Алонсо де Гонгора Мармолехо. История Чили со времен открытия и до 1575 года. Alonso de Góngora Marmolejo. Historia de Chile desde su descubrimiento hasta el año 1575


23 333 views

Valdivia mandó tocar arma y que todos estuviesen a punto para hacer lo que por su consejo y acuerdo se determinase. Hubo varios pareceres entre sus capitanes, como suele acaecer en semejantes casos de guerra: unos decían que el primer ímpetu lo debrían de esperar dentro en el fuerte, y después hacer como mejor viesen que les convenía; otros decían que no, sino (fue luego antes que más se les llegasen habían de salir, y pelear con el escuadrón más cercano, antes que todos se hiciesen un cuerpo y llegasen todos juntos; porque si con aquél les iba bien, los demás no osarían llegar, y si lo desbarataban como creían, los demás no osarían pelear: que era bestial cosa esperar que unos bárbaros llegasen a ponelles cerco, pues era cierto que les habían de faltar todas cosas y que los indios viéndolos encerrados tomarían ánimo y de cada día se les juntarían más; sino que luego peleasen no dándoles lugar a juntarse. De este parecer fué Valdivia y lo tuvo por el mejor. Luego mandó a Jerónimo de Alderete y a Pedro de Villagra que con cincuenta soldados a caballo rompiesen con el escuadrón que más cerca les venía. Estando él presente les salieron luego al encuentro, y acertaron de su ventura y suerte que aquellos indios con quien iban a pelear eran reliquias de los que habían desbaratado cuando pelearon de noche en Andalien, porque los demás escuadrones, tratado entre ellos, les habían dado este lugar, diciéndoles que ellos habían de trabar primero batalla con los cristianos, y con esta orden venían delante. Llegados que fueron los capitanes cerca de el escuadrón, todos los demás indios mirando tan bravo espectáculo, porque como no habían visto cristianos a caballo hasta aquel tiempo, y los vían armados, relumbrando los hierros de las lanzas y las cotas, embrazadas sus dargas, era bravo el miedo que tenían, aunque después acá han ido en tanto crecimiento de guerra con el ordinario uso que se dan hoy los indios por [causa de] los cristianos en esta tierra, menos de lo que en aquel tiempo se daban los cristianos por ellos. Villagra y Alderete, apellidando el nombre de Santiago, puestos en ala, con grandísima determinación rompieron con todos los soldados que llevaban, donde pareció una cosa digna de memoria, y fué, a lo que después se supo por dicho de los indios, no pudiendo sufrir tan bravo acontecimiento, como vieron venir a los cristianos con aquella determinación tan grande contra ellos, no teniendo ánimo para pelear, siendo número de más de quince mill indios, volvieron las espaldas a huir: los demás escuadrones como vieron huir a éste hicieron lo mesmo, retirándose en su orden. Decían después que los cristianos no los habían rompido, sino una mujer de Castilla y un hombre en un caballo blanco los habían desbaratado: que ésta fué una terrible vista para ellos que en gran manera los cegaba. Esto se publicó; después, diciéndoles otros indios cómo los habían desbaratado tan pocos cristianos, daban este descargo; y es de creer ansí, porque aquel día vinieron sobre la ciudad más número de cincuenta mill indios, por donde parece ser creedero fué Dios servido los cristianos no se perdiesen y que los quiso socorrer con su misericordia, pues de la entrada que entonces hicieron ha resultado en este reino muchas ciudades pobladas y muchas iglesias donde se predica el Evangelio, y monasterios de religiosos que hacen con su dotrina mucho fruto entre los naturales, y grande número de indios que son cristianos y viven casados debajo de el matrimonio de la iglesia. Habiendo seguido el alcance, mandó Valdivia que se recogiesen al fuerte, porque era este hombre tan ajeno de toda crueldad en caso de matar indios, que fué mucha parte para su perdición la clemencia que con ellos tenía, como adelante se dirá.
Luego desde a pocos días, llegó al puerto de aquella ciudad un barco en que iba don Rodrigo González, primero obispo de Chile, con mucho refresco y medicinas para curar los heridos; que teniendo nueva en la ciudad de Santiago de la batalla que Valdivia tuvo en Andalien, como celoso de la Iglesia de Jesucristo y por su aumento, vino a hallarse allí.
Luego mandó Valdivia a sus capitanes saliesen por la provincia a traella de paz, lo cual se hizo fácilmente. Vinieron muchos naturales a servir y de cada día venían más, viendo que no les aprovechaban las armas, dejándolas olvidar hasta conocer qué orden les convenía tener para volvellas a tomar.

