Рубен Дарио. Песни о жизни и надежде и другие поэмы. Ruben Dario. CANTOS DE VIDA Y ESPERANZA
Uncategorized September 8th, 2006
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se han visto
y parece inminente el retorno del Cristo.
La tierra esta prenada de dolor tan profundo
que el sonador, imperial meditabundo,
sufre con las angustias del corazon del mundo.
Verdugos de ideales afligieron la tierra,
en un pozo de sombras la humanidad se encierra
con los rudos molosos del odio y de la guerra.
.Oh, Senor Jesucristo!, .por que tardas, que esperas
para tender tu mano de luz sobre las fieras
y hacer brillar al sol tus divinas banderas?
Surge de pronto y vierte la esencia de la vida
sobre tanta alma loca, triste o empedernida,
que, amante de tinieblas, tu dulce aurora olvida.
Ven, Senor, para hacer la gloria de ti mismo,
ven con temblor de estrellas y horror de cataclismo,
ven a traer amor y paz sobre el abismo.
Y tu caballo blanco, que miro al visionario,
pase. Y suene el divino clarin extraordinario.
Mi corazon sera brasa de tu incensario.
XI
Mientras teneis, oh negros corazones,
conciliabulos de odio y de miseria,
el organo de Amor riega sus sones.
Cantan. Oid: «La vida es dulce y seria.»
Para ti, pensador meditabundo,
palido de sentirte tan divino,
es mas hostil la parte agria del mundo.
Pero tu carne es pan, tu sangre es vino.
Dejad pasar la noche de la cena
––.oh Shakespeare pobre, y oh Cervantes manco!
y la pasion del vulgo que condena.
Un gran Apocalipsis horas futuras llena.
.Ya surgira vuestro Pegaso blanco!
XII
HELIOS
.Oh ruido divino!
.Oh ruido sonoro!
Lanzo la alondra matinal el trino,
y sobre ese preludio cristalino,
los caballos de oro
de que el Hiperionida
lleva la rienda asida,
al trotar forman musica armoniosa,
un argentino trueno,
y en el azul sereno
con sus cascos de fuego dejan huellas de rosa.
Adelante, .oh cochero
celeste!, sobre Osa
y Pellon, sobre Titania viva.
Atras se queda el tremulo matutino lucero,
y el universo el verso de su musica activa.
Pasa, .oh dominador, oh conductor del carro
de la magica ciencia! Pasa, pasa, .oh bizarro
manejador de la fatal cuadriga
que al pisar sobre el viento
despierta el instrumento
sacro! Tiemblan las cumbres
de los montes mas altos
que en sus ritmicos saltos
toco Pegaso. Giran muchedumbres
de aguilas bajo el vuelo
de tu poder fecundo,
y si hay algo que iguale la alegria del cielo,
es el gozo que enciende las entranas del mundo.
.Helios!, tu triunfo es ese,
pese a las sombras, pese
a la noche, y al miedo, ya la livida Envidia.
Tu pasas, y la sombra, y el dano y la desidia,
y la negra pereza, hermana de la muerte,
y el alacran del odio que su ponzona vierte,
y Satan todo, emperador de las tinieblas,
se hunden, caen. Y haces el alba rosa, y pueblas
de amor y de virtud las humanas conciencias,
riegas todas las artes, brindas todas las ciencias;
los castillos de duelo de la maldad derrumbas,
abres todos los nidos, cierras todas las tumbas,
y sobre los vapores del tenebroso Abismo,
pintas la Aurora, el Oriflama de Dios mismo.
.Helios! Portaestandarte
de Dios, padre del Arte,
la paz es imposible, mas el amor eterno.
Danos siempre el anhelo de la vida,
y una chispa sagrada de tu antorcha encendida,
con que esquivar podamos la entrada del Infierno.
Que sientan las naciones
el volar de tu carro; que hallen los corazones
humanos, en el brillo de tu carro, esperanza;
que el alma-Quijote y el cuerpo-Sancho Panza
vuele una psique cierta a la verdad del sueno;
que hallen las ansias grandes de este vivir pequeno
una realizacion invisible y suprema;
.Helios! .Que no nos mate tu llama que nos quema!
Gloria hacia ti del corazon de las manzanas,
de los calices blancos de los lirios,
y del amor que manas
hecho de dulces fuegos y divinos martirios,
y del volcan inmenso,
y del hueso minusculo,
y del ritmo que pienso,
y del ritmo que vibra en el corpusculo
y del Oriente intenso
y de la melodia del crepusculo.
.Oh ruido divino!
Pasa sobre la cruz del palacio que duerme,
y sobre el alma inerme
de quien no sabe nada. No turbes el destino.
.Oh ruido sonoro!
El hombre, la nacion, el continente, el mundo,
aguardan la virtud de tu carro fecundo,
.cochero azul que riges los caballos de oro!
XIII
«SPES»
Jesus, incomparable perdonador de injurias,
oyeme; Sembrador de trigo, dame el tierno
pan de tus hostias; dame, contra el sanudo infierno
una gracia lustral de iras y lujurias.
Dime que este espantoso horror de la agonia
que me obsede, es no mas de mi culpa nefanda;
que al morir hallara la luz de un nuevo dia,
y que entonces oire mi «.Levantate y anda!»
XIV
MARCHA TRIUNFAL
.Ya viene el cortejo!
.Ya viene el cortejo! Ya se oyen los claros clarines.
La espada se anuncia con vivo reflejo;
ya viene, oro y hierro, el cortejo de los paladines.
Ya pasa, debajo los arcos ornados de blancas Minervas y Martes,
los arcos triunfales en donde las Famas erigen sus largas trompetas,
la gloria solemne de los estandartes
llevados por manos robustas de heroicos atletas.
