a su talle, disposicion y demas propiedades naturales, senaladamente en
el color, se imiten tanto sus moradores y tengan tanta semejanza entre si, como la tienen
en Europa los hombres nacidos en una misma provincia y debajo de un mismo clima.
011170 El color de los indios es algo moreno, el cual suelen explicar nuestros
escritores con muchos nombres, como son: loro, aceitunado, leonado, bazo y con el
color de membrillo cocido, castano claro, y el que mejor que todos lo explica es el color
amulatado; solo es de advertir, que como el color de un espanol, siendo siempre de un
mismo grado de blancura en si, se varia en las Indias con mas o menos de colorado,
segun la calidad de la tierra en que vive, en la Sierra de Peru conserva los mismos
colores que tenia en Espana, y anda con el rostro blanco y colorado, sonroseadas las
mejillas; mas si mora mucho tiempo en tierras yuncas, que son las muy calientes y
humedas, viene a perder los buenos colores y se pone tal que parece estar enfermo con
el color quebrado; y si vuelve otra vez a la Sierra, recobra en breve sus colores; asi los
indios serranos se distinguen de los yuncas, no en grado de blancura, que todos
participan de uno mismo, sino en que aquellos andan con el color mas encendido y
colorado, y los yuncas lo traen tan quebrado y amortiguado como de hombres difuntos,
que parece color de membrillo cocido. Pero si los de tierra yunca se pasan a vivir de
asiento a la Sierra, se ponen del mismo color que los serranos; y si estos se mudan a
tierra yunca, se vuelven del color de los yuncas.
011520 Acerca deste color de los indios he oido muchas veces tratar a hombres sabios
y poner en disputa si les es natural y viene de casta o va en la constelacion de la tierra,
cuya propiedad sea no producir hombres blancos como Europa, ni del todo negros como
Guinea, sino de un color medio, cual es el destos indios. Cuestion tan general es esta,
cuanta es la variedad de colores que vemos en los habitadores de diferentes regiones del
mundo, que unos son muy blancos y otros negros atezados, y entre estos dos extremos
se van unos diferenciando de otros por sus grados; lo que yo tengo por cierto es que no
causa esta variedad de colores el clima donde cada uno nace, sino que va en los
hombres y que lo traemos de naturaleza, sin embargo de que todos vengamos de un
principio, de Adam y Eva; y que lo ordeno Dios asi para hermosura del universo y para
mostrar su infinita sabiduria y omnipotencia en esta diversidad de colores. Dire con
brevedad las razones que me mueven para sentir esto asi; y sea la primera (volviendo a
nuestros indios), que si el clima y tempero de la tierra fuera causa de su color, habia de
haber en la America hombres de cuantos colores se hallan en todo el orbe, unos mas
blancos que alemanes y flamentos, y otros mas negros que los etiopes de Guinea, otros
de moderada blancura, como los espanoles, y otros de cuantas diferencias de colores
nacen en diversas regiones. Porque en sola la torrida zona, dentro de los tropicos,
experimentamos en estas Indias cuantas diferencias de tem ples se conocen en el
mundo: tierras hay tan frias y mucho mas que Flandes y Alemania; tan calientes y
abrasadas como Guinea; tan templadas como Italia y Espana, y de todas las maneras de
temples que no solo se conocen en la tierra, mas cuantas puede imaginar el
entendimiento humano; y fuera de los tropicos hay regiones en ambos hemisferios,
septentrional y austral, de la misma altura polar, temple y calidades que las de Europa; y
con todo eso, los naturales de toda la America, asi los que habitan la torrida zona, como
los que viven fuera de los tropicos en las zonas templadas hasta subir a cincuenta y
sesenta grados de altura de ambos polos, tienen un mismo color y grado en blancura; de
suerte que, aunque algunos de diferentes provincias muy apartadas se distingan algo
entre si, no excede esta discrepancia la latitud deste grado; porque ni se halla gente que
llegue a ser tan blanca como los espanoles, ni tan morena como algunos indios, que yo
he visto, de la India oriental, de nacion Malavares.
012090 Y no se puede atribuir el color de los americos a su desnudez, porque ni todos
andan desnudos, ni los que traen cubiertas sus carnes con vestiduras de lana y algodon
son mas blancos que los otros; y vemos en el Peru que los caciques, que siempre
anduvieron bien vestidos y gozaron de cuanto regalo llevaba la tierra, no se distinguen
en esto de los plebeyos y mitayos; y, lo que no poco hace por esta opinion, que los
indios nacen con el mismo color de sus padres, el cual, si fuera tan accidental y
extrinseco como contraido de las inclemencias del cielo, aguas, soles y aires, no se les
pegara tan inseparablemente en el vientre de sus madres.
012260 El mas fuerte argumento es, a mi juicio, el ver que los espanoles que aca
moran no van dejando su color y tomando el de los indios, lo cual forzosamente se
habia de seguir, supuesto que la calidad de la tierra fuera causa del color de las
naturales; porque como el clima tuvo virtud para imprimir en ellos el que tienen,
tambien la tuviera para obrar el mismo efecto en los espanoles que aca van naciendo; de
manera, que por curso de tiempo vinieran todos, espanoles e indios, a ser de un mismo
color; y la experiencia de ciento y sesenta anos que ha que se descubrieron y
comenzaron a poblar las Indias, muestra lo contrario, porque tan blancos son los
espanoles aca nacidos como los que vienen de Espana; pues con haber muchisimos no
solo nacidos en esta tierra, sino que son hijos, nietos y biznietos de criollos (nombre que
damos comunmente a los espanoles nacidos en Indias), no hay ninguna diferencia entre
ellos y los que vienen de Espana; tan lindos ninos blancos y rubios salen aca los hijos de
espanoles, como alla; y aun no pocas veces he oido afirmar a muchos, y no me desplace
su parecer, que a una mano se crian mas hermosos ninos en esta ciudad de Lima y en la
de Mexico, que en otras muchas de Espana.
012580 Y no es de menor consideracion que, como los espanoles nacen aca blancos,
los hijos de negros venidos de Guinea salen semejantes a sus padres en el color y
cabello retorcido, y rubios los hijos de flamencos y de otras naciones septentrionales; en
suma: echamos de ver que los hijos de madre india y padre espanol, sacan la mitad del
color de sus padres, y cuanto mas se van apartando por varias generaciones del uno de
sus principios, tanto mas van dejando el color que del participaban; todo lo cual es
prueba bastante de que no causa el temple y clima de las regiones la diversidad de
colores que vemos en diferentes naciones de hombres, ni la constelacion de esta tierra el
que tienen sus naturales.
012770 CAPITULO III
012780 De la disposicion, talle y faiciones de los indios
012800 De la estatura de los indios no hay que decir cosa en particular mas de que,
como diversas regiones del universo se diferencian en producir una mas crecidos y
corpulentos hombres que otras-pero no con notable exceso y desproporcion, sino dentro
de la medida de la estatura ordinaria-, ni mas ni menos en distintas regiones de la
America nacen comunmente los hombres con esta diversidad: que unas los producen
generalmente altos, como las de Tucuman, Paraguay, estrecho de Magallanes, y en la
America septentrional, las mas vecinas al polo de aquel hemisferio; otras bajos, y otras
de mediana estatura, sin que sea en ninguna parte tan notable la diferencia y
desigualdad, que cause novedad, pues en todas hay hombres de estatura perfecta de dos
varas, bien tallados y dispuestos; y si bien se hallan muchos que no llegan a esta
medida, otros muchos hay que pasan della, que no todos han de ser cortados a una
tijera; lo cual es comun a esta tierra con las demas del mundo. Verdad es que en las
tierras comprehendidas en la torrida zona son muchos mas los que no llegan a estatura
perfecta que los que exceden de ella, como en otras provincias acaece ser la mayor parte
la que pasa desta medida que la que no llega a ella.
013070 Mas variedad hallamos en que unas tierras, por ser recias y fertiles, crian los
hombres mas robustos, membrudos y, consiguientemente, de mas fuerzas corporales
que otras que son flacas y esteriles; que lo mismo que pasa en las plantas y animales
experimentamos tambien en los cuerpos humanos. El reino de Chile, como hace ventaja
a las demas provincias destas Indias en fertilidad y en producir mantenimientos de mas
sustancia y animales mas fuertes, especialmente caballos, asi sus naturales se aventajan
a los demas indios en ser mas robustos y fornidos, de mayores fuerzas y brios; porque,
so de la region y clima en que cada uno nace toma particulares calidades, como ensena
la flosfia y vemos por experiencia, mucho mas se verifica esto en la disposicion e
inclinaciones de los cuerpos.
013290 Tienen grande uniformidad y semejanza los indios en las cosas siguientes, sin
que haya excepcion en ninguna provincia desde Nuevo Mundo: la primera similitud es
en los ojos, que todos los tienen negros, sin que se halle indio alguno zarco, de ojos
verdes o azules; con los parpados de arriba y de abajo tan cerrados por junto a la nariz,
que apenas descubren todo el blanco de los ojos, en que se distinguen tanto de los
espanoles, que tenemos los lagrimales rasgados, que para conocer si uno es mestizo o
tiene parte de indio cuando las demas senales son dudosas (por haber algunos mestizos
y cuarterones muy blancos), les miramos a los ojos y ellos nos sacan de duda; porque
cuanto uno tiene de sangre de indio, tanto mas cerrados tiene los lagrimales.
013490 Convienen, lo segundo, en el cabello, en el cual hallamos cinco propiedades:
es muy negro, grueso y liso, que cierto es mucho de considerar que no se halle indio de
cabello crespo, blando, ni rubio; y no solo pasa esto en los varones y mujeres de crecida
edad, sino que ni en las criaturas se halla alguna rubia ni crespa; todos tienen el cabello
grueso y casi tan aspero como cerdas; y asi, los que se lo cortan a nuestro uso (que
muchos se trasquilan ya), les queda levantado y casi derecho, sin asentarse en la cabeza.
Las otras dos propiedades que tienen los indios en el cabello son que encanecen muy
pocos, y esos muy tarde, cuando llegan a edad decrepita; y nunca, o raras veces, se
hacen calvos.
013680 Imitanse tambien en ser lampinos, porque casi no les nace pelo en todo el
cuerpo, como es facil de ver en los que andan desnudos; y en los que visten como los
del Peru, los vemos en las piernas y brazos, que traen defuera, con el cuero tan liso y
limpio como carne de nino. La barba les nace mas tarde que a los espanoles, poca y mal
poblada, con los pelos tan gruesos y recios como el cabello. Todos generalmente usan
arrancarsela, luego que apunta, con unas pinzas de cobre. sin consentir les nazca pelo en
el rostro. excepto las cejas y las pestanas. Rra costumbre tan universal esta entre los
indios, y el criar cabello largo, que no habia nacion que no la guardase; y asi todas se
admiraron cuando vinieron aca los primeros espanoles de verlos barbados. Algunos se
dejan ya crecer la barba en este reino, a imitacion de los espanoles, y afeales no poco el
rostro, porque mas parece manojo de cerdas que barba de hombre.
013930 Todo esto da copiosa materia a los filosofos de rastrear los secretos de
naturaleza, que verdaderamente son grandes los que en la complexion y calidades de los
indios experimentamos; pues viviendo aca los espanoles entre ellos y gozando de unos
mismos aires, y usando de unas mismas aguas, y casi de unos mismos mantenimientos,
vemos tan grande diferencia; porque los espanoles comienzan a barbar antes de los
veinte anos y a encanecer antes de los cuarenta; y muchos bien mozos se hacen calvos;
otros sacan el cabello rubio y crespo, y todos muy delgado y blando, y finalmente, en lo
que toca a esta variedad, les sucede lo mismo que a los que nacen en Espana; y que en
los indios sea todo esto al contrario, causa grande admiracion.
014040 De lo dicho en este capitulo se infiere ser fabulosas las relaciones que algunos
han escrito de varias formas de indios que dicen hallarse en este Nuevo Mundo, de
diferente gesto y compostura que la comun de los hombres, como son los que el padre
fray Pedro Simon, de la orden del Serafico Padre San Francisco, en la primera parte de
las Noticias historiales de las conquistas de Tierra Firme refiere de escritos de otros y de
relaciones que le hicieron personas platicas de cosas de Indias, que diz que se han
hallado en diferentes partes, como los hombres que habitan hacia la California, de orejas
tan largas, que les arrastran por el suelo; y otros que moran alli junto, que duermen
debajo del agua; y que otra nacion su vecina, por carecer de la via ordinaria para purgar
el vientre, se sustenta con oler flores, frutas y yerbas que solo para esto guisan; y que lo
mismo se halla en ciertos indios de una de las provincias del Peru; que el capitan Pedro
Sarmiento de Gamboa, en el viaje que hizo a Espana desde el Peru por el Estrecho de
Magallanes el ano de 1580, hallo gigantes de mas de tres varas de alto; y finalmente,
que en la entrada que hizo el gobernador Juan Alvarez Maldonado desde la ciudad del
Cuzco a las provincias de los Andes, se hallaron dos pigmeos no mas altos que un codo,
y un mostruoso gigante de mas de cinco varas de alto.
014410 Lo que yo siento es que todas estas historias que refiere el dicho autor son
falsas como otras muchas patranas que hombres amigos de novedades han inventado
por causar admiracion en los oyentes; la verdad es que todas las naciones de indios
tienen la misma forma y composicion de miembros que nosotros; y toda la diferencia
corporal que se halla en ellos es la que he contado en este capitulo, que viene a ser muy
accidental. Porque, primeramente, los indios de California y todos sus circunvecinos
son del todo semejantes a los demas de la Nueva Espana, como yo los vi en Mexico, y
demas desto, ni de aquellos orejones tan prodigiosos, ni de los que duermen debajo del
agua (tan contra la naturaleza del hombre), ni de los otros que se sustentan de flores,
hace mencion el padre fray Juan de Torquemada, franciscano, en su Monarquia indiana,
habiendose hallado presente en Mexico cuando por mandado del virrey se exploraron
las provincias de California, cuya exploracion y jornada escribio a la larga el mismo
autor. Y hallandome yo en Mexico a tiempo que, con licencia del virrey marques de
Cerralbo, se hizo jornada a la misma California y se trajeron de alla muchas perlas y
relacion de cuanto pudieron ver y alcanzar de las propiedades de la tierra y de sus
habitadores, lo cual supe yo de los mismos que alla fueron, tales naciones de indios no
se hallaron; ni en provincia alguna del Peru se yo que haya indios que se sustenten de
oler flores, teniendo como tengo andado, casi todo este reino, y habiendo comunicado
por cincuenta y seis anos que ha que entre en estas Indias, muchas personas que han
corrido todas sus provincias.
014850 Acerca de los gigantes que diz que hallo en el estrecho de Magallanes el
capitan Pedro Sarmiento, digo que yo alcance a Hernando Alonso, que era el piloto que
metio la nao capitana de Pedro Sarmiento por el dicho estrecho a la Mar del Norte; y al
general Hernando Lamero, que iba entonces por piloto de la almiranta, y he comunicado
otras muchas personas que han estado en aquellas provincias del Estrecho de
Magallanes y han visto sus habitadores; los cuales, aunque son corpulentos, no de tanta
grandeza que se puedan llamar gigantes, pues no excede su estatura a la de los hombres
mas altos que se hallan en Europa. Y dos destos indios de hacia el Estrecho que yo vi en
esta ciudad de Lima, los cuales, por su extrana grandeza, envio presentados al virrey
marques de Guadalcazar su sobrino don Luis de Cordoba, gobernador de Chile, no eran
de mayor altura que he dicho, ni llegaban a tener dos varas y media.
014100 Y, finalmente, en lo que toca a los pigmeos y gigante monstruoso que diz que
hallo en las provincias de los Andes el gobernador Juan Alvarez Maldonado, no se yo
como esta fama se alargo tanto que llegase a noticia del autor que la cuenta, estando tan
lejos, y no a la mia, que alcance y comunique en la ciudad del Cuzco al dicho
gobernador Maldonado y a otras muchas personas que fueron a aquella y a otras
jornadas que despues se hicieron a la misma tierra, las cuales me dieron noticia de las
cosas della; y a ninguno oi que hubiese visto ni sabido haber en aquellas provincias
aquellos hombres monstruosos.
015170 CAPITULO IV
015180 De la complexion natural de los Indios
015190 Tratamos ya en los dos capitulos antes deste de las calidades exteriores de los
indios que percebimos con la vista; siguese que digamos algo de las interiores y de su
composicion de humores. Son todos naturalmente flematicos de complexion; y como la
flema natural hace blanda y humeda la sustancia de los miembros del cuerpo, tienen
muy blandas y delicadas carnes, y asi, se cansan presto y no son para tanto trabajo como
los hombres de Europa: hace mas labor en el campo un hombre en Espana que cuatro
indios aca. Son muy tardos y espaciosos en cuanto hacen ,y si cuando trabajan los
apuran y quieren sacar de su paso, no haran nada; mas, dejandolos a su sorna y espacio,
salen con todo aquello en que ponen la mano, Tienen una paciencia incansable en
aprender nuestros oficios, que es causa de que salgan tan aventajados artifices como
salen, particularmente en aquellos oficios en que se refiere flema y reposo para
aprenderse. Por esto hay ya tantos indios extremados oficiales de todas las artes y
oficios, senaladamente de los mas dificultosos y de curiosidad, pero no de trabajo
corporal, que a estos son muy poco inclinados. Ejercitan con mucha destreza la musica
de voces e intrumentos, la pintura, escultura y los oficios de bordadores, plateros y otros
semejantes. Pero en lo que sobre todo descubren los del Peru su extrana paz y flema, es
en sufrir el espacio y sorna de las llamas, que son sus bestias de carga; las cuales
caminan tan espaciosamente, que no puede la colera de los espanoles sufrir tan pesada
tardanza, y ellos van a su paso, sin que los veamos jamas impacientes por mas veces
que las llamas se les paren, cansen y echen con la carga, como lo hacen muchas veces.
015650 Junto con ser flematicos son en extremo grado sanguineos, de donde les nace
ser excesivamente calidos, como se prueba en que en el tiempo de mayores frios y
hielos, si se les toca la mano, se les hallara siempre calor notable; y en la poca ropa que
visten, que no les sirve de ningun abrigo, mas que de cubrir sus cuerpos. Cuando van
camino, duermen, aunque sea en muy frios paramos, donde les toma la noche, al cielo
descubierto; y acontece caer sobre ellos un palmo de nieve y dormir entre ella con tanto
reposo como si estuvieran en blandas y regaladas camas. Echase tambien de ver su
excesivo calor, en que tienen unos estomagos mas recios que de avestruz, segun la
cantidad y calidad de los manjares que gastan. Porque, dejado aparte que son muy
groseros y recios sus mantenimientos, los comen ordinariamente casi crudos y sin
sazon, y con todo eso los digieren muy presto; y si bien cuando comen a su costa son
muy parcos en la comida, con todo eso, comiendo a costa ajena, son unos lobos.
Muestrannos bien esa verdad los uros del Peru, que tan grandes tragones que acaece
hurtar un indio un puerco de cuatro a seis arrobas, y comerselo entre dos todo crudo en
una noche. Y lo que no menos admira es que no han menester cuchillo ni otro
instrumento para matarlo y despedazarlo mas que las unas de los dedos pulgares; con
ellas le van sacando las rebanadas como si fueran cuchillos afilados. Pues estomagos
que se engullen tanta carne cruda, mas calor han de tener que una fragua para poderla
gastar.
016060 Otro indicio hallo yo no menor del gran calor desta gente, y es que los que
nacen en paramos y punas frigidisimas del primero y segundo grado de Sierra, se crian
y logran mejor que los nacidos en tierras templadas y calientes; antes vemos que donde
mas enteros estan hoy los indios en este reino y donde mas multiplican, es en los dichos
temples; sucediendo al contrario en los ninos hijos de espanoles, que los mas que nacen
en las tales tierras no se logran; y que mueran del rigor del frio se halla por experiencia
en que, los que escapan, es por el gran cuidado que en su abrigo se pone. Ni vale alegar
en contra desto que los indios estan en su natural y que, por criarse desnudos y sin el
regalo que los espanoles, salen mas duros y curtidos de las inclemencias del tiempo;
porque a lo primero responde que, supuesto que los hijos de espanoles son engendrados
y nacen en el mismo suelo y constelacion que los indios, ya para ellos es tan natural la
tierra y clima, como para estos; y a lo segundo, que tambien los hijos de caciques e
indios ricos se crian con tanto y mas regalo que muchos hijos de espanoles pobres, y
con todo eso se halla entre ellos esta diferencia. Pero donde mas se descubre es en los
mestizos y cuarterones y en cuantos tienen alguna mezcla de indio; porque, criandose
aquestos muchas veces con el mismo regalo que los puros espanoles, se logran tanto
mas que ellos cuanto mas participan de sangre de indios; de suerte que ya es dicho
comun tomado de la experiencia cuotidiana, que las criaturas que tienen algo de indio
corren menos riesgo en las tierras frias que las que carecen desta mezcla. De lo cual no
se yo que otra razon se pueda dar mas congruente que la que tengo dicha, esto es, que la
complexion calida de los indios resiste al rigor del frio extrinseco; y como cuanto una
criatura participa desta complexion heredada con la sangre de sus padres, tenga tanto
mas de calor, de ahi viene que los que se allegan mas a la naturaleza de los indios,
corren menos riesgo en su ninez de que los acabe el frio, como acaba y quita la vida a
los mas de los ninos espanoles de todos cuatro costados.
