Dirigida a la muy illustre e ansí magnífica señora, la señora doña Juana de Çúñiga, Condessa de Aguilar.
El MUNDO se ha de vestir como rey, APETITO como pastor, el HERMITAÑO como lo es, LA FE como dama e un ramo verde en la mano.
El auctor a quien dirige la obra
Illustre señora, caudal río sin vados,
en quien la belleza del mundo se encierra,
quando Fortuna me tuvo en su tierra
solían por servilla velar mis cuydados,
mas desque quisieron sacarme mis hados
a tierras estrañas, cessó mi exercicio,
pero aunque sea tarde, no es tarde el servicio:
resciba estos metros assí dedicados.
Comiença APETITO
[APETITO]: Apolo conserve tan noble ganado
y Júpiter alto le guarde de mal,
Minerva le tenga contino apastado;
que nunca mis ojos han visto otro tal.
No alave Tesalia su fresco pradal,
con éste se callen los bosques ybleos,
si Dios me cumpliesse mis buenos desseos
yo no haballaría de aquí el calcañal.
Prosigue
¡Hao! ¿Quién quiere un moço, zagal bien dispuesto,
que salta, que corre, que bien tira barra
y pinta sanbugas, rabés e guitarra
e haze otras cosas allende de aquesto?
¡Hao! ¿No ay quién me tome en todo este resto?
Pues, juro a mi vida, que no sé por qué.
De vero, más buelta de aquésta no dé:
si alguno me ha gana, respóndame presto.
El MUNDO
[MUNDO:] Mancebo, mancebo, que buscas el amo:
acércate, acércate; llega seguro.
APETITO: Si un poco tardaras, de veras te juro,
que me yva aborrido, más rezio que un gamo.
MUNDO: ¿Cómo te llamas?
APETITO: Apetito me llamo.
MUNDO: Sea en ora buena, que buen nombre tienes,
e mírame bien, que si te convienes
tenerte he comigo.
APETITO: No ay cos que más amo.
Prosigue
[MUNDO:] Ya tú, ¡soncas! sabes mi nombre muy bien,
APETITO: Bien es que me digas, si huelgas, el tuyo.
MUNDO: ¿Por qué me lo pides?
APETITO: Porque si concluyo
contigo la yguala, que sepa con quién.
MUNDO: Por esso no ayamos, mancebo, desdén,
que a mí dizen Mundo.
APETITO: ¿El Mundo eres tú?
¡O cuerpo del cuerpo, del non de Jhesú,
ni aún de sus sanctos y sanctas, amén!
Prosigue
¡Mirá que, mi padre, con quién he topado!,
con quien no se puede dezir sin passiones.
MUNDO: Sí puede. ¿Quién soy?
APETITO: Un trincapiñones,
según todos dizen.
MUNDO: Mal te han engañado.
APETITO: Yo no sé, a la mi fe, que aún no te he provado.
MUNDO: Pues pruévame agora.
APETITO: No sé si me atreva.
MUNDO: Piensa primero que hagas, la prueva;
verás si te cumple.
APETITO: Muy bien has hablado.
APETITO, a solas
Pensar quiero a solas un rato comigo,
antes quel Mundo me tome por moço;
yo soy ya mancebo, ya me apunta el boço.
No haze… Sí haze… Verdad ¡par Dios digo!,
no tengo pariente, carillo ni amigo
que den a mi vida manera ni medio
si yo por mis puños no busco remedio
bivré malandante, zagal sin abrigo.
Prosigue
Ninguno no nasce tam bien fortunado,
por bien que Fortuna le trayga en su rueda,
que en algunos tiempos no gima, o no pueda
su poco a poquillo, caer de su estado;
por esso mil vezes y más he pensado
con nusco mostrarse madrasta Natura,
pues todas las cosas que engendra procura,
y nunca del hombre le toca cuydado.
Prosigue
Bien puedo a la clara provar mi intención,
puesto que en nada despunte de agudo,
que al hombre, en nasciendo, le dexa desnudo,
ni nace con capa ni con çamarrón.