Se escucha el ruido que forman las armas de los caballeros,
los frenos que mascan los fuertes caballos de guerra,
los cascos que hieren la tierra,
y los timbaleros
que el paso acompasan con ritmos marciales.
.Tal pasan los fieros guerreros
debajo los arcos triunfales!
Los claros clarines de pronto levantan sus sones,
su canto sonoro,
su calido coro,
que envuelve en un trueno de oro
la augusta soberbia de los pabellones.
El dice la lucha, la herida venganza,
las asperas crines,
los rudos penachos, la pica, la lanza,
la sangre que riega de heroicos carmines
la tierra;
los negros mastines
que azuza la muerte, que rige la guerra.
Los aureos sonidos
anuncian el advenimiento
triunfal de la Gloria;
dejando el picacho que guarda sus nidos,
tendiendo sus alas enormes al viento,
los condores llegan. .Llego la Victoria!
Ya pasa el cortejo.
Senala el abuelo los heroes al nino:
––ved como la barba del viejo
los bucles de oro circunda de armino––.
Las bellas mujeres aprestan coronas de flores,
y bajo los porticos vense sus rostros de rosa;
y la mas hermosa
sonrie al mas fiero de los vencedores.
.Honor al que trae cautiva la extrana bandera;
honor al herido y honor a los fieles
soldados que muerte encontraron por mano extranjera!
.Clarines! .Laureles!
Las nobles espadas de tiempos gloriosos,
desde sus panoplias saludan las nuevas coronas y lauros:
––las viejas espadas de los granaderos, mas fuertes que osos,
hermanos de aquellos lanceros que fueron centauros––.
Las trompas guerreras resuenan;
de voces los aires se llenan…
A aquellas antiguas espadas,
a aquellos ilustres aceros,
que encarnan las glorias pasadas…
.Y al sol que hoy alumbra las nuevas victorias ganadas,
y al heroe que guia su grupo de jovenes fieros;
al que ama la insigna del suelo materno,
al que ha desafiado, cenido el acero y el arma en la mano,
los soles del rojo verano,
las nieves y vientos del gelido invierno,
la noche, la escarcha
y el odio y la muerte, por ser por la patria inmortal,
saludan con voces de bronce las trompas de guerra que tocan la marcha
triunfal…
LOS CISNES
A Juan R. Jimenez.
I
.Que signo haces, oh Cisne, con tu encorvado cuello
al paso de los tristes y errantes sonadores?
.Por que tan silencioso de ser blanco y ser bello,
tiranico a las aguas e impasible a las flores?
Yo te saludo ahora como en versos latinos
te saludara antano Publio Ovidio Nason.
Los mismos ruisenores cantan los mismos trinos,
y en diferentes lenguas es la misma cancion.
A vosotros mi lengua no debe ser extrana.
A Garcilaso visteis, acaso, alguna vez…
Soy un hijo de America, soy un nieto de Espana…
Quevedo pudo hablaros en verso en Aranjuez.
Cisnes, los abanicos de vuestras alas frescas
den a las frentes palidas sus caricias mas puras,
y alejen vuestras blancas figuras pintorescas
de nuestras mentes tristes las ideas obscuras.
Brumas septentrionales nos llenan de tristezas,
se mueren nuestras rosas, se agostan nuestras palmas,
casi no hay ilusiones para nuestras cabezas,
y somos los mendigos de nuestras pobres almas.
Nos predican la guerra con aguilas feroces,
gerifaltes de antano revienen a los punos,
mas no brillan las glorias de las antiguas hoces,
ni hay Rodrigos ni Jaimes, ni hay Alfonsos ni Nunos.
Faltos de los alientos que dan las grandes cosas,
.que haremos los poetas sino buscar tus lagos?
A falta de laureles son muy dulces las rosas,
ya falta de victorias busquemos los halagos.
La America espanola como la Espana entera
fija esta en el Oriente de su fatal destino;
yo interrogo a la Esfinge que el porvenir espera
con la interrogacion de tu cuello divino.
.Seremos entregados a los barbaros fieros?
.Tantos millones de hombres hablaremos ingles?
.Ya no hay nobles hidalgos ni bravos caballeros?
.Callaremos ahora para llorar despues?
He lanzado mi grito, Cisnes, entre vosotros,
que habeis sido los fieles en la desilusion,
mientras siento una fuga de americanos potros
y el estertor postrero de un caduco leon…
…Y un Cisne negro dijo: «La noche anuncia el dia.»
Y uno blanco: «.La aurora es inmortal, la aurora
es inmortal!» .Oh tierras de sol y de armonia,
aun guarda la Esperanza la caja de Pandora!
II
EN LA MUERTE DE RAFAEL NUNEZ
Que sais-je?
El pensador llego a la barca negra;
y le vieron hundirse
en las brumas del lago del Misterio
los ojos de los Cisnes.
Su manto de poeta
reconocieron, los ilustres lises
y el laurel y la espina entremezclados
sobre la frente triste.
A lo lejos alzabanse los muros
de la ciudad teologica, en que vive
la sempiterna Paz. La negra barca
llego a la ansiada costa y el sublime
espiritu gozo la suma gracia;
y, .oh Montaigne!, Nunez vio la cruz erguirse,
y hallo al pie de la sacra Vencedora
el helado cadaver de la Esfinge.
III
Por un momento, .oh Cisne!, juntare mis anhelos
a los de tus dos alas que abrazaron a Leda,
y a mi maduro ensueno, aun vestido de seda,
diras, por los Dioscuros, la gloria de los cielos.
Es el otono. Ruedan de l










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