016630 Desta complexion flematica y sanguinea de los indios quieren decir algunos
les nacen por propiedades bien notables que no hallamos en los espanoles indianos: la
primera es que todos tienen muy buena dentadura y tan recia, que les dura toda la vida;
y a la verdad ello pasa asi, que raras veces padecen dolor de muelas ni corrimientos en
ellas, y es raro el indio viejo a quien falta la dentadura. La otra propiedad es que apenas
se halla indio que padezca mal de orina ni criepiedra. Los efectos vemos claramente; si
proceden o no de su natural complexion o de sus mantenimientos y bebidas, no me
atrevo a determinarlo, cada uno haga el juicio que quisiere; lo que yo se decir es que
tomaran de bonisima gana los espanoles gozar destas propiedades, por ser innumerables
los que en esta tierra vemos, aun en su mocedad, sujetos a estas pasiones y dolencias de
orina, piedra, reumas, corrimientos y falta de dentadura.
016880 CAPITULO V
016890 De la gran ignorancia y barbaridad de los indios
016910 En tierras tan extendidas y apartadas como son estas regiones que se incluyen
en la America, claro esta que las gentes que las habitan se han de diferenciar tanto mas
unas de otras en ingenio, conversacion y costumbres, cuanto el suelo y constelacion
donde nacen fuere mas desigual y distante; de donde consta ser cosa dificultosa querer
medir por una regla y reducir a union y conformidad tanta muchedumbre de naciones y
pueblos que entre si no la tienen. Con todo eso, en tan diversa multitud de lenguas,
inclinaciones y usos como gentes tan apartadas y difusas tienen, no dejamos de hallar
algunas costumbres, ritos y vicios generalmente recebidos de todas ellas o de la mayor
parte; de los cuales solamente pretendo tratar aqui, no decendiendo a particularizar lo
que es propio de cada nacion (de la peruana y de otras se dira harto adelante). Mas
porque muchos pueblos destos americos han recibido ya la luz del Santo Evangelio y
con ella y con la comunicacion con nuestros espanoles mucho de humanidad y policia,
quedandose todavia otros (que son los mas) envueltos en las tinieblas de su gentilidad y
barbara ignorancia, conviene advertir que lo que aqui se dice de su rusticidad y
costumbres barbaras es lo que hallamos en los indios gentiles, y que lo que menos hay
desto en los que se han hecho cristianos, se debe atribuir a la cultura, virtud y eficacia
de nuestra sagrada religion, la cual, de hombres salvajes poco menos fieros e inhabiles
que unos brutos y toscos lenos, es poderosa para hacer hombres humanos que vivan
segun razon y virtud.
017280 Aunque algunas naciones destas se aventajan a otras en ingenio y habilidad,
con todo eso, convienen generalmente todas en carecer de aquel animo y trato humano,
politico y hidalgo que campea en las gentes nobles y corteses de Europa; por lo cual les
alcanza de lleno y cuadra el nombre de barbaros; porque si (como definen autores de
cuenta) barbaros son aquellos que sin seguir el dictamen de la recta razon viven fuera de
la comunicacion, uso y costumbres comunmente recebidas de los otros hombres, bien se
ve cuan a pelo viene esta definicion a gente que por las tinieblas tan espesas de
ignorancia y corrupcion de costumbres en que vive, abraza y tiene por licitas muchas
cosas que repugnan a la luz de la razon y ley natural de las gentes. Para poder abrir
camino y dar paso por tan cerrada e inculta selva, tan cubierta de maleza de ignorancia y
costumbres fieras e indignas de hombres que participan de razon, como son las de estos
barbaros, tratare solo en este capitulo de la extraordinaria ignorancia, rudeza y escuridad
de ingenio que descubren en su manera de vivir, y en los cuatro siguientes, de la
perversidad de sus costumbres, que inficionan y envilecen la ilustre facultad de la
voluntad, nacida de su corta y anublada razon y connaturalizada con el uso largo de
tantos anos. Porque, siendo asi que la humana felicidad que naturalmente pueden
alcanzar los hombres en esta vida, consiste, como dice Aristoteles, parte en la operacion
de la voluntad nivelada con la virtud, y parte en la especulacion de la verdad, cuanto
mas uno se ejercitare y excediere en el uso destas nobles potencias que le dan la
excelencia que por ser hombre tiene, tanto mas participara de la perfeccion accidental
que su naturaleza pide y de que es capaz; y lo que deste ejercicio tuviere menos, eso
quedara atras de hacer vida digna de hombre que usa como debe del libre albedrio.
017790 Por esta regla, pues, habemos de medir a los indios, para conocer lo que
participan y alcanzan desta perfeccion propia del hombre; y comenzando por la joya
mas rica que poseemos, que es la excelente facultad del entendimiento, no hay a quien
no cause admiracion y espanto el ver cuan boto y escurecido le tiene esta gente, no tanto
porque sea de tan corta y limitada razon como han querido algunos tacharla, cuanto por
el poco ejercicio y uso que de la virtud del alma tienen, lo uno, a causa de faltarles las
letras, ciencias y buenas artes que la suelen cultivar, perficionar y hacer mas prompta y
despierta en sus operaciones y discursos-porque no tenian generalmente ciencia alguna
de las naturales ni obraban con arte las cosas que habian menester para el uso de la vida,
excepto cual o cual nacion de las mas entendidas y llegadas a razon, que en algunas
obras de oficios mecanicos mostraban artificio y primor, como adelante veremos-; y lo
otro, por haberse casi convertido en naturaleza su envejecida costumbre en las ruindades
y vicios bestiales a que comunmente son dados, con que se les vino a embotar el ingenio
y eclisar la luz de la razon; y si esta tan desacostumbrada rudeza es efecto de sus vicios,
el que a mi juicio en ella tiene mas parte es el de la embriaguez, como el mas universal
y ordinario, de que se dejan llevar tan frecuentemente y tan sin freno, que, echada la
cuenta del tiempo questan fuera de si tomados del vino y sueno, no vienen a gozar del
uso de la razon la tercera parte de la vida. Este solo mal, como fuente de otros
innumerables, era causa bastante de la inhabilidad y torpeza destas gentes. Porque, si
hablando Plinio en general de los danos que acarrea a los hombres, sin hacer distincion
entre sabios e ignorantes, lo llama muerte de la memoria, y San Basilio dice del que
apaga y extingue la prudencia, a quien de lo uno y de lo otro tiene tan poco de su
cosecha, y tanto de ignorancia, olvido y salvajez como estos miserables, que luz les
podra dejar sino tan escasa y tenue como la de un candil proximo a apagarse en medio
de una noche tenebrosa?
018280 A esto se allega la falta de institucion y crianza de los hijos; porque los crian
sin genero de doctrina ni ensenanza en virtud, policia ni costumbres loables, dejandolos
sus padres ir creciendo, a guisa de unas bestezuelas, a beneficio de naturaleza, sin que
les reprehendan el mal ni enderecen y exhorten a seguir el bien, porque tampoco ellos lo
conocen; ni menos les dan el ejemplo que debieran, pues de ninguna manera reparan ni
se recatan en que los hijos esten presentes para reprimirse e irse a la mano en sus
desordenes y sensualidades; y asi se les imprimen desde la ninez las ruines costumbres
de los padres tan fijamente, que salen bien semejantes a ellos y unos y otros casi ineptos
e incapaces de toda buena diciplina. No saben que cosa sea buena respeto y cortesia;
faltales el consejo y prudencia para escoger los que les ha de estar bien y apartarse de lo
que les puede ser de perjuicio y dano; muestranse tan cortos de discurso e insensatos,
que parece andan abobados sin pensar en cosa. No pocas veces, por hacer yo
experiencia desto, les suelo preguntar en su lengua, cuando los veo parados o sentados,
que es lo que estan pensando. A lo cual responden ordinariamente que no piensan nada.
Preguntando una vez un amigo mio a un indio ladino y de razon que yo conocia,
estando trabajando en su oficio, que era sastre, en que pensaba mientras cosia, le
respondio que como podia pensar en nada estando trabajando. A la verdad, esta, pienso,
es la causa de salir estos indios tan bien con cualquiera oficio mecanico que se ponen a
aprender: el no divertir y derramar la imaginacion a otra cosa, sino que todos los
sentidos y potencias ocupan y emplean en solo aquello que tienen entre manos.
018740 Ellos, finalmente, tienen tan anublada y escurecida la luz de la razon y usan
tan poco de consideracion y discurso, que muestran poca mas habilidad que los brutos, a
quien imitan en cuidar de solo lo exterior y presente y carecer de todo genero de
providencia, pues tan pegado tienen el pensamiento a la tierra, que no lo levantan dos
dedos della. Tal es su bestial rudeza, que dio motivo a una de las cosas mas notables que
han sucedido en el mundo, y fue que algunos espanoles de los primeros que vinieron a
indias pusieron duda en si eran verdaderamente hombres de la misma naturaleza que
nosotros, y no falto quien afirmase que no lo eran, y, por el consiguiente, que debian ser
tenidos por incapaces de libertad y del dominio de las cosas que poseian y de recebir
nuestra santa fe y los sacramentos de la Iglesia. Para atajar este error en sus principios y
cerrar la puerta a innumerables males a que con el se daba entrada, determino el Sumo
Pontifice con autoridad apostolica, como cosa de fe, que todos los indios, como
hombres racionales de la misma especie que los demas, eran capaces de los divinos
sacramentos. Y por haber sido este uno de los casos raros que han visto los hombres en
esta materia, me parecio insertar aqui la Bula de Su Santidad como la refiere el padre
maestro fray Agustin de Avila Padilla, de la orden de Predicadores, en la historia que
escribio de la fundacion de la provincia de Santiago de Mexico de su sagrada religion, y
es del tenor siguiente:
019040 < > Viendo esto y envidiandolo el
comun enemigo del linaje humano, que siempre se opone a las buenas obras, para que
perezcan, invento un modo, nunca antes oido, para estorbar que la palabra de Dios no se
predicase a las gentes ni ellas se salvasen. Para esto movio algunos ministros suyos,
que, deseosos de satisfacer a sus codicias y deseos, presumen afirmar a cada paso que
los indios de las partes occidentales y los del mediodia y las demas gentes que en estos
nuestros tiempos han llegado a nuestra noticia, han de ser tratados y reducidos a nuestro
servicio como animales brutos, a titulo de que son inhabiles para la fe catolica, y so
color de que son incapaces de recebirla, los ponen en dura servidumbre y los afligen y
apremian tanto, que aun la servidumbre en que tienen a sus bestias apenas es tan grande
como la con que afligen a esta gente. Nosotros, pues, que, aunque indignos, tenemos las
veces de Dios en la tierra y procuramos con todas fuerzas hallar sus ovejas que andan
perdidas fuera de su rebano, para reducirlas a el, pues es este nuestro oficio; conociendo
que aquestos mismos indios, como verdaderos hombres, no solamente son capaces de la
fe de Cristo, sino que acuden a ella corriendo con grandisima promptitud, segun nos
consta, y queriendo proveer en estas cosas de remedio conveniente, con autoridad
apostolica, por el tenor de las presentes determinamos y declaramos que los dechos
indios y todas las demas gentes que de aqui adelante vinieren a noticia de los cristianos,
aunque esten fuera de la fe de Cristo, no estan privados ni deben serlo de su libertad ni
del dominio de sus bienes; y que no deben ser reducidos a servidumbre; declarando que
los dichos indios y las demas gentes han de ser atraidos y convidados a la dicha fe de
Cristo con la predicaion de la palabra divina y con el ejemplo de la buena vida. Y todo
lo que en contrario desta determinacion se hiciere, sea en si de ningun valor ni firmeza,
no obstantes cualesquiera cosas en contrario, ni las dichas, ni otra en cualquiera manera.
Dada en Roma ano de 1537, a los 9 de junio, en el tercero de nuestro Pontificado. >>
019710 Cosa, por cierto, muy digna de consideracion, que sea tanta la ignorancia y
rudeza de los mas destos indios, que haya dado ocasion a semejante disputa. De donde
podemos colegir lo mucho que han hecho y hacen en estas regiones los predicadores del
Evangelio, plantandole en gentes que tan inhabiles parecian.
019800 CAPITULO VI
019810 De los usos que los indios tienen acerca del tratamiento de sus personas en
casas, vestidos y mantenimientos
019840 Si bien no todas las naciones deste Nuevo Mundo habitan pueblos formados,
pues hay algunas tan salvajes que ni aun tienen casas, ni asiento fijo y cierto, en las que
para su vivienda labran casas, ora sea en poblado, ora en rancherias hechas en sus
heredades y chacaras a modo de cortijos y alquerias (de que usan los mas de los indios),
hallamos esta diferencia comunmente: que las casas de los senores y caciques son algo
mas suntuosas que las de los particulares, no tanto en la labor y traza, cuanto en el
tamano y calidad de materiales; que en lo que es la forma y arte de la planta, todas
guardan la misma, sin que de ordinario lleve mas piezas la del senor que la del vasallo.
Excepto, pues, las casas de caciques, todas las de los otros son tan humildes y de tan
ruin traza y fabrica, que mas se deben llamar chozas y cabanas que casas; y asi, porque
no las juzgamos por dignas de tal nombre, de ordinario las llamamos buhios (nombre de
las casas pajizas que usaban los indios de la isla Espanola). Todas son sencillas y sin
altos, de una sola pieza, la cual juntamente es zaguan y sala, recamara, despensa,
bodega, cocina y aun establo; pues no solo sirve de cuantos ministerios se hacen en las
diferentes oficinas de nuestras casas, pero aun de zahurda donde duermen en compaia
de la gente los animales caseros que crian; y como no tienen diversidad de aposentos, es
fuerza que vivan y duerman juntos padres y hijos, con todos los de la familia, sanos y
enfermos, porque aunque quieran apartarse unos de otros, no les da lugar la estrechura
del rancho y habitacion. De aqui nace el estar estos buhios siempre con no mas alino y
limpieza que piden sus moradores, tan negros del humo y hollin en las tierras frias,
como una chimenea, y el suelo cubierto de basura, porque nunca toman trabajo en los
desollinar y barrer. Buena prueba es desto lo que he visto hacer a espanoles baquianos,
cuando, buscando algunos indios, los hallan bebiendo en sus casas, y por no dejar la
borrachera, se suelen hacer sordos y reacios a su llamada; y es que con un palo golpean
y sacuden por defuera el techo del buhio, con que luego cae tanta cantidad de hollin y
polvo sobre los indios y sus bebidas, que no pudiendo sufrir la polvareda, salen al punto
fuera mas que de paso. Las alhajas de casa no son otras que ollas, tinajas, cantaros y
tazas, instrumentos todos de barro. La mesa y cama el suelo, sin otro colchon y regalo
que una manta grosera, la mitad debajo y la mitad encima. (Esto es en tierras frias); en
las muy calientes duermen en hamacas o en otras camas semejantes.
020470 No es de mas costa y trabajo su vestido que la habitacion, porque la mitad
destas gentes barbaras andan desnudas como nacen, y las que visten, apenas cubren la
mitad de sus cuerpos; pues las que con mas abrigo y curiosidad andan, traen desnudos
brazos y piernas. Usan de ropas sencillas, sin ponerse unas sobre otras, y son hechas con
tan poca traza, que no se cortan a su medida y talle, ni tienen necesidad de tijeras para
arredondearlas y ajustarlas. A solas dos piezas se reducen todas sus galas, que son: una
camiseta ancha sin cuello ni mangas, y en lugar de capa, una manta de cuatro picos poco
mas larga que ancha. Hacen esta ropa generalmente de algodon, sacando los serranos
del Peru, que la labran de lana de llamas, como en su lugar diremos. El vestido ordinario
que una vez se ponen les sirve hasta que se rompe, sin que lo muden si no es cuando
celebran algunas de sus fiestas y regocijos, que se visten de gala, diferenciando ropas,
no de otro traje, sino de diversos colores y alguna mas fineza. No usan desnudarse de
noche; vestidos como andan se acuestan, con que ahorran de vestirse a la manana. Ni
guardan mas limpieza en los vestidos que en sus casas; porque, o nunca, o muy raras
veces los lavan; y como no tienen otros manteles y servilletas cuando comen, ni otras
toallas ni panizuelos con que limpiarse, ello se deja entender la inmundicia y espesura
que trairan sobre si.
020850 De sustento les sirven cuantas cosas produce la tierra y el agua que se puedan
comer sin dano, porque no reparan en otra cosa, ni son nada melindrosos. Verdad es que
no cada nacion de indios tiene tan general mantenimiento; mas, entre todos ellos, no
perdonan cosa viva de plantas y animales, comenzando por el mas noble, que es el
hombre, hasta las mas asquerosas sabandijas y vascosidades que tiene el mundo. Comen
carne humana los que por esto llamamos caribes y canibales; otros se mantienen de la
caza y pesca; los mas matan y comen cuantos animalejos e inmundicias topan, sin
desechar culebras, sapos ni ningun genero de gusanos. Tan barbaros, voraces y sucios
son en esto, que con ser los mexicanos y peruanos las naciones de mas razon y policia
que hallamos en estas Indias, los primeros tenian la carne humana por manjar sabroso y
regalado, y estos segundos comian mil maneras de sabandijas asquerosas, hasta los
piojos que criaban. Y esto cuanto a sus viandas.
021030 El pan no es tampoco uno mismo en todas partes; el mas comun y universal es
el maiz; despues deste usan muchas provincias de cazabi; otras de varias raices, como
son yucas, papas, ocas y otras especies de legumbres. Finalmente, apenas hay nacion
que no tenga algun mantenimiento mas ordinario y usado por pan. No son nada limpios
en guisar y preparar sus manjares; contentanse los mas regalados con comerlos medio
crudos o mal asados o medio cocidos con no mas recaudo que agua y sal y algunas
herbezuelas, sin reparar mucho en lavarlas antes; porque no buscan mas limpieza en los
manjares ni en las demas cosas de que usan, que en sus personas; las cuales traen de
ordinario tan sucias, que ponen asco; y como casi nunca mudan ni lavan el vestido, dan
de si mal olor; del cual ni de otro alguno se ofenden ellos, como ni tampoco estiman el
buen olor y fragancia, porque ni sienten deleite de suavidad en lo uno ni pena en lo otro,
por ser todos ellos gente inmunda. Ordinariamente comen poco, lo cual hacen mas de
lacerados y miserables que de abstinentes; porque, cuando se les ofrece la ocasion, se
dan unas ventregadas como lobos; que suele ser cuando comen a costa de espanoles.
021350 Mas, dado que en el comer fueran siempre tan parcos como dan muestras
cuando comen de (lo) suyo, lo que por esta parte se abstienen, se desmandan y dejan
llevar sin rienda de la embriaguez, porque beben tan sin medida, que cuanto trabajan y
adquieren se les va por este desaguadero. Son inmicisimos del agua; nunca la beben
pura, sino a falta de sus brevajes, y no hay para ellos mayor tormento que compelerlos a
que la beban (castigo que les suelen dar a veces los espanoles, y sientenlo ellos mas que
azotes). Comprehendemos todas sus bebidas con nombre de chicha, las cuales hacen
comunmente de maiz y de otras semillas y frutas, como el pulque, en la Nueva Espana,
de maguey; en Tucuman hacen chicha de algarrobas; en Chile, de fresas; en Tierra
Firme, de pinas de la tierra. En este reino, fuera de la chicha de maiz, la hacen tambien
de quinua, de ocas, de las uvillas del molle, y de otras cosas. Tambien en otras partes
usan por vino cierto licuor que mana del cogollo de las palmas despues de cortadas; en
otras, del guarapo hecho de zumo de canas dulces. En suma, no hay ninguna nacion de
indios que no tenga sus vinos y brebajes con que embriagarse, aunque no tuvieron
antiguamente conocimiento del verdadero vino de uvas. Todas estas chichas embriagan
y sacan de acuerdo unas mas que otras, y algunas con tanta y mas fuerza que el vino; y
son tan perdidos por ellas los indios, que tienen puesta toda su felicidad en beber, sin
tener por afrenta el emborracharse. Suelenseles pasar los dias y las noches bebiendo y
bailando al son de sus roncos atambores y cantos, tristes a nuestro oido, aunque alegres
al suyo. No celebran suceso alguno alegre o triste que no sea con bailes y borracheras;
por donde no es menos fiesta para ellos el mortuorio y entierro de sus padres y deudos,
que los nacimientos y bodas de sus hijos, pues en lo uno y en lo otro es lo principal el
beber hasta caer en tierra. Tan apoderado esta dellos este vicio, que no hay
encarecimiento que llegue a lo que pasa; basta decir que tienen por suma dicha salir de
juicio bebiendo, pues para este efecto buscan y estiman las chichas que mas embriagan,
y en su confeccion les suelen echar cosas fuertes, para que mas presto los derriben.
021940 CAPITULO VII
021950 De las costumbres mas generales en que se conforman todos los indios
021970 Gentes que tan sujetas y redidas tenia el padre de la mentira y enemigo cruel
del linaje humano, que hacia le diesen la honra y adoracion debida a solo el Criador, no
es dificil de entender que tal seria la ensenanza e institucion en errores, crueldades y
todo genero de vicios, que de tan perverso maestro habrian aprendido. Eran todos
idolatras, dados a infinitas supersticiones y agueros, excepto cual o cual nacion de
hombres tan groseros y salvajes, que de puro bestiales no reconocian deidad en el cielo
ni en la tierra, ni tenian algun genero de adoracion; y puesto caso que muchas gentes
deste Nuevo Mundo han recebido ya el santo bautismo, todavia son muchas mas las que
hasta ahora se estan en las tinieblas de su infidelidad. Pues de pestilencia tan contagiosa
como es la idolatira, a quien la Divina Escritura llama principio y fin de todos los males,
que podia brotar sino la corrupcion de costumbres y avenida de vicios y miserias en que
estaban sumidos estos desventurados? A los cuales, faltandoles la luz de la verdad y
conocimiento de su Hacedor, les falta con ella el estudio y ejercicio de la virtud, el amor
de la honestidad, el aprecio y estima de la justicia, de la clemencia, de la piedad,
continencia y de los demas atavios y ornamentos del alma.
