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Алонсо де Гонгора Мармолехо. История Чили со времен открытия и до 1575 года. Alonso de Góngora Marmolejo. Historia de Chile desde su descubrimiento hasta el año 1575


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En este tiempo Valdivia, llegada la primavera, juntó toda la más gente que pudo para ir a poblar una ciudad o más, conforme a cómo respondiese lo de adelante, antes que Villagra entrase en , de el qual tenía nueva venía por de la otra parte de la Cordillera caminando con docientos soldados bien aderezados, gente muy lustrosa, a fin, a lo que después el mesmo dijo, de dar repartimientos de indios a los que le habían ayudado a ganar y descubrir el reino, porque después los que con Villagra viniesen no quisiesen entrar tan a la parte que le obligasen a dalles de comer en lo que él había descubierto. Con esta orden salió para Arauco, que era por allí el camino, y por Tucapel llegó a la ciudad Imperial, donde le fué hecho un recebimiento ordenado por un hidalgo, su amigo, llamado Andrés de Escobar (hombre de mucha virtud y discreción, a quien Valdivia había dado de comer y héchole vecino de aquella ciudad), a manera de triunfo muy solene, que dió gran contento a todos y más a Valdivia, que en los pensamientos que tenía todo le parecía que le estaba corto, según estaba puesto en nombre de señoría. Después de ser ansí festejado, deteniéndose pocos días en aquella ciudad, mandó apercibir la gente que le pareció bastaba para ir con él dejándola reparada; porque en los naturales no hubiese algún movimiento, pasó el río de Cayten, y descubriendo la tierra de adelante llegó a otro río llamado Tolten, río grande. Después de habello pasado en balsas de carrizo, los caballos a nado, caminó hacia la Sierra Nevada. Informándose de lo que había en aquella provincia, llegó a un valle que hace camino para pasar la Cordillera de la otra banda, y aunque tuvo por plática de los indios ser mejor tierra y más bien poblada que en donde estaba, dejó de ir allá, porque muchas veces semejantes relaciones salen inciertas, y en este caso los indios mienten mucho. E informado que cerca de adonde estaba había unas minas ricas de plata, de donde los naturales sacaban y labraban plata, diciéndole que se las mostrarían, envió al capitán Alderete con diez soldados a pie. Llegados a donde decían que estaban, o fué que se arrepintieron, o fué mentira (que a lo que adelante se vido, lo hicieron por sacar a Valdivia de sus tierras). Alderete se volvió sin hacer más efeto de lo dicho. Luego levantó Valdivia su campo, y perlongando la Cordillera Nevada, atravesando unos montes, vino a dar a un valle bien poblado llamado Marequina. En este valle tuvo nueva de Villagra y que llegaba desde a pocos días allí; que como entró en y tuvo nueva que Valdivia había salido de la Concepción a descubrir lo de adelante, vino en su busca con ocho soldados a la ligera.
Llegó desde a diez días, Valdivia lo rescibió a él y a los que con él venían amorosamente. Después de haber estado allí tres días le mandó volver, y que la gente que había traído la recogiese y viniese con ella a donde él estuviese, porque iba a poblar una ciudad, y que en ella daría de comer a todos los que lo hubiesen merecido; y que en lo que a él tocaba, entendía hacelle mayor señor que lo era el marqués de Astorga, su amo.
