Феликс Мария Саманьего. Сказки в стихах. Felix Maria Samaniego. Fabulas en verso castellano
Uncategorized August 2nd, 2006
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el que falta en tu majada.-
.Hola!, concluye el perro, camarada, [95]
el ladron es usted, segun se explica.»
El estuche molar al punto aplica
al misero raposo, 35
para que asi escarmiente el cosquilloso,
que de las fabulillas se resiente.
Si no estas inocente,
dime, .por que no bajas las orejas?
Y si acaso lo estas, .de que te quejas? 40 [96]
Libro cuarto
Fabula primera
El gato y las aves.
Charlatanes se ven por todos lados,
en plazas y en estrados,
que ofrecen sus servicios, .cosa rara!
A todo el mundo por su linda cara.
Este, quimico y medico excelente, 5
cura a todo doliente;
Pero gratis: no se hable de dinero.
El otro, petimetre caballero,
canta, toca, dibuja, borda, danza,
y ofrece la ensenanza 10
gratis, por aficion, a cierta gente.
Veremos en la fabula siguiente [97]
si puede haber en esto algun engano.
La prudente cautela no hace dano.
Dejando los desvanes y rincones 15
desiertos de ratones.
El senor Mirrimiz, gato de mana,
se salio de la villa a la campana.
En paraje sombrio,
a la orilla de un rio, 20
de sauces coronado,
en unas matas se quedo agachado.
El gatazo callaba como un muerto,
escuchando el concierto
de dos mil avecillas, 25
que en las ramas cantaban maravillas;
pero callaba en vano,
mientras no se acercaban a su mano
los musicos volantes; pues queria [98]
Mirrimiz arreglar la sinfonia. 30
Cansado de esperar, prorrumpe al cabo,
sacando la cabeza: Bravo, bravo.
La turba calla: Cada cual procura
alejarse o meterse en la espesura;
mas el les persuadio con buenos modos, 35
y al fin logro que le escuchasen todos.
«No soy gato montes o campesino;
soy honrado vecino
de la cercana villa:
Fui gato de un maestro de capilla; 40
la musica aprendi, y aun, si me empeno,
vereis como os la enseno,
pero gratis y en menos de una hora.
.Que cosa tan sonora
sera el oir un coro de cantores, 45
verbigracia calandrias ruisenores!»
Con estas y otras cosas diferentes, [99]
algunas de las aves inocentes
con manso vuelo a Mirrimiz llegaron:
Todas en torno de el se colocaron. 50
Entonces con mas gracia
y mas diestro que el musico de Tracia,
echando su compas hacia el mas gordo,
consigue gratis merendarse un tordo. [100]
Fabula II
La danza pastoril.
A la sombra que ofrece
un gran penon tajado,
por cuyo pie corria
un arroyuelo manso,
se formaba en estio 5
un delicioso prado.
Los arboles silvestres
aqui y alli plantados,
el suelo siempre verde
de mil flores sembrado, 10
mas agradable hacian
el lugar solitario.
Contento en el pasaba
la siesta, recostado [101]
debajo de una encina, 15
con el albogue, Bato.
Al son de sus tonadas,
los pastores cercanos,
sin olvidar algunos
la guarda del ganado, 20
descendian ligeros
desde la sierra al llano.
Las honestas zagalas,
segun iban llegando,
bailaban lindamente, 25
asidas de las manos,
en torno de la encina
donde tocaba Bato.
De las espesas ramas
se veia colgando 30
una guirnalda bella
de rosas y amaranto. [102]
La fiesta presidia
un mayoral anciano;
y ya que el regocijo 35
basto para descanso,
antes que se volviesen
alegres al rebano,
el viejo presidente
con su corvo cayado 40
alcanzo la guirnalda
que pendia del arbol,
y corono con ella
los cabellos dorados
de la gentil zagala 45
que con sencillo agrado
supo ganar a todas
en modestia y recato. [103]
Si la virtud premiaran
asi los cortesanos, 50
yo se que no huiria
desde la corte al campo. [104]
Fabula III
Los dos perros.
Procure ser en todo lo posible,
el que ha de reprehender, irreprehensible.
Sultan, perro goloso y atrevido,
en su casa robo, por un descuido,
una pierna excelente de carnero. 5
Pinto, gran tragador, su companero
le encuentra con la presa encarnizado,
ojo al traves, colmillo acicalado,
fruncidas las narices y grunendo.
«.Que cosa estas haciendo, 10
desgraciado Sultan? Pinto le dice;
.No sabes, infelice,
que un perro infiel, ingrato, [105]
no merece ser perro, sino gato?
.Al amo, que nos fia 15
la custodia de casa noche y dia,
nos halaga, nos cuida y alimenta,
le das tan buena cuenta,
que le robas, goloso,
la pierna del carnero mas jugoso! 20
Como amigo te ruego
no la maltrates mas: Dejala luego.-
Hablas, dijo Sultan, perfectamente.
Una duda me queda solamente
para seguir al punto tu consejo: 25
Di, .te la comeras, si yo la dejo?» [106]
Fabula IV
La moda.
Despues de haber corrido
cierto danzante mono
por cantones y plazas,
de ciudad en ciudad, el mundo todo,
logro, dice la historia, 5
aunque no cuenta el como,
volverse libremente
a los campos del Africa orgulloso.
Los monos al viajero
reciben con mas gozo 10
que a Pedro el Czar los Rusos,
que los griegos a Ulises generoso.
De leyes, de costumbres
ni el hablo ni algun otro [107]
le pregunto palabra; 15
pero de trajes y de modas todos.
En cierta jerigonza,
con extranjero tono
les hizo un gran detalle
de lo mas remarcable a los curiosos. 20
«Empecemos, decian,
aunque sea por poco.»