022270 Comenzando, pues, por la parte que, como mas flaca en el hombre, suele
desportillar primero el enemigo de toda pureza, mayormente en gente senoreada por el y
dada al vicio de la embriaguez, no se puede bien explicar (ni conviene detenernos en
hacerlo, sino pasar de corrida por tan hediondo cenagal) el albanal de torpezas y
deshonestidades en que, como animales inmundos, se revolcaban y recreaban estos
idolatras. Nunca conocieron el resplandor y hermosura de la castidad, para hacer estima
della; antes les era muy ofensiva la virginidad en sus mujeres, porque decian que las que
estaban doncellas no habian sido de nadie queridas; si bien pienso eran raras las que
conservaban su integridad hasta tomar estado, lo uno, por criarse desde ninas con toda
libertad, sin que los padres cuidasen de su recogimiento, recato y honestidad, ni les
prohibicsen el salir de casa cada y cuando querian e irse solas adonde se les antojaba,
aunque fuese a otros pueblos apartados, sin obligacion de dar a nadie cuenta de sus
vidas cuando volvian, y por llevarlas ellos mismos a las borracheras y a la labor del
campo, donde comunmente hay concurso de hombres, deudos y extranos; y lo otro
porque por librarse de la infamia en que las castas solian incurrir solo porque lo eran,
ellas mismas facilmente se dejaban desflorar. Tan lejos estaba de tenerse por delito ni
aun para reprehenderse ningun exceso que en esto hubiese.
022650 Conforme a esta depravada costumbre, cuando el indio pone los ojos en alguna
para tomarla por mujer, no escudrina ni se informa de si ha vivido honesta o
disolutamente, porque no es negocio este (para entre ellos) que le anade o quita calidad;
lo que ante todas cosas miran es que bienes tiene la esposa, y lo segundo si es
hacendosa y que lo sabra bien servir y regalar. Mas, como esto segundo es dificultoso
de averiguar, si no es con la experiencia, para hacerla, se suele amancebar con ella
primero y tenerla en prueba algunos meses, y aun anos; y si le contenta, se casa con ella,
y si no, la despide y escoge otra. Sirven las mujeres a sus maridos como unas esclavas:
ellas llevan todo el peso del trabajo, porque, ademas de criar los hijos, guisan la comida,
hacen la chicha, labran toda la ropa que visten asi ellas como sus maridos y hijos, y en
la labor del campo trabajan mas que ellos; los cuales no saben poner mano en cosa en
que no le hagan compania y ayuden sus mujeres, pues hasta cuando caminan, yendose
ellos vacios, las llevan cargadas como a jumentos. A esta causa era en su gentilidad
grandeza, y aun no pequena riqueza, el tener muchas mujeres; contentabanse con una
solos los plebeyos, pero los nobles y caciques tenian cuantas querian, dado que una era
la principal, a quien las otras reconocian. No las celan mucho, ni ponen cuidado en
guardarlas y menos en serles leales. Aunque se les huya la mujer, no por eso la dejan de
recibir cuando vuelve, aunque haya sido la ausencia larga, antes la suelen buscar con
diligencia, encomendando a los amigos se la ayuden a buscar, y cuando parece, la
reciben con muestras de alegria y celebran el haberla hallado, con borrachera.
023030 Porque mejor se vea lo que en esto suele pasar, me parecio contar aqui el caso
siguiente: Huyosele a un indio su mujer, la cual volvio a cabo de mucho tiempo y pidio
a un religioso conocido mio que la reconciliase con su marido; el venia ya en ello, mas
reparo en que venia embarazada, y como respondiese al padre que como queria que la
recibiese viniendo de aquella manera, el religioso convencio al marido con esta razon:
< > A lo cual respondio el indio: < >; y recibio a
su mujer sin mas darlc en cara con lo que habia hecho. Asi en los matrimonios como en
sus desordenadas sensualidades tenian poca cuenta con grados de parentesco, sacando
madres e hijos, y aun a veces faltaban en estos, por ser gente dada muy
desenfrenadamente al vicio de la lujuria, a que no poco les incitaba la desenvoltura e
inmodestia en su modo de vivir sin genero de recato ni empacho unos de otros.
023310 Costumbre universal ha sido de todas estas naciones de barbaros tener mas
cuenta y cuidado del lugar en que los han de poner despues de muertos, que de la
morada en que vivian. La forma de sus sepulturas y esto de enterrarse es muy vario,
porque en cada provincia habia diferentes ritos; pero todos conveian en enterrar sus
difuntos aderezados y compuestos de las vestiduras mas preciosas, de todas las joyas y
arreos con que solian engalanarse cuando vivian, con las armas que usaban en la guerra,
y en muchas partes con los instrumentos del oficio que habian ejercitado en vida, como,
si era pescador, con las redes y demas adherentes; y a este modo de los otros oficios.
Ponian sobre el cuerpo difunto de sus comidas y bebidas; y con los caciques y senores
enterraban parte de sus criados y de las mujeres mas queridas; destos, unos ahogaban
antes y los echaban muertos, y a otros, habiendolos primero emborrachado, los metian
vivos en la sepultura, a que muchos de su voluntad se ofrecian. Celebraban las
obsequias acompanando al muerto sus parientes y amigos hasta la sepultura con
cantares lugubres, bailes y borracheras, que duraban tanto mas tiempo cuanto era mayor
la calidad del difunto. En los cantares repetian y traian a la memoria las hazanas y cosas
mas memorables que sabian del; contaban los lugares donde habian vivido, las buenas
obras que les habia hecho, con cuanto podia ser motivo de compasion y llanto.
023700 Son todos los indios por extremo inconstantes, faciles, mudables y faltos de
toda buena presuncion; dejanse llevar inmoderadamente de cualquiera pasion y afecto
desordenado, sin saberse refrenar e ir a la mano en cosa; el temor de la adversidad y
desastre los acobarda y sujeta de manera, que, como flacos y pusilanimes, luego se
pierden de animo, y por librarse de un mal menor, suelen escoger otro mayor y aun el
mas horrible de todos, que es la muerte; y asi, no pocos con desesperacion se ahorcan y
despenan por leves causas. En sus trabajos se muestran impacientes y poco sufridos, y
en sus comercios, tratos y pretensiones tan desconfiados, que no se fian unos de otros,
ni aun los hijos de los padres. Con un pequeno soplo de prosperidad se envanecen y
engrien y desprecian a los demas. Mienten sueltamente, sin que se averguencen y
confundan de que los cojan en mentira, antes, viendose convencidos, confiesan
llanamente que mintieron. No guardan lealtad ni palabra mas que en cuanto les esta a
cuenta, y viendo la suya, atropellan y rompen la fe dada y todo buen respeto, no
haciendo caso de ser tachados de traidores. En su modo de proceder son notablemente
amuchachados: triscan y juegan los hombres con los muchachos aninadamente, como
suelen en nuestra republica espanola jugar y burlarse unos muchachos con otros.
Inclinalos vehementemente su natural al ocio y vida haragana; y asi, teniendo que comer
y beber esta semana, no trabajan de su voluntad en toda ella, hasta beber primero cuanto
tienen, si no es apremiados con temor, que por la mayor parte no entienden de otra
manera ni saben hacer por bien y amor; porque no les mueve y espolea el motivo de
honra ni otro respeto honesto. Cuando ninos, son agradables y amorosos, prometen
habilidad y que saldran con virtud y crianza, y en pasando de los quince anos, que
comienzan a beber, se tornan como los demas. Olvidanse presto de lo que aprendieron,
porque nunca hacen estudio ni repiten lo que les ensenan, sino cuando les obligan a
recorrerlo. En suma, ella es gente de animos tan terrestres, viles y apocados, que no
hace aprecio de mas que esto visible y exterior que entra por los sentidos; esto
solamente los lleva y tras esto corren sin conocer ni estimar otro bien ni felicidad que
curar y servir al vientre y a la sensualidad y deleite.
024210 CAPITULO VIII
024220 En que prosigue lo mismo
024230 Todavia resta por decir de las costumbres y vicios que los indios tienen contra
la virtud de la justicia, de que tratara este capitulo. Caciques y senores de los pueblos
eran aquellos que no con otro derecho que el de la fuerza y poder los sojuzgaban; y
como la adquisicion era tiranica y cruel, lo era tambien su gobierno. Porque no ponian
la mira en el bien y utilidad de los vasallos, sino en satisfacer su ambicion y codicia,
reduciendolos a una tan pesada servidumbre, que della a esclavitud no habia diferencia.
Tan oprimidos vivian los pobres subditos, encogidos y amedrantados con los tremendos
espectaculos que por sus ojos vian ejecutar en los que delinquian en alguna inobediencia
y desacato contra sus caciques, que no los respetaban, sino adoraban con tan
extraordinaria sumision y temblor, que, estando en su presencia no osaban levantar los
ojos del suelo ni mirarlos a la cara. Ni eran duenos y senores de sus casas y haciendas,
ni aun de sus propios hijos, que todo estaba a disposicion de los tiranos, sin que fuese
permitido a los subditos abrir la boca para quejarse dellos por ninguna injuria y agravio
que dellos recibiesen, aunque fuese quitarles sus propias hijas y mujeres. No habia ni se
guardaban otras leyes y fueros que la voluntad y antojo de los caciques; los cuales
hacian y deshacian a su albedrio y condenaban y absolvian como les parecia, sin
guardar igualdad y proporcion en el castigar o premiar; y asi, daban unas veces castigos
atroces por leves culpas y otras disimulaban y pasaban por graves delitos, como no
fuesen cometidos contra sus propias personas, que en tal caso, eran implacables e
inhumanos. Extendian comunmente la pena a los inocentes, castigando juntamente con
los reos a sus deudos mas cercanos, aunque no hubiesen tenido parte en las culpas. En
ninguna cosa eran estos caciques mas varios e inconstantes que en establecer leyes y
estatutos, mudandolos a cada paso, y no guardar en la ejecucion dellos un tenor y
uniformidad con todos, sin excepcion de personas; y como la obediencia de los vasallos
era por solo miedo, en tanto miraban por el bien publico y de sus senores, en cuanto no
podian escapar de su sana y crueldad; que si a su salvo y sin testigos se les ofrecia
oportunidad de cometer cualquier crimen, aunque fuese de traicion, no dudaban de
perpetrarlo, llevados de su mala inclinacion.
024850 Las injusticias que unos pueblos y naciones cometian contra otros no eran
menores, maquinando siempre cada cual la destruccion de su vecino, haciendose
perpetua guerra con ocasion y sin ella, ya sobre los limites y mojones de sus distritos, ya
sobre las dehesas, pastos, rios y pesquerias. Otras veces, por haber sido agraviado
alguno de la una parte de algun particular de la otra, sobre tomar venganza, se revolvian
y trababan los unos con los otros. Robabanse y matabanse sin lastima ni piedad; y lo
que mas descubre su barbara fiereza, es que ellos mismos amaban estas discordias y
guerras y buscaban ocasion de trabarlas, por tenerla siempre de haber en ellas presa de
sus contrarios, de cuyas carnes se mantuviesen.
024040 Sus tratos y contratos no eran muchos, por contentarse con poco: sembrando y
cogiendo cada uno lo que habia menester, para sustentar su casa, o haciendolo de la
caza y pesca, de que muchos pueblos se mantenian. Raras veces habia comercio de unas
naciones con otras, que su gran rudeza y crueldad era causa de que se fiasen muy poco
unos de otros. Aunque conocieron y estimaron el oro, plata y otros metales y se
aprovecharon dellos en varios usos, de ninguno hicieron moneda ni hubo uso della en
toda la America hasta que lo introdujeron los espanoles. En lugar de compras y ventas
trocaban unas cosas por otras, y la paga de los alquileres se hacia en especie. (Fuera
destos dos no se conocia en ellos otra manera de contratos.) Verdad es que algunas
cosas eran mas generales para este menester, las cuales servian de dinero con que se
compraban todas las que eran necesarias para la provinsion de la vida. Estas eran
ordinariamente las comidas que usaban por pan; excepto en la Nueva Espana, donde
corria como moneda el cacao. En este reino del Peru valia para esto el maiz, y aun hasta
hoy usan del los indios para comprar otras viandas; de donde se ha introducido la
costumbre que vemos en los pueblos de espanoles, que las indias (que son las que
venden comunmente en las plazas y mercados la hortaliza, frutas y otras cosas deste
genero) las suelen dar a trueco de pan, y asi se suelen comprar con pan estas
menudencias. No habia puesto valor ni tasa por autoridad publica en estos rescates (asi
llaman en esta tierra a estas suertes de trueques o compras): esto se dejaba a satisfaccion
de las partes, como vemos el dia de hoy casi en todos los pueblos de indios deste reino,
que los dias de fiesta salen las mujeres a rescatar a las plazas, trayendo cada una la
mercaderia que tiene: unas sacan fruta, otras maiz, otras carne guisada, otras pescado,
carne cruda partida en piezas, sal, coca, aji, y deste tono las otras cosas en que
contratan; y hacen sus rescates, dando una un plato de fruta por otro de guisado; cual
con aji, compra sal; cual con maiz, carne, y asi en lo demas; con que todos se proveen
de lo que han menester a trueque de lo que tenian de sobra. Y en verdad que no es mal
rato de entretenimiento para los espanoles que se hallan presentes, ponerse a mirar como
se conciertan estos contratos y trueques, en que observa esta gente un modo bien
particular, como yo lo he visto hacer algunas veces; es desta forma: ponen las indias
toda su mercaderia o parte della, si es fruta o cosa deste genero, hecha montoncitos
pequenos en ringlera, de valor de medio o de un real cada montoncillo, si es carne,
partida en trozos del mismo valor, y por este orden las demas cosas. La india que llega a
comprar con su maiz en lugar de dinero, se asienta muy despacio junto la vendedora y
hace un montoncito de maiz que piensa dar por precio de lo que compra, sin hablarse
palabra la una a la otra; la que vende pone los ojos en el maiz, y si le parece poco, no
dice nada ni hace senal alguna mas que estarselo mirando, y mientras esta desta suerte,
es dar a entender que no se contenta del precio; la que compra tiene puestos los ojos en
la vendedora, y todo el tiempo que la ve estarse asi sesga, va anadiendo a su
montoncillo algunos granos mas de maiz, que no son muchos; y si todavia se esta
reacia, anade otra y otras muchas veces, pero siempre muy poca cosa, hasta que la que
vende se contenta del precio y declara su beneplacito no de palabra, que desde el
principio al cabo no se dicen ninguna, aunque dure el conformarse media hora, sino de
hecho, extendiendo la mano y recogiendo para si el maiz. De ninguna manera reparan
en estos trueques si guardan o no la proporcion aritmetica que pide la justicia
conmutativa, ni jamas hacen escrupulo de haber llevado mas del justo precio, ni se
quedan obligados a restituir el exceso, ni menos lo que por cualquier via usurparon al
projimo, aunque haya sido manifiesto logro, hurto o robo, a que poderosamente los
lleva su natural inclinacion; porque una vez apoderados de lo ajeno, no les pasa por la
imaginacion poner en practica el descargar la conciencia.
026010 Es muy poca o ninguna la obediencia y respeto que guardan a sus padres, lo
cual es con tanto exceso, que no parece que la fundan en otro derecho que en el poder y
fuerzas corporales; porque solo mientras en esto son inferiores a ellos, los sirven y
obedecen con alguna sujecion y rendimiento, sin mas crianza ni acatamiento (que nunca
la supieron tener); pero, en creciendo y llegando con la edad a igualarles en fuerzas, se
acabo la sujecion, que tan bueno es Pedro como su amo (como aca decimos); antes, asi
como empiezan los desventurados padres a ir decaeciendo y declinando con la vejez,
olvidados los ingratos hijos de la deuda natural que les obligaba a servirlos y respetarlos
con mayor cuidado, amor y piedad, cuanto mas van prevaleciendo sobre ellos en vigor y
esfuerzo, tanto se van trocando las suertes; porque, ensenoreandose de los pobres viejos,
los sujetan a su obediencia y servicio, y no solo se sirven dellos como de viles esclavos,
sino que les hacen tan cruel e inhumano tratamiento como si fueran perros o otro animal
peor; cosas en que muestran enteramente su barbaridad y brutal ignorancia; pues sobre
servirse dellos desta suerte, los castigan pesadamente por culpas muy livianas, como de
no servirles a su gusto, y otras semejantes. Y cuando estan borrachos quiebran toda su
furia en sus padres; y como esta costumbre tan bestial estaba en ellos casi
connaturalizada, aun no la han acabado de dejar del todo con la ensenanza cristiana,
pues vemos cada dia ejemplos tan barbaros en esta parte de hijos que ponen las manos
en sus padres y los maltratan, que nos muestran bien la barbaridad y desorden del
tiempo de su infidelidad; y asi, el uso y frecuencia destos desacatos de hijos con sus
padres, nos ha quitado ya el horror que al principio nos solia causar. Pues, aun al tiempo
que esto escribo, no ha muchos dias llego un indio, estando yo presente, a quejarse a un
religioso, que era su cura, de un hermano suyo que habia maltratado a su madre, y
preguntandole yo que dano le habia hecho, me respondio que le habia quebrado las
muelas; delitc que entre gente de razon fuera abominable y digno de no dejallo pasar sin
severo castigo, y no nos inmuto mucho a los presentes, por estar ya hechos a ver
semejantes excesos.
026620 Pues gentes que a sus propios padres no guardaban respeto y cortesia, Como la
guardarian unos con otros? Nunca usaron de reverencia y comedimiento mas de la
sumision, humildad y temor con que hablaban a sus caciques; de donde vemos hasta
hoy que, cuando en un camino se encuentran dos indios, pasan adelante sin hablarse
palabra el uno al otro ni saludarse; y si paran juntos en un puesto a hacer noche, cada
cual se pone a comer de lo que lleva, sin convidar ni hacer ningun cumplimiento el uno
al otro, aunque coma el uno y el otro se le este mirando. No tienen los menores respeto
a los mayores, ni los plebeyos a los nobles, si no son caciques suyos, a solos estos hacen
reverencia y de los demas no hacen caso. Con los pobres, necesitados y enfermos no
sabian que era caridad y misericordia; carecian de compasion con los afligidos, sin
moverse a socorrerlos, aunque estuviera en su mano el remediarlos. Tanta era su
inhumanidad, que aunque los viesen perecer, no eran para darles la mano y sacarlos del
aprieto. Estando yo una vez tratando con ciertos amigos de la dureza e inhumanidad de
los indios, me contaron este caso en el mismo pueblo que sucedio: Acerto a caer en el
suelo un nino a vista del cura del lugar, que era un religioso conocido mio, el cual, por
estar algo apartado, no pudo acudir a levantarlo; y como de la caida se lastimase y no
pudiese, por su flaqueza, levantarse, estabase echado en tierra llorando. Paso en esta
coyuntura por junto a el una india, la cual, aunque vio caido al nino, lleno de polvo y
llorando, se paso de largo tan sesga, sin moverse a llevantallo y socorrello, como si
pasara una bestia; y como al emparejar con el cura el la reprehendiese de cruel, pues no
se habia compadecido de aquel angelito para levantarlo del suelo, la respuesta que la
india le dio fueron estas palabras: < > >> Respuesta, por cierto, en que se
echa de ver la barbara inhumanidad desta gente.
027040 No usan con los enfermos de ningun regalo ni los mejoran de cama y
manjares. Cuando los de su casa que estan sanos se asientan a comer, le ponen al
doliente de lo mismo que ellos comen, junto a la cabecera, y alli se lo dejan, si quiera lo
coma si quiera no, que por desganado y debilitado que este, no hay que tratar de que lo
animen y esfuercen con palabras amorosas a que coma, ni le den un bocado por su
mano; y asi, muchos de los que mueren entre estas gentes, parecen mas por este extrano
desamparo, que consumidos de la enfermedad.
027190 Padecen extrema necesidad los pobres, por la poca caridad que usan con ellos
los que los podian favorecer; todos son verdaderamente desapiadados, mezquinos, sin
rastro de liberalidad para repartir de sus bienes con los necesitados. Pero los que mayor
necesidad y miseria experimentan son los viejos; lo uno, porque, como por su poca
providencia viven pie con bola (como dicen) y no mas de para hoy, sin guardar para
adelante, en faltandoles las fuerzas para trabajar, les falta con ellas el sustento; y lo otro,
por no haber entre estos barbaros cosa mas vil y desechada que los viejos: tan poco
respetade es dellos la senectud venerable! Asi, los burlan y ultrajan los mozos como a
hombres indignos de vivir en el mundo; tan lejos estan de usar con ellos de misericordia
y piedad, en que descubren su ignorancia y falta de razon, pues cuando no consideraran
mas que la natural y que la necesidad, despues de viejos a todos habia de ser comun,
hubieran atinado a entender el gran bien que resultaba de introducir el socorro de la
necesidad de los pobres que con su trabajo no se podian mantener. Ignoraron del todo
las leyes de la amistad, pues no la guardan mas de en cuanto interesan algo del amigo, y
en cesando el interes, expira la amistad; y de la misma suerte las del agradecimiento a
los beneficios recebidos, porque no saben reconocer el bien que se les hace, para
recompensallo siquiera con la memoria del.
027580 CAPITULO IX
027590 De las muchas lenguas que usaban las diversas naciones de indios, y que todos
ellos muestran descender de una sola cepa y linaje
027630 Quien atentamente considera lo que hasta aqui habemos dicho del ingenio
condicion y costumbres de las naciones de este Nuevo Mundo, habra sin duda notado
ser muy grande la uniformidad y semejanza que en ellas se halla, como en hecho de
verdad lo es; en que poniendome yo a pensar no pocas veces, investigando que pueda
ser la causa de que no solo en el color, aspecto, talle y complexion, sino, lo que mas es,
en el natural, inclinaciones y usos se imiten tan conformes, con estar algunas de otras
mas apartadas y distantes que lo estan de Europa, Africa y Asia las regiones mas
vecinas a ellas desta America, no puedo hallar otra que mas cuadre y satisfaga, que
persuadirme haber procedido todas estas gentes de un solo principio y origen, que sin
duda fue alguna nacion o familia de hombres que pasaron a poblar esta tierra; y al paso
que fueron creciendo y multiplicandose, fueron extendiendose y derramandose por
todas sus partes y regiones, hasta ocuparla y henchirla con la multitud y frecuencia de
pueblos que la hallamos; en lo cual forzosamente debieron de pasar muchos siglos.
