Skip to content

TRES RELACIONES DE ANTIGÜEDADES PERUANAS. Три сообщения о Перуанских Древностях


SiteHeart 5,243 views | Email This Post Email This Post | Print It Print It |

,
para las prouincias de todos los llanos, para que en su
nombre los vissitase y los allanase á los ribeldes ino-
bedientes. Al finio haze muy bien, y dicho Ttopaynga-
yupanguy viene derecho al Cuzco, trayendoles á los Ca-
yambis y Cañares y Chachapoyas para sus alabarderos,
y entonces vienen muchas mocas de los Quitos, Quila-
eos, Quillaysincas, Chachapoyas, y Yungas, Guayllas
Guaneas, para las doncellas de su Coya, y principal-
mente las aellas de Ticcicapacviraeochanpachayachachi,
llamado yurac aclla, uayruc aclla, paco aclla y yana aclla,
y mucha requeza de piedras y oro y plata y plumirías.
Y assi, en la buelta, manda á todas las prouincias desde
Quito hasta el Cuzco, que todos heziessen chácaras y
truxes, cólicas, caminos y puentes, tambos, y que las
aellas, lo mismo, obiesen en todos, y á los oficiales de
cwnbis y plateros y paucarcamayos pillcocamayos, cante-
ros; y hace armas, dejando en todas partes soldados de
precidio, para la seguridad de la tierra, y á los kambi-
camayos, y mas lo manda que cada parcialidad obiesen
comunidades y sayssis, para el prouecho y sustento de
los pobres, que son llamas y comida.
El qual llega al Cuzco, en donde el buen viejo Pa-
chacutiyngayupangui aguarda con treynta mili hombres
de guerra, á usso de guerra, veniendoel mismo en per-
sona hasta Villcaconga, y les representa á manera de
guerra, trayendo su gente en orden de guerra, y los

por D. Joan de Santacruz Pachacuti 285

apocuracas en sus andas y quitasol, en donde los dos
exercitos, luzedissimos de oro y plata y ricas plume-
rías, haze sus escaramajos, caracoleando, y el buen
biejo, de puro contento de ver á su hijo y nieto, se hace
general y su hijo se hace maestre de campo, y los des-
pacha metad del exergito con el Otorongoachachi y Ca-
circapac1 con todos los apocurcicas, para que en la for-
taleza de Sacssaguaman todos estubiesen a puntos de
guerra, para la defensa de la ciudad de Cuzco; y que
el nuebo infante Guaynacapac, su nieto, les abia de com-
batir con sus cincuenta mil hombres, todos armados
de oro y plata. Al fin representa á manera de come-
dias; y entra por gima de Cinca, y hace sus uaracaua-
cos2 con llucossfc, y los vence á los que estauan forta-
lezidos en Sacssaguaman, y entrando á la fortaleza, sa-
ca á todos los Cayambis y Pastos y gente abidoen guer-
ras, y las cabegas cortadas, que estauan para esse efecto
hechas, les unta con sangre de llamas y pone en las lan-
gas. Al fin, á los bengidos hazen hayllc de ellos, trium-
fandoles hasta Coricancha, por aquella principal calle,
en donde haze sus acatamientos al simple imagen del
Hazedor los capitanes por sus órdenes, saliendo por la
otra puerta á la plaga de Haocaypata y Cugipata, con el
canto de quichu* , y asienta por sus ordenes los curacas
en sus tiyanasy quitasol tfc, en donde el dicho Pacliacuti-
yngayupangui sienta con su hijo Topayngayupangui, y
Amaro Ttopaynga, todos tres con iguales liyanas de
1 Este Caciteupac quiere decir un señor principal de tierra i gente, como uirrej.
2 Kspias ligero»?;-M. J. E.
3 Ea muy difícil de adivinar este pasaje tal como esta escrito.—M. J. E.
4 De kuichUini, silbar con la boca?—M. J. E.

286

Relación

ruua, hechas de oro; todos los tres bien bestidos con
sus capacllaottos y mascapachas, y el viejo con su septro
de suntorpaucar, hecha de oro, y el Topayngayupangui
con su septro de ttopayauri, y el otro sin septro, solo
con chambis 1 pequeños de oro.
Al fin el mando del señorío cupo á Ttopayngayupan-
gui\ y el infante Guaynacapacynga estaua en Curicancha
sin ser sacado á parte ninguna por todo aquel año. Al
fin, selebra la fiesta de capacraymi con gran solemnidad,
y los tres menistros del templo de Coricancha, Aporu-
paca y Auquichalkoyupangui y Apocama, se hazen muy
graues, y al ynga los llamaua hijo, cuya cassa al pre-
sente es del combento de San Agustín, y los dos jamas
salen de Coricancha.
En este tiempo el viejo Pachacutiyngayupangui fallege
durmiendo, no mas, sin sintir dolor ninguno, de cuya
muerte haze gran llanto, y los reparte á los pobres en
todo el reyno de comer y bebida, y lana y bestidos; y
quando el ynga su hijo no lo sintieran, los capitanes an-
cianos y caducos entierra á todos los pajes y servicios
del ynga defunto, deziendo que en la otra vida le abian
de seruir y con ella mucha suma de chucherías. Al fin
á essos que abian de morir primero les emborrachauan.
Dizen que este Pachacutiyngayupangui tubo gran canti-
dad de oro y plata, el qual tessoro estara en vna bobeda
de tres salas en el valle de Pissac. Al fin, al cuerpo de
dicho difunto les pone en la cassa de los cuerpos muer-
tos de los yngas, cada vno con sus mugeres, conforme
de la desendencia estauan embalsamados, todos pues-

i Chumpis, macanas.—M. J. E.