Ido Villagra, envió luego al capitán Alderete con cuarenta soldados, todos a caballo, que le descubriese la costa de la mar de el Sur. En este tiempo los indios que ya estaban juntos esperando coyuntura que en su favor fuese para pelear, la hallaron entonces. Como vieron que un capitán había salido con gente y que era la mitad menos, informados por sus espías, vinieron sobre el campo; y si como tuvieron ánimo para intentallo y llegallo hasta allí, lo tuvieran para pelear, se creyó hicieran una buena suerte; mas fueron tan ruines, que siendo descubiertos y tocada arma en el campo, hasta seis soldados que se hallaron prestos a caballo, acudiendo a donde el arma se había dado, y viendo los indios, rompieron con ellos y con tan buena determinación, que el grande miedo que tenían les hizo volver las espaldas sin pelear, tan temerosos, que soltando las armas se echaron a un río desde una barranca alta. Allí se ahogaron muchos, porque como caían unos sobre otros y era raudal, quedando desatinados, se ahogaban. Desde a dos días llegó el capitán Alderete con nueva de haber visto buena tierra y bien poblada en algunas partes. Luego partió Valdivia en busca de algún asiento donde poblar. Yendo caminando llegó a un río mayor que ninguno de los que hasta allí habían visto. Después de informado que a la entrada de la mar era mucho mayor, porque entraban en él otros ríos grandes y porque sobrevinieron algunos temporales de muchas aguas, se detuvo la Pascua de Navidad en su ribera, y desde allí envió Alderete con treinta soldados que viese la disposición de la tierra, el río abajo. Llegó a un valle grande, bien poblado de naturales y cercado entre dos ríos, por cuyo respeto no pudo pasar adelante. Desde allí se volvió y dió aviso a Valdivia que luego partió con su campo. Llegado a aquel valle llamado Guadalauquén, mandó hacer balsas para pasar de la otra banda. Este río no corre furioso, sino manso, por su mucha hondura, y ansí lo pasó sin peligro alguno. En su ribera de la otra parte halló un asiento bueno y muy a propósito para poblar una ciudad, que era la pretensión que Valdivia llevaba. Desde aquel asiento mandó algunos hombres de la mar fuesen con algunas canoas el río abajo hasta la boca de la mar y viesen ni tenía puerto para navíos. Desde a cuatro días vinieron con nueva que tenía buen puerto y tan bueno como lo había en el mundo. Luego Valdivia pobló en aquel mismo lugar donde estaba, y púsole nombre la ciudad de Valdivia. Está poblada en treinta y nueve grados y medio; y porque de él quedase aquella memoria, quiso remedar a los antiguos que tenían aquella orden cuando alguna ciudad poblaban. Luego mandó alzar árbol de justicia, nombré por alcaldes que la administrasen a Francisco de Godoy, natural de Córdoba, y a Nieto de Gaete, de Zalamea natural, en Extremadura; hizo regidores conforme a la costumbre de indios, y dió solares en que hiciesen casas los que allí habían de ser vecinos, y envió a Alderete con cincuenta soldados a ver la tierra de adelante; y porque tuvo nueva que Villagra estaba en el valle de Marequina, ocho leguas de la ciudad de Valdivia que acababa de poblar, no fué personalmente a esta jornada, a lo que él mesmo dijo.
Villagra llegó desde a poco con ciento y treinta soldados, de ellos muchos hijosdalgo y muy nobles, y que a su majestad han servido mucho y muy bien. El capitán Alderete llegó al mismo tiempo con buena nueva de la tierra de adelante. Valdivia mandó apercibir ciento y cincuenta soldados para illa a ver; y porque envió a Alderete a poblar una ciudad en el valle de los Poelches, que es donde le dijeron que estaban las minas de plata, trazando en su pecho, que si era verdad el tiempo las descubriría y se ennoblecería el reino, llevó consigo a Villagra.
En este tiempo algunos soldados quisieron revolver a Valdivia con Villagra, diciendo traía determinado de matallo, que mirase por sí. Estos estaban desgustosos de Villagra de el tiempo que con él anduvieron, y ansí querían sacar, como dicen, la culebra con mano ajena; mas Valdivia despreciándolo todo con su mucho valor y sagacidad, lo trató con el mesmo Villagra, quedando conformes y amigos. Le dió de repartimiento más número de treinta mill indios, diez leguas de la ciudad Imperial, y dejando allí por su teniente al licenciado Altamirano, hombre principal, natural de Huete, se fué a ver lo que Alderete había descubierto. Llegando cuarenta leguas adelante de la ciudad de Valdivia, que había acabado de poblar, halló por delante un gran lago que nacía en la Cordillera Nevada e iba a entrar en la mar del Sur, tan ancho que le pareció era menester hacer bergantines para podello pasar; aunque después acá se ha pasado infinitas veces, los caballos nadando hasta la otra banda, y los españoles metidos en canoas, remando, llevan los caballos de cabestro y ansí lo pasan hoy. Pues Valdivia, poniéndole por nombre el lago de Valdivia, se volvió desde allí, que cierto todo el fin y deseo que tenía era acercarse al estrecho de Magallanes.

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