Skip to content

Хуан Мануэль Инфант Кастильский. Герцог Луканор. Juan Manuel, Infante de Castilla. El Conde Lucanor


| Email This Post Email This Post | Print It Print It |
1 Star2 Stars3 Stars4 Stars5 Stars (18 votes, average: 2.78 out of 5)
Loading ... Loading ...



lievan a cuestas et non se
aprovechan de la pro que ha en ello. Et ellos sienten el enojo de lo que oyen
et non se aprovechan de las cosas buenas et aprovechosas que oyen. Et por
ende, vos digo que lo uno por esto, et lo ál por el trabajo que he tomado en
las otras respuestas que vos di, que vos non quiero más responder a otras
preguntas que vós fagades, que en este enxiemplo et en otro que se sigue
adelante deste vos quiero fazer fin a este libro.
El conde tovo éste por muy buen enxiemplo. Et cuanto de lo que Patronio
dixo que non quería quel’ feziessen más preguntas, dixo que esto fincasse
en cómo se pudiesse fazer.
El Conde Lucanor
161
Et porque don Johan tovo este enxiemplo por muy bueno, fízolo escrivir en
este libro et fizo estos viessos que dizen assí:
La vergüença todos los males parte;
por vergüença faze omne bien sin arte.
Et la estoria deste enxiemplo es ésta que se sigue:
Exemplo LIº
Lo que contesçió a un rey christiano que era muy poderoso et muy
soberbioso
Otra vez fablava el conde Lucanor con Patronio, su consegero, et díxole
assí:
-Patronio, muchos omnes me dizen que una de las cosas porque el omne se
puede ganar con Dios es por seer omildoso; otros me dizen que los omildosos
son menospreçiados de las otras gentes et que son tenidos por omnes
de poco esfuerço et de pequeño coraçón, et que el grand señor, quel’ cumple
et le aprovecha ser sobervio. Et porque yo sé que ningún omne non entiende
mejor que vós lo que deve fazer el grand señor, ruégovos que me
consejedes cuál destas dos cosas me es mejor, o que yo devo más fazer.
-Señor conde Lucanor -dixo Patronio-, para que vós entendades qué es en
esto lo mejor et vos más cumple de fazer, mucho me plazería que sopiéssedes
lo que conteçió a un rey christiano que era muy poderoso et muy
sobervioso.
El conde le rogó quel’ dixiesse cómo fuera aquello.
-Señor conde -dixo Patronio-, en una tierra de que me non acuerdo el nombre,
avía un rey muy mançebo et muy rico et muy poderoso, et era muy soberbio
a grand maravilla; et a tanto llegó la su sobervia, que una vez, oyendo
aquel cántico de sancta María que dize: «Magnificat anima mea
dominum», oyó en él un viesso que dize: «Deposuit potentes de sede et exEl
Conde Lucanor
162
altavit humiles»; que quier decir: «Nuestro señor Dios tiró et abaxó los poderosos
sobervios del su poderío et ensalçó los omildosos.» Cuando esto
oyó, pesól’ mucho et mandó por todo su regno que rayessen este viesso de
los libros, et que pusiessen en aquel lugar: «Et exaltavit potentes in sede et
humiles posuit in natus»; que quiere dezir: «Dios ensalçó las siellas de los
sobervios poderosos et derribó los omildosos.»
Esto pesó mucho a Dios, et fue muy contrario de lo que dixo sancta María
en este cántico mismo; ca desque vio que era madre del fijo de Dios que
ella conçibió et parió, seyendo et fincando siempre virgen et sin ningún
corrompimiento, et veyendo que era señora de los çielos et de la tierra, dixo
de sí misma, alabando la humildat sobre todas las virtudes: «Quia respexit
humilitatem ancille sue ecce enim ex hoc benedictam me dicent omnes
generationes»; que quiere dezir: «Porque cató el mi señor Dios la omildat
de mí, que só su sierva, por esta razón me llamarán todas las gentes bien
aventurada.» Et assí fue, que nunca ante nin después, pudo seer ninguna
muger bien aventurada; ca por las vondades, et señaladamente por la su
grand omildat, meresçió seer madre de Dios et reina de los çielos et de la
tierra et seer Señora puesta sobre todos los choros de los ángeles.
Mas al rey sobervioso conteçió muy contrario desto: ca un día ovo talante
de ir al vaño et fue allá muy argullosamente con su compaña. Et porque
entró en el vaño, óvose a desnuyar et dexó todos sus paños fuera del vaño.
Et estando él vañándose, envió nuestro señor Dios un ángel al vaño, el cual,
por la virtud et por la voluntad de Dios, tomó la semejança del rey et salió
del vaño et vistióse los paños del rey et fuéronse todos con él para’l alcáçar.
Et dexó a la puerta del vaño unos pañizuelos muy biles et muy rotos, como
destos pobrezuelos que piden a las puertas.
El rey, que fincava en el vaño non sabiendo desto ninguna cosa, cuando
entendió que era tiempo para salir del vaño, llamó a aquellos camareros et