Si nasce un cabrito, ratón o león,
un llovo, una liebre, un tigre, un camello,
lu[e]go Natura los cubre de vello,
y contra Fortuna les da defensión.
Prosigue
A una águila, garça, perdiz o paloma,
y a todas las aves bolantes, en suma
luego las cubre, quien digo, de pluma,
e muy a su cargo las tiene y las toma,
y porque el invierno, ni el sol no carcoma
los árboles verdes, con yelos o llamas,
dioles cortezas, y a peces escamas,
con que se defiendan de fuegos y broma.
Prosigue
Con solos los hombres se muestra profana,
lo qual yo lo puedo muy claro provar:
luego en nasciendo los muestra a llorar,
y desta dolencia muy tarde los sana.
Ninguno no come si bien no lo gana,
puesto que sea chapado garçón.
Yo hallo que tiene Natura razón,
pues no le contenta la gente haragana.
No sé qué me escoja, yo estoy reperplexo
sobreste negocio con todo mi acuerdo;
ni sé si me gano, ni sé si me pierdo.
¿Bivir con el Mundo o en yrme más lexo?
¿Qué haré si me toma? mas, ¿qué, si le dexo?
¿A dónde yrá el buey que dexe de arar?
MUNDO: ¿No acabas, mancebo?
APETITO: No puedo acabar,
ques larga la tela que texo e destexo.
Prosigue
De ti quiero, Mundo, primero, saber,
que me determine, si estás rico o pobre,
para que pierda tu gana o la cobre
con ver qué mercedes me puedes hazer.
MUNDO: Yo alabo, mancebo, tu buen parescer,
e sea como dizes, que yo no repuno,
que nadie no deve servir a ninguno
si para mercedes le falta el poder.
Prosigue
Mis reynos e fuerças, vandera e pendón
son tantos y tales, no deves dudar,
que Oriente e Poniente, con el Setentrión,
y aun el Merediano tengo a mi mandar.
Ni ysla, ni fuente, ni monte, ni mar,
no puede exemirse de mi señorío.
En fin: yo soy Mundo, y el mundo se es mío.
APETITO: Pues yo determino con ti me quedar.
MUNDO: Si rico amo buscas, no puede más ser,
conosce que puedo mercedes hazerte.
APETITO: ¿Serán duraderas?
MUNDO: Sí, hasta la muerte.
APETITO: Pues después de muerto no ay más que querer,
hagamos la yguala, si dello ás plazer.
MUNDO: Pues dime, primero que yo te resciba,
por quánto te ygualas.
APETITO: Por quanto yo biva.
MUNDO: ¡Pues tú eres el moço que yo he menester!
APETITO: ¡Hao! ¿Qué me darás?
MUNDO: Quanto tú quisieres
e más que tú pidas, verás si te quiero.
Si quieres riquezas, ganado o dinero,
si quies passatiempos, descansos, plazeres;
si quieres deleytes o amor de mugeres,
honrras o rentas, que son de mi officio,
en todo esto puedes cobrar tu servicio
si mío te llamares e bien me sirvieres.
APETITO: Tan franco te mu[e]stras que luego concluyo,
pues en tus dichos tan cierto paresces
de oy adelante llamarme por tuyo.
MUNDO: De aquí te rescibo, pues tú lo meresces
e porque no pienses que en esto descresces
yo quiero que sientas por obra mi gana:
hordeno casarte con una mi hermana
APETITO: ¡Par Dios, nuestramo, muy mucho me offresces!
MUNDO: Haré lo que digo, sin más dilatar,
no pienses ser vanos mis offrescimentos:
¿nunca has oýdo que los casamientos
ventura son todos, en cada lugar?
APETITO: Sí, más de tres vezes lo ui relatar,
mas siendo yo un rústico e pobre pastor
casado con dama de mucho primor,
ni sabré servilla, ni abrá qué le dar.
MUNDO: De aquesso no tengas congoxa ninguna,
que quien a su hermana te junta por suerte,
pensamiento tiene de favorescerte,
pues tiene a su mano la misma Fortuna.
APETITO: Di, ¡hao! ¿tienes muchas?
MUNDO: No tengo más duna.


















Post a Comment