Tempus est iocundum,
o virgines,
modo congaudete
vos iuvenes.
Oh, oh, oh,
totus floreo,
iam amore virginali
totus ardeo,
novus, novus amor
est, quo pereo.
Mea me confortat
Promissio,
mea me deportat
Oh, oh, oh,
totus floreo,
iam amore virginali
totus ardeo,
novus, novus amor
est, quo pereo.
Tempore brumali
vir patiens
animo vernali
lasciviens.
Oh, oh, oh,
totus floreo,
iam amore virginali
totus ardeo,
novus, novus amor
est, quo pereo.
Mea mecum ludit
virginitas,
mea me detrudit
simplicitas.
Oh, oh, oh,
totus floreo,
iam amore virginali
totus ardeo,
novus, novus amor
est, quo pereo.
Veni, domicella,
cum gaudio,
veni, veni, pulchra
iam pereo.
Oh, oh, oh,
totus floreo,
iam amore virginali
totus ardeo,
novus, novus amor
est, quo pereo.
23. Dulcissime
Dulcissime,
totam tibi subdo me!
VI.- BLANZIFLOR ET HELENA
24. Ave formosissima
Ave formosissima,
gemma pretiosa,
ave decus virginum,
virgo gloriosa,
ave mundi luminar
ave mundi rosa,
Blanziflor et Helena
Venus generosa!
VII.-FORTUNA IMPERATRIX MUNDI
25. O Fortuna
O Fortuna,
velut luna
statu variabilis,
semper crescis
aut decrescis;
vita detestabilis
nunc obdurat
et tunc curat
ludo mentis aciem,
egestatem,
potestatem
dissolvit ut glaciem.
Sors immanis
et inanis,
rota tu volubilis,
status malus,
vana salus
semper dissolubilis,
obumbrata
et velata
michi quoque niteris;
nunc per ludum
dorsum nudum
fero tui sceleris.
Sors salutis
et virtutis
michi nunc contraria,
est affectus
et defectus
semper in angaria.
Hac in hora
sine mora
corde pulsum tangite;
quod per sortem
sternit fortem,
mecum omnes plangite!
CARMINA BURANA I.- FORTUNA EMPERATRIZ DEL MUNDO 1. Oh Fortuna Oh Fortuna, variable como la Luna como ella creces sin cesar o desapareces. ¡Vida detestable! Un día, jugando, entristeces a los débiles sentidos, para llenarles de satisfacción al día siguiente. La pobreza y el poder se derriten como el hielo. ante tu presencia. Destino monstruoso y vacío, una rueda girando es lo que eres, si está mal colocada la salud es vana, siempre puede ser disuelta, eclipsada y velada; me atormentas también en la mesa de juego; mi desnudez regresa me la trajo tu maldad. El destino de la salud y de la virtud está en contra mía, es atacado y destruido siempre en tu servicio. En esta hora sin demora toquen las cuerdas del corazón; el destino derrumba al hombre fuerte que llora conmigo por tu villanía. 2. Llanto por las ofensas de Fortuna Lloro por las ofensas de Fortuna con ojos rebosantes, porque sus regalos para mí ella rebeldemente se los lleva. Verdad es, escrito está, que la cabeza debe tener cabello pero frecuentemente sigue un tiempo de calvicie. En el trono de Fortuna yo acostumbraba a sentarme noblemente con prosperidad y con flores coronado; evidentemente mucho prosperé feliz y afortunado, ahora me he desplomado de la cima privado de la gloria. La rueda de la Fortuna gira; un hombre es humillado por su caída, y otro elevado a las alturas. Todos muy exaltados; el rey se sienta en la cima, permítanle evitar la rutina ya que bajo la rueda leemos que Hécuba es reina. II.- PRIMAVERA 3. La cara jovial de la Primavera La cara jovial de la primavera está de frente al mundo; la severidad del invierno ahora huye derrotada con variada vestimenta. Flora reina, y en el espeso bosque es alabada con agradables himnos. Postrado en el regazo de Flora, Febo nuevamente ríe con mas de una flor a la que está unido. Céfiro con dulce aliento perfuma su camino. Nos abandona raudo para competir por el premio del amor. Aves cantando, dulce Filomena; varias flores sonrientes en prados apacibles; una bandada de pájaros revolotea por el bosque placentero, y un coro de doncellas ofrece, felicidad por millares. 