Según deste niño la cuenta me dan,
que hijo le llaman también de David,
nasce del tronco, mirad y sentid,
del padre de muchos, llamado Brahán
y deste buen viejo nasció muy galán
Ysac deseado, de Sarra, su madre;
el qual, mira, Pedro, de Cara su madre,
del niño Jacob, según hallarán.
Prosigue Jacob ovo un hijo, qual Judas nombró,
el qual engendró Farés y Zarán,
Farés ovo a Esrón, Esrón ovo [a] Arán,
a Aminadab Arán le engendró,
y de esta manera la cuenta passó
que d[e] Aminadab descende Nasón,
el qual tuvo un hijo, llamado Salmón,
Salmón hizo un niño, que Boz le llamó.
Prosigue Boz ovo a Obet, Obet a Jessé.
Jessé fue su padre del sumo propheta;
el qual David fue, por senda no reta,
su padre del hombre que más sabio fue,
la madre del qual dezían Bersabé.
Aquésta ovo un nieto, mas no fue de Urías,
llamado Roboán y padre de Abías,
el qual ser su padre de Assá juraré.
Prosigue Fue Josaphat su hijo de Assá,
que padre del nombre Jorán se dezía;
el qual Jorán era su padre de Ozía,
avuelo de aquel que dixeron Joatá.
No cambio palabra, mirá cómo va:
Joatam ovo [a] Acaz por su reta vía,
el qual fue su padre, de aquel Ezechía
de quien Manassés nasció, ¡soncas ha!
Prosigue
Después Manassés fue padre de Amón,
Amón ovo un niño, por nombre Josía.
Josía fue padre de aquel Jeconía
que nasció passando para Babilón;
¡par Dios que va buena la generación!
Que aquel Jeconías gendró a Salatiel,
el qual fue su padre, de Zorobabel,
de quien nació Abiud, chapado varón.
Prosigue
Abiud ovo un niño, nombrado lcachín,
que fue dicho padre de Azor a la clara,
del qual Azor, cierto Sadoc se desvara,
para que dende sea padre de Achín.
Estad bien atentos, vayamos al fin,
que Achín a Eliud curó de engendrar;
Eliud fue su padre, de aquel Aleazar
que hizo a Mathán, yo apuesto un florín.
Prosigue y acaba
Aqueste Mathán, yo os juro a mi vida
según la Vangelio, de vero cantó,
que fue dicho padre del santo Jacó,
el qual fue suegro de aquesta parida;
h[e] aquí la cuenta ya casi cumplida,
mas porque ninguna cosilla discrepe,
su esposo daquésta se llama Josep[e],
que poco a su esposa, te juro la olvida.
BENITILLO demanda que sume quántos son todos
los que á dicho
BENITILLO: ¿Pues quántos son Mingo, la cuenta dispuesta
de aquese linaje que cuenta de Dios?
MINGO: Prázeme hermano; son uno, son dos,
son tres, quatro, cinco, seys, siete por ésta,
y dos que son nueve y diez son con ésta
y tres que son treze y tres disiséy,
y quatro son vente, Gil Pata, ¿no vey?,
y tres ventetrés, contemos la resta.
Prosigue
Con dos que aquí pongo ya llega la cuenta
a son ventecinco; y tres son venteocho;
¡escucha, Pidruelo, cabeça de tocho!
Con dos perezuelas ya entramos en trenta,
no ay nadi, Benito, que bien no lo sienta.
Con cinco que pongo, que son trentacinco,
y seys que me quedan, ¡pardiós, que me brinco!,
que hallo que ay uno de más de quarenta.
GIL PATA: Al son de la cuenta que aquí nos ás dado
de aqueste bendito, luzido moçuelo,
holgando me [é e]stado en medio este suelo,
la boca de un palmo, del todo pasmado.
PERO: ¡O, Dios poderoso, celente, sagrado!
Mas, ¿qué le movió tomar carne humana?
[MINGO]: Dizen, Pidruelo, que una mançana
que Adán se tragó del fruto vedado.
