Skip to content

Хуан Мануэль Инфант Кастильский. Герцог Луканор. Juan Manuel, Infante de Castilla. El Conde Lucanor


| Email This Post Email This Post | Print It Print It |
1 Star2 Stars3 Stars4 Stars5 Stars (18 votes, average: 2.78 out of 5)
Loading ... Loading ...



;osa.
Et desque el cuervo vio en cuantas maneras el raposo le alabava, et cómo le
dizía verdat en todas creó que asíl’ dizía verdat en todo lo ál, et tovo que
era su amigo, et non sospechó que lo fazía por levar de’l el queso que tenía
en el pico, et por las muchas buenas razones quel’ avía oído, et por los
falagos et ruegos quel’ fiziera porque cantase, avrió el pico para cantar. Et
desque el pico fue avierto para cantar, cayó el queso en tierra, et tomólo el
raposo et fuese con él; et así fincó engañado el cuervo del raposo, creyendo
que avía en sí más apostura et más complimiento de cuanto era la verdat.
Et vós, señor conde Lucanor, como quier que Dios vos fizo assaz merçet en
todo, pues beedes que aquel omne vos quiere fazer entender que avedes
mayor poder et mayor onra o más vondades de cuanto vós sabedes que es
la verdat, entendet que lo faze por vos engañar, et guardat vos de’l et faredes
como omne de buen recabdo.
Al conde plogo mucho de lo que Patronio le dixo, et fízolo assí. Et con su
consejo fue él guardado de yerro.
El Conde Lucanor
21
Et porque entendió don Johan que este exiemplo era muy bueno, fízolo escrivir
en este libro, et fizo estos viessos, en que se entiende avreviadamente
la entención de todo este exiemplo. Et los viessos dizen así:
Qui te alaba con lo que non es en ti,
sabe que quiere levar lo que as de ti.
Et la estoria deste enxemplo es ésta que se sigue:
Exemplo VIº
De lo que contesçió a la golondrina con las otras aves cuando vio
sembrar el lino
Un día fablava el conde Lucanor con Patronio, su consejero, et díxol’:
-Patronio, a mí dizen que unos mis vezinos, que son más poderosos que yo,
se andan ayuntando et faziendo muchas maestrías et artes con que me
puedan engañar et fazer mucho damno; et yo non lo creo, nin me reçelo
ende; pero por el buen entendimiento que vós avedes, quiérovos preguntar
que me digades si entendedes que devo fazer alguna cosa sobresto.
-Señor conde Lucanor -dixo Patronio-, para que en esto fagades lo que yo
entiendo que vos cumple, plazerme ía mucho que sopiésedes lo que contesçió
a la golondrina con las otras aves.
El conde Lucanor le preguntó cómo fuera aquello.
-Señor conde Lucanor -dixo Patronio-, la golondrina vido que un omne
senbrava lino, et entendió, por el su buen entendimiento, que si aquel lino
nasçiesse, podrían los omnes fazer redes et lazos para tomar las aves. Et
luego fuesse para las aves et fízolas ayuntar, et díxoles en cómo el omne
senbrava aquel lino et que fuesen çiertas que si aquel lino nasçiesse, que se
les seguiría ende muy grant dampno et que les consejava que ante que el
lino nasçiesse que fuessen allá et que lo arrincassen. Ca las cosas son
El Conde Lucanor
22
ligeras de se desfazer en el comienço et después son muy más graves de se
desfazer. Et las aves tovieron esto en poco et non lo quisieron fazer. Et la
golondrina les afincó desto muchas veces, fasta que vio que las aves non se
sintían desto, nin davan por ello nada, et que el lino era ya tan cresçido que
las aves non lo podrían arrancar con las manos nin con los picos. Et desque
esto vieron las aves, que el lino era cresçido, et que non podían poner consejo
al daño que se les ende seguiría, arripintiéronse ende mucho por que
ante non avían ý puesto consejo. Pero el repintimiento fue a tiempo que
non podían tener ya pro.
Et ante desto, cuando la golondrina vio que non querían poner recabdo las
aves en aquel daño que les vinía, fuesse para’l omne, et metiósse en su poder
et ganó de’l segurança para sí et para su linage. Et después acá biven
las golondrinas en poder de los omnes et son seguras dellos. Et las otras
aves que se non quisieron guardar, tómanlas cada día con redes et con lazos.
-Et vós, señor conde Lucanor, si queredes ser guardado deste dampno que
dezides que vos puede venir, apercebitvos et ponet ý recabdo, ante que el
daño vos pueda acaesçer. Ca non es cuerdo el que vee la cosa desque es
acaesçida, mas es cuerdo el que por una señaleja o por un movimiento
cualquier entiende el daño quel’ puede venir et pone ý consejo porque nol’
acaezca.
Al conde plogo esto mucho, et fízolo segund Patronio le consejó et fallóse
ende bien.
Et porque entendió don Johan que este enxienplo era muy bueno fízole poner
en este libro et fizo estos viessos que dizen assí:
En el comienço deve omne partir
