DESSEO: ¿Quién sabe más puntos aquí de criança?
SERVICIO: Yo asmo que tú.
DESSEO: Yo no sé palabra.
ESPERANÇA: ¿Pues quál de vosotros comiença la habra?
DESSEO: Servicio comience, ques quien más alcança.
SERVICIO: A mí me replaze tomar tal estrena,
aunque me falta saber más que a vos.
¡O Madre sagrada del Niño ques Dios,
graciosa donzella, princesa serena!
Mi lengua enmudece con vista tan buena,
la humana flaqueza se turba a desora,
mirando tu hijo divino, señora
que vien[e] a librarnos del yugo y cadena.
ESPERANÇA: Las nuevas sublimes, o Virgen, que oýmos
en nuestras majadas a un ángel cantar
nos hazen los hatos y aperos dexar,
ansí como somos, a todos tres primos.
La gloria que desto, Señora, sentimos,
ya tú la puedes, o Reina, juzgar,
ansí que queremos tu hijo adorar.
DESSEO: A la fe, soncas, por esso venimos,
y puesto, Señora, que somos pastores
y no te podamos dar rico presente,
ante de mucho vernán del Oriente
reyes a verte con dones mayores.
El Rey de los reyes, Señor de señores,
en braços, ¡o Virgen Sagrada! le tienes.
Tu Hijo es la fuente de todos los bienes
y tú, sin exemplo, la flor de las flores.
ESPERANÇA dize
[ESPERANÇA:] A éste tu Hijo, ques Dios sin segundo,
los reyes de España, no godos y godos,
sirvieron siguiendo sus artes y modos:
comienço por Tulcas y por Cindosundo,
y los dos Fruelas, y el rey Recicundo,
y Bamba y Egita, Bitisa y Eurigo,
Acosta, Pelayo, Favilla, Rodrigo,
Mauregato, Silo y más los que fundo.
Prosigue
A éste adoraron Aurelio y Gracía,
y Nuño Rasuera y Calvo Laínes
y todos holgaron en versus maitines,
quando la Ygreja celebra su día;
y otro que Pedro por nombre tenía,
y los onze Alonsos, floridos y agudos,
y los quatro Sanchos, y los tres Bermudos,
y los quatro Ordoños siguieron su vía.
Los Ramyros tres doquiera que andavan
y los tres Enrriques y los Joannes dos
a este infantico tovieron por Dios,
y los tres Hernandos atrás no quedavan.
DESSEO: Juro a mi vida, por bien que lo honrravan
aquessos que as dicho, guardando su ley:
todos no igualan con nuestro gran rey,
en quien todos ellos sus famas acaban.
SERVICIO: Pues todos nosotros aquí le adoremos
a machamartillo, ¡sus, sus, sin dudança!
Después de adorado con mucha catança,
si os praze, carillos, quiças cantaremos.
DESSEO: Pues, alto, ques tiempo, los pies le besamos,
e a su Virgen Madre, sagrada, bendita,
démosle todos alguna cosita.
Sea como dizes y, ¡sus! comencemos.
Ofresce SERVICIO
[SERVICIO:] ¡O Niño divino, más claro que Apolo,
criador de los cielos, planetas y estrellas,
que sabes los cursos y números dellas
y sobre los polos contornas el polo!
Ofréscote agora, sin fraude, yo solo,
aquesta collodra con esta manteca,
y, más, a tu Madre, le mando esta rueca
que hizo de azevo mi primo Bartolo.
Ofresce DESSEO
[DESSEO:] Yo bien sé, luzero luzido, jocundo,
que por ti produzen las plantas y rosas
y los elementos y las otras cosas,
que tú los criaste sin otro segundo;
ansí que, pues quieres nascer en el mundo,
para librarnos del iugo maligno,
ofréscote aqueste cordero muy fino,
y el cuerpo y el alma con quanto percundo.
Ofresce ESPERANÇA
[ESPERANÇA:] ¡O rey excellente! ¿Yo qué ofresceré
pues soy en las fuerças asaz pobrezica?