027930 La objecion que solo se me podia poner para desapoyar esta opinion, es la
increible multitud de lenguas que usan estas gentes; las cuales son en tanto numero, que
aunque nadie hasta ahora (que yo sepa) se ha puesto a contarlas, por las muchas de que
yo tengo noticia en las tierras descubiertas, y sacando por ahi las innumerables que
habra entre los barbaros que habitan las regiones mediterraneas desta inmensa longura
de tierra y se incluyen dentro de las maritimas que nosotros poseemos, tengo por muy
verosimil que deben de pasar de dos mil. Porque, apenas se halla valle un poco ancho,
cuyos moradores no difieran en lengua de sus vecinos. Mas que digo valle? Pueblo hay
en este arzobispado de Lima que tiene siete ayllos o parcialidades cada uno de su lengua
distinta. Algo desto se vera en la descripcion general de las provincias que pongo
adelante. Pero este argumento, que a juicio quiza de algunos habia de probar lo
contrario, es tan en mi favor, que cuando faltaran los otros que a sentir esto me mueven,
fuera el solo bastante a inclinarme a esta opinion. Porque, si de la muchedumbre de
lenguas que hablan estos indios quisieramos inferir haber sido muchas las naciones que
poblaron estas Indias, cada una de su lengua diversa, era fuerza que diesemos para cada
lengua su nacion, lo cual, quien no ve cuan fuera va de camino? Porque de que partes
del mundo podian haber venido dos mil naciones diferentes? Y dado caso que
concedieramos este imposible (regularmente hablando), Como habiendo conservado no
mas que su distincion de lenguas, se vinieron a unir y conformar en lo demas con tanta
semejanza que admira?
028320 A lo que se me podia responder que, aunque concediesemos haberse poblado
esta tierra de diferentes hombres, no habia necesidad de poner tantas naciones distintas
cuantas son las lenguas que al presente las dividen, sino muchas menos con la suya
propia cada una; y que de aquellas pocas, mezclandose y trastrocandose los vocablos de
las unas con los de las otras, se hayan con el tiempo multiplicado y crecido hasta venir a
tan excesivo numero; digo, que, si bien es verdad que, para lo que toca a la introduccion
desta muchedumbre de lenguas es razon suficiente, pero que ni para eso es necesaria ni
ha lugar en lo demas; lo uno, porque repugna a la uniformidad y similitud que guardan
estas gentes en propiedades y costumbres, la cual tiene conmigo mas fuerza para
persuadirme a que todos descienden de un origen, que sus muchas y varias lenguas para
que sienta lo contrario; y lo otro, porque no hallo ser necesaria esta diversidad de
naciones para establecer la que tienen de lenguas; pues de la manera que de pocas
mezcladas entre si diferentemente se pudieran multiplicar tan innumerables, ni mas ni
menos de sola una nacion y lengua pueden haberse propagado las que ahora vemos, con
irse poco a poco diferenciando en lenguaje las familias y pueblos que de aquella cepa
iban saliendo y derramandose por varias regiones. Ni pienso faltaran razones que nos
persuadan haber sido asi mas facil y conforme al natural y modo de vivir destas gentes
el haberse introducido en ellas tan extrana diversidad de lenguas; y sea la primera la
falta que tuvieron siempre de letras, sin las cuales no solo padecen detrimento y
menoscabo todas las ciencias y buenas artes, sino que ni el lenguaje comun y vulgar se
puede conservar mucho tiempo puro e invariable, por la natural inclinacion de los
hombres, que somos tan inconstantes, varios y mudables, que siempre andamos en
busca de novedades en cuantas cosas nos sirven para el uso de la vida; y como nos
cansa y da fastidio el traje antiguo, y nos alivia y recrea el que de nuevo inventamos, no
quiere ser en esta parte de peor condicion el sentido de oir que el de la vista y los
demas; que tambien le enfadan y dan en rostro los vocablos viejos y estilo antiguo, y se
alegra y deleita con el lenguaje a lo moderno, compuesto de palabras nuevas e insolitas.
De donde ha nacido la notable mudanza y variedad que experimentamos ha tenido
nuestra lengua espanola en pocos siglos, cuando conferimos las escrituras modernas con
las antiguas. Pues si tal mudanza pasa en los que usamos de letras y tenemos continuo y
frecuente trato y comunicacion con todos los pueblos de nuestra nacion y republica, que
hay que espantarnos hayan venido a tener tantas y tan diferentes lenguas estas naciones,
siendo por extremo barbaras y faltas de cuanto las podia conservar unidas en su primer
lenguaje? Porque no han tenido libros en que conservarlo como lo recibieron de sus
mayores, y con cuya licion se amoldaran y ajustaran a el, y consiguientemente se
conformaran entre si, conforme aquel principio de filosofia, que muchas cosas reguladas
y amoldadas a otra tercera, que es como regla y molde dellas, lo quedan tambien entre
si. Quien no sabe que leyendo muchos hombres en un mismo libro, se les imprime y
empapa aquel estilo y modo de hablar que el libro tiene?
029160 Pues sobre carecer deste apoyo, que a mi ver es el mas eficaz para conservar
invariable una lengua, falto tambien a estos indios el comercio de unos con otros, que,
para el efecto de que tratamos, es medio poco menos poderoso que el primero.
Contentabase cada nacion destas con las cosas que dentro de sus limites cogia para
pasar la vida, sin apetecer y buscar las que nacian en las de sus vecinos. Ni tampoco
tenian necesidad de mas para su manera de vivir, bien poco desemejante a la de los
animales, que, en tanto que abundan de pasto las dehesas en que se apacientan, no se
mudan a otras; y asi su poca curiosidad y regalo en la comida y vestido (andando los
mas desnudos) era causa de no haberse menester unos a otros.
029360 Aumentabales no poco esta esquivez y extraneza su natural rusticidad y
fiereza, ajena del trato humano y benigno que resplandece tanto mas en gentes de razon
y policia, cuanto mas participan della. Esto presupuesto, y que a la medida que fueron
creciendo al principio se fueron dividiendo y acomodando en las tierras que hallaban
vacias y aparejadas a su habitacion, habiendose quedado cada comunidad o familia
recogida dentro de sus terminos y cerrada la puerta a la comunicacion de los que no eran
de su parcialidad, cierta cosa es que a pocas edades habrian declinado mucho del
lenguaje de sus progenitores, y como en esta declinacion y mudanza tirasen unos por
una parte y otros por otra, a pocos siglos se hallarian tan discrepantes en el hablar, que
apenas se entenderian los pueblos mas cercanos. Pues habiendose continuado en ellos
esta causa de division y variedad de lenguas desde que comenzaron a habitar esta tierra
hasta nuestra edad, no hay por que nos maravillemos que de una sola hayan procedido
tantas. En confirmacion deste discurso no quiero valerme de otros argumentos que de la
experiencia que tenemos delante de los ojos, y es, que si bien las naciones muy distantes
y apartadas hablaban tan distintas lenguas que parecian diversas, con todo eso, las
inmediatas y que habitaban unos confines, usaban de lenguas tan semejantes y parecidas
entre si, que denotan bien tener no menos afinidad y parentesco que las gentes vecinas y
confinantes que las hablan; y por evitar prolijidad, no traire (sic) mas ejemplos que de
las dos lenguas quichua y aimara, que son las mas generales del Peru, las cuales, por ser
de dos naciones vecinas y conterminas, tienen tanta similitud en los vocablos y
construccion, que cualquiera que supiese lo poco que yo dellas, no podra negar haberse
originado ambas de un principio, al modo que la espanola e italiana nacieron de la
latina.
029870 CAPITULO X
029880 En que se dividen en tres clases todas las naciones de indios
029900 Queda asentado arriba, que todos estos indios naturales de la America son
barbaros, por convenirles cuanto distingue a hombres que en su proceder no guardan
concierto, humanidad y policia, de los que observan estas cosas y regulan su vida y
costumbres por leyes de razon y justicia. Puesto caso que esto es asi, todavia, porque
aun entre barbaros hay gran diferencia y desigualdad, aventajandose un barbaro a otro
en muchas cosas (que no todos son cortados por una tijera), pondremos una general
division que los abrace a todos y servira para mayor distincion y claridad de lo que en el
proceso de esta escritura se dijere. A tres ordenes o clases podemos reducir estas gentes,
tomando por razon constitutiva de cada clase la manera de gobierno y republica que
guardan entre si, por esta forma: en la primera clase de barbaros pongo aquellos que
pasan la vida en behetrias, sin pueblos, reyes, ni senores; estos son los mas rudos y
salvajes de todos, de los cuales, unos andan por los campos y desiertos a bandadas como
brutos, sin reconocer superioridad a ninguno, otros viven en pequenas comunidades,
que constan cada una de solos los hombres de un linaje y familia, los cuales obedecen
en lo que quieren al padre de la familia, que suele ser el pariente mayor, o al que entre
ellos se aventaja a los demas en razon y habilidad.
030200 El segundo grado tiene ya mas semejanza de republica, porque incluye todos
los barbaros que viven en comunidades compuestas de diferentes familias, reconocen
una cabeza y cacique a quien dan obediencia, el cual no tiene debajo de su dominio
ningun senor de vasallos. El tercero grado contiene los indios de mas orden y razon
politica, que son los que se juntan en comunidades o republicas grandes, cuyo
principado poseen reyes poderosos, que tienen por subditos otros caciques y senores de
vasallos.
030340 En lo que difieren comunmente los indios destas tres clases, allende de lo
dicho, es en que muchos de la primera no tienen casas ni asiento fijo para su morada,
sino que hoy estan aqui y manana alli, mudandose de unas partes a otras en busca de su
sustento, a guisa de animales que se pasan de unos pastos a otros, por cuanto se
mantienen de fruta silvestres y de la caza y pesca, sin cultivar ni sembrar la tierra. Los
de la segunda y tercera siembran y cogen sus semillas y legumbres y tienen uso de casas
y pueblos, viviendo aquellos en rancherias de poco numero de casas, divididos de
ordinario por sus linajes y parcialidades, y estos en pueblos grandes y ordenados con
muchas aldeas de corta vecindad alrededor, cada una de su aillo o linaje. Otrosi se
diferencian en que muchas naciones de las dos primeras clases andan del todo desnudas,
pero de las de la tercera ninguna. Item, cuanto mas se apartan de la primera, tanto mas
tienen de religion y supersticiones; porque casi todos los indios del primer grado y
orden de barbaridad, asi como en serlo se adelantan a los demas, asi se les quedan atras
en idolatrias, porque casi todos ellos no usan de ningun genero de adoracion. Los de la
segunda clase reconocen y hacen reverencia a algunos dioses falsos, mas con muy pocas
ceremonias y ofrendas. Los que mas dioses adoraban y con mayor orden, culto y
celebridad de templos, sacerdotes y sacrificios, eran los de la tercera. Fuera de lo dicho,
era muy poca la desigualdad que entre todas las gentes destos tres grados de barbaridad
se via; porque si miramos su rudeza, inhumanidad y fiereza, en todas tres clases habia
harto de todo; pues en la mas noble y politica se hallaban naciones de caribes
comedores de carne humana y que ofrecian al demonio sacrificios de hombres. En lo
que mas excedian los de la tercera a los de las otras dos era en ser mas domesticos y
mansos, por estar mas acostumbrados a obedecer a sus reyes, y en curiosidad y primor
en algunos oficios que sabian, y en que los grandes reyes habian con el uso de gobernar
adquirido mucha experiencia y destreza para la buena administracion y conservacion de
sus reinos, como parece por el gobierno que tenian los reyes mexicanos y peruanos.
030940 La primera clase de barbaros es la mas extendida y difusa, en que entran los
chichimecas de la Nueva Espana, los de la Florida, de la California y otras innumerables
gentes que hay en aquella parte setentrional de la America. En esta meridional
pertenecen a la misma clase todos los indios que habitan las provincias del estrecho de
Magallanes, los mas de Tucuman y Paraguay, los brasiles, y casi todos los de las costas
de la Mar del Norte, con los que corren desde alli la tierra adentro por las riberas del
gran rio Maranon hasta los confines deste reino del Peru; y en luengo deste reino son
innumerables las gentes que habitan las provincias de los Andes y tierras yuncas que le
caen al Oriente desde el distrito de los Charcas, corriendo la vuelta del Norte hasta las
que confinan con las provincias de Quito y del Nuevo Reino de Granada.
031070 En la segunda clase se comprehenden los valientes chilenos, los de Popayan,
algunas naciones de Tucuman y Paraguay. Muchas de las gentes que se han acabado
despues que los espanoles entraron en la tierra, pertenecian tambien a este grado, como
eran los naturales de la isla Espanola y otros cacicazgos de las islas sus comarcanas, los
habitadores del reino de Tierra Firme, y otras muchas naciones de las costas del Norte.
031190 En el tercero grado y orden ponemos las republicas populosas que mas
guardaban de humanidad y razon, gobernadas por reyes poderosos; las cuales eran muy
pocas en comparacion de las innumerables behetrias y estados y senorios cortos que
habia, cuales eran el reino de Bogota en el Nuevo Reino de Granada; el imperio
mexicano, y el de los reyes Incas del Peru, con algunos otros reinos de menos cuenta y
nombre que habia en la Nueva Espana, con los cuales se puede contar el de Tlascala,
que era republica libre al modo de la senoria de Venecia.
031340 Lo que del principio destas tres clases de barbaros y como y cuando se
vinieron a diferenciar en las cosas susodichas se puede averiguar (tomando la carrera de
lo mas lejos que la memoria y tradicion dellos alcanza, que apenas llega a quinientos
anos), es que todas las gentes deste Nuevo Mundo eran muy barbaros y salvajes
antiguamente, cuales son el dia de hoy los chichimecas, chunchos, mojos, chiriguanas,
con los demas que todavia se estan en su infidelidad y pertenecen a la primera clase de
barbaros; y que de pocos siglos a esta parte comenzaron a levantarse de entre ellos
algunos hombres de mas habilidad y valor que los demas, y con mana y violencia de
armas ocuparon la libertad de los suyos y de sus vecinos; los cuales, dado que al
principio, como hombres fieros e indomitos, no hechos a sufrir tal carga, sintieron
notablemente el yugo de la sujecion y procuraron sacudirlo de si, al fin, a poder de
castigos rigurosos que los tiranos ejecutaban en los que les resistian, vinieron a
domesticarse y rendir al mando tan cruel y tiranico; y fundados ya estos senorios y
cacicazgos, los fueron herendando los decendientes de los que lo establecieron, los
cuales, con el discurso del tiempo, los fueron asegurando mas y ampliandolos. Y este
fue el camino por donde de la primera suerte y clase de barbaros tuvo principio la
segunda, y desta vino a salir la tercera, creciendo tanto en potencia y vasallos algunos
caciques, que pudieron sojuzgar a sus comarcanos y tener por subditos otros caciques
inferiores y senores de vasallos.
031750 He referido tan a la larga cuanto en comun se puede decir de la naturaleza y
costumbres de los indios, movido solamente con deseo de que conste la verdad de lo
que eran en su gentilidad, y no para que sus ignorancias y desventuras sean ocasion de
que los despreciemos y tengamos en menos, mas antes para que, compadeciendonos de
su necesidad, nos esforcemos con caridad cristiana a ayudarlos con tanto mas celo de
ganarlos para Cristo y encaminarlos a su salvacion, cuanto mas ciegos y sujetos a su
tiranico dominio los tenia el demonio y tiene todavia a los que no han salido de las
tinieblas de su infidelidad, y para que los que vieren el copioso fruto que ha obrado la
palabra divina en estas gentes, que tan desviadas andaban del camino de la vida,
conozcan su admirable virtud y eficacia, y tambien se descubra la hacienda tan grande
que en su cultura y ensenanza han hecho en pocos anos los ministros evangelicos, y a
imitacion suya se animen los que adelante vinieren, para llevar adelante tan gloriosa
empresa.
031030 CAPITULO XI
031040 Del origen destas gentes de la America
031050 A temeraria osadia tuviera yo a el que sin mas probanza que estribandoen la
sutileza de su ingenio y discurso, se arrojara a determinar por cierto loque del origen de
los indios imaginase; porque es negocio tan culto y dificil, que ninguno hasta hoy, de
cuantos del han escrito, se ha adelantado a mas que a proponernos su parecer, sin
demandar le demos mas fe de la que su probabilidad sacare. Pues temiendo yo incurrir
en la misma censura, me contentare con solo manifestar llanamente lo que de esta
cuestion tan intrincada siento; y con referir las conjeturas y motivos que a ello me
inclinan, remitiendo la determinacion de la verdad a quien hallare otras razones y
fundamentos mas solidos con que apoyarla; que, a mi ver, ello sera muy dificultoso
averiguarla concluyentemente, a causa de que, faltando aqui la luz y guia que en
semejantes disputas suelen abrir camino a la razon, mas habremos de colegir lo que
juzgaremos ser conforme a ella por discrecion y buen discurso, que de autoridades
ajenas y argumentos evidentes; pues ni en escrituras antiguas, asi profanas como
sagradas, hallamos rastro de aqueste punto, ni menos entre los mismos indios memoria
y tradicion de donde procedan; si bien es verdad que los deste reino del Peru cuentan
algunas ficciones fabulosas acerca de su origen, que no hacen al proposito, de las cuales
hare mencion cuando llegue a escribir sus cosas.
032350 Presupongamos ante todas cosas la verdad catolica que nos ensena la Divina
Escritura, esto es, que todos los hombres del mundo procedemos de un primer hombre,
y que en el Diluvio universal perecieron todos, sin escapar con vida mas que el patriarca
Noe y sus hijos y mujeres, de los cuales se torno a poblar la tiera. Deste principio se
sigue haber venido los primeros hombres que poblaron las Indias de alguna de las
regiones del mundo viejo, por donde comenzo la restauracion del universo. El segundo
presupuesto sea que no nos habemos de acoger a milagros donde se pueden excusar,
pues no investigamos agora lo que Dios pudo hacer para poblar todo el mundo, sino lo
que es mas conforme al curso de las cosas humanas. Asentados estos fundamentos, que
cuantos tratan este argumento suponen como infalibles, resta inquiramos el camino que
pudieron traer los primeros pobladores que aca pasaron. El ser este negocio tan escuro y
dudoso, ha dado ocasion a los que del han escrito a echar cada cual por su vereda. Unos
dicen que vinieron los pobladores desta cuarta parte del mundo por tierra, extendiendose
poco a poco de unas regiones en otras; para lo cual quieren que esta America por alguna
parte se continue con la Asia; otros, que hicieron su camino por mar, o acaso arrojados
de tempestad, o en navegacion hecha de proposito; y no faltan escritores que senalen las
naciones y provincias de donde salieron, afirmando unos haberse propagado todos estos
indios de una nacion, y que esa fue gente venida de Fenicia y Cartago, la cual, por ser
muy diestra en la arte de navegar, paso de intento en flota a esta tierra, de la cual tuvo
antes alguna noticia. Otros, que estos indios descienden de aquellas diez tribus de los
hebreos que (como se dice en Esdras) fueron trasladados a una region muy remota de
esotra parte del rio Eufrates, donde jamas habian vivido gentes, y que de alli, por la
Tartaria, pasaron a la America septentrional, de adonde se fueron extendiendo por las
demas partes de las Indias. Otros, que de los habitantes de aquella isla fabulosa llamada
en Platon Atlantica. Otros son de parecer que los naturales de este Nuevo Mundo son
descendientes de los espanoles, porque dellos dicen fueron pobladas las islas de
Canaria, y que dellas pasaron aca. Tambien sienten otros que poblaron esta tierra los
romanos al tiempo que mas pujante y dilatado estaba su imperio. A otros parece que
descienden los indios de los tartaros y chinos; y a otros, finalmente, que no vienen de
sola una nacion, sino de todas las referidas, ni vinieron por sola una, sino por muchas y
diversas vias, parte por tierra y parte por mar, unos acaso, y otros de proposito.
032060 En conclusion, de la incertidumbre y oscuridad del tiempo se ha tomado cada
uno la licencia que ha querido, para seguir las conjeturas que su pensamiento ha
rastreado; y como todas ellas no tengan otra firmeza que la que intentan darle los que
sobre ellas fabrican sus discursos, es tan debil el apoyo y estabilidad de las opiniones
que en ellas van fundadas, que no han menester ser opugnadas de otras mas poderosas,
para desfallecer y caerse. Pero, como es cosa muy facil deshacer lo que juzgo ser falso
del principio y origen de los indios, asi tengo por negocio muy arduo y dificultoso dar
con el blanco de la verdad. Y ciertamente, si el proceso y orden desta historia no me
obligara a decir lo que siento desta cuestion, y la descripcion que atras queda hecha de
la condicion y calidades de la tierra y de sus habitadores no me prometiera alguna luz y
rastro de atinar con lo mas verosimil, de bonisima gana me abstuviera de tratarla y
manifestar mi sentimiento, pues no se me esconde que por mas que trabaje en apoyarlo
y establecerlo, al fin ha de quedar expuesto al contraste de las otras opiniones que
pretendo rechazar.
