1;as;
pero antes quieren cantar ante el Señor: AGUSTÍN los
tenores, JERÓNIMO y GREGORIO la cuentra más alta (los
contraltos), AMBROSIO lo baxo; y como les falta el tipre, se
ofrece el ÁNGEL, diciéndole:]
AGUSTÍN: ¿Y tú cantarás chillidos mayores
aquí entre nosotros?
ÁNGEL: Yo sí, cantaré.
JERÓNIMO: ¿Y di, bailarás?
ÁNGEL: También bailaré
AMBROSIO: Suplan discretos las faltas y errores
[Cantan efectivamente el
villancete]
“Pan sagrado, Dios entero
uno y trino
eternal verbo divino
conserva el hato y apero.
Tantum ergo sacramentum, etc.”
[Con otras coplillas en el mismo consonante. Son
coplas de arte mayor, pero faltan unas dos o tres al principio. Y
termina con estas palabras]
Finis.
________________________________________
FARSA TURQUESANA
________________________________________
Farsa dicha Turquesana contra el Turco muy
galana
Obra nuevamente compuesta por Hernán
López de Yanguas, llamada Turquesana, sobre la carta que
escrivió el sobervio Turco a nuestro muy sancto padre
Clemente séptimo.
Obra nuevamente compuesta por Hernán
López de Yanguas, llamada Turquesana, sobre la carta que
escrivió el sobervio Turco a nuestro muy sancto padre
Clemente VII, muy bien ordenada e muy aplazible para representar,
la qual se divide en cinco passos o actos. El primero se
introduze el TURCO e su correo, llamado MAHOMETO. En el II el
mismo MAMOHETO e dos pastores llamados PELAYO e SILVANO. En el
III el mismo MAHOMETO y el Papa, llamado CLEMENTE e su alferez,
dicho ESFUERÇO, y otro correo del Papa, cuyo nombre es
DILIGENTE. En el IIII CLEMENTE e CARLO, que es el Emperador, y
ESFUERÇO y DILIGENTE. En el V e último, los dos
correos y el Emperador y el Papa e su
alférez.
La materia desta obra es burlar de la sobervia del
Turco e alabar a la discreción del Papa e sublimar nuestra
fe y ensalçar el ánimo del Emperador nuestro
señor. Van assimismo tres cartas, la que escrivió
el Turco al Papa e la respuesta, con otra que el Sancto Padre
embió al Emperador. Dirigida al muy magnífico
señor don Diego de la Cueva, comendador de
Castilnovo.
El TURCO entrará muy sobervio, vestido a la
morisca con el braço derecho desnudo, salvo que tenga
manga de camisa, e su espada ceñida, la carta en la mano,
hablando a solas; su correo ha de ser negro; los pastores como
pastores; el Papa como papa; el Emperador como emperador; el
alférez a la salida quando salga ha de salir delante con
su vandera, según la obra lo dará bien a entender.
Y porque nada no se dude ni se yerre, los nombres se
entenderán como yo declaro: por T., el Turco; por C.,
Clemente; por M., MAHOMETO; por D., DILIGENTE; por P., PELAYO;
por E., ESFUERÇO; por S., SILVANO; por K.,
CARLO.
Introyto y argumento, que dize un pastor, qualquier
de los dos
Los que estáys en el allarde,
Dios os guarde,
porque me passo de largo,
ya me olvidava el cargo
que me dieron la otra tarde:
aquí verná cierta gente,
-Diligente,
no digáys que n[o] os lo digo-;
embían a dezir comigo
que calléys primeramente,
porque son grandes señores,
y aun pastores,
y también avrá correos;
tienen muy huertes desseos
de mostrar bien sus primores;
de su parte os digo e ruego,
a sangre y fuego,
que los oyáys e calléys,
y que a mí me perdonéys,
porque me salgo del juego.