Puesto que en verte só próspera y rica,
Servicio me falta, que no sé qué dé.
Por muy manifiesto lo tengo y lo sé
que vienes del cielo por nos redemir,
mas, pues que no tengo con qué te servir,
con la Caridad te ofresco la Fe.
JOSEPH a la VIRGEN
[JOSPEPH:] Rescibe, Señora, los dones que ofrecen
aquestos pastores, con sobra de amor,
para que críes a tu Criador
por quien sol y luna y estrellas fulgecen;
y pues tan alegres a Dios obedecen
mostrando humildad con puras entrañas,
ante que buelvan al hato y cabañas,
tú dales las gracias, que bien las merecen.
Nuestra Señora
[MARIA:] Del Niño, pastores, a quien adoráys
y adoran mis ojos y mi coraçón
ayáys en el cielo tan buen galardón
qual gana en servirlo, pastores, mostráys,
y, mientre viviéredes, por doquier que váys,
vuestra salud carezca de daños
y gozéys el fruto de vuestros rabaños
sin que de Lobos recelo tengáys.
Prosigue
Y yo de mi parte, pastores, os doy
mil gracias mezcladas con mi bendición.
SERVICIO: Podemos, carillos, llamarnos bien oy
de los más dichosos que fueron ni son.
DESSEO: Y tú, viejo honrrado, bendito varón,
questás negociando, serviendo a los dos,
mándanos algo.
JOSEPH: Que os conserve Dios.
¿Y vos, Virgen Madre?
MARIA: Que os váys, que es razón.
SERVICIO: Nunc nos imbías, o madre muy fiel,
en gran plazentorio, gasajo, com paz,
porque viderunt los ojos la faz
de tu dulce hijo, precioso doncel.
DESSEO: A todos los pueblos la venida dél
la lumbre les muestra de revelación.
ESPERANÇA: Agora digamos alguna canción,
carillos, delante de nuestro Manuel.
SERVICIO: ¿Y vos, nobre viejo, haréysnos ayuda
en este quillotro de nuestro cantar?
JOSEPH: Sí, cierto, pastores.
SERVICIO: Pues bi a començar,
y cada qual alto las bozes percuda:
tú lleva, Esperança, la boz más aguda,
Josep llevará muy bien los temblores,
yo quiero soplar las cuentras mayores;
requintas, Desseo.
DESSEO: Yo juro que acuda.
“¡Ha Joseph!”
¿Qué quies, zagal?
¡O qué dos!
¡Madre y Virgen, hombre y Dios,
qué cosa hu nunca tal!
¿Quién nunca tal cosa oyó,
que virgen parida sea
y que Dios hombre se vea?
¿Quién tan gran millagro vio?
¡O venturoso portal!
¡O qué dos!
¡Madre y Virgen, hombre y Dios,
que cosa hu nunca tal!
Maginando me desvelo
secreto que aquí se encierra,
cómo Dios está en el cielo
y el mismo Dios en la tierra.
¡O misterio divinal!
¡O qué dos!
¡Madre y Virgen, hombre y Dios,
qué cosa hu nunca tal!”
Diego Messía de Aranda
[DIEGO:] Passando por unas florestas ufanas,
bien lexos del alto y frondoso Parnaso,
vi nueve donzellas cantar en un raso,
travadas las manos y todas hermanas.
Oý sus canciones, muy dulces y sanas,
las quales alçavan sus manos a Dios,
y a bozes dezían, ¡o Yanguas! que vos,
que vos las aviádes tornado christianas.
Y en pago de aqueste tan gran beneficio,
por no ser ingratas a vuestra persona,
de yedra y laureles os dan la corona,
como zelosas de vuestro servicio.
La vena dorada que huye del vicio
como la vuestra, que en virtud florece,
corona y coronas, por cierto, merece,
y quien esto niega va fuera de quicio.
LAVS DEO
FIN DE LA ÉGLOGA
Эрнан Лопес де Янгас. Фарс о единодушии.
Hernán López de Yanguas. FARSA DE LA CONCORDIA


















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