Capítulo XII

De cómo Valdivia mandó a Jerónimo de Alderete fuese a descubrir la provincia de Arauco, y cómo Valdivia pobló la ciudad imperial en 38 grados

Después de haber traído de paz muchos repartimientos en la ciudad de la Concepción, mandó Valdivia al capitán Jerónimo de Alderete que con ochenta soldados a caballo fuese a descubrir la provincia de Arauco, que es lo más principal de todo el reino y de más gente. Pasé el río de Biobio, questá dos leguas de la ciudad y es río muy furioso a sus tiempos, y algunas veces se pasa de verano por algunos vados por respeto de ir muy tendido. Llegado a Arauco, que es dos jornadas de la Concepción, vido tantos pueblos de naturales y tan poblada la provincia, que no osé pasar adelante más de ver el principio; aunque los indios principales le salieron todos de paz, e informándose de lo de adelante entendió era más poblado de lo que allí parecía, y ansí se volvió sin entrar más en la tierra adentro, como hombre que tenía plática de guerra. Vuelto a la Concepción dió razón a Valdivia de lo que había visto. Luego le mandó que por el camino de la sierra la tierra adentro, a la ligera con las lanzas en las manos viese lo que había. Fué hasta el río de Cayten por tierra tan poblada como la de Arauco treinta y seis leguas de camino, todos muy regocijados y alegres; se volvió desde allí a la Concepción. Con esta nueva salió Valdivia con ciento y veinte soldados a caballo (si no eran algunos de su guardia que no alcanzaban a tener caballos por respeto de el valor grande que tenían) con ánimo de poblar una ciudad, y para ver mejor en dónde, fué por el camino de la costa, reconociendo si había algún puesto que bueno fuese; porque como era hombre que había andado por el mundo, sabía la ventaja que tenían las tales ciudades pobladas en costa de mar a las de la tierra adentro; y ansí iba buscando asiento hasta que llegó al río de Tirua, que está treinta leguas poco menos de la Concepción. Allí quiso poblar, y siendo informado de los naturales que era anegadizo en tiempo de invierno, aunque había juntado mucho bastimento, mudó de parecer. Queriendo pasar el río, buscando vado para ir adelante, un soldado llamado Higueras, hombre gran nadador, con una buena yegua que tenía, valiente y de buena determinación, se metió por el río: buscando vado confiado en su nadar y en el caballo que llevaba, cayó en un raudal desechándolo la yegua de sí; no pareció más. Valdivia bajó con su campo a la boca del río donde entra en la mar, y pasó de la otra banda yendo adelante: todos los naturales le venían a ver y servir. Desde a dos días llegó al río de Cayten, que corre por tierra fertilísima y de mucha gente. Junto a este río pobló una ciudad en una punta que hacía en donde se juntaba con otro río menor, y le puso nombre Imperial, porque en las casas que los indios tenían había en unos palos grandes que subían desde el suelo encima a lo alto de las casas una braza y más en el remate de la misma madera, en cada uno una águila con dos cabezas. Tomándola por buen pronóstico de imperio, le puso aquel nombre de Imperial, y porque entraba el invierno le pareció volverse a la Concepción a causa de ser puerto de mar tendría allí algunos navíos del Pirú-y por saber de Santiago. Dejando por su teniente a Pedro de Villagra, hombre fuerte y plático de guerra de indios y arriscado en ella, con mucha cordura le mandó se informase de lo de adelante y mirase por lo presente, y reparase aquel asiento con hacelle un fuerte para su defensa. Proveyendo todo lo que convenía, se partió para la Concepción solamente con sus criados, por dejar más número de gente en aquella ciudad, diciendo a todos en general volvería a la primavera a repartilles los indios todos que en los términos de aquella ciudad había, y descubrir y poblar lo de adelante.

Capítulo XIII

De cómo Valdivia salió de la Concepción para ir a poblar la ciudad de Valdivia y ciudad rica y de lo que le acaeció a Francisco de Villagra en el Pirú hasta que vino a Chile

Алонсо де Гонгора Мармолехо. История Чили со времен открытия и до 1575 года. Alonso de Góngora Marmolejo. Historia de Chile desde su descubrimiento hasta el año 1575
Tagged on:                                         

Залишити відповідь

9 visitors online now
9 guests, 0 members
All time: 12686 at 01-05-2016 01:39 am UTC
Max visitors today: 13 at 01:50 am UTC
This month: 43 at 09-12-2017 03:19 pm UTC
This year: 62 at 03-12-2017 08:20 pm UTC
Read previous post:
Фрай Рехинальдо де Лисаррага. Колониальное описание. Fray Reginaldo de Lizárraga. Descripción colonial (libro primero)

Фрай Рехинальдо де Лисаррага. Колониальное описание (Книга первая). Fray Reginaldo de Lizárraga Libro primero Descripción colonial Noticia preliminar Sumario: Quién...

Карта территорий коренных жителей Чили (Mapa de tierras indigenas de Chile)

Карта территорий коренных жителей Чили. Mapa de tierras indigenas de Chile. Карта содержит двенадцать территорий, на которых проживают такие народы...

Close