Хуан Руис де Аларкон и Мендоса. Немой симулянт. Juan Ruiz de Alarcón y Mendoza. EL DESDICHADO EN FINGIR
Uncategorized October 3rd, 2006
Pages: 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16
Email This Post
|
Print It
|
| 98 views
mas tratad de apercebir
la espada.
Salen ARSENO y SANCHO, de noche
ARSENO: Aquí has de quedar,
y si alguien viene, avisar.
SANCHO: Ya sé que me he de dormir;
pero si la puerta ves
abierta, avisarme has;
que una palabra no más
quiero entrar a hablar a Inés.
ARSENO: Di cuál, porque a ti te toca
velar esta noche fuera.
Yo se la diré.
SANCHO: Quisiera
ponérsela yo en la boca.
ARSENO: Quédate y haz lo que digo.
No me repliques.
SANCHO: Ya callo.
Vase
ARSENO: ¡Gracias a Dios que me hallo
a vista del bien que sigo!
A ROBERTO
CLAUDIO: A la puerta se ha parado
de Justino.
ROBERTO: él es. Lleguemos.
CLAUDIO: Tente, espera. No matemos
por yerro a algún desdichado.
Sepamos si es él. –¿Quién va?
ARSENO: (Del Príncipe es esta gente, Aparte
que celoso y diligente
la calle guardando está.
Con decir que soy Arnesto,
la sospecha perderán,
y la calle dejarán,
por no descubrirse, presto.
CLAUDIO: ¿No responde?
ARSENO: No me obligan
temores a responder;
que yo soy quien puedo hacer
que los dos quién son me digan.
Que soy Arnesto.
CLAUDIO: Y es él
a quien buscamos los dos.
¡Muera!
ROBERTO: ¡Muera!
Sacan las espadas y danle
ARSENO: ¡Aquí de Dios!
Muerto soy. ¡Traición crüel!
Cae
CLAUDIO: Gente viene.
ROBERTO: Bien se ha hecho.
Escapemos por aquí.
Vanse los dos. Sale SANCHO
SANCHO: Paz, hidalgos.
ARSENO: ¡Ay de mí!
SANCHO: Que éste es mi señor sospecho.
ARSENO: ¡Sancho!
SANCHO: ¡Señor!, ¿hante herido?
ARSENO: De una estocada a traición. . .
Pienso que hasta el corazón
cota y todo me han metido
y en el rostro siento sangre.
SANCHO: Un cirujano o barbero
buscaré.
ARSENO: Vamos, primero
que del todo me desangre.
SANCHO: ¿Estás tú para venir?
ARSENO: Probaré.
Levantándole
SANCHO: Esfuérzate y vamos.
¡Ved para qué trasnochamos!
Más nos valiera dormir.
Vanse. Salen CELIA, con manto y PEREA
PEREA: ésta es la casa.
CELIA: Ya pasa
de medida mi dolor;
que promete gran valor
Señora, de tan gran casa.
A Ardenia tengo de ver.
Sola entraré; que con vos
podrán conocerme.
PEREA: Adiós.
Vase. Salen PERSIO, de camino, y TRISTÁN
PERSIO: Ya sabes lo que has de hacer
en esta ausencia.
TRISTÁN: Señor,
no tienes que tener miedo,
pues que yo velando quedo.
CELIA: (éste ¿no es Persio? ¡Ah traidor! Aparte
¡Ved dónde vine a encontrase)
PERSIO: Mas ¿qué querrá esta mujer?
TRISTÁN: No tiene mal parecer.
CELIA: (Yo reviento: quiero hablalle.) Aparte
Persio vil, traidor, sin ley,
sin cristiandad, sin honor,
sin vergüenza, sin temor
ni respeto a Dios ni al Rey,
¿pensabas, te persuadías,
…………………[ -eras]
vivir sin que al fin vinieras
a pagar lo que debías?
Aunque el nombre te mudaras
¿qué importa, si el rostro no?
Aunque también se mudó,
pues que tiene ya dos caras.
¿pensabas toda tu vida
poderte de mí esconder?