033260 Empezando, pues, a desenvolver esta dificultad, digo lo primero, que con lo
que dejo probado en el capitulo IX deste libro, conviene a saber, que todas estas gentes
descienden de un linaje, queda deshecha la opinion que llevaba proceder de muchas
naciones del viejo mundo. Ni obsta alegar en contrario la dificultad, que a prima faz se
ofrece, de haberse poblado tantas y tan extendidas tierras de un solo linaje de hombres,
pues de no mas de uno solo se ha venido a henchir todo el mundo de las innumerables
gentes que hoy lo habitan; y muy bien, y sin dificultad alguna, pudieron los primeros
que pusieron sus pies en esta tierra, por muy pocos que fuesen en numero, irse ellos y
sus descendientes derramando y ocupandola toda con el discurso del tiempo; que si
nuestros espanoles en poco mas de ciento y cincuenta anos que ha que la descubrieron,
con hallarla tan llena de gentes fieras y belicosas, que les hicieron y todavia hacen en
algunas partes porfiada resistencia, la han penetrado toda y ocupado gran parte della, en
que tienen ya fundadas tantas ciudades y provincias, que hay que maravillarnos que
hallandola vacia y yerma los primeros pobladores, sin que hubiese quien les resistiese y
atajase el paso, la ocupasen en algunos siglos? Que no debieron de ser tan pocos que no
haya habido tiempo suficiente, no solo para que se llenase de los primeros poseedores,
sino para que, multiplicandose algunas naciones excesivamente y no cabiendo por su
multitud en los limites de su patria, moviesen guerra a sus comarcanas, y
consumiendolas con el rigor della y de su barbara crueldad, les ocupasen y poblasen sus
provincias. De lo cual tenemos ejemplos no muy antiguos en los indios chiriguanas, que
siendo, como son, valientes y guerreros, casi al mismo tiempo, o pocos anos antes que
los espanoles entrasen en este reino del Peru, salieron ellos en cuadrillas de su patria, el
Paraguay, y corriendo mas de cuatrocientas leguas por las provincias que hay en medio,
haciendo gran destrozo en los naturales dellas, llegaron a las tierras que al presente
poseen confinantes con la provincia de los Charcas, las cuales quitaron a sus moradores,
y usurpandolas para si, las tienen agora bien pobladas de los de su nacion; y en los
indios brasiles, que aportaron a la provincia de Chachapoyas en tiempo del presidente
Pedro de la Gasca, los cuales habian caminado desde su tierra hasta el fin de su
peregrinacion mas de mil leguas. Pues pregunto yo ahora, si en tan pocos anos, obra de
diez a doce mil chiriguanas han corrido y ocupado tan extendidas provincias, peleando
y destruyendo a sus habitadores, y las han llenado de colonias suyas, y aun se hubieran
extendido y senoreado de mas tierras, si los espanoles no se lo hubieran estorbado,
reprimiendo su orgullo, cuan apriesa se irian aumentando y dilatando los primeros
pobladores, mayormente por la brutal incontinencia destas gentes barbaras, que en su
gentilidad se multiplicaban poco menos apriesa que la especie de ganado mas fecundo?
De donde concluyo este primer punto, el cual pongo por fundamento para la resolucion
desta cuestion, haber sido una sola nacion de hombres la que paso a poblar estas Indias,
de quien descienden las innumerables que la poseen el dia de hoy; las cuales ha sido
muy facil haberse propagado de aquella, por los muchos siglos que han pasado de por
medio. Que si bien no hay prueba clara del tiempo en que aca vinieron hombres, todavia
la antiguedad de edificios arruinados que hallamos, y lo que arriba queda dicho de la
division en tres clases de gentes barbaras y su infinidad de lenguas, todo es argumento
de haber comenzado la poblacion de este Nuevo Mundo no muchos siglos despues de
haber pasado el universal Diluvio.
034160 Sea el segundo presupuesto, que los hombres que poblaron esta tierra eran ya,
cuando a ella vinieron, gente ignorante, ruda y salvaje, sin letras, ciencia, ni rastro de
policia; lo cual me persuado vista y considerada la naturaleza y propiedades de la tierra
y condicion de sus moradores, tan diversos en todo de las gentes de Europa y sus
vecinas; es bien verdad, que puesto caso que hubieran los primeros habitadores venido
de alguna nacion republicana y de letras, pudieran sus descendientes con el largo tiempo
y falta de comercio con otras gentes haber degenerado del ser y lustre de sus
progenitores y venido a la inculta barbaridad en que los hallamos; mas, no da lugar a
pensar esto la extraneza y discrepancia tan rara que de sus calidades y costumbres queda
explicada; porque, si hubiera pasado asi, algunos rastros quedaran por indicios del mas
valor y excelencia de sus antepasados, y lo que hallamos cuanto mas de atras inquirimos
e investigamos sus principios, es mayor rudeza y salvajez. Pero porque adelante he de
seguir mas a la larga este argumento, no me quiero detener ahora en el. Con este
segundo presupuestos se rechaza la opinion de los que tienen decender estos indios de la
nacion de los judios y de otra cualquiera de las de Europa; y consiguientemente se
concluye que no vinieron sus progenitores en navegacion larga por el Oceano hecha de
proposito, asi por lo que queda dicho, como porque jamas se tuvo alla noticia destas
Indias, como adelante probaremos.
034560 CAPITULO XII
034570 En que se prosigue lo mismo
034580 Conforme a los fundamentos que dejamos echados en el capitulo pasado,
pasaremos adelante con nuestra pesquisa, inquiriendo de que parte del mundo viejo
pasaron a este Nuevo los primeros hombres que lo poblaron, y de que modo pudieron
hacer tan largo viaje. Para cuya averiguacion, si bien es verdad que no tenemos camino
abierto ni aun huella y rastro conocido que podamos seguramente llevar, el por donde
voy guiando mi discurso imagino es el mas cierto y seguro, como lo mostraran las
conjeturas que me mueven a echar por el. En primer lugar, demos vuelta con el animo a
toda esta cuarta parte del mundo que llamamos America, rodeandola por sus costas y
orillas, y vamos de camino advirtiendo y notando, como desde Atalaya que tierra del
mundo viejo es la que le cae mas vecina, y hallada, pongamos luego los ojos en sus
moradores y miremos si ellos y estos indios se imitan en ingenio y propiedades. En
consecuencia de lo cual se nos ofrece luego la duda que no han acabado de aclarar los
cosmografos y geografos, conviene a saber, si por la parte septentrional se continua esta
tierra con alguna region de la Asia de las que mas se allegan al norte.
034900 Y verdaderamente que la razon de dudar es muy grande, tomada de la relacion
que han traido los que solo por explorar los terminos y limites desta tierra, han
navegado sus costas septentrionales por ambos mares del Norte y del Sur; los cuales,
aunque siguiendo y costeando su orilla, se han puesto lo mas cerca del polo que han
podido, subiendo mas de sesenta grados de la equinoccial, de la cual altura no les ha
dejado pasar el excesivo frio que sienten en aquel paraje por los meses de junio y julio,
ni han descubierto el cabo de la tierra, ni se han acabado de resolver en si corre o no
hasta juntarse con la Asia; y asi han dejado en pie la duda. Y puesto caso que haya
estrecho de mar entre Asia y la America, como lo ponen los cosmografos en sus tablas y
lo nombran de Anian, no debe de ser muy ancho, por lo mucho que se avecinan al
septentrion los terminos desta tierra. De donde consta que por aquella parte se acerca
mas al mundo viejo que por otra ninguna.
035090 Esta es hablando en la opinion comun que hasta aqui ha seguido el torrente de
los geografos; mas, en la mia ha cesado ya esta duda, supuesto lo que dejo dicho en el
capitulo XIV del libro I de la Primera parte, y es que tengo por mas probable que se
continua esta tierra con la parte mas septentrional de la Asia; y conforme a esta opinion,
siendo que de aquella ultima region de Asia en que cae la China, la Tartaria y el
archipielago de San Lazaro, en que se incluyen las islas Filipinas, pasaron a esta tierra
sus primeros pobladores. Y hace mucho en confirmacion desto, hallarse tambien por
esta via el segundo indicio que investigabamos de la similitud destos indios con las
gentes que habitan aquellas costas de la Asia, la cual no se puede negar sino que es muy
grande no solo en el color y ser naturalmente aquellos hombres de la China y de las islas
sus adyacentes naturalmente lampinos como estos indios, sino tambien en el ingenio,
inclinacion y costumbres; porque, asi estas gentes de la America como aquellas de la
China y Filipinas son pusilanimes, inconstantes y faciles; y de las mismas calidades
deben de participar por la vecindad los tartaros finisimos de la China. Allegase a lo
dicho, que me certifico el que me dio la primera noticia de continuarse la America con
la Asia, que los tartaros confinantes con la China usan del mismo genero de libros que
tenian los mexicanos, en que por figuras contaban sus historias.
035470 Y lo que no poco hace en apoyo de lo que vamos diciendo, es el ver la
semejanza grande que tienen con estos indios de la America todas las naciones de
gentes que se han descubierto navegando desde esta tierra hacia el poniente y
septentrion, asi enmarados como costa a costa; porque los que han hecho esta
navegacion desde el Peru a las islas de Salomon enmarados, han ido topando por todo el
camino muchas islas bien pobladas de indios hasta las islas de Salomon, y desde alli
hasta las Filipinas y costa de la Asia. Y de la misma manera, los que han ido a descubrir
el fin desta tierra costa a costa, asi por la mar del Sur como por la del Norte, cuantas
gentes hallaron en todas las partes adonde arribaban a reconocer la tierra, son en todo
muy parecidas a estos nuestros indios de la America.
035690 El modo como hicieron este camino aquellos primeros que lo anduvieron,
podria causar dificultad; pero yo, cierto no la hallo, considerando que no era necesario
fuesen unos mismos hombres los que partieron de Asia y trujeron este viaje tan largo
hasta lo ultimo destas tierras, sino que debio de suceder en esto lo mismo que en la
poblacion de las otras partes del mundo, y es que como se iban propagando y
multiplicando los hombres, se iban extendiendo y dividiendo por sus familias y
parcialidades y ocupando las provincias cercanas a su naturaleza que hallaban yermas.
Asi, pues, los primeros que salieron de Asia ocuparian la primera tierra desde America,
que por aquella parte les caia mas cercana, y a la proporcion que se iban multiplicando,
irian extendiendose y ocupando nuevas tierras, sin hacer transito largo de unas a otras,
mas que por huir la estrechura de las muy pobladas, procurarian solo extenderse por las
que hallaban vacias y aparejadas para poderse mantener en ellas. Y en hinchendose
aquellas de mas gentes que comodamente pudiesen mantener, se irian alargando por las
conterminas a ellas las familias que, como enjambres, se iban procreando, sin
emprender jornadas largas para dividirse los unos de los otros, supuesto que todo el
camino que habemos descubierto por esta derrota es continuado. Y asi, sucediendose
unos a otros en continuar este viaje por esta forma, que habiendolo comenzado los
primeros y llevandolo adelante sus descendientes, al cabo de algunas generaciones lo
acabarian los postreros.
036030 Ocupando, pues, todas las provincias desta gran tierra firme (en que no
dejarian de pasar algunos centenares de anos), y no cabiendo ya en ella por su gran
muchedumbre de moradores, pasarian a las islas mas cercanas del gran archipielago de
la America, que por correr tan juntas y eslabonadas desde la costa desta America austral
a la septentrional, no hallarian dificultad que les impidiese el pasaje a todas ellas, hasta
venir a parar y poner fin y termino al largo curso de la peregrinacion comenzada por sus
progenitores en las islas ultimas y mas orientales del dicho archipielago. Y
verdaderamente, que si el ancho golfo del mar Oceano, que atravesado entre la costa
oriental desta America y la occidental de Africa, no dividira estas dos partes del mundo,
llavaban talle estos indios de llegar a comunicarse con los africanos, si hallaran como
hasta aqui paso continuado por tierra, o sin que la perdieran de vista.
036280 De haber sido este el viaje y discurso de los pobladores de estas Indias y de los
que poblaron las demas regiones del mundo, y no con navegaciones largas hechas de
intento, es para mi muy fuerte argumento el haberse hallado en nuestros tiempos
muchas islas despobladas y yermas, no por otra razon que por estar apartadas de tierra
firme, de las cuales nunca se habia tenido noticia, como son las islas de cabo Verde, la
isla de la Madera, la de San Juan, y las islas Terceras o de los Azores, que los
portugueses han descubierto y poblado; las cuales, si hubieran sido halladas de los
antiguos, no dudo sino que las hubieran poblado como lo han hecho los portugueses; y
en esta mar del Sur, todas las islas que estan vecinas y a vista de la Tierra Firme
hallaron los castellanos bien pobladas de indios y despobladas y yermas las que estan
muy desviadas, como son las islas de Juan Fernandez en la costa de Chile, por distar
della sesenta leguas; y las islas de los Galapagos, enfrente de la provincia del
Guayaquil, como cien leguas la mar adentro.
036560 CAPITULO XIII
036570 Como hayan pasado a esta tierra los animales y aves que hallamos en ella
036590 Porque hallamos estas Indias bien pobladas no solo de hombres, sino tambien
de muchos y varios animales, parte de diferentes, y parte de las propias especies que hay
en el otro orbe, particularmente en Espana, no se contentan los curiosos con que
senalemos el camino que trujeron los primeros hombres que las poblaron, sino que
tambien quieren abramos paso a las aves y animales, presuponiendo ser cuestion esta o
dependiente o anexa a la pasada; y aunque, a mi juicio, no tiene alguna conexion la una
con la otra, todavia, por satisfacer a los que acaban de entender si esta tierra estuviera
discontinuada de las tres primeras partes del mundo–Europa, Asia y Africa–como
hubieran podido pasar aca animales de tierra y aire, y aun hombres. Si bien no faltan
otros que, admitiendo y confesando la discontinuacion, se fatigan no menos en buscar el
camino de las fieras y los pajaros, que el que trujeron los primeros pobladores. Ora
hayan traido uno mismo los unos y los otros, ora distinto, ella es disputa no tan propia y
singular de los de esta tierra, cuando comun y general de todos los animales monteses y
aves que se crian en partes remotas e islas apartadas de tierra firme.
036910 Dejando, pues, aparte las opiniones varias que sobre ella hallo, dire con
brevedad lo que juzgo por mas probable, fundandolo en argumentos muy conformes a
razon y al contexto y sentido de las Divinas Letras. Y sea el primero haber criado Dios
al principio del mundo los animales, no es sola una parte, sino diversas, cada linaje en el
lugar y clima que para su conservacion y aumento era mas acomodado, y persuadome
haber pasado esto asi (tomando el negocio mas de raiz), porque la produccion de las
plantas parece no haber duda sino que fue desta manera: que en el mismo dia que vistio
dellas la tierra el Criador, todas partes y regiones aparecieron adornadas desta nueva y
alegre librea; lo uno porque mandandole Dios que brotase yerbas y arboles, no consta
haber limitado este concepto a una sola region, provincia o comarca, antes se colije de
las palabras con que lo refiere Moises, que lo intimo generalmente a toda la redondez de
la tierra, y lo otro, porque la experiencia no da lugar a que creamos otra cosa, pues en
diferentes partes del universo hallamos notable diversidad de plantas de tan distintas y
contrarias propiedades, que no es posible poder nacer y fructificar sino en distintos y
contrarios temples, cada genero en aquel que conforma y dice con su naturaleza.
037170 Deste principio y fundamento, en que no pienso hay contradicion, demos un
paso adelante y subamos otro escalon, inquiriendo si se guardo el mismo tenor en la
generacion milagrosa de las criaturas que salieron a la luz el quinto dia; y a la verdad,
yo no hallo argumento ni rastro de haber pasado de otra suerte; porque, contandonosla
el sagrado texto, no muda estilo ni forma de palabras de las con que nos dice la creacion
de las plantas. De donde infiero, asi por esto como por la razon dicha y comun a estos
generos de criaturas de las calidades diversas de los peces y aves, que no menos piden
diferentes temperamentos y climas para su conservacion que las plantas; y por la
experiencia que nos descubre diversas especies de las unas y otras criaturas en distintas
regiones, temples y mares, especialmente en lagos muy capaces y anchurosos, que por
ningun cabo se comunican con la mar, que proporciona damente hincho Dios de aves y
peces al quinto dia todas las partes y climas del agua y tierra, como habia poblado esta
de plantas en el tercero.
037450 Agora vengamos a nuestro intento, el cual, por consecuencia clara, imagino se
infiere de las dos premisas que habemos puesto, por concurrir aqui las mismas razones
que en ellas; la uniformidad de palabras con que la Sagrada Escritura cuenta la
produccion de los animales que dio a la tierra el sexto dia, y las de las plantas, peces y
aves de que le habia poblado el tercero y el quinto. Pues la variedad de cualidades de
que doto distintos generos de animales terrestres, no es menos maravillosa y amplia que
la que puso en las plantas y animales del agua y aire. Por lo cual, asi como para que
estos se propagasen y perpetuasen en el mundo, los constituyo Dios en los sitios y
temples que la condicion de cada especie demandaba, para que en ellos como en su
naturaleza y propia patria mejor se arraigasen y conservasen, la misma providencia
hemos de confesar que guardaria con aquellos. Allegase a esto la experiencia patente,
que nos muestra en distintas partes de la tierra igual diversidad de animales que de
plantas, peces y aves.
037730 Ultra de lo dicho, tiene esta opinion de su parte la autoridad de los doctores
que la defienden, como son el padre Benito de Pereyra y otros expositores del Genesis;
y la hace muy probable aquello que se refiere en el capitulo segundo del mismo
Genesis, que, acabada la creacion de todos los animales, se los trujo Dios al Paraiso a
Adan, para que pusiese a cada especie el nombre que habia de tener, lo cual paso el
mismo dia que habian sido criados los animales terrestres y el mismo Adan. Y
declarando los sagrados expositores la manera como fueron traidos adonde estaba Adan,
convienen los mas en que se efectuo esto milagrosamente por ministerio de Angeles;
presuponiendo que ya estaban divididos por todo el ambito del universo; y si paso de
este modo, como yo tengo por mas verosimil, claro esta que si hubieran sido criados
juntos en una parte y no en todas las de la tierra, no pudieron ellos por si haberse
derramado y extendido por toda ella en tan pocas horas; ni fuera menester que
interviniera milagro para que fuesen presentados a la presencia de Adan.
037020 Por donde concluyo que no solo las plantas, sino tambien los animales, asi de
la tierra como del agua y del aire, produjo Dios en diversas partes del mundo, poniendo
cada genero en el clima y temperamento que mas conveniente y connatural le era para
su conservacion. De forma que no dio a cada region todas las especies de vivientes de
que su temple y constelacion era capaz, sino a cada especie el clima que mas
simbolizaba y decia con su naturaleza y propiedades, repartiendo sus riquezas por tal
orden, que ningun rincon de todo el orbe, por apartado que estuviese, dejase de
participar dellas; y si no conmunico a cada region todas aquellas que por su calidad y
tempero podia producir y conservar, no lo dejo de hacer de escaso y menos liberal, sino
porque quiso con soberano consejo dejar cometido esto al cuidado de los hombres,
principalmente para que la necesidad con que unas tierras quedaban de suplir sus
menguas con las otras, les obligase a ellos a comunicarse con hermanable
confederacion, siquiera por el interes que se les habia de seguir del comercio y
permutacion de los bienes de que abundasen unos y careciesen otros.
038250 Acabado habriamos con la dificultad, si no nos obligara a pasar adelante la
ruina y destrozo que hizo en el mundo el Diluvio universal, por salvar del a los
animales, confesando juntamente lo que sabemos por la Divina Escritura, esto es, que
todos los de la tierra y aire perecieron, excepto los que fueron reservados en el arca de
Noe, de que se han propagado todos los que ahora habitan Ios dichos elementos: en
consecuencia de lo cual nos hallamos obligados a abrirles camino desde aquel lugar en
que varo el arca y Noe desembarco sus animales, hasta estas regiones tan apartadas del,
que es en lo que consiste todo el punto desta dificultad. Mas, antes de embarazarnos en
soltarla, tengo por necesario averiguar el modo como Noe recogio y junto los mismos
animales para salvarlos en su bajel de las aguas del Diluvio; y por ahorrar de referir
varias opiniones, bastenos saber lo que llevan los mas de los sagrados doctores y
expositores de las Divinas Letras, y es que fueron recogidos y encerrados en el arca por
ministerio de Angeles.
038530 Admitida, pues, esta opinion como verdadera y cierta, no hallo ya salida
mejor, mas facil y conforme a buena razon a la dificultad propuesta, que decir y afirmar
que la misma providencia del Criador que trazo por aquella via salvar las especies de
todos los animales perfectos, como en nada de lo necesario falte a sus efectos, tuvo
tambien cuidado, en acabando de pasar el Diluvio, de mandar a los mismos Angeles los
volviesen a las tierras y lugares de donde los habian traido; en la cual solucion no juzgo
se me debe imputar que, por evadirme y zafarme de las angosturas en que se ven los que
echan por otros caminos, me acojo a milagros; porque, no siento haber intervenido en
esto nuevo milagro, ni que fue mas de continuarse el primero, que casi todos ponen; y si
esta solucion no agradara, no se yo que otra se pueda dar sin admitirse en ella o especial
y milagroso concurso y disposicion del Senor, o muy grandes inconvenientes y
absurdos; y siendo esto asi, no faltan doctores de cuenta que, por no admitir lo primero,
aunque no sea mas que la continuacion de aquel primer milagro, se meten y enredan en
un laberinto tan intrincado y ciego de nuevas tinieblas y dificultades que por mas que se
desvelan y fatigan en atinar a salir del, al cabo se ven forzados a conceder efectos que
van muy fuera del estilo y curso que comunmente llevan las cosas, y que moralmente no
se pueden salvar sin especial auxilio divino.
