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Хуан Мануэль Инфант Кастильский. Герцог Луканор. Juan Manuel, Infante de Castilla. El Conde Lucanor


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os los omnes de
armas, et de cavallo et de pie, et mandóles que trebejassen et le mostrassen
todos los juegos de armas et de trebejos, et vio los muros et las torres et las
fortalezas de la villa. Et desque lo ovo visto, tornósse paral rey, su padre.
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Et cuando tornó era ya muy tarde. Et el rey le preguntó de las cosas que
avía visto. Et el infante le dixo que si a él non pesasse, que él le diría lo
quel’ paresçía de lo que avía visto. Et el rey le mandó, so pena de la su
bendiçión, quel’ dixiesse lo quel’ paresçía. Et el infante le dixo que como
quier que él era muy leal rey, quel’ paresçía que non era tan bueno como
devía, ca si lo fuesse, pues avía tan buena gente et tanta, et tan grand poder
et tan grand aver, et que si por él non fincasse, que todo el mundo devía ser
suyo.
Al rey plogo mucho deste denuesto que el infante le dixo.
Et cuando vino el plazo a que avía de dar respuesta a los de la tierra, díxoles
que aquel fijo les dava por rey.
Et esto fizo por las señales que vio en los otros et por las que vio en éste. Et
como quier que más quisiera cualquier de los otros para rey, non tovo por
aguisado de lo fazer por lo que vio en los unos et en el otro.
Et vós, señor conde, si queredes saber cuál moço sería mejor, parat mientes
a estas tales cosas, et assí podredes entender algo et por aventura lo más
dello que a de ser de los moços.
Al conde plogo mucho de lo que Patronio le dixo.
Et porque don Johan tovo este por buen exienplo, fízolo escrivir en este libro
et fizo estos viessos que dizen assí:
Por obras et maneras podrás conosçer
a los moços cuáles deven los más seer.
Et la istoria deste exiemplo es ésta que se sigue:
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Exemplo XXVº
De lo que contesçió al conde de Provençia, cómo fue librado de la
prisión por el consejo que le dio Saladín
El conde Lucanor fablava una vez con Patronio, su consegero, en esta
manera:
-Patronio, un mio vasallo me dixo el otro día que quería casar una su parienta,
et assí como él era tenudo de me consejar lo mejor que él pudiesse,
que me pidía por merçed quel’ consejasse en esto lo que entendía que era
más su pro, et díxome todos los casamientos quel’ traían. Et porque éste es
omne que yo querría que lo acertasse muy bien, et yo sé que vós sabedes
mucho de tales cosas, ruégovos que me digades lo que entendedes en esto,
porquel’ yo pueda dar tal consejo que se falle él vien dello.
-Señor conde Lucanor -dixo Patronio-, para que podades bien consejar a
todo omne que aya de casar su parienta, plazerme ía mucho que sopiéssedes
lo qué contesçió al conde de Provençia con Saladín, que era
soldán de Babilonia.
El conde Lucanor le rogó quel’ dixiesse cómo fuera aquello.
-Señor conde Lucanor -dixo Patronio-, un conde ovo en Provençia que fue
muy buen omne et deseava mucho fazer en guisa porquel’ oviesse Dios
merçed al alma et ganasse la gloria del Paraíso, faziendo tales obras que
fuessen a grand su onra et del su estado. Et para que esto pudiesse complir,
tomó muy grand gente consigo, et muy bien aguisada, et fuesse para la
Tierra Sancta de Ultramar, poniendo en su coraçón que por quequier quel’
pudiesse acaesçer, que siempre sería omne de buena ventura, pues le vinía
estando él derechamente en serviçio de Dios. Et porque los juizios de Dios
son muy marabillosos et muy ascondidos, et Nuestro Señor tiene por bien
de tentar muchas vezes a los sus amigos, pero si aquella temptaçión saben
sofrir, sienpre Nuestro Señor guisa que torne el pleito a onra et a pro de
aquel a quien tienta; et por esta razón tovo Nuestro Señor por bien de
temptar al conde de Provençia, et consentió que fuesse preso en poder del
soldán.
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Et como quier que estava preso, sabiendo Saladín la grand vondat del
conde, fazíale mucho bien et mucha onra, et todos los grandes fechos que
avía de fazer, todos los fazía por su consejo. Et tan bien le consejava el
conde et tanto fiava de’l el soldán que como quier que estava preso, que tan
grand logar et tan grand poder avía, et tanto fazían por él en toda la tierra
de Saladín, como farían en la suya misma.
