Хосе Эчегарай. Sic vos non vobis или Последнее подаяние. José Echegaray. Sic vos non vobis o La última limosna


5 853 views

Хосе Эчегарай. Sic vos non vobis или Последнее подаяние.
José Echegaray. Sic vos non vobis o La última limosna

Деревенская комедия в трех действиях и в прозе
Comedia rústica en tres actos y en prosa

Escrita expresamente para la Señorita Guerrero

REPARTO

PERSONAJES
ACTORES
PAQUITA
Srta. Guerrero.
MARUJA
Srta. García.
LORENZA
Srta. Martínez.
DOÑA GERTRUDIS
Srta. Suárez.
DON MARCELO
Sr. Cepillo.
JUAN
Thuillier.
DON BLAS
Mario.
DON SILVIO
Balaguer.
DON GABINO
García Ortega.
DON DAMIÁN
Mendiguchía.
LACAYO
N. N.

Época: principio del siglo XIX o fin del XVIII.
A la señorita Doña María Guerrero
Ya que fué usted tan bondadosa que, accediendo a mi ruego espontáneo y repetido, y venciendo su delicada resistencia a tomar una obra que no había de representarse por ahora más que una noche, aceptó usted para su beneficio mi humilde comedia rústica, continúe usted sus bondades aceptando la dedicatoria, que respetuosamente te ofrezco, de mi última producción, la cual con gracia tan encantadora y tan profundo sentimiento ha interpretado usted.
Y, al dedicársela, permítame usted que le dirija algunas breves palabras, a modo de consejo, que debe ser achaque de la edad esto de aconsejar a todo el mundo y también, y sobre todo, vea usted en esta dedicatoria un tributo de admiración por sus singulares condiciones para el arte dramático.
El talento de usted es grande; su sensibilidad, exquisita; su instinto artístico, que suple a la experiencia de la vida, admira a cuantos con imparcialidad la siguen en sus trabajos escénicos: su buen gusto y su distinción no tienen límites más que en sí mismos, y su manera de comprender las caracteres revela elevadas facultades.
En brevísimos años, que a lo que recuerdo no pasan de cinco o seis, ha llegado usted por derecho propio a donde no se llega sino en doce o catorce de lucha y de trabajo, aun teniendo verdadero mérito. Para muchos, éste sería el fin; para usted debe ser el principio de una carrera brillante y gloriosa.
Siga usted con la fe en el arte, y sin pensar más que en el arte, que es una de las pocas cosas verdaderas; siga usted sin vanidades, que son ajenas a su carácter, pero sin desfallecimientos cobardes, sean cuales fueren las injusticias que con usted puedan cometerse.
Al público se le respeta siempre, pero no se le adula; por mucho que valga, el arte vale más.
A la crítica ilustrada y noble, aunque censure, se la respeta también y se la escucha, y en ella se aprende.
A la crítica, aun siendo inepta, que se dan casos, con tal que sea digna y cortés, se la sufre con resignación y hasta con aquella benevolencia que la buena educación aconseja.
A la crítica de última clase, démosle ese nombre de crítica, que yo no puedo darle su nombre propio, dirigiéndome a usted; a la crítica chabacana, grosera, ridícula, sin ningún linaje de cultura literaria ni aun de cultura civil, a ésa se la desprecia.
Créame usted: el desprecio, cuando hay razón para despreciar, es el mejor castigo.
Conque adelante, y no dude del respetuoso y verdadero cariño que le profesa,
José Echegaray

Sic vos non vobis o La última limosna
José Echegaray

Acto primero
La escena representa un parque o jardín. A la derecha del espectador, la fachada del hotel o palacio. A la izquierda, el bosque. En el fondo, una tapia con una gran verja. Detrás, árboles y horizonte. En el parque, arbolado, flores, mecedoras, dos bancos, mesitas de té, etc.