¿No conoces el poder
de una mujer ofendida?
¿De eso pensabas valerte?
ingrato, ¿no consideras
que aunque de mí te escondieras,
al fin te ha de hallar la muerte?
PERSIO: Oye, Celia.
CELIA: No hay que oír
tras lo que he llegado a ver.
PERSIO: (Mucho grita esta mujer. Aparte
Quien soy ha de descubrir.)
No des voces.
CELIA: La razón
y verdad no tienen miedo,
y así nunca hablaron quedo.
PERSIO: Confieso mi obligación.
Yo pronuncio mi sentencia,
Celia, y te quiero pagar.
Sale JUSTINO, que se queda acechando desde la
puerta de su casa
JUSTINO: (¿Qué será este vocear?
Aparte
Con Arnesto es la pendencia.
PERSIO: ¿Quieres más?
CELIA: Sí quiero más;
que esa fácil confesión
me da clara presunción
de que engañándome estás.
PERSIO: Pues ¿qué quieres?
CELIA: Que me des
mano de esposo primero
que te partas.
PERSIO: Darla quiero;
mas cuando partirme ves,
ése es mucho apresurarte.
CELIA: ¿Qué menos priesa me dabas
cuando me solicitabas?
PERSIO: Nunca yo quise estorbarte
lo que te importase.
CELIA: Nada
te puede tanto importar
como casarte.
PERSIO: Lugar
habrá tras esta jornada,
que no se acaba hoy el mundo.
CELIA: Más que eso temiendo estoy;
que empiezas engaños hoy.
PERSIO: En sola verdad me fundo.
Luego mi esposa serás
que vuelva, Celia, con vida.
CELIA: ¿Qué sé yo si es la partida
para no volver jamás?
Que eres, Persio, forastero.
No me trates de partirte.
Aparte PERSIO y TRISTÁN
TRISTÁN: (Temo que ha de descubrirte
Celia.)
PERSIO: (Remediallo espero.)
Celia, forastero soy,
Y yo te lo dije así,
porque, aunque dentro nací
de la corte, donde estoy,
desde niño muy pequeño
siempre anduve fuera de ella;
mas vecino soy en ella.
De esta casa soy el dueño.
De Bohemia soy justicia
y del Príncipe privado.
CELIA: ¿Que ésta es tu casa? (En cuidado Aparte
me ha puesto cierta malicia.)
¿Casado estás?
PERSIO: Viendo voy
por dónde, Celia, caminas.
Apostaré que imaginas
que con mi hermana lo estoy.
CELIA: ¿Quién es tu hermana?
PERSIO: Es mí hermana
de quien tú celosa estás,
y un viejo que aquí verás,
mi padre. Ya la mañana
apriesa pasando va.
Queda a Dios.
CELIA: No hay que tratarme
de partirte ni engañarme.
PERSIO: Pesada estás, Celia, ya.
CELIA: Necía fuera si partir
te dejara.
PERSIO: ¡Bueno fuera
que por ti no me partiera!
CELIA: Yo te lo podré impedir
Que al Príncipe pediré
justicia.
PERSIO: Pide y verás
cuán tarde la alcanzarás,
cuando de tu parte esté.
CELIA: Sí el poder llevas contigo,
conmigo la razón llevo.
PERSIO: Ni lo que pides te debo,
ni para casar conmigo
Eres igual.
Vase
CELIA: Mal conoces,
Persio vil, a quien te habla.
Vase tras él
TRISTÁN: (Nuestra perdición entabla Aparte
con llamallo Persio a voces.)
JUSTINO: (La causa de la rencilla Aparte
no pude entender del todo;
mas con Tristán tendré modo
para poder descubrilla.
TRISTÁN: (El viejo es éste. él ha oído Aparte
todo cuanto aquí ha pasado.)
JUSTINO: ¿Oísme, mancebo honrado?
TRISTÁN: (Cierta mi sospecha ha sido. Aparte










About



Leave a Comment
You must be logged in to post a comment.