GIL PATA: ¡O, santa que canta, mal trago tragó!
Tragara una landre, que más sano fuera,
que no que la gente por esso perdiera
la gracia del cielo, que entonce perdió.
MINGO: Pues mira, Gil Pata, muy bien en qué vo,
y desto que digo ninguno se asombre:
que en sólo por esso, hazerse Dios hombre,
más grolla que pena la culpa ganó.
Prosigue
No temas, carillo, los hondos estanques,
lagunas Estigias del turvio Cucito:
mediante la muerte daqueste chiquito,
en ellas yo ago que no te avarranques.
Sus passos te aviso que sigas y tranques
y a Él ni a su Madre no hagas injurias,
que mal siglo tienen las tre[s] bravas Furias,
las quales, te juro, con esto las manques.
BENITILLO: Dichosos, yo pienso, serán los ganados
questán derramados por este desierto;
el gran Minotauro contalde por muerto,
y todos los otros sobervios criados.
De almagre vermejo serán almagrados
los hatos que apastan por esta montaña
y los desmandados traerá a su cabaña,
do hallen los pastos floridos, sagrados.
PERO PANÇA: Ya quen la tierra tan gran rey tenemos
tú, Mingo, ¿qué pienssas que viene a buscar?
Después que más crezca, ¿a dó yrá a parar?;
¿a dónde endereça sus varcos y remos?
MINGO: Yo pienso que viene a ver los estremos:
pastores, ovejas, cabañas y hatos;
los pastos costosos hazerlos baratos
a su propia costa, según lo veremos.
GIL PATA: Yo pienso y magino que aqueste luzero
los tristes palacios plutonios, obscuros,
hará despojados, quebrando los muros
do está nuestro padre penando primero;
y al can espantable, muy torvo Cervero,
que sorve y se traga sus bravas gargantas
harále que cierre sus bravas gargantas,
de hambre le mate, seyendo portero.
BENITILLO: Ya, pues, que aquí estamos, ¡sus, sus, despachemos!
y cada qual lleve cosillas que dalle.
Pongamos todos, carillos, en talle,
para, en llegando, que luego baylemos.
Y a su virgen madre manteca llevemos,
para que al niño le hagamos miguitas.
Y quien se treviere llevar más cositas,
si solo no puede, también le ayudemos.
PERO PANÇA: Razón es, zagales, buscar invenciones
y solenizarle con ánimos ricos,
pues éste summó los pueblos inicos,
a do procuraron maldad los varones.
No viene con maça domando leones,
que por otro modo proceden sus fines,
éste se sirve de los cherubines,
archángeles, tronos y dominaciones.
MINGO: Mediante la gracia daqueste zagal
al bravo gigante sobrava David
los ossos, leones domava en la lid,
guardando los hatos allá en el xaral.
Éste a la dueña la hizo ser sal
por sola una buelta que dio a la cabeça:
quien no mira en Él y en esto estropieça,
no puede, carillos, librar sino mal.
BENITILLO: No cayo en la cuenta quién es la parida,
ni puedo acertalla, ni puedo sabella.
MINGO: Sábete, hermano, ques una donzella
sin vicio ni daño, muy sancta nacida.
BENITILLO: Pues tú, Mingo amigo, si quies, por tu vida,
ansí sant Domingo te libre y te vala,
que digas, que apuntes quién es la zagala,
que asmo que deve ser toda polida.
MINGO: Yo digo y apunto, ¡escucha acá, ruyn!,
entiende la cuenta, si quies, a la llana:
sábete quésta nació de sant Ana,
su padre dichoso llaman Joachín.
PERO: ¡O, Dios, ques su hijo, le dé buen maytín!
Diz questa donzella ques muy repolida…
MINGO: Tomalde los dichos, jamás fue nascida
ninguna que sepa mirar su chapín.
GIL PATA: Es flor de hermosas, de sanctas primor,
de vírgines fuente, de gracias dechado,
estrella de norte, gran huerto cerrado,
paloma sin hiel, de todas mayor,


















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