Escena primera
Don Marcelo, paseando; Don Blas, sentado y fumando una pipa, que no abandona en toda la comedia, es flemático y frío.
MARCELO.-Ya te dice mi confesión: confesión general.
BLAS.-Bueno.
MARCELO.-Bueno es que digas bueno.
BLAS.-Malo.
MARCELO.-¿En qué quedamos?
BLAS.-En nada.
MARCELO.-Eres irresistible, Blas. Con tu eterna concisión, no hay manera de conocer lo que opinas sobre cosa alguna. Escuchas impasible, como estatua de piedra. Chupas la pipa; echas una bocanada de humo; das un paseo, y cuando más, como culebrina que se dispara, lanzas en línea recta un vocablo muy seco: «Bueno; malo; nada». ¡Allá va la bala!
BLAS.-¿Y qué?
MARCELO.-Que quiero que me digas tu opinión.
BLAS.-¿Para qué?
MARCELO.-Para saberla, y si me convences, para seguirla.
BLAS.-¡Ca!
MARCELO.-¿Que no la seguiría si me convenciese?
BLAS.-No.
MARCELO.-¿Soy un ser irracional?
BLAS.-Casi.
MARCELO.-Muchas gracias.
BLAS.-No hay de qué.
MARCELO.-Pero di algo; di algo. ¡Rayos y truenos, que voy a perder la paciencia! Di que mis proyectos son disparatados; que soy un loco; que soy un imbécil; que mi plan no tiene sentido común. ¡Todo lo que quieras; pero habla!
BLAS.-(Haciendo un esfuerzo.) Pues digo... todo eso...
MARCELO.-¿Te parece un desatino lo que te he contado?
BLAS.-Claro.
MARCELO.-Para mí no lo es.
BLAS.-Mejor.
MARCELO.-Pues vengan las razones.
BLAS.-¿Tu edad?
MARCELO.-Cincuenta y...
BLAS.-Nueve.
MARCELO.-¡Vete al diablo! Cincuenta y uno escasos, porque no los he cumplido.
BLAS.-Te sobran veinte.
MARCELO.-Estoy más fuerte que a los treinta; porque de un puñetazo te aplasto el cráneo, y eso que es duro.
BLAS.-(Tocándose la cabeza.) ¡Algo!...
MARCELO.-De modo que si la única razón es la edad...
BLAS.-No.
MARCELO.-Vengan las otras razones.
BLAS.-Después.
MARCELO.-Pues sigamos con las primaveras.
BLAS.-Con los inviernos.
MARCELO.-Yo, cincuenta.
BLAS.-¿Y ella?
MARCELO.-Dieciocho.
BLAS.-¡Aprieta!
MARCELO.-El pescuezo te apretaría yo. Eso de la edad es una preocupación; después de todo, cuando ella tenga treinta, tendré yo sesenta.
BLAS.-Y dos.
MARCELO.-¿Qué más da? La diferencia entre sesenta y sesenta y dos son...
BLAS.-Dos.
MARCELO.-Es decir, nada.
BLAS.-Es decir, dos.
MARCELO.-A los sesenta y dos seré yo un hércules; y los hércules son...
BLAS.-Solteros.
MARCELO.-Y los posmas como tú, ¿qué son?
BLAS.-Solteros también.
MARCELO.-Pues sigamos: cuando ella tenga. cuarenta, tendré yo setenta... (Notando un movimiento de Don Blas y apresurándose.) y dos.
BLAS.-Eso.
MARCELO.-Mi abuelo se casó a los setenta y cinco.
BLAS.-Gran novio.
MARCELO.-En suma, que yo sé lo que me hago.
BLAS.-Corriente.
MARCELO.-Otras razones en contra de mi boda pueden alegarse, ya lo sé. Sí, señor; otras razones hay. Yo adivino lo que estás pensado.
BLAS.-¿Entonces?
MARCELO.-Quiero oírlo de tus labios para rebatirlo, para desmenuzarlo, para pulverizarlo.