el daño que non le pueda venir.
Et la istoria deste exiemplo es ésta que se sigue:
El Conde Lucanor
23
Exemplo VIIº
De lo que contesçió a una muger quel’ dizién doña Truhana
Otra vez fablava el conde Lucanor con Patronio en esta guisa:
-Patronio, un omne me dixo una razón et amostróme la manera cómo podría
seer. Et bien vos digo que tantas maneras de aprovechamiento ha en
ella que, si Dios quiere que se faga assí como me él dixo, que sería mucho
mi pro; ca tantas cosas son que nasçen las unas de las otras, que al cabo es
muy grant fecho además.
Et contó a Patronio la manera cómo podría seer. Desque Patronio entendió
aquellas razones, respondió al conde en esta manera:
-Señor conde Lucanor, siempre oí dezir que era buen seso atenerse omne a
las cosas çiertas et non a las vanas fuzas, ca muchas vezes a los que se
atienen a las fuzas, contésçeles lo que contesçió a doña Truana.
Et el conde preguntó cómo fuera aquello.
-Señor conde -dixo Patronio-, una muger fue que avié nombre doña Truana
et era asaz más pobre que rica, et un día iva al mercado et levava una olla
de miel en la cabeça. Et yendo por el camino, començó a cuidar que vendría
aquella olla de miel et que compraría una partida de huevos, et de
aquellos huevos nazçirían gallinas et depués, de aquellos dineros que valdrían,
conpraría ovejas, et assí fue comprando de las ganancias que faría,
fasta que fallóse por más rica que ninguna de sus vezinas.
Et con aquella riqueza que ella cuidava que avía, asmó cómo casaría sus
fijos et sus fijas, et cómo iría aguardada por la calle con yernos et con
nueras, et cómo dizían por ella cómo fuera de buena ventura en llegar a tan
grant riqueza, seyendo tan pobre como solía seer.
Et pensando en esto començó a reír con grand plazer que avía de la su
buena andança, et, en riendo, dio con la mano en su fruente, et entonçes
cayól’ la olla de la miel en tierra, et quebróse. Cuando vio la olla quebrada,
començó a fazer muy grant duelo, toviendo que avía perdido todo lo que
El Conde Lucanor
24
cuidava que avría si la olla non le quebrara. Et porque puso todo su
pensamiento por fuza vana, non se fizo al cabo nada de lo que ella cuidava.
Et vós, señor conde, si queredes que lo que vos dixieren et lo que vós cuidardes
sea todo cosa çierta, cred et cuidat sienpre todas cosas tales que sean
aguisadas et non fuzas dubdosas et vanas. Et si las quisierdes provar, guardatvos
que non aventuredes nin pongades de lo vuestro cosa de que vos
sintades por fiuza de la pro de lo que non sodes çierto.
Al conde plogo de lo que Patronio le dixo, et fízolo assí et fallóse ende
bien.
Et porque don Johan se pagó deste exienplo, fízolo poner en este libro et
fizo estos viessos que dizen assí:
A las cosas çiertas vos comendat
et las fuizas vanas dexat.
Et la istoria deste exiemplo es ésta que sigue:
Exemplo VIIIº
De lo que contesçió a un omne que avían de alimpiar el fígado
Otra vez fablava el conde Lucanor con Patronio, su consegero, et díxole
assí:
-Patronio, sabet que como quier que Dios me fizo mucha merced en
muchas cosas, que estó agora mucho afincado de mengua de dineros. Et
como quiera que me es tan grave de lo fazer como la muerte, tengo que
avié a vender una de las heredades del mundo de que he más duelo, o fazer
otra cosa que me será grand daño como esto. Et averlo he de fazer por salir
agora desta lazeria et desta cuita en que estó. Et faziendo yo esto, que es tan
grant mío daño, vienen a mí muchos omnes, que sé que lo pueden muy bien
escusar, et demándanme, que les dé estos dineros que me cuestan tan caros.
El Conde Lucanor
25
Et por el buen entendimiento que Dios en vos puso, ruégovos que me digades
lo que vos paresçe que devo fazer en esto.
-Señor conde Lucanor -dixo Patronio-, paresçe a mí que vos contesçe con
estos omnes como contesçió a un omne que era muy mal doliente.
Et el conde le rogó quel’ dixiesse cómo fuera aquello.
-Señor conde -dixo Patronio-, un omne era muy mal doliente, assí quel’
dixieron los físicos que en ninguna guisa non podía guaresçer si non le
feziessen una avertura por el costado, et quel’ sacassen el fígado por él, et
que lo lavassen con unas melezinas que avía mester, et quel’ alinpiassen de
aquellas cosas porque el fígado estava maltrecho. Estando él sufriendo este
dolor et teniendo el físico el fígado en la mano, otro omne qu

Share and Enjoy:
  • del.icio.us
  • YahooMyWeb
  • Digg
  • E-mail this story to a friend!
  • Facebook
  • Google
  • Live
  • Technorati
  • Print this article!
  • MySpace
Tags: , , , , , ,

Related posts

Post a Comment

You must be logged in to post a comment.