038910 CAPITULO XIV
038920 En que se prosigue la misma materia En prueba de mi opinion, traire no mas
de un ejemplo en caso semejante, y apuntare algunos de los inconvenientes y absurdos
que forzosamente han de admitir los que echaren por cualquiera otro camino. El
ejemplo es el milagro que uso Dios con Adan en hacer trajesen los Angeles a su
presencia todos los animales a quien puso nombres. Acerca del cual deseo yo saber si
puestos aquellos animales en el Paraiso, los dejaron alli los Angeles para que por su pie
se volvieran ellos a sus patrias, o si fueron vueltos a ellas por los mismos Angeles. Lo
primero no parece verosimil, pues aun haber habido animales en el Paraiso lo niegan no
pocos de los santos padres y doctores de la Iglesia (no obstante que los mas llevan lo
contrario); asi, por mas conforme a razon, siento que para el cumplimiento de aquella
obra milagrosa, ordeno Dios a los mismos Angeles los tornasen a poner en los mismos
lugares de donde eran naturales, por haber sido criados en ellos. De donde podemos
sacar que, habiendo pasado este milagro del modo dicho, no es dificil de creer haber
sucedido esotro de la misma manera, por hallarse en ambos unas mismas razones de
conveniencia.
039170 Los que no abrazaren esta opinion, consiguientemente habran de decir que
desembarcaron juntos en un lugar todos los animales, y que desde alli cada casta y
linaje tiro por su parte; los cuales, como se fueron multiplicando sucesivamente se
fueron extendiendo y dilatando hasta los ultimos terminos de la tierra, por la misma
forma que la poblaron los hombres. Refutando este discurso, digo, que para haberlo de
salvar y llevar al cabo, primeramente han de admitir sus autores un absurdo
incomportable y que, regularmente hablando, podemos dalle nombre de imposible;
como es que aquel lugar y clima que primero ocuparon en tomando tierra, fuese a
proposito y conforme a las varias propiedades y naturalezas de todos los animales,
siendo tan en contrario de lo que nos ensena la experiencia; pues hasta hoy no se ha
hallado tierra alguna de temple proporcionado y conveniente a toda suerte de animales,
por nacer unos solo en climas calientes y morirse en pasandolos a frios y templados;
otros en paramos muy helados; en tieras templadas otros, y a este tono cada especie en
su temperamento; y si por dalles, en teniendo ser y vida, sitios y moradas conforme a lo
que pedia la naturaleza de cada genero, no los crio el Hacedor en una sola parte de la
tierra, como queda probado, sino en diferentes, cada linaje en la que su natural requeria
para su conservacion, excusada y en vano hubiera sido aquella providencia del que los
formo, si producidos en un solo lugar pudieran naturalmente conservarse y multiplicarse
en el e irse desde alli extendiendo por el mundo, como han de confesar, aunque no
quieran, los que llevan este parecer; si no es que recurran al particular cuidado que pudo
tener Dios de conservarlos fuera de su naturaleza. Lo cual, que otra cosa fuera que, por
huir de conceder la continuacion de aquel primer milagro que yo admito, venir a poner
otros de nuevo? Aqui vamos debajo deste presupuesto: que el curso de las cosas
naturales es en todas edades uno mismo e invariable; porque la naturaleza (como es
principio en Filosofia) siempre va ordenada a un mismo fin; y conforme a este principio
habemos de confesar, que si naturalmente no se pueden ahora criar y conservar todas las
especies de animales en una misma constelacion y temple, que fue lo propio en todos
tiempos, y que jamas estuvieron naturalmente juntos en un lugar y territorio.
039800 El segundo inconveniente que han de admitir los que van por este camino es
contra el natural de los mismos animales; porque, quien se persuadira que solo llevados
de su inclinacion habian de hacer tan largo viaje, pasar tantas y tan extendidas regiones,
tan grande diversidad de temples, muchos dellos contrarios a su complexion,
innumerables rios caudalosos, y en no pocas partes cienagas, esteros y cerrados e
impenetrables bosques y selvas? Y si llevados de su natural anduvieron tantas tierras
hasta llegar a las en que hicieron alto, avecindandose en ellas, como, no habiendo
mudado de condicion, se han cansado tantos siglos ha y no son tan andariegos ahora
como antes, sino que, contentos los de cada genero con la provincia y comarca en que
nacen y se crian, no traspasan los limites della y entran y discurren por otras? Con
innumerables instancias, ejemplos y experiencias podiamos confirmar este argumento,
que es no menos antiguo que los mismos animales; del cual se admira sobre manera
Plinio, confesando con su admiracion no alcanzar el secreto deste misterio. No quiero
hacer mencion de las vicunas, especie de animales propios deste reino del Peru, los
cuales jamas decienden de las sierras altas y paramos frigidisimos adonde se crian; callo
los animales de tierras yuncas, como los monos y otros, que nunca los vemos salir de
sus montanas calientes y pasar al temple frio de la Sierra; dejo los que son naturales de
la Nueva Espana, como son los coyotes, lobos, vacas de Cibola y otros, que con ser
aquella tierra continuada con la de este reino, no han pasado aca animales de aquellos
generos; como ni desta tierra han ido alla las vicunas, guanacos, y otros de que carece
aquella region; lo cual tambien experimentamos en muchos linajes de aves, y baste por
ejemplo los cuervos, que con estar llena dellos la America setentrional, nunca pasan a
esta austral ni se ven en todo el Peru; y aunque llegan hasta la provincia de Nicaragua,
no traspasan los terminos della; como ni tampoco los avestruces y condores del Peru
pasan a la Nueva Espana.
040280 Pues ?que si hubieramos de hablar de los animales, asi de tierra como del aire,
raros y singulares, que crian estas Indias, los cuales jamas fueron vistos antes en otras
regiones del mundo ni los historiadores antiguos de Europa hacen mencion dellos, por
no haberlos conocido ni de vista ni de oidas? Si al paso que se iban multiplicando iban
extendiendose poco a kpoco hasta llegar aca, como no quedaron otros de sus castas en
las tieras de donde vinieron y por donde pasaron, Y como pudieron venir estos que aca
se crian? Por que no hicieron el mismo camino algunos de los otros generos de que
carecia esta tierra? Mayormente habiendo en sus extendidas regiones temples
acomodados para cuantas especies de fieras, ganados y aves crian todas las otras del
universo, como se ha probado por experiencia despues que nuestros espanoles trajeron
de todos los ganados y animales mansos de Espana. Quien repartio y senalo los linajes
de fieras, bestias y aves que habian de pasar a estas Indias, prohibiendo a los demas el
venir a ellas? No se que solucion puedan dar a las muchas dificultades que por esta via
se ofrecen si no es que respondan que con impulso interior fueron movidos unos
animales a hacer este viaje y otros no, que fuera venir a dar en el lazo que pretenden
salvar de no conceder haberse obrado milagrosamente el pasaje de los animales a este
Nuevo Mundo.
040650 El tercero inconveniente no tiene menor dificultad que los referidos en los
animales que hallamos en islas muy enmaradas; porque, o han de decir que pasaron la
mar a nado, o que fueron llevados en naves por industria humana. Lo primero no lleva
camino, porque, si pudiendo a su salvo y a pie enjuto, no acostumbran pasar de unas
regiones a otras, como queda visto, menos se arrojarian a las ondas del mar con riesgo
de ahogarse; cuanto mas que se pueden repetir aqui todas las dudas arriba propuestas;
conviene a saber: por que unos se atrevieron a emprender este viaje y otros no? Y,
finalmente, por que no se inclinan los de agora a atravesar nadando la mar siendo de la
misma naturaleza y condicion que aquellos primeros progenitores suyos que la pasaron?
Quiza les agrada a los asertores de la sentencia contraria responder lo segundo. Mas
quien no echa de ver cuan ridiculo fuera, y aun hecho digno de tenerse a locura,
ocuparse hombres en embarcar y llevar consigo fieras, que no solo no les habian de ser
de provecho sino de mucho perjuicio, dejando de cargar de los ganados y animales
mansos y provechosos, como lo han hecho los espanoles en este Nuevo Mundo?
040970 Antes, uno de los mayores indicios que yo hallo en mi favor es ver que los
animales que hallamos en estas Indias y orbe nuevo de las mismas castas de los del otro,
son silvestres y muchos fieros y danosos; y los domesticos y mansos que tenian los
indios, son singulares y propios desta tierra, no conocidos antes en Europa ni en las
otras parte del mundo viejo. Dejando, pues, otras muchas razones, que en confirmacion
de mi intento se me ofrecian, por evitar prolijidad, concluyo esta cuestion con lo que
apunte al principio della; que no tiene que ver esta controversia y disputa con la que
dejamos tratada del camino que trujeron los primeros hombres que ocuparon esta tierra,
por haber sido traidos a ella los animales de la forma que aqui queda probado.
041080 CAPITULO XV
041090 En que se refiere la opinion de los que ponen en estas Indias occidentales la
region llamada en las divinas letras Ophir, adonde navegaban las flotas de Salomon
041140 Por fin deste libro hemos de averiguar si en los tiempos pasados tuvieron
alguna comunicacion y comercio las gentes de Europa o las de su contorno de Asia y
Africa con las de este Nuevo Mundo; o si por escrituras europeas conste siquiera que los
de alla tuviesen noticias desta cuarta parte del universo llamada America, que en nuestro
siglo han descubierto y poblado nuestros espanoles. Y porque algunos escritores
modernos han puesto en disputa y opinado que aquella region llamada Ophir, tan
celebrada por su riqueza de las letras sagradas, adonde navegaban las flotas del rey
Salomon y volvian cargadas de oro y otras riquezas, era este reino del Peru, o alguna
otra de las mas y afamadas provincias de la America, iremos examinando en este
capitulo y en los que restan deste libro la probabilidad desta opinion, y de la resolucion
della se podra colegir la de la propuesta en general.
041380 El primero que concibio y echo por la boca este parecer, y con publicarlo en
escrito desperto y movio a otro que a su imitacion lo abrazasen y el fendiesen, haciendo
todo esfuerzo en introducirlo en credito de opinion, fue Francisco Vatablo, el cual, en
los Escholios que escribio sobre los capitulos IX y XXII del tercero libro de los Reyes,
afirma que la region de Ophir es la isla Espanola, primera colonia fundada por los
espanoles en estas Indias; aunque, por comprehender toda la America, sobre el capitulo
III del segundo libro del Paralipomenon hace Ophir a sus dos partes, austral y
setentrional. Tras Vatablo se han ido muchos hombres doctos, intentando promover y
apoyar esta opinion, como son: Guillermo Portillo, Goropio, en las Cosas de Espana;
Arias Montano, en su Aparato a la Biblia, y en el libro que intitulo Phalec. El primero
lleva que Ophir es el Peru, y los otros dos que toda la America. A estos siguen
Genebrardo, Marino Brixiano, en su Arca, en la voz Ophira et Parvaijm; Bocio
Eugubino, David de Pomisi, y los padres Manuel de Sa, sobre el cap. IX del III de los
Reyes, aunque se inclina a la India oriental del dominio lusitano; Pedro Posevino, libro
III, Bibliot. , c. V, y fray Rodrigo de Yepes, en la Historla del nino inocente crucificado;
todos los cuales y algunos otros cita el padre Juan de Pineda, a quien no desagrada del
todo esta opinion.
041760 Los fundamentos y conjeturas con que la procuran establecer son estos: el
primero, la autoridad del Almirante don Cristobal Colon, descubridor deste Nuevo
Mundo, de quien cuenta Pedro Martir, que solia decir que habia descubierto la tierra
Ophir; el segundo es la afinidad y parentesco destos nombres Ophir y Peru; los cuales
suelen explicar de dos maneras; porque unos afirman que esta provincia del Peru, y aun
toda la America, se llamo Ophir del poblador que ellos le dan; porque dicen que dos
hermanos, por nombre Hevila y Ophir, hijos de Yeclan y nietos de Heber, ocuparon
despues del Diluvio la India oriental, y que desde alli paso Ophir a esta occidental, y
ella tomo el nombre de su fundador, como es muy comun en las otras partes del mundo,
que suelen denominarse de sus pobladores.
042060 Otros, aunque se aprovechan deste argumento de la semejanza y afinidad
destas voces, lo varian tanto, que parece muy distinto; porque para deducir la de Peru de
la de Ophir, van dando a esta tantas transformaciones como canta Ovidio, hasta que
venga a sonar Peru, como a ellos les viene a cuento, sacandola, como dicen ellos
mismos, de su original por estos arcaduces: afirman que donde nuestra Vulgata latina
traslado: Porro aurum erat probatissimum, esta en el hebreo a la letra: aurum erat de
loco Paruim, la cual voz retuvieron en su traslacion los setenta interpretes, y que
Paruaim es numero dual deste nombre Ophir, cuyo singular es Paru o Peru; y que uso el
texto sagrado deste nombre en dual, para significar y comprehender ambas partes de la
America, la austral y la setentrional, de las cuales en sola la primera se conserva hasta
agora el dicho nombre de Peru. Y para confirmar este argumento, refieren otros muchos
de provincias y sitios desta tierra, como son Paria, Paraguay, Piura, Pariacaca y otros
deste jaez; los cuales, por la conveniencia y semejanza que guardan en el sonido con
aquella palabra, Paruaim, sienten que se hayan derivado della.
042370 La tercera conjetura por que se mueven a llevar esta opinion es la gran copia
de oro, de maderas preciosas y exquisitas, las muchas monas, pavos y otras cosas raras
y de mucha estima que de Ophir llevaban las flotas de Salomon; de todas las cuales
juzgan los dichos autores ser mas abundante esta tierra de Indias que ninguna otra del
mundo, y por eso que sola ella enviaba a Salomon aquellas riquezas.
042480 La cuarta y ultima, el mucho tiempo que aquellas flotas gastaban en el viaje,
que era de tres anos; porque navegacion tan larga no les parece que era posible hacerse
sino a las regiones mas remotas y apartadas que hacia el oriente o el poniente se podian
comunicar por el oceano; pues con ser tan prolija la que hoy hacen los portugueses a la
India oriental, no gastan en llegar a ella mas de un ano, y cuando mucho, ano y medio.
042600 CAPITULO XVI
042610 En que se refuta la opinion propuesta
042620 A los que por experiencia larga hemos alcanzado mediano conocimiento y
practica de la naturaleza y disposicion de la tierra de este orbe nuevo y penetrado con la
especulacion de muchos anos los secretos della y la condicion y costumbres de sus
moradores, nos admira sobre manera el ver a muchos hombres graves e insignes en
letras tan empenados en llevar adelante porfiadamente su pretension de reforzar y querer
hacer probable lo que imaginaron fundados en su parecer, sin otros indicios ciertos ni
aun conjeturas dignas de que hombres prudentes hicieran caso dellas: particularmente
que se arrojen a hacer juicio tan de lejos de lo que ni por experiencia ni aun de vista
supieron; pues casi ninguno de los que siguen tal parecer ha puesto sus pies en esta
tierra; en lo cual no dejan de darnos algun motivo de sospechar intentan menoscabar por
esta via la felicidad de nuestro siglo y apocar la gloria que de empresa y hazana tan
singular y heroica, como es haber descubierto un mundo nuevo y dilatado en el su
dominio temporal y el espiritual de la Iglesia de Cristo, nuestro Redentor, se le sigue a
nuestra nacion. Bien puede ser que en los animos de los que ignoran las cosas destas
Indias hagan algun peso sus agudos e ingeniosos discursos, tan adornados de sutiles
interpretaciones etimologias y versiones; mas van tan fuera de persuadirnos su intento a
los mas platicos de aca, que la comun solucion que solemos dar a todas sus razones y
argumentos, es decir, que muestran bien en ellas tener poco conocimiento de cosas desta
tierra, y que si hubieran venido a ella y exploradola con diligencia, mudaran sin duda de
opinion.
042060 Porque ?como es posible hubieran dejado de quedar algunos rastros hasta
agora en alguna parte destas Indias, de haber contratado en ellas asi la nacion de los
hebreos como cualquiera otra de las de esotro orbe, si, como defienden, hubieran tenido
tan asentado comercio? Y porque no pienso hay mayor argumento con que refutar la
opinion contaria que la falta y negacion omnimoda de cualquier indicio de los que
pudieran alentar su partido, con solo el, un poco dilatado, espero concluir mi intento;
presuponiendo antes el principio que en semejantes controversias desta obra siempre
que se ofrece ocasion tengo por necesario se suponga, como es haber sido uno mismo
en todos tiempos el curso y orden de las cosas humanas y conforme a el, no habiendo
por donde conste lo contrario, habemos de juzgar que la condicion e ingenio de los
hombres en los siglos pasados fue la misma que en el presente, y que no era menos
vehemente entonces que agora el apetito de gloria que ardia en ellos, del cual vemos
nace la solicitud y cuidado que ponen todas las naciones, cada cual por los medios mas
idoneos que alcanza, en divulgar y procurar eternizar sus honrosos hechos.
043320 Esto presupuesto, tengo por argumento fuerte (y sea el primero para opugnar
esta opinion) el no haberse continuado hasta nuestros tiempos aquella navegacion y
comercio. Porque, si en espacio de ciento y sesenta anos que ha que nuestros espanoles
hallaron esta tierra, no han dejado de navegar a ella con tanta frecuencia, que no se debe
de pasar mes en todo el ano que dejen de sulcar el oceano nuestras naos. Porque dado
que las flotas gruesas no hacen este viaje sino a tiempos determinados, todavia por ser
tres o cuatro las principales que acuden en cada ano una vez a puertos de distintos
reinos, como son la Nueva Espana, islas de Barlovento, Tierra Firme y Brasil, y partir
de Espana en diferentes tiempos y no tornar a ella juntas todas, se verifica mi
proposicion; particularmente si anadimos a las dichas flotas otras innumerables naos
sueltas, asi merchantes que de Espana navegan al puerto de Buenos Aires, de las
Canarias llevan vino a la Nueva Espana, y de Guinea traen negros a todos los
principales puertos desta tierra; como bajeles de avisos ordinarios y extraordinarios, que
a cualquiera tiempo atraviesan el ancho mar que nos divide de Espana; con que se ha
venido a hacer no menos andadero y cursado este camino de agua que el que hay por
tierra desde Sevilla a Madrid. Siendo, pues, como digo, tan frecuentada esta navegacion,
y no descubriendose causa por donde lo deje de ser en el porvenir: pues cuando nuestra
nacion la quisiese dejar (que no hara) la llevaran adelante las otras de Europa, que de
todas es ya mas sabida de lo que quisieramos, por los muchos corsarios que corren e
infestan estos mares, por que habemos de creer, que si se hubiera usado en los siglos
atras, se hubiera interrumpido y dejado de tal manera, que ni memoria ni rastro quedara
della? Eran por ventura de otra condicion los hombres de entonces que los de agora? Si
no es que digamos no haber pasado adelante aquel comercio y navegacion, o porque se
acabo la riqueza desta tierra, o ceso la codicia de los hombres, que lo uno y lo otro fuera
gentil desatino.
043880 Lo segundo, como desde luego que don Cristobal Colon descubrio este Nuevo
Mundo, por la extraordinaria admiracion que causo a todas las gentes tan rara y nueva
empresa, se derramo y extendio de tal manera la fama della, que no tardo mucho en salir
escrita con la estampa y figura de las tierras nuevamente halladas (con que echo tan
hondas raices su memoria, que cuando cesara desde hoy la comunicacion de los de
Europa con los que aca estamos, era imposible, moralmente hablando, que viniera con
el tiempo a sepultarse en tan grande olvido, como lo estaba antes del dicho
descubrimiento), como en aquellos siglos no se extendio por las naciones finitimas a
Palestina la fama de aquellas navegaciones tan celebres de los judios, si hubieran sido
hechas a regiones tan apartadas, ricas, y peregrinas? O si cundio tanto como agora. que
pudo ser la causa de extinguirse con tan universal olvido, que ni por historias ni
tradicion de gente alguna llego a nosotros? Pues no creo eran entonces los hombres mas
descuidados que agora ni menos ambiciosos de honra, para no publicar sus hechos y
procurar por ellos se perpetuase su memoria. Lo cierto es que ni mencion de tales tierras
ni de haberse navegado a ellas hallamos en historias antiguas.
044120 Porque lo que pretenden probar los de la opinion contraria, que muchos de los
antiguos escribieron deste nuevo orbe, como fueron Platon, Seneca, Lucano, Clemente
Romano. Origenes con otros no se cuantos que citan, es totalmente contrario a lo que
los mas aventajados filosofos y geografos sintieron de la naturaleza, forma y situacion
de la tierra; pues aun los que anduvieron mas acertados en afirmar ser de figura esferica
y cercarla el cielo por todas partes, no pudieron acabar de persuadirse que fuesen todas
sus regiones y climas habitables; ni aun que hubiese hombres en el hemisferio austral
contrario al setentrional, que ellos habitaban; ni el inferior opuesto al superior de los
mismos; sobre que hallamos notable variedad de opiniones, las cuales hubieran cesado
con la experiencia, si la hubieran alcanzado tan patente como nosotros. Antes se saca
dellos lo contrario manifiestamente; pues describiendonos el ambito de la tierra asi en
relacion como en dibujo y pintura, no solo dejan de hacer mencion desta tan grande y
principal parte suya, sino que aun de las tres primeras que conocieron, confiesan con el
hecho y dicho no haber tenido entero conocimiento de sus orillas y terminos; y asi,
pusieron por limites de lo que conocian de ellas a la ciudad de Meroe hacia el mediodia,
ignorando lo demas adelante para la equinoccial; a Boristenes al setentrion, sin saber lo
que habia desde alli hasta el polo; por el poniente se acababa su noticia en las islas
Fortunadas; y por el oriente, en Catigara: que estos eran los lindes del mundo habitable
conocido de los historiadores, poetas y geografos; el cual dividian en siete climas. De
donde se puede colegir, que si hubieran tenido la noticia deste Nuevo Mundo que les
dan los contrarios, no pusieran el fin y terminos de la tierra en las partes susodichas, ni
estuvieran tan constantes en su opinion, que tuvieran por innavegable la mar occidental,
pasadas las sobredichas islas Fortunadas.