BLAS.-Pulveriza.
MARCELO.-Tú piensas que soy hombre de alta posición, de bastante cultura intelectual.
BLAS.-¡Hombre!
MARCELO.-Inmensamente rico.
BLAS.-Eso sí.
MARCELO.-Educado en los Estados Unidos entre las clases más opulentas...
BLAS.-Eso, también.
MARCELO.-De elevado talento...
BLAS.-¡Humm!
MARCELO.-¡No mujas! No digo que lo sea yo; digo que lo piensas tú.
BLAS.-(Levantándose.) Poco a poco. ¿Si sabré yo lo que yo pienso? Mi pensamiento no necesita intérpretes. ¡Vaya, vaya! ¡Ahora se empeña en convencerme de que yo tengo a don Marcelo por un dechado de perfecciones morales y materiales! ¡Demonio y qué modestia! (Se vuelve a sentar y vuelve a la pipa.)
MARCELO.-¡La primera vez que has ensartado tres oraciones, seguidas ha sido para declarar que me crees tonto! ¡Demonio de hombre!
BLAS.-Tampoco eso.
MARCELO.-Pues ¿qué soy yo?
BLAS.-Terco.
MARCELO.-¿Nada más?
BLAS.-Tozudo.
MARCELO.-¿Nada más?
BLAS.-Cabezudo.
MARCELO.-Y tú, irresistible.
BLAS.-Paciencia. (Pausa.)
MARCELO.-Atiéndeme, Blas. Por lo menos, atiéndeme. Ya sé que Paquita...
BLAS.-Pacorra...
MARCELO.-Así la llamaban antes; pero desde hoy se llamará Paquita.
BLAS.-Pues Paquita.
MARCELO.-Ya sé que Paquita, por la pobreza en que ha vivido; por su familia.... es decir, por no tener casi familia; por las influencias del medio social...
BLAS.-Rústico.
MARCELO.-Del medio rústico en que ha crecido, casi no tiene educación.
BLAS.-Sin casi.
MARCELO.-Poco a poco: sabe leer, y muy bien.
BLAS.-¡Ah!
MARCELO.-Sabe escribir, y muy bien.
BLAS.-¡Oh!
MARCELO.-Y aunque sea una pobre lugareña...
BLAS.-No: una salvaje.
MARCELO.-Aunque sea una salvaje, su inteligencia es noble. Allá, a su manera, ¡qué ideas expresa! Pues si las expresa, bien o mal, es que las tiene. Dice cosas que a veces me dejan parado.
BLAS.-En firme.
MARCELO.-En firme siempre lo estoy.
BLAS.-Sea enhorabuena.
MARCELO.-Pongamos que hoy es Paquita una chicota del campo, una pobre lugareña, una pequeña salvaje, ¿Y qué? Se la educa, y en un año, en dos años..., ¡una gran dama!
BLAS.-¿Vas a educarla?

Хосе Эчегарай. Sic vos non vobis или Последнее подаяние. José Echegaray. Sic vos non vobis o La última limosna
Tagged on:                                         

Залишити відповідь

2 visitors online now
2 guests, 0 members
All time: 12686 at 01-05-2016 01:39 am UTC
Max visitors today: 14 at 01:44 am UTC
This month: 45 at 10-18-2017 08:41 am UTC
This year: 62 at 03-12-2017 08:20 pm UTC
Read previous post:
Хосе Эчегарай. Безумие или святость. José Echegaray. O locura o santidad

Хосе Эчегарай. Безумие или святость. José Echegaray. O locura o santidad Драма в трех действиях и в прозе Drama en...

Хосе Эчегарай. Смерть на губах. José Echegaray. La muerte en los labios

Хосе Эчегарай. Смерть на губах. José Echegaray. La muerte en los labios Драма в трех действиях и в прозе Drama...

Close