________________________________________
ACTO PRIMERO
________________________________________
Interlocutores: el TURCO e MAHOMETO. El TURCO a
solas
[TURCO:] Mis grandes fuerças e mañas,
a todo el mundo notorias,
mis sublimadas hazañas,
mis infinitas victorias,
quieren ya
quel santo nombre de Alá
y del propheta Mahoma
suene acá y acullá,
sin que más se nombre Roma.
Ya la puerta
de claro en claro está abierta
para mis victorias todas:
¿qué victoria será incierta,
pues salí con la de Rodas?
Y, pues siento
darme Alá del cielo aliento
e la fortuna me sobra,
quiero a Roma dar un tiento,
ponello luego por obra.
Son bastantes
mis fieros passabolantes,
mis lombardas e trabucos
dromedarios y elefantes,
con gente de mamelucos
para entrar,
batir y desportillar
todo el cielo por combate,
quanto más a subjectar
diez mil mundos a remate.
Bien sería
pues ya soy puesto en Ungría
y en tierra de venecianos
decepar esta heregía
en que biven los christianos.
E sabrán
por testos del Alcorán
nuestro Mahoma quién fue;
no menos alcançarán
ques todo burla su fe.
Othomano
Amurates e Solmano
Calapino e Mahometo,
de cuya casta yo mano
tuvieron este respecto.
Destos todos,
por mil maneras e modos
puedo yo tener jatancia
más que España de sus godos
ni de su Carlos la Francia;
pero, ¡andar!,
muy ruyn cosa es estribar
en hechos de antecessores,
sino siempre procurar
de los hazer muy mayores;
para en esto,
quiero despachar de presto,
antes que de aquí me parta,
un cursor que vaya puesto
en el ayre con mi carta;
que no coma
hasta dar consigo en Roma;
no sé quál es el mejor
si es Mahometo o Mahoma,
Abenragel o Almançor.
Sea quien fuere,
el primero que viniere
quiero embiar con la demanda.
¡Ha, cursores!
MAHOMETO: ¿Qué nos quiere?
Quiero yo saber qué manda.
TURCO: ¿Dónde estáys?
MAHOMETO: ¿Qué es lo que, señor, mandáys?
TURCO: ¿Quién eres tú?
MAHOMETO: Mahometo.
TURCO: No sé por dónde os andáys:
ven acá, tenme secreto.
Yo querría
que tomes luego la vía
derecha al pueblo romano
e des esta carta mía
al gran alfaquí christiano.
Quiero veas
lo que en ella va e la leas,
porque a mí me satisfaze.
MAHOMETO: Pues lo mandas e desseas,
gran señor, a mí me plaze.
TURCO: ¡Leyla, di!
MAHOMETO: “Yo, el gran vencedor turquí,
señor de Hierusalem
y del monte Sinaý
e de sus tierras también,
imperante
de las partes de Levante
que son en Asia Mayor,
invictissimo, triunfante
de toda el Asia Menor,
cuya gavia
tiene subjeta el Arabia,
con poblados e desiertos,
e a Palestina la sabia,
y las Frigias con sus puertos;
la justicia
de quien conserva Fenicia,
Persia e Siria e Babilonia,
Bitinia, Egypto, Cilicia,
Antiochía e Macedonia;
en la gracia
de quien bive toda Tracia,
Pamphilia con Capadocia,
Acaya, Libia e Galacia,
Etolia, Arcadia con Gocia;
a quien precia,
por superior toda Grecia,
Ponto e Scithia e Septentrión,
a quien tampoco desprecia
África en el Meridión;
los pendones
de quien en todas regiones
andan en cuerno de luna
e a Rodas e sus rincones
con Ungría le da fortuna;
presumí
a vos, christiano alfaquí,
dicho séptimo Clemente,
escreviros desde aquí,
de Belgrado, la presente,
por la qual,
si plaze [a] Alá celestial
e a su profeta Mahoma,
pensamos, por vuestro mal,
ser con vos muy presto en Roma,
a quitaros
de la silla e despojaros
del mando e boz que tenéys
e quise en ésta avisaros
porque después n[o] os quexéys;


















Post a Comment