a penitencia,
non gana omne por ellos la gloria del Paraíso; et razón et derecho
es, ca el Paraíso, que es veer a Dios et es la mayor gloria que seer puede,
non es razón nin derecho que la gane omne estando en pecado mortal, mas
lo que omne gana por ellas es que aquellas buenas obras lo traen mas aína a
verdadera penitencia, et esto es muy grand bien. Otrosí, le ayudan a los bienes
deste mundo para aver salud et onra et riqueza et las otras bienandanças
del mundo. Et estando en este bienaventurado estado, las obras que
omne ha de fazer para aver la gloria de Paraíso son assí como limosna et
ayuno et oraçión et romería et todas obras de misericordia; pero todas estas
buenas obras, para que omne por ellas aya la gloria de Paraíso, ha mester
que se fagan en tres maneras: lo primero, que faga omne buena obra; lo segundo,
que la faga bien; lo terçero, que la faga por escogimiento. Et, señor
conde, como quier que esto se puede assaz bien entender, pero porque sea
más ligero aún, dezirvos lo he más declarado.
Fazer omne buena obra es toda cosa que omne faze por Dios, mas es mester
que se faga bien, et esto es que se faga a buena entençión, non por vana
gloria, nin por ipocrisía, nin por otra entençión, sinon solamente por serviçio
de Dios; otrosí, que lo faga por escogimiento; esto es, que cuando
oviere de fazer alguna obra, que escoja en su talante si es aquélla buena
obra o non, et desque viere que es buena obra, que escoja aquélla porque es
El Conde Lucanor
193
buena et dexe la otra que él entiende et escoje que es mala. Et faziendo
omne estas buenas obras, et en esta manera, fará las obras que omne deve
fazer para aver la gloria de Paraíso; mas por fazer omne buena obra si la faz
por vana gloria o por ipocrisía o por aver la fama del mundo, maguer que
faz buena obra, non la faz bien nin la faz por escogimiento, ca el su entendimiento
bien escoge que non es aquello lo mejor nin la derecha et verdadera
entençión. Et a este tal contezerá lo que contezçió al senescal de
Carcassona, que maguer a su muerte fizo muchas buenas obras, porque non
las fizo a buena nin a derecha entençión, non le prestaron para ir a Paraíso
et fuesse para el Infierno. Et si quisiéredes saber cómo fue esto deste senescal,
fallarlo hedes en este libro en el capítulo XLº
Otrosí, para se guardar omne de las obras que omne puede fazer para ir al
Infierno, ha mester de se guardar ý [de] tres cosas: lo primero, que non faga
omne mala obra; lo segundo, que la non faga mal; lo terçero, que la non
faga por escogimiento; ca non puede omne fazer cosa que de todo en todo
sea mal sinon faziéndose assí: que sea mala obra, et que se faga mal, et que
se faga escogiendo en su entendimiento omne que es mala, et entendiendo
que es tal, fazerla a sabiendas; ca non seyendo ý estas tres cosas, non sería
la obra del todo mala; ca puesto que la obra fuesse en sí mala, si non fuesse
mal fecha, nin faziéndola escogiendo que era mala, non seríe del todo mala;
ca bien assí como non sería la obra buena por seer buena en sí, si non
fuesse bien fecha et por escogimiento, bien assí, aunque la obra fuesse en sí
mala, non lo sería del todo si non fuesse mal fecha et por escogimiento. Et
assí como vos di por enxiemplo del senescal de Carcaxona que fizo buena
obra, pero porque la non fizo bien, non meresçió aver nin ovo por ello galardón,
assí vos daré otro enxienplo de un cavallero que fue ocasionado et
mató a su señor et a su padre; como quier que fizo mala obra, porque la non
fizo mal nin por escogimiento, non fizo mal nin meresçió aver por ello
pena, nin la ovo. Et porque en este libro non está escripto este enxiemplo,
contarvos lo he aquí; et non escrivo aquí el enxiemplo del senescal porque
está escripto, como desuso es dicho.
-Assí acaesçió que un cavallero avía un fijo que era assaz buen escudero. Et
porque aquel señor con quien su padre bivía non se guisó de fazer contra el
escudero en guisa porque pudiesse fincar con él, ovo el escudero, entre
tanto, de catar otro señor con quien visquiesse. Et por las vondades que en
el escudero avía et por cuanto bien le servió, ante de poco tiempo fízol’
cavallero. Et llegó a muy buen estado. Et porque las maneras et los fechos
El Conde Lucanor
194
del mundo duran poco en un estado, acaesçió assí: que ovo desabenençia
entre aquellos dos señores con quien bivían el padre et el fijo, et fue en
guisa que obieron de lidiar en uno.
Et el padre et el fijo, cada uno dellos estava con su señor; et como las
aventuras acaesçen en las fides, acaesçió assí: que el cavallero, padre del
otro, topó en la lit con aquel señor con quien el su señor lidiava, con quien
bivía su fijo, et por servir a su señor, entendió que si aquel fuesse muerto o
preso, que su señor sería muy bien andante et mucho onrado, fue travar de’l
tan rezio, que cayeron entramos en tierra. Et estando sobre él por prenderle
o por matarle, su fijo, que andava aguardando a su señor et serviéndol’ cuanto
podía, et desque vio a su señor en tierra, conosçió que aquel quel’
tenía era su padre.