044630 A lo que se trae de aquella mencion obscura que se halla en los autores arriba
citados, soy de parecer que no hablaron alli de tierras ciertas y determinadas por ellos
conocidas, sino que, por ser hombres sabios, conociendo la grandeza, disposicion y
figura del globo de la tierra, y que no llegaba a la mitad de su ambito cuanto della tenian
descubierto, juzgaban por muy verosimil y puesto en razon que no ocuparia el agua de
la mar lo restante que ignoraban de su superficie, sino que en partes se descubririan
grandes tierras cuales eran las de aquel hemisferio en que ellos vivian; al modo que
ahora sospechamos nosotros que en lo que esta por descubrir del universo hacia los dos
polos, no se dejaran de hallar otras tierras no menos dilatadas que las hasta aqui
descubiertas.
044840 CAPITULO XVII
044850 De otro argumento con que se prueba lo mismo que en el antecedente
044870 Lo tercero que hace contra la dicha opinion es que por ninguna parte se puede
navegar a este Nuevo Mundo desde el otro, que no se haya de atravesar el oceano
engolfandose en el, sin que se vea mas que agua y cielo por muchos dias, si no es
haciendo este camino tierra a tierra por la costa del Asia; lo cual bien se echa de ver
cuan incomodo, y aun imposible seria para los que lo intentasen. Porque allende de las
innumerables incomodidades que se pasaran costeando regiones tan extendidas y de tan
varios climas y temples, la dilacion fuera tan excesiva, que no bastaran los tres anos que
presumen algunos gastaban las flotas de Salomon; ni se hallaran bastimentos que
pudieran conservarse tanto tiempo, especialmente habiendo de hacerse buena parte de la
navegacion por la torrida zona, donde es el temple de tal calidad, que si mucho se
detienen las naos en el, se podrecen y corrompen las vituallas. Y asi de dos vias que
desde Europa se pueden traer a estas Indias occidentales, las que traen las navegaciones
ordinarias es la vuelta del poniente, sulcando el ancho mar que esta de por medio; en
que por lo menos se gastan de veinte a treinta dias hasta dar vista a sus primeras islas;
por la cual, que es la comun y usada, es evidente no poderse venir sin engolfarse en el
oceano.
045170 La segunda es al contrario, navegando desde Europa hacia el oriente hasta
tomar puerto en la costa de Asia o en alguna de las islas sus adyacentes. Tal es la
navegacion que hacen los portugueses por su demarcacion y hemisferio oriental a los
puertos de la India; desde donde hay tambien camino por la demarcacion de Castilla
para estas Indias occidentales, que es el que traen las armadas de la Nueva Espana de
vuelta de las islas Filipinas. Discurriendo ahora por este viaje tan inmenso, es cierto
que, aunque la primera parte, que toca a los portugueses, se pudiera hacer a vista de
tierra y costa a costa, con todo eso, no se hace sino enmarandose a trechos muchas
leguas, que lo otro fuera de infinita prolijidad y grandes peligros; y la segunda, que
pertenece a los castellanos y corre desde el fin y termino de la primera hasta la America,
es tambien por alta mar y no con menos trabajo y afan que la otra; la cual navegacion de
ningun modo se puede hacer tierra a tierra; porque, puesto caso que navegando dentro
de la torrida zona soplan ordinariamente brisas y vientos favorables para el poniente,
pero estos mismos son tan contrarios a los que navegan del poniente al levante, que no
pueden dar paso por la misma derrota, hasta salir de los tropicos, para cualquiera lado
hacia los polos en busca de vientos a proposito de su viaje. Pues conforme a esto, por
dos causas no se puede hacer la dicha navegacion desde las ultimas costas del Asia a
estas Indias a vista de la tierra, que arriba dijimos se extendia desde alli hasta aca de
costa continuada: la primera, porque lo impide por la banda del sur la costa de la Nueva
Guinea, que estando dentro de la torrida zona y tan cercana a la linea equinoccial,
corren en ella los vientos contrarios que dijimos para la vuelta del oriente; y la segunda,
porque haciendose este viaje por el rumbo que ha ensenado la experiencia a los que
cursan aquella carrera de las Filipinas a la Nueva Espana, saliendo del tropico de Cancer
y subiendo a altura de treinta grados y mas, como la ultima orilla de Asia, que es la
costa de la Tartaria, se va recogiendo tanto hacia el polo artico, no es posible costearla
hasta llegar a la America, cuya costa setentrional tambien se va metiendo mucho hacia
el dicho polo; y a esta causa, los que por alli navegan se engolfan, de manera que se les
pasan tres o cuatro meses sin ver tierra.
045810 Lo que saco deste discurso es, lo primero, que no se puede navegar desde
Europa ni desde el mar Bermejo a estas Indias occidentales, sin enmararse de suerte que
por mucho tiempo se pierda la tierra de vista; y lo segundo (y se infiere de lo primero),
que no es posible poder hacerse este viaje sin el principal instrumento nautico, llamado
aguja de marear, el cual, como no conocieron los antiguos, asi nunca usaron navegar por
el aceano enmarandose como ahora. En conformidad de lo cual, digo que no pudieron
pasar aca las flotas de Salomon desde el mar Bermejo, de donde partian en demanda de
su Ophir, bojeando toda la India oriental y engolfandose en el anchuroso mar del Sur
hasta arribar a las costas de Nueva Espana y Peru, que es la derrota por donde las guian
los autores desta navegacion.
045030 Dos cosas dejamos asentadas como ciertas e indubitables, que pedian mas
larga prueba de lo que permite la brevedad que deseo guardar: la primera, que no se
puede navegar en alta mar sin aguja de marear, y la segunda, que carecieron della los
antiguos. De aquella es tan suficiente prueba la experiencia, que no es menester otra.
Porque pensar que entrada una nao en alta mar tan desviada de tierra que por ninguna
parte se descubra, podra ser gobernada y hacer viajes sin aguja por otras guias, va tan
descaminado como pedir que un ciego apunte y muestre con el dedo lo que esta en torno
del. No niego yo que por algun breve espacio y mientras se goza de serenidad, no
puedan servir de guia la luna y estrellas de noche, y de dia el sol, y tambien algunos
vientos mas fijos y comunes, que en varios mares suelen correr a tiempos senalados;
pero estas guias, como digo, no son para fiarse mucho dellas, mas que para atravesar
alguna bahia o brazo de mar, o en otro viaje corto y a vista de tierra; y eso en tiempo
tranquilo y de bonanza, que en alta mar y carrera larga no hay hombre tan atrevido que
se arroje a semejante temeridad. Porque como aprovecharan los astros en una noche
tenebrosa, ni de dia cuando se cubre de nubes el cielo, o se oscurece el aire con nieblas
tan espesas que no pueden por la cerrazon los de popa ver a los que andan en la proa?
Quien no perdera el tino por muy diestro y cursado piloto que sea, cuando se levanta un
huracan tan furioso, que in un instante da vuelta en torno a todos los vientos y rumbos?
Que fuera de los atribulados navegantes, si en tal conflicto y aprieto les faltara el
consuelo y guia de la aguja? La cual, por mas que el mar se alborote, los vientos se
muden, embravezcan y encuentren unos con otros, y estremeciendo la turbada nave la
traigan alrededor como veleta de tejado, ella se esta sosegada y quieta, mirando siempre
al polo con tanta serenidad y fijeza, que por ella sacamos el desasosiego y turbacion del
mar y vientos. Por lo cual, soy de parecer que no solo no osaron los antiguos, por
carecer deste instrumento, tentar lo interior del oceano, mas que ni se atreveran hoy los
hombres a discurrir por sus orillas sin el, por el riesgo manifiesto de ser echados de mar
en fuera por algun temporal o por las corrientes del mar, donde, faltandoles esta guia, no
atinaran facilmente con la costa que perdieron; y hace no poco en favor de nuestro
parecer, el haberse hallado en nuestros tiempos las islas despobladas referidas arriba en
el cap. XII deste libro; de las cuales tengo para mi no tuvieron noticia los antiguos, a
causa de que nunca navegaron en alta mar apartados de tierra, y porque, si hubieran
sabido dellas, no dejaran de poblarlas entonces, como las poblaron los portugueses
luego que las hallaron.
046670 El segundo presupuesto (y es en que se funda lo que acabo de decir), afirman
muchos escritores modernos, como son Francisco Lopez de Gomara, los padres Joseph
de Acosta, Juan de Mariana, con otros muchos que trae el padre Juan de Pineda,
conviene, a saber, que la aguja de marear es invencion moderna, que no ha mas de
trescientos anos, poco mas o menos, que se hallo; y se colige muy claramente haber
pasado asi, de los escritores antiguos; porque, ni tratando de los instrumentos de la
navegacion, ni de las propiedades de la piedra iman, hacen mencion de la aguja ni de la
maravillosa virtud y eficacia que la dicha piedra iman tiene de hacer que mire al polo el
hierro tocado a ella.
046860 Con lo que mas instan contra este argumento los de la opinion contraria es con
algunas navegaciones largas que cuentan historiadores antiguos haberse hecho en los
tiempos pasados; de donde coligen haberse navegado el oceano entonces como agora, y
consiguientemente, que no seria tan imposible, como la hacemos, la navegacion de las
flotas de Salomon a esta tierra. Tres destas navegaciones celebres refiere Herodoto: la
primera es la que mando hacer Neco, rey de Egipto; el cual diz que envio desde aquel
reino ciertos hombres de Fenicia en navios a explorar las costas de Africa, y que estos,
partiendo del mar Bermejo, bojearon todo el lado austral de Africa, doblando el cabo de
Buena Esperanza, hasta llegar al estrecho de Gibraltar, hasta donde tardaron dos anos, y
que, dando la vuelta por el propio camino, aportaron al lugar donde se hicieron a la vela,
al cabo de tres anos que del partieron; y que esta vez fue la primera que se reconocio la
costa y orilla de Africa.
047110 La segunda, dice, hizo Sataspes, aunque al contrario, porque, saliendo de
Egipto por el mar Mediterraneo, llego al estrecho de Gibraltar, y dando vuelta por el
mar Atlantico, hizo el mismo rodeo que los primeros, dando fin a su peregrinacion en el
mar Bermejo de la costa de Egipto.
047190 La tercera navegacion cuentan que es la que mando hacer el rey Dario,
costeando las riberas de la India oriental desde la boca del rio Indo hasta la dicha costa
de Egipto. Tambien citan los sobredichos autores a Plinio, que hace mencion de otras
navegaciones como las pasadas: una es la que hizo Hanon, valeroso capitan de los
cartagineses, en el tiempo que florecia aquella republica; el cual navego desde Cadiz por
la misma costa de Africa hasta lo ultimo de Arabia. Otra refiere el mismo Plinio y la
trae Cornelio Nepote, autor grave, que cuenta haber navegado en su tiempo el mismo
espacio otro hombre llamado Eudoxo; el cual, huyendo del rey de los Latyros, se
embarco en el seno de Arabia, y saliendo al oceano, dio vuelta a la sobredicha costa de
Africa hasta parar en el estrecho de Gibraltar; y Suidas, tratando de las hazanas de
Semiramis, cuenta como hizo navegar el aceano y costear a Africa.
047440 Pero estas historias que por su parte alegan los contrarios, van (a mi ver) tan
lejos de confirmar su opinion, que antes vienen de molde para apoyar la mia. Porque,
primeramente (si ellas son verdaderas), nos descubren una muy grande contradicion en
los mismos historiadores antiguos, como es facil de ver por esta razon. No pudieron
dejar los que anduvieron aquel camino desde Espana al mar Bermejo, y al contrario,
costeando el lado austral de Africa, de atravesar dos veces la torrida zona y linea
equinoccial; y asi, los que contaron sus exploraciones, darian tambien cuenta de los
sitios y climas por donde pasaron; y siendo tenida de toda la antiguedad por inhabitada
o inaccesible la torrida zona, debieran salir con el testimonio de aquellos hombres del
error en que hasta entonces habian estado, y se divulgara por todas las naciones a cuya
noticia llegaron las dichas navegaciones, como ya la experiencia habia mostrado que la
torrida zona era navegable y habitada de muchas gentes, que en aquellos viajes hallaron
los que costearon a Africa; que es lo propio que en nuestros tiempos ha sucedido por la
noticia que nos han dado las navegaciones modernas.
047750 Siendo, pues, esto asi, como se compadece con ello la opinion, tan recibida y
asentada, en que antes y despues estuvieron todos los antiguos, de que la torrida zona
era inaccesible e inhabitable, como consta de sus historias, la cual de mano en mano
fueron con universal credito recibiendo unos de otros, hasta que en nuestros tiempos
manifesto la experiencia su falsedad? Entre los autores de mas fe que nos la dejaron en
sus escritos son el principe de la filsofia, Aristoteles, y el de la elocuencia, Ciceron,
Plinio, Macrobio y otros muchos de los mas grandes que celebro la antiguedad. De
todos los cuales quien mas me admira es Plinio, porque contando el mismo por una
parte aquellas navegaciones hechas debajo la torrida zona, de que confiesa tuvo noticia,
por otra parte afirma que esa misma torrida zona es inhabitable e inaccesible. Porque,
describiendonos las cinco zonas o regiones en que se divide la superficie de la tierra y
agua, dice que las tres son inhabitables: las dos extremas, por estar siempre heladas, y la
de en medio, por el calor excesivo que le imprimen los rayos del sol que sobre ella caen
derechos y la tienen continuamente abrasada; y asi, que solo se pueden habitar las dos
zonas restantes, que por caer entre las heladas y la torrida, son templadas; de donde
concluye habernos quitado el cielo las tres partes de la tierra, y aun de las dos que nos
concedio para nuestra habitacion, niega que haya paso de la setentrional a la meridional,
por impedirlo el incendio de la de en medio. Ciertamente nos da este autor ocasion
bastante con su discurso a pensar, o que no dio entre credito a los historiadores de
aquellas navegaciones, o si lo dio, de poner en duda su fe y reputacion, por la variedad e
inconstancia que muestra en su parecer. Porque, si tuvo creido haberse navegado el lado
austral de Africa, como sintio que la torrida zona era inhabitable, y por serlo no podian
comunicarse las dos templadas conterminas della; debiendo saber lo contrario de
aquellas navegaciones, por no se poder hacer de otra manera que atravesando todo el
ancho de la torrida zona y pasando de la zona templada setentrional a la que le
corresponde al mediodia, para poder bojear el dicho lado de Africa, que por cl cabo de
Buena Esperanza entra a buen trecho en la zona templada deste hemisferio antartico? En
la misma duda que nos dejo el testimonio de Plinio, nos pone tambien el de los otros
escritores antiguos que he citado, con los demas que siguen su parecer. Por lo cual,
habemos de confesar que no tuvieron noticia de las dichas navegaciones, o que, si la
tuvieron, no las creyeron tanto como los modernos que las alegan por su parte. Bien se
ve la dificultad que hay en concordar testimonios y pareceres tan encontrados. Por
donde, como con menos repugnancia me parece los podremos conformar, es diciendo
que la opinion de toda la antiguedad en sentir era inhabitable la torrida zona, estaba tan
universalmente recebida y arraigada en los animos de los hombres mas sabios de
aquellos tiempos, que no la mudarian con menor certidumbre y experiencia de lo
contrario que la que tenemos ahora nosotros; y asi, que dado caso tuviesen alguna
noticia de los que habian navegado aquellos mares, por haber sido las tales
navegaciones muy pocas, no acostumbradas y sucedidas como acaso o por infortunios
de los que las emprendieron, no dieron tan entero credito a los autores della que bastase
a desencajarlos de su parecer.
048640 Agora quiero yo valerme de la historia de las dichas navegaciones, para
confirmar mi opinion, que, bien mirada, mas esta por ella que por la contraria. Lo
primero, porque si con tanta diligencia y admiracion hicieron memoria dellas los
escritores antiguos, tambien la hubieran hecho del viaje mucho mas arduo y admirable
de los hebreos a este Nuevo Mundo, si hubieran navegado a el en tiempo de Salomon, o
antes o despues. Lo segundo, pruebo de la dicha historia, que no se navego entonces el
oceano con tanta frecuencia que se tuviese por camino tan cursado el de las costas de
Africa, como los que al presente se andan para cualquiera region de allendel mar, por la
admiracion y circunstancias con que los dichos autores refieren aquellas navegaciones,
dando a entender en su modo de hablar que fueron raras y desacostumbradas; porque si
no, a que proposito hicieron mencion tan por menudo del numero dellas, de los nombres
de los que las acometieron y de las causas por que se movieron a tan ardua resolucion?
Muy de otro modo contamos hoy las navegaciones trilladas que por la carrera de Indias
hacen nuestros espanoles, con intento de mostrar cuan frecuente y usado es este viaje.
Finalmente, juzgo que no se prueba de las dichas navegaciones poderse navegar en alta
mar sin aguja de marear; pues los que las escriben nos muestran tanmbien el camino por
donde se hicieron, que fue tierra a tierra por las orillas del oceano, sin engolfarse en el.
048040 CAPITULO XVIII
048050 Pruebase lo mismo con otros indicios
048060 Hasta aqui no hemos hecho mas que atajar el paso a las flotas de Salomon por
la derrota que intentaban guiarlas a esta tierra los contrarios; ya es tiempo comencemos
a discurrir por ella buscando y recogiendo otros indicios que mas refuercen nuestro
partido y debiliten el suyo. Presupuesta, cuanto a lo primero, la gran barbaridad y
rudeza de las gentes deste Nuevo Mundo, que en todos tiempos entiendo ha sido la
misma, se nos pone luego por delante la dificultad que della nace, y es, dado caso que
sin estorbo ni contrastes pudieran aportar aca las dichas flotas, como se hubieran los
hebreos en su negociacion y comercio con estos indios? Puesto en razon parece que
procederian ni mas ni menos que nosotros, fundando algunas colonias de su gente entre
ellos, y aun sojuzgando alguna parte desta tierra, para mejor conservarse y tener a raya
el furor barbaro de sus moradores; que por otra via no fuera capaz de contratacion gente
tan salvaje y nada menesterosa de peregrinas mercancias, que ni habian menester mas
para su sustento que los frutos de su tierra, ni para su vestir y adorno apetecian nuestras
preciosas sedas, panos y lienzos delicados, contentandose los mas con el traje y librea
con que nacieron. Porque, por experiencia vemos que el mas grueso trato que con los
indios que estan por pacificar suelen tener nuestros espanoles. y el que tuvieron al
principio con los que ya estan pacificos antes que fueran amigos, eran muy tenues
trueques y rescates, cambiando por oro las bujerias y menudencias a que son mas
aficionados, como son cascabeles, espejos, agujas, cuchillos, tijeras y otras cosillas
deste jaez. Y todo el oro que con este genero de contratacion sacaban dellos los
espanoles, era cosa muy poca en comparacion de la gran riqueza deste metal y de plata
que ellos mismos van ahora sacando de las minas, despues que apoderados dellas las
labran por su cuenta. Lo uno, porque con muy corto empleo destos juguetes quedaban
abastados los indios, y lo otro, por ser en poca cantidad el oro y plata que ellos
acostumbraban sacar de las dichas minas. De lo cual se infiere, que si navegaran a estas
Indias las dichas flotas de Salomon, no pudieron los judios asentar y conservar el
comercio con los indios de otra forma que lo han asentado y continuan los espanoles; y
asi, hubieran hecho algunas poblaciones, fortalezas y presidios de los de su nacion, y en
todo lo demas hubieran procedido como nosotros.
049630 Siendo, pues, asi, no dejaramos de hallar grandes senales en esta tierra de su
estada en ella, si hubiera sido verdadera, pues no era posible venirse a borrar tan de raiz
su memoria, que ni siquiera de los nombres y ruinas de sus colonias y estancias no
quedara algun rastro; como no puede ser (humanamente hablando) que de las nuestras
se venga a acabar la noticia de todo punto, en caso que desde ahora nos volviesemos a
Espana cuantos aca estamos de nuestra nacion. Porque, aun la de los nombres solos de
las provincias y pueblos que en este Nuevo Mundo hemos fundado, soy de parecer que
no se podra extinguir ni borrar de aqui a la fin del mundo; los cuales han ido poniendo
sus conquistadores y pobladores en honra de nuestra nacion y memoria de sus patrias, o
por otros resnetos y motivos, todo a fin de perpe tuar su memoria y eternizar la fam de
nuestra gente en estas nuevas tierras.
049870 Con este fin, casi no hay reino en Espana cuyo nombre no se haya trasladado
ya a esta tierra y puesto a las provincias della que se han pacificado y poblado; en gracia
de nuestra nacion, pusieron por nombre la isla Espanola a la que sus moradores
llamaban Haiti, los que la conquistaron y poblaron: y en memoria de nuestra patria
nombraron Nueva Espana al imperio mexicano los que la pacificaron; y si vamos
discurriendo por lo restante destas Indias, hallaremos que en memoria de distintas
provincias de Espana tienen aca sus mismos nombres otras muchas, para que en todo
corresponda el dibujo desta gran colonia espanola con su ejemplar; al reino de Tierra
Firme le pusieron Castilla del Oro en memoria del reino de Castilla; y por respeto del
mismo nombre, el marques don Francisco Pizarro a la mitad deste reino del Peru la
Nueva Castilla; y a la otra mitad en que entra la ciudad de Cuzco, mando Su Majestad
que se llamase el reino de la Nueva Toledo; puesto que ambas partes se comprehenden
ahora con nombre de la Nueva Castilla. Tambien hay provincias llamadas la Nueva
Andalucia, el Nuevo Reino de Granada, Nueva Vizcaya, Nueva Galicia y Nuevo Reino
de Leon. A otras tierras han nombrado de otros modos, o por tener alguna semejanza
con aquellas cuyos nombres les dieron, o por devocion de algun misterio de nuestra
santa fe o de los santos, debajo de cuya advocacion y patrocinio estan; o en memoria o
con el apellido de sus fundadores; y a otras han puesto otros nombres significativos en
nuestra lengua, por alguna propiedad de la tal provincia o en memoria del dia de su
descubrimiento y fundacion, o por otras razones semejantes.