Cuando el conde se partió de su tierra, dexó una fija muy pequeñuela. Et el
conde estudo tan grand tiempo en la prisión, que era ya su fija en tiempo
para casar; et la condesa, su muger, et sus parientes enviaron dezir al conde
cuantos fijos de reys et otros grandes omnes la demandavan por casamiento.
Et un día, cuando Saladín vino a fablar con el conde, desque ovieron acordado
aquello porque Saladín allí viniera, fabló con él el conde en esta
manera:
-Señor, vós me fazedes a mí tanta merçed et tanta onra et fiades tanto de mí
que me ternía por muy de buena ventura si vos lo pudiesse servir. Et pues
vós, señor, tenedes por bien que vos conseje yo en todas las cosas que vos
acaesçen, atreviéndome a la vuestra merçed et fiando del vuestro entendimiento,
pídovos por merçed que me consejedes en una cosa que a mí
acaesçió.
El soldán gradesçió esto mucho al conde, et díxol’ quel’ consejaría muy de
grado; et aún, quel’ ayudaría muy de buena mente en que quiera quel’
cumpliesse.
Entonçe le dixo el conde de los casamientos quel’ movían para aquella su
fija et pidiól’ por merced quel’ consejasse con quién la casaría.
Et Saladín respondió assí:
-Conde, yo sé que tal es el vuestro entendimiento, que en pocas palabras
que vos omne diga entendredes todo el fecho. Et por ende vos quiero consejar
en este pleito segund lo yo entiendo. Yo non conosco todos estos que
demandan vuestra fija, qué linage o qué poder an, o cuáles son en los sus
cuerpos o cuánta vezindat an convusco, o qué mejoría an los unos de los
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otros, et por ende que non vos puedo en esto consejar çiertamente; mas el
mio consejo es éste: que casedes vuestra fija con omne.
El conde gelo tovo en merced, et entendió muy bien lo que aquello quería
dezir. Et envió el conde dezir a la condessa, su muger, et a sus parientes el
consejo que el soldán le diera, et que sopiesse de cuantos omnes fijos dalgo
avía en todas sus comarcas, de qué maneras et de qué costumbres, et cuáles
eran en los sus cuerpos, et que non catassen por su riqueza nin por su poder,
mas quel’ enviassen por escripto dezir qué tales eran en sí los fijos de
los reyes et de los grandes señores que la demandavan et qué tales eran los
otros omnes fijos dalgo que eran en las comarcas.
Et la condessa et los parientes del conde se marabillaron desto mucho, pero
fizieron lo quel conde les envió mandar, et posieron por escripto todas las
maneras et costumbres buenas et contrarias que avían todos los que demandavan
la fija del conde, et todas las otras condiçiones que eran en ellos. Et
otrosí, escrivieron cuáles eran en sí los otros omnes fijos dalgo que eran en
las comarcas, et enviáronlo todo contar al conde.
Et desque el conde vio este escripto, mostrólo al soldán; et desque Saladín
lo vio, como quier que todos eran muy buenos, falló en todos los fijos de
los reyes et de los grandes señores en cada uno algunas tachas: o de seer
mal acostumbrados en comer o en vever, o en seer sañudos, o apartadizos,
o de mal reçebimiento a las gentes, et pagarse de malas compañas, o enbargados
de su palabra, o alguna otra tacha de muchas que los omnes pueden
aver. Et falló que un fijo de un rico omne que non era de muy grand poder,
que segund lo que paresçía del en aquel escripto, que era el mejor omne et
el más complido, et más sin mala tacha de que él nunca oyera fablar. Et
desque esto oyó el soldán, consejó al conde que casasse su fija con aquel
omne, ca entendió que comoquier que aquellos otros eran más onrados et
más fijos dalgo, que mejor casamiento era aquel et mejor casava el conde
su fija con aquél que con ninguno de los otros en que oviesse una mala
tacha, cuanto más si oviesse muchas; et tovo que más de preçiar era el
omne por las sus obras que non por su riqueza, nin por nobleza de su linage.
El conde envió mandar a la condessa et a sus parientes que casassen su fija
con aquel que Saladín le mandara. Et como quier que se marabillaron
mucho ende, enviaron por aquel fijo de aquel rico omne et dixiéronle lo
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que el conde les envió mandar. Et él respondió que bien entendía que el
conde era más fijo dalgo et más rico et más onrado que él, pero que si él tan
grant poder oviesse, que bien tenía que toda muger sería bien casada con él,
et que esto que fablavan con él, si lo dizían por non lo fazer, que tenía que
le fazían muy grand tuerto et quel’ querían perder de balde. Et ellos dixieron
que lo querían fazer en toda guisa, et contáronle la razón en cómo el
soldán consejara al conde quel’ diesse su fija ante que a ninguno de los fijos
de los reyes nin de los otros grandes señores, se

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