por D. Joan de Santacruz Pachacuti 287

tos en sus ventanas, &. De cuya muerte se alzaron las
prouincias de los Puquinas y Collas, desde Villcanota y
Chacamarca, contados los Omasuyos de Urancolaime,
Hachacachi, Uancani, Asillo, Asangaro, con todos los
Taracos, y se hazen su fortaleza en Llallauapucara, con
dozientos mili ombres,' y como no cupieron en la dicha
fortaleza, los echa á los soldados de poco animo para
que se fueran á fortalezer en dos fortalezas de essa co-
marca.
Al fin el dicho Topayngayupangui haze gente de guer-
ra contra ellos, y entonges se ofrecen los Hananquichuas
y Hurinquichuas de yr solos, confiando en sus fuercas,
y al fin, por los muchos rruegos dellos, el dicho Topayn-
gayupangui concede y agepta la conquista de las quatro
provincias; y assi sale del Cuzco vn exercito muy po-
deroso de doze mili ombres Quechuas, los quales lle-
vando tan lucidos armas y gente y con mucha soberbia;
y en su compañía lleva vna guaca é ydolo, los quales
comienga pelear en Guarmipucara con las mugeres Cu-
1 lacas, en donde aynas fueron vengidos los Quichuas
del ynga. Al fin se retira á la fortaleza principal de Lla-
llauapucara, en donde haze serco los quichuas á los
Collas, combatiéndoles con gran confianga de venger,
arrimándose en la ayuda de su naca y ydolo, y en donde
los probes Quichuas fueron asolados de todo punto.
Uno solo se escapo, el qual trae la nueba á Topaynga-
yupangui, de cuya luzida soldadesca y de sus muertes
y desgracias llora el ynga.
Al fin el ynga sale del Cuzco con sus ciento y beynte
mili ombres contra los Collas; y en llegando el dicho
ynga con su campo, assienta su rreal haziendo serco á

288

Relación

la dicha fortaleza de Llallauapucara, y asi el dicho
serco y combate le duro tres años. Y entonges los Co-
llas, viéndose sercado, adora al sol dando sacrificios
con uacarpañas y criaturas y conejos, y del ayre le res-
ponde: «buena esperanza», á su tata1 (fe. Y assi ellos
dan guerra al ynga sin temor ninguno, como si la guer-
ra estuviera en su mano; y sugedele muy á lo contrario
de lo que pensaua, porque el dicho ynga, por aber esta-
do tres años en el dicho gerco entendiendo en cantar
todos al derredor sin apartarse, estauan ya con sus ca-
pitanes canssados, les da el combate con la mayor furia
á los Collas, en donde ovo gran derramamiento de san-
gre por ambas partes, porque las caigas [galgas] de co-
bre y estaño que echauan á rodar, hazian gran daño á
los del ynga; con todo esso, aquel dia lleuo los del ynga
la loa de la batalla.
Y al dia siguiente, los Collas, para dar espanto á la
gente del ynga, comienga á cantar, colgando ocho tam-
bores en quatro maderas, todos vestidos de oro y plu-
merías y plata, y los del ynga mucho mas, y comienga
á cantar, y otra mitad los combate otra vez, y por
aquel dia queda lo mismo, sin que oviessen ventaja. Y
al tercer dia, el dicho ynga, con los demás capitanes y
curacas en personas, les da combate desde que sale el
sol, en donde hizo gran matanga los de Ttopayngayu-
pangni, desbaratándole á todos, los quales estauan en
la fortaleza, porque los Collas, estando ya ganados y
viendosse ya en manos de la gente del ynga, no es-
tauan seguros; y assi, el Cluichicapac se biste conbesti-

z Tata quiere dezir mcnistro de los uacas.

por D. Joan de Santacruz Pachacuti 289

dos de mugeres, y sus capitanes salen rrompiendo á vn
lugar del gercado, y se va á la provincia de los Lupacas,
de donde prende á los Parisacares, general de los Co-
llas, el qual hauia lleuado á la naca de Inti, y con
ella otros guacas, á los quales trae ante el ynga al
pueblo de Cayauire, en donde el dicho Ttopayngayu-
pangui manda poner en medio de todo el exercito de
gien mili hombres á los nacas y á los vencidos abidos
de buena guerra, á todos por sus hordenes; y después,
para mayor afrenta, manda poner á los liayachucos 1 y
saynatas a, y llamallamas 3, y chuñires, para que engima
de las nacas de los Collas cabalgaran á las chonos, me-
nospresiandoles, hasta mandallos arronjar á la lagu-
na de Orcos, y á los Collas trae para el triunpho al
Cuzco.
Y en este tiempo vino la nueva que como los Andes
estauan para salir al Cuzco contra el ynga, y assi, en
memoria de aquellas guerras crueles de los Collas,
manda poner dos porras de oro y plata en Villcanota
con rayas y mojones, dejando en aquella parte los
mitmaes, y pregidios de los caballeros leales, < £, para
la seguridad de aquella provincia. Al fin el dicho ynga
manda apregonar nueba conquista y entrada á lo

Share and Enjoy:
  • del.icio.us
  • Digg
  • email
  • Facebook
  • Google Bookmarks
  • Live
  • Technorati
  • Print
  • MySpace
  • PDF
  • RSS
  • Twitter
  • Yahoo! Bookmarks
Tags: Blas, don joan, Fernando, licenciado, madrid, pachacuti, Peru, peruanas, RELACIONES, santacruz, santillan, TRES, Valera

Related posts

Post a Comment

Your email is never published nor shared. Required fields are marked *
*
*