aquellos que estavan con él. Et por mucho que llos llamó, non respondió
ninguno dellos, que eran idos todos, cuidando que ivan con el rey. Desque
vio que non le respondió ninguno, tomól’ tan grand saña, que fue muy
grand marabilla, et començó a jurar que los faría matar a todos de muy crueles
muertes.
Et teniéndose por muy escarnido, salió del vaño desnuyo, cuidando que
fallaría algunos de sus omnes quel’ diessen de vestir. Et desque llegó do él
El Conde Lucanor
163
cuidó fallar algunos de los suyos, et non falló ninguno, començó a catar del
un cabo et del otro del vaño, et non falló a omne del mundo a qui dezir una
palabra.
Et andando assí muy coitado, et non sabiendo qué se fazer, vio aquellos
pañiziellos viles et rotos que estavan a un rancón et pensó de los vestir et
que iría encubiertamente a su casa et que se vengaría muy cruelmente de
todos los que tan grand escarnio le avían fecho. Et vistiósse los paños et
fuesse muy encubiertamente al alcáçar, et cuando ý llegó, vio estar a la puerta
uno de los sus porteros que conosçía muy bien que era su portero, et
uno de los que fueran con él al vaño, et llamól’ muy passo et díxol’ quel’
avriesse la puerta et le metiesse en su casa muy encubiertamente, porque
non entendiesse ninguno que tan envergonçadamente vinía.
El portero tenía muy buena espada al cuello et muy buena maça en la mano
et preguntól’ qué omne era que tales palabras dizía. Et el rey le dixo:
-¡A, traidor! ¿Non te cumple el escarnio que me feziste tú et los otros en
me dexar solo en el vaño et venir tan envergonçado como vengo? ¿Non
eres tú fulano, et non me conosçes cómo só yo el rey, vuestro señor, que
dexastes en el vaño? Ábreme la puerta, ante que venga alguno que me
pueda conoscer, et sinon seguro sey que yo te faré morir mala muerte et
muy cruel.
Et el portero le dixo:
-¡Omne loco, mesquino!, ¿qué estás diziendo? Ve a buena ventura et non
digas más estas locuras, sinon yo te castigaré bien como a loco, ca el rey
pieça ha que vino del vaño, et viniemos todos con él, et ha comido et es
echado a dormir, et guárdate que non fagas aquí roído por quel’ despiertes.
Cuando el rey esto oyó, cuidando que gelo dizía faziendo escarnio,
començó a rabiar de saña et de malenconía, et arremetiósse a él, cuidándol’
tomar por los cabellos. Et de que el portero esto vio, non le quiso ferir con
la maça, mas diol’ muy grand colpe con el mango, en guisa quel’ fizo salir
sangre por muchos lugares. De que el rey se sintió ferido et vio que el
portero tenié buena espada et buena maça et que él non tenié ninguna cosa
con quel’ pudiesse fazer mal, nin aun para se defender, cuidando que el
portero era enloqueçido, et que si más le dixiesse quel’ mataría por avenEl
Conde Lucanor
164
tura, pensó de ir a casa del su mayordomo et de encobrirse ý fasta que
fuesse guarido, et después que tomaría vengança de todos aquellos traidores
que tan grant escarnio le avían traído.
Et desque llegó a casa de su mayordomo, si mal le contesçiera en su casa
con el portero, muy peor le acaesçió en casa de su mayordomo.
Et dende, fuesse lo más encubiertamente que pudo para casa de la reina, su
muger, teniendo çiertamente que todo este mal quel’ vinía porque aquellas
gentes non le conoscían; et tenié sin duda que cuando todo el mundo le
desconosçiese, que non lo desconosçería la reina, su muger. Et desque llegó
ante ella et le dixo cuánto mal le avían fecho et cómo él era el rey, la reina,
reçellando que si el rey, que ella cuidava que estava en casa, sopiesse que
ella oyé tal cosa, quel’ pesaría ende, mandól’ dar muchas palancadas,
diziéndol’ quel’ echassen de casa aquel loco quel’ dizía aquellas locuras.
El rey, desaventurado, de que se vio tan mal andante, non sopo qué fazer et
fuesse echar en un ospital muy mal ferido et muy quebrantado, et estudo
allí muchos días. Et cuando le aquexaba la fanbre, iba demandando por las
puertas, et diziéndol’ las gentes, et fiziéndol’ escarnio, que cómo andava
tan lazdrado seyendo rey de aquella tierra. Et tantos omnes le dixieron esto
et tantas vezes et en tantos logares, que ya él mismo cuidava que era loco et
que con locura pensava que era rey de aquella tierra. Et desta guisa andudo
muy grant tiempo, teniendo todos los quel’ conosçían que era loco de una
locura que contesçió a muchos, que cuidan por sí mismo que s

Share and Enjoy:
  • del.icio.us
  • YahooMyWeb
  • Digg
  • E-mail this story to a friend!
  • Facebook
  • Google
  • Live
  • Technorati
  • Print this article!
  • MySpace
Tags: , , , , , ,

Related posts

Post a Comment

You must be logged in to post a comment.