4. El sol conforta a todos Conforta a todos el sol puro y fino; está de nuevo radiante la cara del mundo en abril; hacia el amor se apresura el corazón del hombre, y sobre un pueblo feliz, reina el dios de la juventud. ¡Cuántas novedades en la celebración de la primavera! Su autoridad nos ordena estar contentos. Nos ofrece caminos ya conocidos, y en tu propia primavera, es leal y correcto poseer a tu amante. Ámame fielmente, piensa que confío en ti; con todo mi corazón, con toda mi voluntad estoy contigo, aun cuando yo esté muy lejos. Quien ama como yo, está girando en la rueda. 5. Ve complaciente Ve complaciente y anhelante que la primavera renueva la alegría; un resplandor de color pues la pradera está florecida y el sol ilumina todo. ¡Dejemos que la tristeza se vaya! El verano regresa y desaparece la ferocidad del invierno. Ya se derrite y desvanece el granizo, la nieve y todo; se dispersa la bruma y ahora se amamanta la primavera de los pechos del verano. El que bajo el reinado de la vida, no disfrute de ella ni la goce es un alma miserable. Ellos dan gloria y están contentos en la miel del placer. Los que nos afanamos por conquistar el premio de cupido, permítasenos, por orden de Venus, la gloriosa, que estemos contentos, pues somos súbditos de Paris. III.- EN EL JARDÍN 6. Danza 7. El noble bosque florece El noble bosque florece con flores y hojas. ¿Dónde esta mi viejo amante? Se ausentó de aquí... ¡ay! ¿quién me amara? El bosque florece por doquier y yo añoro a mi amante. Si el bosque está verde por doquier, ¿por qué mi amante está tan lejos? Él se ha ido de aquí, ¡ay! ¿quién me amará? 8. El tendero me da color El tendero, me da el color para ruborizar mis mejillas, así puedo cazar a los muchachos, gracias a ti, por cortejarme. ¡Míradme, muchachos y dejadme complaceros! ¡Haced el amor muchachos y muchachas adorables! El amor os hace intrépidos y os permite ser muy honorables. ¡Míradme, muchachos y dejadme complaceros! ¡Bienvenido, mundo, tú que estás tan lleno de alegrías! Yo seré tu esclava, siempre segura en tu amor. ¡Míradme, muchachos y dejadme complaceros! 9. Danza circular. Ellas van de aquí para allá todas son doncellas. Ellas no han tenido un hombre en todo este largo verano. Ven, ven mi señora te imploro lastimoso, te imploro lastimoso, ven, ven mi señora. Dulce boca de color rosado, ven y haz que me sienta bien, ven y haz que me sienta bien, dulce boca de color rosado. Ellas van de aquí para allá todas son doncellas, ellas no han tenido un hombre en todo este verano. 10. Si el mundo fuera mío Si el mundo fuera mío, desde el mar hasta el Rhin, gustoso lo entregaría porque la reina de Inglaterra yaciera entre mis brazos. IV.- EN LA TABERNA 11. Ardiendo interiormente Ardiendo interiormente con ira vehemente, en mi amargura hablo conmigo mismo. De materia hecho, mi elemento es la ceniza, soy como una hoja con la que los vientos juegan. En vista de que es lo propio para que un hombre sabio pueda colocar sobre la roca los cimientos de su morada, soy indómito, como un río impetuoso, bajo cuyo curso nada perdura. Soy arrastrado violentamente como una nave sin marinero, igual que por los aires vaga una ave extraviada. Las cadenas no me atan,Tags: cita, Cuba, pieza



















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