050210 A imitacion de Venecia pusieron Venezuela a la provincia de Caracas; en
reverencia de la Santisima Trinidad dieron este titulo a la isla asi llamada, por devocion
de los santos intitularon la isla de Boriquen con el de San Juan, que es la que
vulgarmente llaman Puerto Rico; a la de Jamaica, con el de Santiago, y a otras
innumerables islas con los de otros santos. Por devocion de la Santa Cruz, nombraron la
provincia de Santa Cruz de la Sierra, que es una de las del Peru; y en honra y memoria
de la gloriosa Resurreccion de Cristo nuestro Redentor y de la Pascua florida en que se
celebra, dieron el nombre que tiene la provincia de la Florida. Han dado tambien
nombres significativos, como son el de la provincia de Honduras, el de Tierra Firme,
Buenos Aires y la Verapaz.
050420 El mismo estilo han guardado en denominar las poblaciones que de nuevo han
fundado; por donde son ya tantos los nombres de lugares de Espana que hallamos en
esta tierra, que parece haberse trasladado a ella todo aquel reino. De los mas que me
ocurrieren hare aqui mencion, y pienso seran muy pocos lo que se me pasaren de la
memoria; y comenzando por mi patria la Andalucia, como mas vecina a estas Indias, de
los pueblos della tienen aca los nombres estas nuevas poblaciones; dos del de Granada,
tres con el de Cordoba, otras tres llamadas Sevilla, dos con el de Jerez, otras dos con el
de El Villar; y de los siguientes de su nombre cada una, que son Jaen, Baeza, Ecija,
Loja, Alcala la Real, Antequera, Archidona, Velez, La Palma, Medina, Gibraltar, Puerto
Real y Guadalcazar. De lugares de las otras provincias de Espana tienen los nombres:
tres el de Trujillo, dos Guadalajaras, dos Meridas, dos Oropesas, Cuenca, Ciudad Real,
Caceres, Llerena, La Serena, Ocana, Guadalupe, Cartagena, Canete, Valverde, Agreda,
Aranjuez, Talavera, Avila, Portillo, Carrion, Becerril, Arnedo, Salinas, La Rioja, Nieva,
Almaguer, Madrigal; cuatro pueblos con nombre de Valladolid; dos con el de Zamora,
tres con el de Leon; dos Segoviasy otros dos Salamancas; y villa de Mancera.
050770 Fuera destos nombres de lugares castellanos hay tambien de otros que caen en
otras provincias de Espana, como digamos Compostela, Durango, Lagos, Pamplona,
Zaragoza. Valencia; y hasta de pueblos de fuera de Espana han dado nombres a otros:
tales son el de Antioquia, Cartago, Londres, Esquilache y Tenerife.
050860 Ni son menos los que intitulan con algunos de los misterios de nuestra santa fe
y con nombres de angeles y santos y de otros compuestos de dicciones castellanas. En
honra de la fe divina en que se funda nuestra sagrada religion, hay tres pueblos con el
titulo de Santa Fe; dos con el nombre soberano de Nuestro Senor Dios, como son
Gracias a Dios y Nombre de Dios; cuatro con advocacion de la Santisima Trinidad;
cinco con la del Espiritu Santo; uno llamado Altagracia; diez y seis con titulo de Cristo
Salvador nuestro, tomados de los varios misterios que en memoria suya celebra Nuestra
Madre la Iglesia en el discurso del ano; los cinco son con nombre de San Salvador, con
el de Cristo uno, dicho Monte Cristo; por devocion de su Santisimo nacimiento se le dio
el nombre que tiene al Puerto de Navidad; y en memoria del Santisimo nombre de Jesus
se nombra asi una ciudad; del misterio de la Epifania y adoracion de los Reyes Magos
toman nombre tres pueblos, llamados Los Reyes; por memoria de su Santisima Pasion y
muerte de Cruz toman cuatro el titulo de la Santa Cruz; y uno el de la Ascension.
051200 No han sido menores en esta parte las muestras de devocion que con su
Santisima Madre la Virgen Maria ha dado nuestra nacion, pues en honra suya ha puesto
a diez y seis pueblos los titulos de sus sagrados misterios: de su dulcisimo Nombre se
intitulan tres; del mismo, con otros atributos, como son de los Remedios, de la Paz, de
la Vitoria, de las Nieves y de la Guarda, cinco; por devocion de su Inmaculada
Concepcion se nombran della seis, uno con el de su Purificacion Santisima y otro con el
de su gloriosa Asuncion.
051340 En honra de los santos angeles dieron nombre a la Puebla de los Angeles; y
por ser grande la devocion de los espanoles con el arcangel San Miguel, han dado su
nombre a diez pueblos; del de San Rafael se intitula una isla. Mas, para que se eche de
ver la ventaja, estima y amor filial que a nuestro glorioso Patron de Espana las naciones
della tenemos, es bien se sepa que nombramos a diez y nueve pueblos de estas Indias
con advocacion de Santiago; en honra de San Juan intitulamos diez y seis de su nombre;
dos con el de San Pedro, y uno con el de San Pablo; cuatro con el de San Felipe; dos
con el de San Bartolome; y de los demas Apostoles hay un pueblo cada uno de los
siguientes: San Andres, Santo Tome, San Lucas, San Marcos y San Felipe y Santiago.
Con nombre de San Sebastian hay cuatro pueblos; con el de San Cristobal, tres; siete
con el de San Francisco; dos con el de San Martin, y otros dos con el de San Luis. Otros
muchos hay cada uno con el nombre de los santos siguientes: San Joseph, San Lorenzo,
San Esteban, San Vicente, San Jorge, San Antonio, San Agustin, San Jeronimo, San
Gregorio, San Bernardo, Santo Domingo, Santo Tomas, San Amaro, San Ignacio, Santa
Ana, Santa Marta, Santa Catalina, Santa Barbara, Las Virgines; y con nombre de Todos
los Santos, dos.
051690 Del apellido de sus fundadores lo toman los pueblos de Mendoza, Castro,
Leyva, Pedraza, Salazar, Garcimendoza, Arias, Castro-Virreina, Loyola, Ibarra y
Montesclaros. En memoria de lo. Reyes en cuyo tiempo se pacificaron poblaron, tienen
tambien sus nombres algunas provincias y pueblos: en gracia del Rey don Fernando, por
cuyo mandado descubrio Colon este Nuevo Mundo, se intitula Fernandina la isla de
Cuba; y a contemplacion de su mujer la Reina dona Isabel, llamaron la villa de la
Isabela al primer pueblo de espanoles que se fundo en este Nuevo Mundo en la isla
Espanola, que poco despues se traslado a otro sitio y se llama agora la ciudad de Santo
Domingo. En memoria del Emperador y Rey de Espana don Carlos V, pusieron la Villa
Imperial a Potosi; en gracia del Rey don Felipe II se nombraron las islas Filipinas, y por
respeto del Rey don Felipe III, se puso nombre de San Felipe de Austria a la villa de
Oruro; y a este modo han sido intitulados otros lugares.
051960 De vocablos castellanos significativos de alguna cosa se nombran Villa
Hermosa, La Frontera, Villarreal, Puerto Viejo, Puerto del Principe, Puerto Seguro,
Realejo, Monte de Plata, La Grita, Pueblo Nuevo, la Buena Ventura y la ciudad de la
Plata. Fuera de los dichos, que todos son recien fundados, y colonias espanolas, casi a
todas las poblaciones de indios del dominio espanol habemos bautizado con nombres
cristianos, poniendo a las mas titulos de santos; y a otras muchas los de pueblos
nuestros de Espana, como son Toledo, Cordoba, Oropesa, Salamanca y otros muchos a
este modo; a cuya causa hay muchisimos pueblos de indios que no tienen otros nombres
sino los que les habemos puesto; de los cuales usan no solo los espanoles, sino tambien
los mismos indios. Callo los innumerables nombres de nuestra legua que nuestros
espanoles han dado a montes, valles, sierras, rios, lagos, islas, puertos, bahias y a otras
innumerables cosas que fuera proceder en infinito el referirlas.
052140 CAPITULO XIX
052150 Prosigue la materia del pasado
052160 Todo esto he traido a proposito de probar que esta la memoria de nuestra
nacion tan arraigada en esta tierra, que cuando ahora la desampararamos, no era posible
borrarse de los animos de los naturales della que en los tiempos venideros sucedieren a
los que hoy viven, ni que de tanta multitud de vocablos dejase de haber perpetuamente
rastros muy notorios; y la memoria de los nombres susodichos tengo por imposible se
extinguiese; y que tengo por mucho mas imposible que se viniesen a borrar y cegar las
senales y reliquias que de las cosas por ellos significadas quedaran; porque la de tantos
pueblos edificados a nuestra traza, de tantos edificios suntuosos de cal y canto, de las
muchas piedras labradas con el primor y arte que se labran en Europa en forma de
columnas, basas y todo genero de labores y molduras; de tantos sepulcros majestuosos,
de tantas bovedas, acequias y puentes de cal y canto, y de los ladrillos, tejas, loza
vedriada y vidrio, de lo cual nada conocian antes los indios; y, finalmente, de los
hondos cimientos de los templos, castillos, murallas, tajamares y otras fabricas fuertes;
y de los retulos, inscripciones y epitafios esculpidos en losas de marmol y tablas de
bronce que adornan muchos edificios, con innumerables escudos de armas de piedra y
de metal, que razon puede haber para que su duracion no corra pareja con la del mismo
tiempo?
052530 Anadamos a estas senales las que dieran perpetuamente los animales y plantas
traidos a estas Indias por los espanoles, de los cuales ellos carecian, de que tratamos en
el libro antes deste; y las de las cosas deste genero que de aca se han trasplando a
Europa. Otrosi, todas nuestras artes con los instrumentos y herramientas dellas, que los
indios han aprendido y ejercitan con no menor perfeccion que los espanoles que se les
ensenaron; los usos que acerca de su vestir y manera de vivir han tomado de nosotros;
los vocablos de nuestra lengua que han injerido en la suya; y aun hay no pocos pueblos
que tienen ya por tan propia la nuestra, que se han olvidado de todo punto de la suya
materna y solo hablan nuestro lenguaje castellano. Finalmente, el uso de las letras y
escrituras ha entrado en muchas destas gentes de tal forma, que por la estimacion que
dellas hacen y codicia con que las aprenden, jamas las dejaran olvidar. Asi que, destas
razones infiero por conclusion manifiesta, que ni los hebreos tuvieron jamas comercio
en esta tierra, ni pusieron sus pies en ella. Porque, dado que no echaran tan hondas
raices como las ha echado nuestra nacion, forzosa cosa era, que ya que no de todos, a lo
menos de los mas de los indicios dichos duraran hasta agora grandes rastros; sin que no
hubieran dejado de labrar algunas fabricas a la traza de su tierra; de traer aca en tantos
viajes (como quieren hayan hecho sus armadas los que son de opinion que vinieron) las
cosas necesarias para el sustento y servicio de los hombres, de que era falta esta tierra,
como las trujeron luego al principio nuestros espanoles; y de llevar a su patria de las
plantas y animales deste Nuevo Mundo; las cuales se hubieran extendido por las demas
regiones del otro orbe, como se han comunicado y dilatado despues que las llevaron
espanoles; ni tampoco hubieran dejado de mejorar en costumbres, usos y policia a los
naturales de las provincias donde con mas frecuencia contrataran; de nada de todo lo
cual hay rastro ni memoria en parte alguna; pues ni una sola piedra labrada al modo de
Europa hemos hallado en las muchas ruinas de antiquisimas fabricas que vemos. Yo
mismo muchas veces, y con mas que mediana diligencia, he visto y considerado las
ruinas de los mas suntuosos y antiguos edificios deste reino del Peru, como son las del
Cuzco, de Guamanga, Vilgas (Vilcas), Tiaguanaco, Pachacama y otros, por ver si en
algunas de las losas y piedras extranas que dellos se sacan, hallaba senal de letras,
caracteres o de alguna labor semejante a las de nuestras fabricas, y por ningun camino
tal cosa he hallado ni piedras labradas para arqueria, ni con forma de basas, capiteles,
columnas, ni de otras figuras que les suele dar el arte de arquitectura.
053190 Ni tampoco he hallado rastro desto en los principales pueblos de la Nueva
Espana, como son Mexico, Tezcuco, Tacuba, Guajocingo y Cholula, Ni tengo noticia de
que en otra parte destas Indias se haya descubierto cosa alguna destas. Tampoco se ha
hallado senal de mezcla de cal y arena, mas de la que los mexicanos usaban de cal y
tezonte molido; ni obra de yeso, ni de ladrillos, pues ni un canto de ladrillo ni un tiesto
de teja se ha hallado, ni memoria entre estas gentes de haber habido aca uno destas
cosas.
053330 Donde ordinariamente suelen hallarse rastros de mas antiguedad es en los
sepulcros; pero todos los que hemos descubierto en esta tierra son de una misma forma
en cada provincia, y el uso de enterrar sus difuntos el mismo. En ninguna parte vemos
diferencia notable, ni en los materiales de los tales sepulcros, ni en su disposicion y
traza, ni en las cosas que dellos se suelen sacar, que son las que acostumbraban los
indios enterrar con sus muertos. Las joyas y armas que se desentierran destas sepulturas
son de un mismo jaez; no se ha descubierto genero de armas ni de otro instrumento de
hierro ni memoria deste metal entre estas gentes. Pues si las dichas flotas de Salomon
hubieran frecuentado el navegar a esta tierra y contratar en ella, no hubieran dejado los
hebreos algun rastro destas cosas? Siquiera para enterrarse los que durante su
contratacion aca murieron, no hubieran labrado sepulcros a su usanza, de que no
pudieran dejar de quedar reliquias y rastros, ya que de las moradas que usarian en vida
no los hallamos? Y tan descuidados habian de ser de su propia comodidad, que, siquiera
por tenerla mayor, no trajeran bestias para caminar y con que mas facilmente trajinasen
desde las minas a los puertos los ricos metales que de tan lejanas tierras venian a buscar,
ya que de las otras cosas no se curasen?
053690 Ni es conforme a razon el intentar satisfacer a todas estas dificultades con
decir que durante aquel comercio y navegacion trujeron a esta tierra las mismas cosas
que han traido los espanoles, mas que, andando el tiempo, vinieron a extinguirse y
acabarse. Porque las plantas y animales traidos por los nuestros han cundido tanto por
este Nuevo Mundo, que en muchas partes nacen tan copiosamente sin industria ni
beneficio humano, que cuando en quererlas acabar y consumir pusieran los hombres
toda su inteligencia y conato, no salieron con ello; cuanto mas que no la ponen sino en
conservarlas y aumentarlas, llevados del interes y utilidad que de las tales cosas les
resulta. En conclusion, no vemos alguna diferencia de una region a otra en carecer de
todos estos indicios, que es otro argumento bien fuerte; porque no hay duda sino que en
las partes que aquellas flotas mas frecuentaron con su contratacion, hubieran quedado
algunas senales y memorias que en las otras; porque no pudiera dejar de pegarseles algo
a los naturales dellas de la comunicacion y trato con los hebreos, y no pasa asi, sino que
todos son unos, asi los de tierras ricas como los de poblaciones; y los maritimos como
los que habitan la tierra adentro. Y la mima fuerza tienen estos argumentos contra los
que presumen responder que cuando las flotas de Salomon navegaban a esta tierra, no
estaba ella poblada de otras gentes, sino que entonces la comenzaron a poblar los
hebreos, que si conceden que ya de antes estaba poblada de indios.
054010 CAPITULO XX
054020 En que se responde a los argumentos de la opinion contraria y se declara
donde caia Ophir
054050 Bien miradas las razones y argumentos en que fundan su opinion los
contrarios, juzgo ser de muy poca sustancia para determinar por ellos cosas tan grandes.
Porque, al primero que traen del dicho del almirante don Cristobal Colon, digo que no
se debe hacer mucho caso de los nombres con que publican y celebran las nuevas tierras
sus descubridores, para sacar dellos el hilo de la verdad que se busca o investigacion de
algun misterio. Porque ordinariamente les dan esos nombres acaso, tomados de la
ocasion que se les ofrece, y aun llevados del comun aparato que los hombres tienen de
levantar y engrandecer sus hechos; y particularmente se verifica esto en materia de
descubrimientos y conquistas de tierras incognitas, como nos lo muestra la experiencia,
pues casi no hay hombre que, volviendo de algun descubrimiento, no exagere y levante
hasta el cielo con desmedidos hiperboles la bondad y excelencia de la tierra por el
hallada, prefiriendola en bondad y riqueza a todas las otras del mundo, aunque
notoriamente sea la mas pobre y desventurada del; y para introducirlas en mayor
reputacion y credito con las gentes, suelen darles ilustres titulos y apellidos que sean
pregoneros de la excelencia que no tienen. Buen ejemplo tenemos desto (dejando otros
muchos) en las islas de la tierra austral, a quien nombraron sus descubridores islas de
Salomon, sin otro motivo que por acreditarlas en el mundo con nombre tan honroso y
noble; y en las provincias que bana el rio Maranon, nombradas de los que las hallaron
El Dorado, por el mismo intento, aunque son tan miserables, como a su pesar y costa
muchos han experimentado.
054490 Al segundo argumento tan ingeniosamente compuesto, se responde que
hubieran ahorrado el trabajo de inquirir y averiguar tantas deducciones del original
hebreo los que dieron en el con solo saber el nombre propio deste reino del Peru, que ni
es el de Peru, como ellos piensan, ni parte alguna destas Indias tal nombre tuvo
antiguamente. Porque a este reino de la Nueva Castilla, que ahora llamamos Peru,
nombraban sus naturales Tahuantinsuyu, y el nombre de Peru es nuevo, puesto por los
primeros espanoles que intentaron su pacificacion y conquista y no sabido ni usado
jamas de los indios; que los que de hecho lo conquistaron y ganaron, le pusieron la
Nueva Castilla, dado que ha prevalecido el nombre de Peru, que usamos mas frecuente;
y bien considerado, es conjetura muy ligera en la que estriban de semejanza de nombre
que hallamos en esta tierra con aquel de Parvaim, como son los del Paraguay, Paria y
los otros referidos en el cap. XIV. Porque si por la conveniencia y afinidad de las voces
y sonido material de los vocablos nos hubieramos de guiar, cada una de las naciones de
Europa, y aun de las otras de lo restante del mundo, pudiera alegar el mismo derecho de
haber proce dido dellas las naturales desta tierra; pues hallando en sus lenguas muchas
voces que convienen con las de todas aquellas gentes en lo material, como si dijesemos
en la semejanza de letras y numeros y cantidad de silabas, puesto que en lo formal, que
es el sentido y alma de las dichas voces, es muy diverso de lo que significan en otras
lenguas. A lo menos en las de los indios deste reino del Peru hallamos no pocos
vocablos cuyo sonido es el mismo que el de otros de nuestra lengua castellana, y aun de
la latina, y creo que hallara la misma conformidad con nombres y voces de su lengua,
cualquiera otra nacion de las de Europa.
054980 Ni el tercero argumento me parece de alguna fuerza; porque, si bien es verdad
que son abundantes de oro estas Indias, todavia no es tanta la cantidad que dan, que
haga poner en olvido la fama de la riqueza de otras regiones del mundo celebradas por
auriferas de los escritores antiguos; y que antes que las naves de Salomon contrataran en
Ophir, celebran las divinas letras la mucha abundancia de oro que participaba la
provincia de Palestina de las otras sus comarcanas. En el primer capitulo pitulo del
Deuteronomio se cuenta que en tiempos de Moises habia muy grande copia de oro de la
otra parte del rio Jordan, en los terminos del Mohab, entre Jophel y Hasercht; y en otros
muchos lugares de la divina escritura se hace mencion de otras tierras comarcanas a
Palestina que abundaban de oro, y en especial del mucho que junto el rey David de los
despojos de los syros, idumeos y amonitas que vencio por armas, como consta del
capitulo XXII del primer libro del Paralipomenon. Quien no sabe cuan encarecida fue la
riqueza de aquella tierra de Helivat, fertilisima deste metal; la cual, segun opinion de
muchos hombres doctos, esta no lejos de Judea, sin embargo de que otros la ponen en la
India oriental en las riberas del rio Ganges?
055230 Pues las copiosas minas de oro y plata tan afamadas de nuestra Espana, bien
notorias son a cualquiera hombre versado en antiguedad. Asi que, no es esta buena
consecuencia: en el Peru se saca abundancia de oro, luego de alli era el que llevaba a
Salomon, comoquiera que lo haya tambien en otras muchas partes del universo. A esto
se allega otra razon muy fuerte para impugnar la dicha opinion, y es que muchas de las
cosas que de Ophir cargaban las flotas de Salomon, no las hubo jamas en estas Indias ni
conocimiento dellas, como son marfil, pavos y monas; porque no se crian aca elefantes,
y los pavos que hay no son de aquellos vistosos y de hermosas plumas a quien
propiamente se les da este nombre, sino otras aves muy distintas que llamamos gallinas
de la tierra, a las cuales, por alguna semejanza que con los pavos tienen, las nombramos
asi. De micos es verdad que hay muchas castas, pero todos son diferentes de las monas
de Africa, porque estas carecen de cola y los micos desta tierra las tienen muy largas. Ni
tampoco pienso que las maderas de tanto valor y estima que se llevaban de Ophir las
hay en esta tierra; porque, puesto que nacen muchos arboles de madera recia, olorosa y
medicinal, no son, con todo eso, dignos de aquel encarecimiento con que habla la
Escritura sagrada de las maderas llevadas de Ophir. Ni es aca tanta la copia y fineza de
piedras preciosas como en la India Oriental.
055610 A la cuarta conjetura del mucho tiempo que tardaban las flotas de Salomon en
aquella navegacion de Ophir, respondo, que no afirma el texto sagrado que gastasen tres
anos en ellas, sino que una vez cada tres anos hacian viaje, y dado caso qu