Si ovo ende grand pesar, non lo devedes poner en dubda, pero doliéndose
del mal de su señor, començó a dar muy grandes vozes a su padre et a
dezirle, llamándol’ por su nonbre, que dexasse a su señor, ca, como quier
que él era su fijo, que era vasallo de aquel señor que él tenía de aquella
guisa; que si non le dexasse, que fuesse çierto quel’ mataría.
Et el padre, porque non lo oyó, o non lo quiso fazer, non lo dexó. Et desque
el fijo vio a su señor en tal periglo et que su padre non lo quería dexar,
menbrándose de la lea[l]tad que avía de fazer, olbidó et echó tras las cuestas
el debdo et la naturaleza de su padre, et entendió que si descendiesse del
cavallo, que con la priessa de llos cavallos que estavan, que por aventura
ante que él pudiesse acorrer, que su señor que sería muerto: llegó assí de
cavallo como estava, todavía dando vozes a su padre que dexasse a su
señor, et nombrando a su padre et a sí mismo. Et desque vio que en ninguna
guisa non le quería dexar, tan grand fue la cuita, et el pesar et la saña que
ovo por como vio que estava su señor, que dio tan grand ferida a su padre
por las espaldas, que passó todas las armaduras et todo el cuerpo. Et aun
tan grand fue aquel desaventurado colpe, que passó a su señor el cuerpo et
las armas assí como a su padre, et murieron entramos de aquel colpe.
Otrosí, otro cavallero de parte de aquel señor que era muerto, ante que sopiesse
de la muerte de su señor, avía muerto el señor de la otra parte. Et
assí fue aquella lit de todas partes mala et ocasionada.
El Conde Lucanor
195
Et desque la lit fue passada et el cavallero sopo la desaventura quel’
acaesçiera en matar por aquella ocasión a su señor et a su padre, endereçó a
casa de todos los reyes et grandes señores que avía en aquellas comarcas et,
trayendo las manos atadas et una soga a la garganta, dizía a los reys et
señores a que iva: que si ningún omne meresçía muerte de traidor por matar
su señor et su padre, que la meresçía él; et que les pidía él por merçed que
cumpliessen en él lo que fallassen que’l mereçía, pero si alguno dixiesse
que lo matara por talante de fazer traición, que él se salvaría ende como
ellos fallassen que lo devía fazer.
Et desque los reyes et los otros señores sopieron cómo acaesçiera el fecho,
todos tovieron que comoquier que él fuera muy mal ocasionado, que non
fiziera cosa porque meresçiesse aver ninguna pena, ante lo preçiaron
mucho et le fezieron mucho bien por la grand lea[l]tad que fiziera en ferir a
su padre por escapar a su señor. Et todo esto fue porque, como quier que él
fizo mala obra, non la fizo mal, nin por escogimiento de fazer mal.
Et assí, señor conde Lucanor, devedes entender por estos enxiemplos la
razón porque las obras para que el omne vaya a Paraíso es mester que sean
buenas, et bien fechas, et por escogimiento. Et las por que’l omne ha de ir
al Infierno conviene que sean malas, et mal fechas, et por escogimiento; et
esto que dize que sean bien fechas, o mal, et por escogimiento es en la entençión;
ca si quier dixo el poeta: «Quicquid agant homines intençio judicat
omnes», que quiere dezir: «Quequier que los omnes fagan todas serán judgadas
por la entençión a que lo fizieren».
Agora, señor conde Lucanor, vos he dicho las maneras porque yo entiendo
que el omne puede guisar que vaya a la gloria del Paraíso et sea guardado
de ir a las penas del Infierno. Et aún porque entendades cuanto engañado es
el omne en fiar del mundo, nin tomar loçanía, nin sobervia, nin poner grand
esperança en su onra, nin en su linage, nin en su riqueza, nin en su mançebía,
nin en ninguna buena andança que en el mundo pueda aver, fablarvos
he un poco en dos cosas porque entendades que todo omne que buen entendimiento
oviesse devía fazer esto
-
Descargar
UserOnline
- No User Is Browsing This Site
Архивы
- December 2008
- November 2008
- August 2008
- July 2008
- June 2008
- May 2008
- April 2008
- March 2008
- February 2008
- January 2008
- September 2007
- August 2007
- June 2007
- March 2007
- January 2007
- December 2006
- November 2006
- October 2006
- September 2006
- August 2006
- July 2006
- June 2006
- May 2006
- April 2006
- March 2006
- February 2006
- January 2006
- December 2005
- November 2005
- October 2005
- September 2005
Most Emailed
- Грамматика испанского языка. Gramática de la Lengua Castellana - 2 emails
- Диего де Кастро Титу Куси Юпанки. Сообщение о Завоевании Перу и дела Инки Манко II. Castro Titu Cusi Yupanqui, Diego de. Relación de la Conquista del Perú y hechos del Inca Manco II. Lima: I... - 1 emails
- Фрай Бернардино де Саагун. “Обычаи и верования” (Fray Bernardino de Sahagun. “Historia General de las cosas de la Nueva España”) - 1 emails
- Альвар Нуньес Кабеса де Вака. Кораблекрушения. Álvar Núñez Cabeza de Vaca. NAUFRAGIOS. - 1 emails
- Мигель де Унамуно. Туман. Miguel de Unamuno. NIEBLA - 1 emails
-
Управление
-




















Post a Comment