Hicieronse zapatos
con cascaras de nueces, por lo pronto;
toda la raza mona 25
andaba con sus choclos,
y el no traerlos era
faltar a la decencia y al decoro.
Un leopardo hambriento
trepa para los monos: 30
Ellos huir intentan
a salvarse en los arboles del soto. [108]
Las chinelas lo estorban,
y de muy facil modo
aqui y alli mataba, 35
haciendo a su placer dos mil destrozos.
En Tetuan, desde entonces
manda el senado docto
que cualquier uso o moda,
de paises cercanos o remotos, 40
antes que llegue el caso
de adoptarse en el propio,
haya de examinarse,
en junta de politicos, a fondo.
Con tan justo decreto 45
y el suceso horroroso,
.dejaron tales modas?
Primero dejarian de ser monos. [109]
Fabula V
El lobo y el mastin.
Trampas, redes y perros
los celosos pastores disponian
en lo oculto del bosque y de los cerros,
porque matar querian
a un lobo por el barbaro delito 5
de no dejar a vida ni un cabrito.
Hallose cara a cara
un mastin con el lobo de repente,
y cada cual se para,
tal como en Zama estaban frente a frente, 10
antes de la batalla, muy serenos
Anibal y Scipion, ni mas ni menos.
En esta suspension, treguas propone
el lobo a su enemigo. [110]
El mastin no se opone, 15
antes le dice: «Amigo,
es cosa bien extrana, por mi vida,
meterse un senor lobo a cabricida.
Ese cuerpo brioso,
y de pujanza fuerte, 20
que mate al jabali, que venza al oso.
Mas .que diran al verte
que lo valiente y fiero
empleas en la sangre de un cordero?»
El lobo le responde: «Camarada, 25
tienes mucha razon: En adelante
propongo no comer sino ensalada.»
Se despiden y toman el portante.
Informados del hecho
los pastores se apuran y patean; 30
agarran al mastin y le apalean.
Digo que fue bien hecho; [111]
pues en vez de ensalada, en aquel ano
se fue comiendo el lobo su rebano.
.Con una reprehension, con un consejo 35
se pretende quitar un vicio anejo? [112]
Fabula VI
La hermosa y el espejo.
Anarda la bella
tenia un amigo
con quien consultaba
todos sus caprichos:
Colores de moda, 5
mas o menos vivos,
plumas, sombreretes,
lunares y rizos
jamas en su adorno
fueron admitidos, 10
si el no la decia:
Gracioso, bonito.
Cuando su hermosura,
llena de atractivo, [113]
en sus verdes anos 15
tenia mas brillo,
traidoras la roban
(ni acierto a decirlo)
las negras viruelas
sus gracias y hechizos. 20
Llegose al espejo:
Este era su amigo;
y como se jacta
de fiel y sencillo,
lisa y llanamente 25
la verdad la dijo.
Anarda, furiosa,
casi sin sentido,
le vuelve la espalda,
dando mil quejidos. 30
Desde aquel instante
cuentan que no quiso [114]
volver a consultas
con el senor mio.
«Escuchame, Anarda: 35
Si buscas amigos
que te representen
tus gracias y hechizos,
mas que no te adviertan
defectos y aun vicios, 40
de aquellos que nadie
conoce en si mismo,
dime, .de que modo
podras corregirlos?» [115]
Fabula VII
El viejo y el chalan.
«Fabio esta, no lo niego, muy notado
de una cierta pasion, que le domina;
mas .que importa, senor? Si se examina,
se vera que es un mozo muy honrado,
generoso, cortes, habil, activo, 5
y que de todo entiende
cuanto pide el empleo que pretende.-
Y que, .no se le dan?… .Por que motivo?…»
Trataba un viejo de comprar un perro
para que le guardase los doblones; 10
le decia el chalan estas razones:
«Con un collar de hierro
que tenga el animal, echenle gente: [116]
Es hermoso y pujante,
leal, bravo, arrogante; 15
y aunque tiene la falta solamente
de ser algo goloso…-
.Goloso?, dice el rico; no le quiero.-
No es para marmiton ni despensero,
continua el chalan muy presuroso; 20
Sino para valiente centinela.-
Menos, concluye el viejo;
dejara que me quiten el pellejo
por lamer entretanto la cazuela.» [117]
Fabula VIII
La gata con cascabeles.
Salio cierta manana
Zapaquilda al tejado
con un collar de grana,
de pelo y cascabeles adornado.
Al ver tal maravilla, 5
del alto corredor y la guardilla
van saltando los gatos de uno en uno.
Congregase al instante
tal concurso gatuno
en torno de la dama rozagante, 10
que entre flexibles colas arboladas
apenas divisarla se podia.
Ella con mil monadas
el cascabel parlero sacudia; [118]
pero cesando al fin el sonsonete, 15
dijo que por juguete
quito el collar al perro su senora,
y se lo puso a ella.
Cierto que Zapaquilda estaba bella.
A todos enamora, 20
tanto que en la gatesca compania,
cual dice su atrevido pensamiento,
cual se encrespa celoso;
rinen este y aquel con ardimiento,
pues con ansia queria 25
cada gato soltero ser su esposo.
Entre los aranazos y maullidos
levantase Garraf, gato prudente,
y a los enfurecidos
les grita: «Novel gente, 30
.gata con cascabeles por esposa!
.Quien pretende tal cosa? [119]
.No veis que el cascabel la caza ahuyenta,
y que la dama hambrienta
necesita sin duda que el marido, 35
ausente y aburrido,
busque la provision en los desvanes,
mientras ella, cercada de galanes,
porque










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